domingo, 25 de febrero de 2007

Roberto Piazza


Suena su celular. Lo llaman para preguntarle qué piensa sobre el caso de la modelo jovencita que acaba de morir. Roberto Piazza se excusa, y cuenta que lo están llamando desde las 8 de la mañana de todas las radios y canales para que opine.

¿Cuándo fue que te convertiste en el gran opinador?No sé. A mí, menos Blackie, me entrevistó todo el mundo. Y después de tantos años, resulta que a veces la moda es la nota de color en un reportaje a Piazza.

¿Sobre sexo te consultan desde que te declaraste abiertamente gay?No, yo antes no me animaba a hablar de nada. Veo videos míos de hace 20 años y digo: ¡qué boludo...! Eso se lo conté en una nota a Orlando Barone, hace años.Esas declaraciones no suelen ser espontáneas.En mi caso, sí. Yo me mando y después digo: "uy....". De ahí en más me llamaron para opinar de todo. A mí me encanta la psicología, me hubiese gustado estudiar. Casi que ni siquiera terminé el colegio. Me echaban de todos porque no estaba de acuerdo con nada. Tampoco terminé Bellas Artes. Y diseño de moda no estudié porque no existía.

-Un gran ejemplo para tus alumnos...(Se ríe) Sí, tengo 2.500 en todo el país, repartidos en ocho escuelas y una Universidad de la Alta Moda en Córdoba que lleva mi nombre. Yo sólo tengo 30 años en la moda. Y aprendí de los grandes.

Al final, sos el gran educador.Sí, el gran educador y opinólogo de la mediática (ríe, divertido).

Hacés alta costura, teatro, radio, tele, ¿no le decís que no a nada?No. Ahora me llamó Mercedes Carreras para una obra dramática, Barcelona (de Jorge Medina). Estamos esperando sala porque acá o se convirtieron en estacionamientos o están ocupadas con gatos con tetas de plástico. Tambén me llamó un flaco para hacer de Paco Jamandreu y contar todos los puteríos del atelier cuando la atendía a Evita. Es brutal, es la mujer de campo, bataclanona, que se convierte en la gran diva.

¿Te cansaste de la moda?No, me fascina. Este año hago otra vez mi desfile a beneficio de Los piletones, de Margarita Barrientos, una mujer increíble.

¿Fuiste a conocer el comedor?Todavía no, tengo que ir. Pero siempre estoy corriendo. Igual, llamo a mis clientas adineradas y les pido que me donen comida, cosas. ¡Me mandan de todo!

Hablando de tus múltiples actividades, ¿qué significa que vas a cantar tu vida en un show ("Roberto Piazza canta y cuenta su vida", a partir del 29 de marzo, en el Velma Café)?Que estoy armando un espectáculo donde voy a contar lo que viví. Me fui de mi casa a los 18 años, tengo 47... Me decís familia y tengo que ir al diccionario a ver de qué se trata. ¿No te sentís solo?Ya no. Mi viejo me echó de casa por puto y no dejaba que mi vieja pisara mi nueva casa.

¿Vos le contaste que eras gay?No, se fue enterando. Mis amigos eran una más loca (sic) que la otra. Y tus viejos se dan cuenta de todo. La relación era pésima, además, porque él me decía que mamá estaba loca y alcohólica. Y era verdad, pero por culpa de él: yo le descubrí que tenía un hijo con otra mujer. ¡Y le puso mi nombre! Todo esto lo voy a contar en mi espectáculo.Es fuerte como para querer cantarlo.Pero hay más. Desde los seis años sufrí abusos sexuales de parte un familiar. Y tuve tres intentos de suicidio. Otro, en mi casa estaría tirado, borracho.

El escenario es tu catarsis, entonces.Sí. Se prende la luz y no quiero bajar. Ahora las aguas se apaciguaron, no veo las nubes negras que veía. Pero tenés que mantener el caballo agarrado. Pienso: si tanto lloré por cosas que me pasaron, hoy elijo que me den plata. Antes me quería matar, ¡ahora lo canto! (lanza una carcajada) Te aclaro que lo del canto me lo tomo muy en serio. Primero fui al otorrino, para que me revise el hiatus. Después al alergista y de ahí al iriólogo.Hago foniatría, fonoaudiología y tengo un coach, una profesora de lírica.

Una fortuna esto de cantar.Sí, pero gostosa. El iriólogo me curó el reflujo nocturno y la alergia. Una cosa es la moda, donde yo soy el divo, y otra esto que es más nuevo. Yo amo a las modelos, me encanta verlas con mis vestidos, es mi forma de relación sexual con ellas. Sólo una vez tuve un problema con una de ellas.

Y con Isabel Sarli algo pasó...Me volvió loco, levanté fiebre. Ella hacía 14 años que no aparecía en ningún lado y la convoqué para uno de mis desfiles. Gracias a Dios, Juanita Martínez me ayudaba a calmarla. Hubo una pequeña discusión, estaba nerviosa, se desmayó. Es muy insegura. Y no quería desnudarse adelante mío.

¿Perdón?La gente es rara. Eso sí: cuando salió, para mí fue una gloria. Pero no la volvería a llamar.

¿Te queda alguna asignatura pendiente? ¿Tal vez ser padre?No lo soportaría. Soy obsesivo, así que estaría pendiente todo el día de si comió o no, si habla, si respira. Sería un buen padre, mucho mejor de lo que fue el mío. Quizás más adelante, cuando sea viejo, lo pienso y adopto. Además, ¿a quién le dejo todo esto? ¿A mis hermanos? ¡Ni loco! Murió mamá y se destartaló el collar.


Lucila Olivera
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martes, 20 de febrero de 2007

Charlene Cothran: la mujer que renunció a su homosexualidad para entregar su vida, y su revista, a Jesús


Durante 13 años fue una importante activista en favor de los derechos de la comunidad gay afroamericana. Pero decidió cambiar su vida, y luchar a partir de ahora para que, todos aquellos que se animaron a ser homosexuales, ahora se animen a dejar de serlo.

La historia de Charlene Cothran no es única, pero sí probablemente una de las más sonoras en su género: después de 13 años de dirigir Venus, una revista en defensa de la comunidad gay afroamericana, ella, lesbiana también, salió del closet por segunda vez para revelarse creyente devota. Así fue, un día, después de meditarlo durante algún tiempo y después de tener sentir la revelación de la salvación divina, anunció que renunciaba a su homosexualidad para entregar por completo el control de su vida a Jesús. Pero su vida no fue lo único que entregó. También decidió cambiar por completo la dirección de Venus, una revista que durante 13 años fue, bajo su conducción, una de las publicaciones que avanzaron, a disgusto de la iglesia por supuesto, en la defensa de los derechos de gays y lesbianas afroamericanos. "Como directora de una publicación que llega a la comunidad negra de homosexuales, tuve la oportunidad de publicitar un discurso para cientos, de influenciar a la gente para salir del closet y defenderse a sí mismos, lo que es particularmente difícil en la comunidad afroamericana", admitió. "Pero ahora, debo salir del closet otra vez. He experimentado recientemente el poder de cambio que viene una vez que uno se rinde completamente a las enseñanzas de Jesucristo. Como creyente de la palabra del Bien, acepto y siempre supe que las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo no son lo que Dios pretendía para nosotros". Como era de esperarse, los lectores de su revista no estuvieron contentos con su cambio: "No puedo expresar por completo la decepción y la tristeza que sentí después de leer tu artículo. Las lesbianas negras necesitan tantos líderes y luchadores como puedan conseguir. No tenés idea de lo que has hecho. No tenés idea. Fuimos afortunadas de haberte tenido antes de que fueras salvada. Todo ese trabajo fue necesario y maravilloso y por eso te estoy agradecida. Un día cercano vas a enfrentar la realidad de todo esto, y algunos de nosotros daremos la bienvenida a tu regreso y tus esfuerzos con los brazos abiertos". Así lo expresó Angela Jordan, una lectora del Harlem (Nueva York). Desde su revista, Cothran se muestra comprensiva frente a estas reacciones. "Entiendo completamente muchas de las respuestas de enojo. Hace un año yo hubiese respondido exactamente de la misma forma". Y asegura que no está atacando a nadie. Pero sí se propuso difundir su nueva adhesión con la misma vehemencia que hasta ahora defendió la homosexualidad, y desde la tapa de Venus propone "Redímete. 10 formas de salir de la vida gay, si quieres salir". En esta nota, la de tapa, firmada por la misma Cothran, apela a aquellos gays que quieren encontrar verdadera paz. Y asegura que Jesús puede perdonar cualquier pecado confeso, entre los que se cuentan la homosexualidad. Para ellos, quienes desean ser salvados, diez consejos: 1) establecer y aceptar que la palabra de Dios es cierta, 2) buscar la verdad en las escrituras acerca de la homosexualidad, 3) no resistir el llamado de Dios en tu vida, 4) saber con certeza que sos amado por Dios, 5) decir sí, 6) hacer real tu salvación (es decir, no mantenerlo en secreto), 7) experimentar el paraíso ahora, 8) caminar cuidadosamente para mantener el espíritu limpio, 9) hacer amistad con creyentes y 10) mantenerse en contacto (con la revista) por supuesto. Lo cierto es que Venus Magazine a partir de ahora reúne las experiencias de otros homosexuales que, como Cothran, buscaron y encontraron un camino para no ser aquello que hasta entonces fueron. Se trata del movimiento de ex homosexuales. En muchos casos interviene la religión, en otros tantos, terapias polémicas que prometen devolver la heterosexualidad. Lo cierto es que si Venus Magazine, no encuentra tantos lectores que quieran arrepentirse, buscará nuevos seguidores en padres y hermanos preocupados por su familiar gay.


María Farber

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miércoles, 14 de febrero de 2007

Llega el turno del matrimonio homosexual


María Rachid y Claudia Castro llegarán hoy a las nueve y media al Registro Civil de Uruguay 753. Irán a la oficina de matrimonios y pedirán turno para casarse. Palabras más, palabras menos, el diálogo será el siguiente:
–¿Para la unión civil? Sí, cómo no –dirá, el o la empleada, canchero/a ya en esas lides.
–No, no dijimos eso –aclararán María y Claudia–. Nos queremos casar, queremos formar un matrimonio como cualquier hijo de vecino.
El previsible rechazo a tal pretensión se convertirá en el lanzamiento de una de las campañas más ambiciosas del movimiento gay en la Argentina: la conquista del matrimonio homosexual. Y el primer paso se dará hoy mismo. Si el o la empleada niegan a María y Claudia la posibilidad de casarse, ambas mujeres –acompañadas por un grupo de abogados, políticos y militantes– presentarán en la Justicia un recurso de amparo para que se declare inconstitucional la ley que prohíbe el matrimonio entre personas del mismo sexo. La idea es llegar a la Corte Suprema, de ser necesario.
María Rachid y Claudia Castro son militantes y dirigentes de La Fulana, una organización por los derechos de las lesbianas. Forman pareja y conviven desde hace siete años y ya se unieron civilmente en la Ciudad de Buenos Aires (ver aparte). Ahora quieren subir un peldaño en la pelea. Lo harán en el marco de una campaña organizada por la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans, que nuclea a unas veinte organizaciones de todo el país. Además de La Fulana, entre sus miembros fundadores están la Asociación Civil Nexo, Fundación Buenos Aires Sida, Vox (de Santa Fe) y ATTTA (Asociación Travestis, Transgénero, Transexuales Argentina). La movida tiene el apoyo de sectores políticos de izquierda y del INADI, el Instituto Nacional contra la Discriminación, que dirige María José Lubertino. De hecho, María Rachid integra la comisión asesora del organismo oficial.
El andamiaje jurídico que sostendrá la estrategia es un escrito de 50 páginas que resume los argumentos y casos internacionales que derivaron en el reconocimiento del matrimonio homosexual. La presentación fue producto del trabajo de tres meses de un equipo de abogados, militantes y hasta una licenciada en Letras, Mariana Podetti, de la UBA, que analizó gramaticalmente los textos de diversas leyes y tratados. Lo que se apunta a demostrar es que la prohibición del matrimonio entre personas de igual sexo es discriminatoria, anticonstitucional y violatoria de los tratados internacionales incorporados a la Carta Magna.
María y Claudia personificarán hoy la demanda, ya que se trata de derechos individuales y solo ellas –ante su derecho negado– pueden accionar.
–¿Qué suponen que pasará cuando pidan turno para casarse? –preguntó Página/12 a Florencia Kravetz, la abogada que junto a Gustavo López y Flavia Massenzio redactó el recurso.
–Pueden pasar dos cosas. Que digan que sí o que digan que no.
–¿Cree que hay alguna posibilidad de que digan que sí?
–Son mínimas, pero en realidad en la ley de matrimonio no hay nada que lo impida. Nunca se habla de cómo debe estar constituida una familia. El Código Civil solamente en el acto formal del matrimonio, en el momento de celebrarse el matrimonio, dice que “el hombre y la mujer” deben expresar su consentimiento, luego de lo cual el oficial público dice que los “declaro marido y mujer”. Por lo tanto, ellas deberían llegar a esa instancia sin impedimentos previos. La negativa debería darse allí.
“De todos modos, no somos muy optimistas –apunta Gustavo López–. Si eso sucede es porque no quieren tomar la decisión en ese momento. Pero por eso ya tenemos redactado el recurso que presentaremos ante un juzgado nacional de Familia.”
El escrito reclama al juez que emplace al Registro Civil “a otorgarnos la autorización para formalizar nuestro matrimonio civil, con todas las obligaciones, derechos y deberes que dicho estado de familia otorga”. “Debido a lo prolongado de nuestra unión –argumentan– y a nuestro deseo de establecer un vínculo formal que fuera reconocido no sólo en la Ciudad sino en todo el territorio nacional y también en otros países a los pudiéramos ir, y que nos permitiría conformar una sociedad conyugal en todos sus términos, decidimos contraer matrimonio civil, única herramienta legal que nos garantiza el ejercicio pleno de nuestros derechos.”
La mención a la Ciudad de Buenos Aires refiere a la ley de Unión Civil que rige allí. “Pero la unión civil tiene un alcance muy limitados, geográficamente y en cuanto a derechos. Nosotras queremos los mismos derechos y con el mismo nombre”, destaca María Rachid.
De acuerdo con la argumentación del recurso, “la Constitución nacional, tanto en su texto como en el de los tratados internacionales, garantiza el derecho de las personas a contraer matrimonio y fundar una familia. No hay, ni en nuestra Carta Magna ni en los tratados aludidos ni en nuestra legislación, ninguna definición de familia que limite su acepción a la unión entre un hombre y una mujer. Tampoco hay prohibición alguna respecto al matrimonio entre personas del mismo sexo”.
–Efectivamente –sostiene Kravetz–, solo aparece esa mención al hombre y la mujer en el acto formal del casamiento. Y eso es violatorio de la norma constitucional, que garantiza que todos tienen derecho a contraer matrimonio y que todo lo que no está prohibido está permitido.
Bruno Bimbi, secretario de Relaciones Institucionales de la Federación, agrega que “todos los tratados internacionales incorporados a la Constitución prohíben cualquier discriminación, y tratan el matrimonio y la familia de manera amplia. Todos hablan de ‘cónyuges’ y no de ‘marido y mujer’ y reconocen de manera amplia que todas las personas tienen derecho a casarse”.
Además de los argumentos jurídicos, el texto incorpora numerosos antecedentes internacionales en torno al matrimonio homosexual. Uno de ellos menciona el fallo de la Corte Constitucional de Sudáfrica (equivalente a la Corte Suprema argentina), que en diciembre de 2005 declaró “inconstitucional” la prohibición para contraer matrimonio a dos personas del mismo sexo, con el fundamento “del principio de no discriminación incluido en la Constitución de Sudáfrica, con similar redacción al que existe en nuestra Constitución y en los Tratados Internacionales de Derechos Humanos”, según el texto que será presentado hoy. Kravetz explica que la Corte sudafricana abundó en los “derechos intangibles” que se violan al negarles el derecho a dos personas del mismo sexo. También se citan fallos de las cortes de Ontario y de Massachusetts, de Estados Unidos, en contra de la prohibición.
También mencionan el caso de España. Allí, si bien el matrimonio homosexual fue instaurado por ley en 2005 por impulso del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, antes de esa decisión política hubo una presentación judicial similar a la que se concretará hoy aquí. “Nosotros tomamos como antecedente el caso español –sostiene Bimbi–, de hecho nos reunimos con las organizaciones de allá y trabajamos juntos, recibimos asesoramiento. Allá la vía jurídica perdió sentido porque el tema terminó en el Congreso. Pero ése es justamente otro de nuestros objetivos: impulsar el debate político. Esta presentación también busca generar el debate necesario para terminar con la discriminación. Queremos que se hable de ‘matrimonio’. Ante el avance social y cultural, los sectores conservadores y la derecha muchas veces se aferran al nombre. Quieren mantener el instituto del matrimonio para los heterosexuales y que en todos caso los homosexuales tengan otra cosa. En España, cuando se dio el debate por el voto femenino, los que se oponían, como no podían evitarlo, proponían que ese derecho siguiera siendo para los hombres y que las mujeres tuvieran ‘derecho a la participación política’. Por eso hablamos de matrimonio.”


Andrés Osojnik


Que el estado reconozca nuestro amor:

“Las familias gays y lesbianas ya existen. Lo que estamos buscando es que se reconozcan.” María Rachid tiene 32 años y hace ocho que milita en la organización lésbica La Fulana. Cuando en la entidad celebraban el primer año de vida, apareció Claudia Castro, ahora de 31. Y se enamoraron. Desde entonces son compañeras de militancia y de vida. Ya se unieron en el Registro Civil de la ciudad de Buenos Aires, el 21 de agosto de 2003. Y hoy dan el puntapié inicial a la batalla por lograr el matrimonio. Para ellas y para todos los gays y lesbianas del país.
–¿Qué significó la unión civil para ustedes?
C. C.: –En mi caso fue muy importante para que la gente y sobre todo mi familia creyeran en nuestra relación. Nosotras ya éramos pareja antes de eso, pero para muchos había que ponerle un nombre. Parecía que si no estaba reconocido estaba mal, había algo que no andaba.
M. R.: –En la vida cotidiana nos dio legitimidad. En el aspecto social fue un gran avance.
C. C.: –Yo soy de La Plata. En mi barrio me veían con María desde hacía cuatro años, cuando iba a la casa de mi familia. Pero nunca nadie me dijo nada. Después de la unión civil, como salimos en los medios, la gente se acercaba para felicitarme, darme apoyo, que tuviera éxito en la inseminación.
–¿Inseminación?
M. R.: –En aquel momento estábamos buscando el embarazo de Claudia por inseminación. Lo habíamos contado públicamente. Luego lo tuvimos que suspender por problemas clínicos. Cuando se solucionen, lo retomaremos.
–¿Si ya están unidas “civilmente”, por qué quieren casarse?
M. R.: –Porque buscamos el reconocimiento del Estado de la existencia de nuestra familia. Un reconocimiento que nos otorgue derechos. Cuando ella tenga el bebé, no lo puedo inscribir en mi obra social, hacer que herede. Y si a Claudia le pasa algo, yo no tengo ningún derecho sobre ese bebé.
C. C.: –Somos personas que queremos nuestros derechos. No es justo. Yo estoy enamorada, mi papá y mi mamá se enamoraron y se casaron. ¿Por qué no puedo casarme yo? El matrimonio no va a hacer más importante nuestro amor, ni va a hacer que exista o que no exista. Lo que va a hacer el matrimonio es reconocer derechos. Leí un graffiti una vez que decía “Algunas personas pueden casarse dos o tres veces y otras que no pueden hacerlo ninguna vez”.
–¿Qué significaría el matrimonio para ustedes?
M. R.: –Creemos que el matrimonio es mejor que la unión civil. Pueden decir que con la unión civil nos dan los mismos derechos, solo que con otro nombre. Es como la época en que los afroamericanos eran discriminados en el colectivo. Decían “por qué protestan por tener que viajar atrás, si igual pueden viajar”. Esto es lo mismo. Lo que queremos es ser reconocidas como somos. El Estado no inventa lo que somos, pero le da legitimidad, reconocimiento. El matrimonio es un acto social, por eso es público. Lo que queremos es hacer público nuestro compromiso como lo hace un heterosexual.
C. C.: –Para mí significaría dignidad. Mi familia se sentiría más digna.
–¿Cómo prevén el debate y la aceptación social de la propuesta del matrimonio entre personas del mismo sexo?
M. R.: –Se avanzó muchísimo y hay mucho por hacer todavía. El Estado de ninguna manera puede decirnos de quién nos enamoramos y de quién no. ¿Quién nos puede mirar a los ojos y decirnos “porque elegís una mujer para amar vos no tenés derechos”?
C. C: –Una elige con quién compartir tu vida, con quién formar un proyecto de vida, porque la amás. Acá en la ciudad está más naturalizado, pero en el interior hay situaciones horrorosas. Creo que todo ayuda a combatir los prejuicios.
–¿Cómo será el día después de la presentación?
M. R.: –Seguiremos luchando con el amparo para que se avance hasta la Corte. Hasta que se nos reconozca ese derecho. Si es necesario, llegaremos a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Y además seguiremos impulsando el proyecto del diputado Eduardo Di Pollina, que equipara los derechos de unos y otros en el matrimonio.


Con la Union Civil a Diputados:

Mientras se abre el debate jurídico y social en torno del matrimonio homosexual, en el Congreso espera turno el proyecto de unión civil, presentado por la Comunidad Homosexual Argentina en 2005. “Este año haremos una reelaboración de la iniciativa y la presentaremos en Diputados –explica César Cigliutti, de la CHA–. La idea es lograr que sea viable para ser aprobada, sin claudicar los derechos centrales que queremos garantizar: la herencia, la adopción y los beneficios en caso de fallecimiento.”
Cigliutti reivindica la figura de la unión civil. “No es discriminatoria –explicó–. Está prevista para gays, lesbianas y heterosexuales. Queremos separar la unión civil del matrimonio, que en nuestra cultura está íntimamente ligado a la idea de sacramento. Aquí lo que buscamos es preservar todos los derechos y crear una figura jurídica nueva que tenga los mismos derechos. El proyecto de ley nacional de unión civil crea un nuevo estado civil.”
El proyecto que fue presentado en el Senado establece que “la unión civil es el compromiso de dos personas mayores de edad y capaces que expresan su consentimiento ante autoridad competente de hacer vida en común y de respetar los derechos y obligaciones vinculados con este estado con independencia de su orientación sexual e identidad de género”.
Los beneficiarios del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones, según la iniciativa, “gozarán de una prestación por su pareja en unión civil”. Además, los unidos civilmente pueden adoptar en forma conjunta.
Otro artículo establece que “el unido civilmente es sucesor del causante, no es heredero forzoso, concurre con los descendientes y ascendientes y excluye a los colaterales en la sucesión del otro miembro de la unión civil”.
“Los miembros de la unión civil responden solidariamente por las obligaciones contraídas por uno de ellos para solventar las necesidades ordinarias del hogar o el sostenimiento y la educación de los hijos”, expresa el proyecto, que también prevé que, “a falta de una declaración común de disolución realizada ante escribano, la disolución debe ser dictada por el tribunal con competencia en materia de familia a pedido de cualquiera de las partes, siguiendo el procedimiento más breve que establezcan las leyes locales”.
También establece que “los unidos civilmente pueden usar un apellido común que adicione los dos apellidos de las partes, o elegir utilizar uno de los apellidos de las partes”.

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Paris Hilton: gays y afroamericanos llamaron a su boicot


El "Movimiento para el boicot nacional de Paris Hilton" estadounidense nació a la luz de comentarios despectivos de la actriz y cantante y propone atacar a las firmas que cuentan con la heredera como imagen de marca. El alboroto causado tras la apertura de ParisExponed.com, la web que hace unas semanas sacó a la luz todo tipo de material audiovisual y objetos personales de Paris Hilton, no cesa. A raíz de la difusión de un vídeo en el que la heredera se refería en términos de corte racista y peyorativo a afroamericanos y homosexuales, representantes de ambas comunidades en Estados Unidos han llamado al boicot de las compañías a las que Paris presta su imagen.Las comunidades gay y afroamericana de Estados Unidos han puesto el grito en el cielo ante la última excentricidad protagonizada por la heredera.En un vídeo difundido por el site ParisExposed.com y que parece tomado por un aficionado en una fiesta privada, la heredera profiere términos peyorativos a negros y homosexuales. Así, no duda en llamarse a sí misma y a su hermana Nicky "fags", un término de tintes despectivos referente a la homosexualidad con el que también se dirige a terceras personas fuera de cuadro.En las imágenes Paris se refiere a sí misma y a Nicky como dos “negratas macarras”, pobres y arruinadas de Compton, ciudad al sur de California conocida por su alto índice de pobreza y su elevada tasa de criminalidad: "We’re like two niggers. Nigger hoodlum, broke poor bitch from, like, Compton", afirma Hilton en el vídeo.Paris dice que lo sienteA raíz de la difusión de las imágenes, que en cuestión de días doblaron su popularidad gracias a YouTube, el presidente de GLAAD (Alianza de Gays y Lesbianas contra la Difamación) Neil G. Giuliano expresó el sentir de su comunidad: "(Esas) no son palabras frívolas, y usarlas como si lo fueran otorga una aprobación tácita del racismo y la homofobia que engendran. Hilton tiene la obligación de ponerse ante las cámaras, explicarse y disculparse públicamente ante el LGBT (acrónimo usado para referirse al colectivo de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) y la comunidad afroamericana, así como ante todas aquellas personas que resultasen ofendidas ante esa diatriba".Lejos de emitir una disculpa pública y a pesar de que las protestas de los colectivos gays y afroamericanos se han multiplicado, la heredera se ha limitado a manifestar que "lamenta" el empleo de los términos de la polémica, informó informativostelecinco.com.Algo que no ha sido suficiente para los organizadores del "Movimiento para el boicot nacional de Paris Hilton", una asociación nacida a la luz de los últimos acontecimientos y que llama al boicot de las firmas que cuentan con la heredera como su imagen de marca.El Movimiento ya ha dirigido una carta abierta a FILA (la compañía de ropa deportiva que recientemente contrató a Hilton como su nueva imagen) en la que pide a la compañía (una de las 500 firmas americanas más poderosas en la lista elaborada anualmente por la revista Fortune) que reconsiderase la elección de la heredera como su representante, en estos términos: "Paris Hilton no es la 'cara' que ustedes o cualquier otra compañía entre las 500 (más poderosas) de Fortune desea".Aún es pronto para determinar la altura del boicot, que de momento se ha extendido como un reguero de pólvora entre los internautas a través de numerosos blogs y sites que animan a seguirlo.La polémica ha seguido a la reciente orden judicial levantada contra el site ParisExposed.com, que se ha visto obligado a cesar su actividad por orden de un juez de Los Ángeles después de que los abogados de la heredera demandaran a los creadores y propietarios del site y todo su contenido.


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lunes, 12 de febrero de 2007

La homosexualidad en el judaismo Conservador


El Movimiento Judío Conservador (masortí) ha aceptado a los homosexuales y lesbianas como personas con plenos derechos para todo. El Comité de Leyes y Tradición en Estados Unidos (la más alta instancia halájica del movimiento que está compuesto por 25 rabinos reconocidos como autoridades halájicas) aceptó tres propuestas sobre el reconocimiento de los homosexuales. Hay que señalar que toda decisión debe ser aprobada por un mínimo de seis para ser legal, y luego cada rabino en su comunidad decide qué hacer en cada tema aprobado.Las tres decisiones han aceptado a los homosexuales y lesbianas como miembros de las comunidades, pueden ser llamados a la Torá y ser activos en toda comisión comunitaria. Los problemas están en una de las decisiones, que establece que los homosexuales pueden ser aceptados como alumnos en los seminarios rabínicos y ser ordenados como rabinos y rabinas y también se permite realizar ``ceremonias de relación'' (casamientos) unisexuales.Esto ha creado una de las más grandes crisis en el Movimiento Conservador. Autoridades más tradicionalistas han renunciado a sus puestos en el ``Comité de Leyes y Tradición'' y en los seminarios rabínicos no es seguro que acepten la decisión mas igualitaria. Ya esta aceptado en casi todo el mundo conservador que los homosexuales pueden ser miembros plenos, mas el asunto de rabinos homosexuales y casamientos crea mucho antagonismo. Como se ven las cosas, por el momento el Seminario Rabínico ``Zigler'' de la Universidad Judaica de Los Angeles aceptará la decisión más extrema, el Seminario Rabínico de Buenos Aires no aceptará y parece ser que el Beit Midrash ``Shejter'' de Jerusalén tampoco. El Jewish Theological Seminary de Nueva York está muy dividido y veremos qué ocurre. El rabino profesor Reuvén Hammer (ex presidente de la Asamblea Rabínica Mundial y ex presidente del Knéset Harabanim Hamasortí de Israel) ha declarado: ``La pluralidad de ideas y decisiones entre los rabinos es como antiguamente existían y convivían las líneas de Beit Hillel y Beit Shamai. Existían diversas ideas, pero todos respetaban a todos''. ¿Será así hoy también? El tiempo dirá. Hay quienes sostienen que habrá un cisma en el Movimiento Cconservador, otros sostienen que no pasará a mayores la discusión, y hay quienes, como el rabino profesor Ismar Schorsch (ex canciller del JTS en Nueva York) que sostiene que ``no pasará mucho tiempo en el cual desaparecerá el conservadorismo; los mas tradicionalistas se unirán a la ortodoxia moderna y los liberales se unirán a la reforma''. Como no soy profeta o hijo de profeta, no quiero tomar posición sobre el futuro. Y sobre el presente, la situación es problemática. Como todo rabino masortí, debo decidir para mí si aceptaré realizar casamientos unisexuales o no. Acepto sin problemas, y no desde hoy, a los homosexuales como iguales en la sinagoga, y eso continuará. Los casamientos traen sus problemas ya que la prohibición bíblica sobre relaciones sexuales entre hombres es bien clara. La nueva interpretación que se le da a esa ley es bastante problemática: ``la prohibición es contra relaciones de ho-mosexualidad sagrada (es decir, que está prohibido tener relaciones que son parte de un culto idólatra)``. Es una interpretación revolucionaria, mientras otros sostienen que la prohibición es sobre sexo anal, pero de otra forma está permitido. Realmente la situación no es sencilla, y la confusión es grande. Los homosexuales son seres humanos como todos, pero su tendencia sexual es distinta a la mayoría. Debemos respetarlos y aceptarlos y su relación con Dios es problema de ellos. La homofobia existe en la sociedad y pasarán varias generaciones hasta que veamos a los homosexuales como iguales. La discusión si la homosexualidad es una enfermedad, perversión o tendencia está candente en el mundo occidental y las religiones deben enfrentarse con la problemática, y no ignorarla. Y el Movimiento Judío Masortí (Conservador) no es una excepción.


Rabino Shmuel Shaish - Rabino de la sinagoga masortí ``Taguel Aravá'' en Eilat (Israel)

Semanario Aurora - 2007

martes, 6 de febrero de 2007

Juicio contra la segunda mayor embotelladora de Coca Cola en el mundo por despedir a un directivo homosexual


La segunda mayor embotelladora de Coca Cola en el mundo, Coca Cola Femsa, se enfrentará a un proceso civil en México por daños morales contra un directivo homosexual, quien aseguró que fue discriminado y despedido por sus preferencias sexuales.


El demandante, Roberto Mendoza Ralph, dijo que un juez desestimó la apelación de los abogados de Coca Cola Femsa, quienes argumentaron que el empleado renunció a su cargo, por lo que el asunto del despido era "cosa juzgada".
El lunes, un tribunal reiteró un fallo previo, que motivó la apelación de la empresa, y señaló que en el juicio, que comenzará en los próximos días, no se ventilarán derechos laborales, sino "el daño moral, que afirma el acto fue causado por conducta discriminatoria de los demandados".

Mendoza presentó la demanda por daño moral en mayo del año pasado, a la que sumó una denuncia penal en octubre ante una instancia de la Fiscalía del Distrito Federal, porque el código penal de la capital mexicana castiga la discriminación por causas de orientación sexual.


"Acusaciones infundadas"
En un comunicado, la empresa calificó de "infundadas" las acusaciones de discriminación hechas por Mendoza. "En Coca Cola Femsa, tenemos una estricta política de respeto a los derechos humanos", agregó la firma.

Aseguró que el demandante había firmado hace menos de año y medio un convenio de finiquito de la relación laboral, aprobado por las autoridades laborales, pero siete meses después de recibir su pago final "presentó una demanda civil por daño moral", en la que reclama 80 millones de pesos (6,3 millones de euros).
Afirmó que en el tiempo en que estuvo trabajando para la empresa, "jamás presentó queja alguna sobre discriminación".
Mendoza, un ingeniero mecánico que ingresó en la embotelladora en 1998, ocupó cuatro puestos de gerente y participó en el desarrollo de nuevos negocios y en sus operaciones en el extranjero.
No obstante, "el director corporativo de Recursos Humanos, Eulalio Cerda, decidió restringir mis oportunidades de acceso, permanencia y ascenso en mi empleo porque soy homosexual", aseguró Mendoza.

Dijo que la discriminación en su contra empezó cuando en 2003 fue trasladado a la capital costarricense. "Como parte de mi cambio, mi pareja de cinco años viajó conmigo, decidimos no ocultar nuestra relación y lo presenté a mis compañeros de trabajo", aseguró.
Al llegar a ese país, afirmó, ocupó un cargo menor al que tenían sus compañeros en niveles similares en otros países.


De Costa Rica a México
Casi un año después, le ordenaron regresar a México y le ubicaron en un puesto de gerente, "el mismo cargo que ocupé seis años y medio atrás y que reducía mi salario en un 32 por ciento".
El demandante aseguró que no tuvo opción y aceptó el cargo, porque se enteró de que el director de recursos humanos de la embotelladora afirmó, durante una junta de directivos, que no tendría a un homosexual como director.
Mendoza señaló que fue "hostigado" en el ámbito profesional y cuestionado por sus decisiones, por lo que finalmente fue despedido el 12 de octubre de 2004, "lo cual se revistió después de renuncia, porque fui obligado a renunciar a cambio de un finiquito de ley".
Asimismo, afirmó que desde que se inició el proceso legal ha sido objeto de amenazas de muerte y que su familia y su pareja han sufrido persecuciones.


20minutos.es

miércoles, 24 de enero de 2007

El cura más fashion es secretario del Papa y "musa" de Versace

Según ha comunicado la firma Versace, la diseñadora de moda Donatella Versace se ha inspirado en el secretario personal del Papa, Georg Genswein, para su última colección de moda para hombre otoño-invierno 2008 que se presentó durante la Semana de la Moda de Milán, Italia.
Para el desfile, Donatella Versace eligió modelos con un aspecto similar al del padre Georg, rubios y delgados ataviados con trajes ceñidos de colores negros y oscuros y camisas con cuello estilo clerical.
Según una portavoz de la firma, la buena apariencia de Genswein lo ha convertido en un sex symbol. "Pocos lugares en el mundo tienen tanta influencia como El Vaticano", aseguró la portavoz.
No hay que olvidar que padre Georg se ha convertido en un icono de los gays en Italia y que su belleza y atractivo no pasa desapercibido para las mujeres italianas.
La colección, que recibió buenas críticas, se caracteriza por presentar a un hombre austero que cuida cuerpo, mente y alma por igual y que se despoja de complementos superfluos.
Donatella Versace, afirmó que su concepción del hombre para esta colección es "menos músculos y más alma", más "ético y espiritual, liberado de inútiles detalles".
El secretario del Papa, un hombre alto de rasgos masculinos, de mandíbula marcada, sonrisa amable y ojos verdes tiene planta de galán cinematográfico. Bajo la sotana se adivina un cuerpo fuerte y bien formado y unos antebrazos poderosos. Podría ganarse la vida como modelo, pero no es de esperar que ni a él le apetezca ni Benedicto XVI se lo permita.

AMANDA HEREDIA

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lunes, 15 de enero de 2007

Fernando Peña, el gran provocador


Fernando nos recibió en su casa y compartió con nosotros sus opiniones, anécdotas y proyectos.

Estas en contra de todo lo que tenga que ver con sectorizar… del ghetto, y también de la palabra gay, y preferís decir puto.
A mi no me gusta el ghetto, el pastiche. Yo soy una persona de teatro, además soy puto, pero yo no quiero al otro nada más que porque es puto, ese es el tema.
Para mi el ser puto no justifica ninguno de tus actos, justifica que te puedo meter la pija en el orto y viceversa… pero da ahí a que yo piense que sos excelente como persona y divino y talentoso, no, eso no garantiza nada.
Y prefiero decir puto, porque gay es una palabra en inglés que quiere decir feliz y yo no considero que nadie sea ni pueda tener el mote de feliz…y porque además, una sexualidad diferente, que es una cosa muy profunda, no te va a garantizar felicidad o se va a llamar FELIZ!... Me parece una frivolidad. Antes éramos putos o "de ambiente", me gustaba más (risas) “de ambiente”!...

¿Cómo ves a la nueva generación?
Bueno, el puto nuevo, el que se viene, vos ves mi casa por ejemplo…y esto es para mí la casa de un puto… como yo me imaginaba de chico los putos…
Ahora vas a la casa de un chico de 28 años, es una casa blanca espantosa, como si tuvieran vergüenza de pasarse un poco del net, y ser una señora. Para no pasarse del net entonces se quedan en ese blanco modernoso, híbrido, minimalista, espantoso, sin personalidad, desabrido… por una cuestión de miedo.
Todavía no está para mi para nada asumido el tema. Sí, está más asumido el tema de hacerte romper el culo, total se acabó, o el chonguito que anda en bicicleta, va al gimnasio, y trabaja en IBM y ya está... es un chico promedio… Pero los putos nuevos, los que se vienen, no están aseñorados… Claro, no hay una cultura rococó y barroca y romántica y nostálgica y de poesía, hay una cosa muy… muy fría, muy distante, muy vacua…de saltar con una droga sintética y nada más… y creo que el puto se alejo acá en Buenos Aires de las verdaderas fuentes, de donde nace la homosexualidad, y es por represión, miedo, por vergüenza.
La homosexualidad está perdiendo calor, está perdiendo… amor. Está perdiendo justamente lo que tienen los putos, o sea… el verdadero diseño, combinar, pasar las barreras, arriesgarse… Es muy raro lo que está pasando, está mas cerca hoy en día una loca, te hablo de gente de 30 para abajo, con lo que es un metrosexual que lo que es un puto…
Hay chicos que no conocen iconos, que no son iconos al pedo… No salen de Madonna, que está bien, y no tengo nada en contra de ella, pero… y María Callas y Greta Garbo y millones de actrices y de cantantes, Sinatra, … no saben quien es. A Sinatra lo conocen a partir de su disco Duets, y se acabó… no tienen tampoco cultura cinematográfica…
Creo que la homosexualidad va mucho mas allá de meter una pija en un culo o en una boca o de besar a un hombre… primero nace en uno. En uno con un montón de cosas que no tienen nada que ver con el sexo, que es hacer con la plastilina, mirá me acuerdo que los chicos jugaban, con la plastilina a hacer soldaditos… y yo.. ¡hacía tortitas!
Eso es lo que pasa y uno se olvida…. Cuando el puto va creciendo y se pone la pija en la boca y se recibe de homosexual físico y empieza a darse cuenta que el hombre busca un hombre… y que si sos una maricona tenés menos éxito... se tratan de masculinizar y tapar todo eso, y hay gente homosexual que le encanta… Para mi es al revés, si encuentro uno que tapa todo eso: me aburre, no podría pero muchas locas buscan al chongo enamorado de la mountain bike, la cosa net, del gimnasio, de no tener un puto libro, de no sé… Por ejemplo un cuadro así (nos muestra una de sus pinturas) es de puto, entonces ponen un póster del museo de arte moderno y no tienen idea tampoco… Si, para mi es una cuestión de vergüenza…

¿Que pensás de la utilización de la homosexualidad como recurso, esos casos en que "pelás" la loca porque te sirve…?
Si... entiendo, Muscari o Ronnie por ejemplo… Yo creo que hay un engaño, una confusión de afuera para adentro... Porque hay una venta del puto cool que tampoco está bien... Queer as folks otro ejemplo, no hay uno de esos putos que sea el personaje de la loca vieja… Y cuando era chico, tenía un montón de locas viejas divinas que me albergaban, que me enseñaban, que me "curaban", como se cura una cacerola digo… que me rostizaban lentamente y me iban metiendo en todo esto que va mas allá, ya te digo, que tener sexo con un hombre, mucho mas allá…

¿Esto es el reflejo de tu respeto hacia los “mayores”?
Puede ser, si, pero eso lo asocio mas con una cuestión de que ahora el puto, es como dice una frase muy instalada: “que vos te acuestes con un hombre no quita que seas masculino…” Sí que quita!!! (risas) Quita! … Basta! Somos locas…pasa que dentro de una gama, unos son menos y otros mas… Yo soy así naturalmente, no soy una cosa maricona, pero soy una mujer violenta. Soy una cosa que tiene un peso, que tiene una cadencia femenina muy marcada… Y creo que ahora hay mucha represión de todo esto.

Tus primeras salidas acá en Bs. As...
Eran a casas de putos… y al primer boliche al que fui, fue el Tigre…, a las islas, que era todo un boliche… uno iba al almuerzo, se quedaba a dormir y al día siguiente hacías almuerzo, siesta, cogida, comida, se escuchaba música, se levantaba uno a alguien, se iba a dormir, y al día siguiente a andar en lanchita y comer a algún lugar divino y volvías a la tarde con frutas y las locas.. (risas) . Y había un lugar que se llamaba… Viejos Tiempos ese fue al primero que fui.

¿Tuviste algún problema para asumirte y disfrutar tu sexualidad?
No, yo nunca tuve problemas de asumición… Nunca. Disfruto tanto de mi ser que no. Nunca tuve siquiera la fantasía de dejarlo de lado por una represión porque estoy muy feliz con lo que me pasa, y está tan marcado que me gusta lo que me gusta, desde lo dorado, lo barroco, los vestidos, a las pelucas, los delineados, y los músculos de un hombre, que nunca me cabría. Lo peor con la represión es cuando viene por dos lados, por la vergüenza o por el miedo e inseguridad de que realmente te gustan esas cosas…

¿Te quedaste en Buenos Aires por tus afectos?
Me quedé en Buenos Aires por un novio, si… y mi mamá y mi hermano se fueron a EEUU, yo había vivido allí un año, eso fue en el 81… Ahí conocí mucho lo que era la vida gay en New York (pre-sida casi) y los años de oro de la promiscuidad norteamericana, que tampoco me gustaba mucho, pero era preferible a esto, me parece una aberración lo plástico que hoy está todo.

¿Lo veías como más honesto?
Si, más honesto, más genuino… no había en el homosexual la idea instalada de la muerte como ahora y había un riesgo o un coraje, una intención distinta, ahora hay un miedo que a mi me desilusiona de los putos… una persona que es diferente y que con tanto coraje tiene que romper un montón de vegetación en su vida para realmente ser feliz, no comprendo como se aseñoró tanto.
Y la señora supuestamente soy yo porque uso medias de red, me pongo aros, o me pinto me maquillo uso polleras, pero me parece que aquí adentro, no se si es señora, si es hombre, no sé que es, pero hay un batallador.

Dijiste varias veces, que por lo menos una vez en la vida, uno se tiene que travestir…
Si, para mi es una ley… es casi obligatorio, hombres y mujeres deberían travestirse. Es parte de entender al otro. Y creo que a la mujer también le vendría bien, lo que pasa es que una mujer travestida, es elegante y un hombre travestido es un mamarracho. Pero eso es algo que está instalado… Igualmente, para mi es necesario una vez en la vida hacerlo. Creo que en el momento en que uno se trasviste, hay una diversión, que te levanta un muerto..
Tres locas vistiéndose de mujer, es una alegría tan honesta, tan genuina que va mas allá de que si sos maricona o no, lo maricón no esta en el exterior, esta en el espíritu. Y yo creo que ahora está lleno de mariconas, vestidas…. Como vos! (risas) Perdoname, pero me salió del alma…

Es admirable la forma en que ejerces tu libertad… poder decir las cosas que pensás... No todos podemos hacerlo a tu modo.
Y está bien, yo tampoco pretendo que todo el mundo sea igual que yo, para nada, porque me quitaría el protagonismo además, lo que si pretendo es que no sea pavo, la vergüenza pasa por otros lugares, la verdadera vergüenza para mi es tener vergüenza.

¿Qué pensás con respecto a la adopción?Que está bien. Pienso que todo esta relacionado con el amor. Creo que en serio, sin caer en un Sai Babismo o en un budismo absurdo y repetido como un loro, que casi todos los eventos de la vida están relacionados con el amor, pero con el amor genuino y sincero, que no es fácil, es un ejercicio. Y esto no está relacionado con los homosexuales nada más. Hay un montón de gente heterosexual que no está capacitada para tener hijos, yo cada vez veo más gente que ha tenido hijos por una cuestión de regla o de costumbre, por una cuestión casi de inercia. Hay como una cuestión rítmica casi… del camino a tomar en los seres humanos y creo que ni los homosexuales ni las lesbianas estamos excluidos de eso no?.. Jardín, primaria, secundaria, universidad, me caso, tengo un hijo, me jubilo, me muero Recién ahora la gente se esta permitiendo decir y porque este camino? A parar su carro y decir… ¿Porqué este camino?
Y también hay un miedo al corte cadencioso de esa rítmica y de parar un poco.
Yo lo hago en el programa esto de frenar y reordenar… antes de caer en una trampa peor… y para ver a donde estoy yendo…
Sino, mirá lo que pasó con el tema de "La Jaula de Las Locas"…

Contanos que pasó...
A mi me hubiera encantado hacerla... Obviamente que si... y estoy triste por no hacerla, ya menos que el día que tome la decisión, pero hablando justamente de la libertad, yo no me sentía libre…

Alguna vez dijiste que para vos actuar, era ser libre sobre un escenario, decir tu vida o lo que fuese, y no recitar un guión…
Exacto! Yo me sentí muy prisionero… El personaje era muy rico y ensayé como un mes… Albin era mucho más complejo de lo que yo pensaba… Llegué a "La Jaula", creyendo en una maricona común y no... Albin era algo mucho más complejo, era una víctima, estaba lejos de ese puto escandaloso y con castañuelas.
En uno de los primeros ensayos lo primero que descubrí fue: este puto es mucho más puto que yo, mucho más difícil, había una cosa muy oprimida en el como de alguien cagado a palos, y me empezó a interesar mucho, lo ensayé pero la falta de libertad me cagó la vida, y dejo bien claro que NO esta relacionada con ser responsable y tener una disciplina… porque yo soy responsable y tengo disciplina (nos dice enfáticamente) pero no me quites la libertad.
Y la libertad esta relacionada con un montón de cosas, ya desde la producción había una cosa muy opresora, muy empresarial, bueno los productores en lo único que se fijan es en Uno + Uno y yo no tenía ganas de trabajar para una producción así. Se notaba en cosas muy pequeñitas que realmente no había una libertad, un amor, había falta de arte, me sentí ahogado, y me pareció en un momento, que iba a salir un tantito berreta.
Y bueno, un día lo sentí con el cuerpo, yo le doy mucha bola al cuerpo. Para mí fue una decisión fuerte, pero ya está.

¿Y qué te pasa ahora al ver de afuera la evolución de "La Jaula"?
Lo "tercerizo", es un espectáculo en Buenos Aires... Sinceramente.

¿Postergaste algún proyecto personal al embarcarte en "La Jaula"?Estoy escribiendo una obra que se llama "La oscuridad es música" con la cual estoy fascinado. Por La Jaula la había postergado y no se si me hacía tan feliz postergar "La oscuridad"… Una de las cosas que me producían un sentimiento dual entre La Jaula y mis obras, era que a "La oscuridad..." le veía mucho futuro, porque va a salir algo nuevo de mi ahí, eso lo se…

¿Es cierto que participás hasta en el diseño de los afiches?
Si, si... si, todo, y no es que participo… los demás participan… Pero no es una cuestión de omnipotencia, pedantería y despotismo, no, es una cuestión de tener claro lo que uno quiere, y eso es algo que siempre tuve desde chico. Desde el perfume que uso hasta la pija que me como, o el raviol que estoy cocinando, todo es muy mío, una elección mía, y es mi manera de ser feliz, y como decía recién, la decisión de dejar La Jaula, si, me entristeció, pero no lo veo como la mayoría de la gente, "te perdiste la oportunidad de tu vida…" Porque no lo sentía… sentía que iba a ser muy divertido y si se daba, era como el "master" del puto… pero no con estas reglas, no así, no de esta forma, no…

¿Y tu relación con la prensa?
Soy muy amigo de la prensa, mi vida es un espectáculo, no un show, ojo detesto la palabra show. Mi vida es un espectáculo, mi vida es para afuera, tiene formas, colores, tiene luces, cosas, es hipnótica, me encanta ser un mamarracho, ridículo, que me odien, que me destrocen y que me halaguen, no quiero la prensa prolija, no. A mi me gusta mucho burlarme de las cosas y provocarlas, soy un provocador, en el real significado de la palabra… El provocador, no es malo, el malo es el malo. El provocador provoca cosas, estimula.

¿Cómo se seduce a Fernando Peña?
Con la verdad, con la verdad principalmente, después hay un montón de otras cosas, obviamente, pero con la verdad y la falta de estupidez, son dos cosas importantísimas.. Por que yo tolero que seas mentiroso, pero tenes que ser brillante… y eso también me seduce... Pero si sos mentiroso y sos un cretino no hay mucho futuro.

Muchas veces dijiste que para vos no debería existir la intimidad. ¿Creés que es menos hipócrita y más sano vivir sin ella?
Si, totalmente. Y sería bueno que todo el mundo viviera así..., si que todo el mundo viviera así. Yo, creo que si todos somos como somos, y esto no es un concepto religioso, es una cuestión práctica… si mostramos nuestro espíritu y personalidad tal cual es, hay menos problemas. Y la pauta me la da todo el tiempo las cosas que hago.
Cualquiera diría que por ser puto a mi no me miran las minas, y me miran un montón y saben todas que soy re puto y… les atraigo mas todavía... y cuanto mas pulseras me pongo, mas uñas me pinto, mas aros tengo, mas les atraigo a las minas…
Yo tengo HIV y dirías a este tipo le huyen, y no, no me huye nadie… a mi sí me huyen por mi sinceridad, no por el virus y por mi mariconería o mis pinturitas o mis polleras y mis medias de red. A mi me huyen por el miedo a la verdad, eso si, a decir mi verdad…
Al descubrir que el otro, no te dice lo que vos esperás o queres sino que siempre es sincero es mucho mas fuerte lo que se forma en las relaciones y me pasa con muchos amigos, mucha gente con la cual, porque son muy inteligentes, puedo tener esa sinceridad absoluta.
Les voy a contar algo que me paso con Nico, un ex novio. Lo conocí a los 36 y el tenía 19… Fue un amor así, total, y nos pusimos de novios. El era muy sincero, muy sincero y muy inteligente.
Un día mientras comíamos me dice: ¿sabes de lo que tengo miedo?
Y le digo: No, ¿de que?
Me contestó: Mi problema no es decir que yo soy puto en mi casa. Y esto era lógico porque a partir de que vos te pones en pareja con un hombre tenes que empezar a aclarar un montón de cosas sino es imposible…
Y me dice: lo que quiero decir es donde voy, mis horarios, donde estoy... que mi mamá esté tranquila pero sabes lo que más miedo me da no es decir que yo soy puto, es decir que vos sos mi novio!!! porque es demasiado empezar por vos… y le dije, es verdad es demasiado, bueno lo lamento que vas a hacer… te tocó…
Hace unos diez o quince años escribí un cuento, "El hombre de la casa de vidrio", y con esto lo cierro porque me parece que esta divino para entender lo que yo pretendo, creo que pinta tal cual como yo veo la vida.
Se trata de un hombre que vive en una casa cuadrada de vidrio y es la única casa de vidrio que hay en la cuadra. Al principio los vecinos pasaban y veían solo vidrio y más vidrio y les preguntaban a los albañiles mientras la casa se iba construyendo:

-¿perdón, acá no hay paredes?
¿No hay ladrillos?
-No, estamos haciendo una casa de vidrio…
-¿De vidrio? Pero que es, un negocio?
-No, va a vivir una persona en ella…
-¿Una persona? Preguntaban asombrados… ¡Pero si se ve todo! Allá se ve el baño… se ve el bidet, el inodoro y se ve la cama…
-Si, si el señor la quiere así.

Terminan la casa, y el hombre de la casa de vidrio se muda a ella. La gente empieza al principio a pasar por ahí, a mirar todas y cada una de sus actividades y así día tras día…
Los días pasan, las semanas pasan, y ellos siguen viendo todo lo que sucede en la casa, hasta que un día se dan cuenta que todo lo que el hombre de la casa de vidrio hace, es exactamente lo mismo que hacen ellos…

Pablo De Luca & Gustavo Noguera para G-maps BA - Diciembre 2006
Fotografía: Sebastián Izquierdo
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SentidoG.com

martes, 19 de diciembre de 2006

Beth Ditto: Sin reservas


"Gorda, lesbiana y feminista". Así se autodenomina, sin miedos ni complejos y a mucha honra, Beth Ditto, líder y vocalista del trío punk The Gossip, que el mes pasado se convirtió en la cantante "más cool" del momento, según la lista anual de la famosa revista New Musical Express. Ganándole a la gran candidata, Karen O, de Yeah Yeah Yeahs que recientemente visitó a la Argentina, es la primera vez que una mujer alcanza este puesto, algo impensado hasta el momento, si se tiene en cuenta que el año pasado hubo una sola entre los 10 primeros lugares.

"Prefiero que me llamen gorda. Me gusta esa palabra, aunque no es fácil para todo el mundo. No es fácil pero es divertido, porque nunca he encontrado a un cantante que haga de su gordura una causa. Para mí lo es, y me encanta ser portavoz de esta minoría, si es que a los gordos se nos puede considerar una minoría, que tiene que pasarse la vida luchando contra los prejuicios. A mí no me pesa ser gorda; forma parte de mi personalidad". Esta es quizás la declaración de Beth más difundida, aunque también habla abiertamente de su feminismo a ultranza y de su condición sexual. Sin embargo, hay quienes privilegian otra cosa: su voz, comparada a veces con la de Janis Joplin y otras con la de Aretha Franklin (si cantara punk), criterio definitivo para la elección de NME. Modesta, Ditto simplemente ha dicho: "Nunca he tenido una voz muy reservada. Intenté bajarle el tono pero no pude".

Una característica de Beth es su falta de complejos a la hora de elegir el vestuario. Si quiere, luce en escena un vestido de leopardo bien apretado, una minifalda de cuero o corpiños y portaligas que parecen que van a volar por los aires. "A veces la gente que se ocupa de mi imagen no se da cuenta de que yo no quiero lucir flaca ni chupada. No es lo que soy. Ellos dicen: 'Si usás esto vas a verte pequeña'. Y son pavadas. Yo quiero lucir bien, no pequeña, esa es la diferencia", explica ella. Y se sorprende cuando le cuentan que no pocos la ven como una sex symbol. "No me siento sexy. Soy una persona introvertida, de esas que dicen las cosas equivocadas en el momento equivocado".

¿Y quién dijo que no se muerde la mano del amo que da de comer? Enérgica y elegante, Beth es tímida en las entrevistas pero no se calla nada. "La industria musical teme a las chicas que hacen buena música pero no la venden a través del sexo", proclama. Y según ha contado, está trabajando en un nuevo video que dejó ver algunas diferencias con su compañía. "Quieren poner bailarinas. Yo me rehúso a que sean flacas: van a ser gordas. No quiero un manojo de chicas huesudas bailando a mi alrededor. Fin de la historia".

Beth nació en 1981 en la ultracatólica ciudad de Searcy (Arkansas, EE.UU.). Su infancia la pasó –con sus seis hermanos– en una de esas típicas casas rodantes, rodeada de familias negras. A los 13, y en compañía de un primo, mataba ardillas a los tiros para hacerlas a la sartén. Sus primeros contactos con el canto se dieron en los coros de gospel de las iglesias pentecostales o baptistas: "Tenía una tendencia natural a salirme del coro. Intentaba hacer lo posible para bajar el tono, pero no podía. Yo canto con todo mi cuerpo, y mi cuerpo siempre ha sido así de contundente", contó varias veces. Eran los tiempos en que le decían que los homosexuales y las lesbianas iban al infierno. "Yo rezaba: 'Por favor, Dios...' Me gustaban las chicas", recordó en otro reportaje.

Admiradora de Patti Smith, Mama Cass, Gladys Knight y Etta James, Beth fue una activista feminista entre las riot grrrls e integró el grupo The Need. The Gossip, según contó, llegó por casualidad. A Nathan Howdeshell y Kathy Mendonca, sus compañeros originales (ahora toca con Brace Paine y Hannah Blilie), los conoció en 1998. Al año siguiente se mudaron a Olympia. Ellos la animaron a empuñar el micrófono un día cualquiera mientras tocaban en el sótano. Tenían apenas tres canciones listas cuando consiguieron su primera presentación, que se prolongó por 15 fines de semana seguidos en el mismo localcito.

"Ese grupo con la cantante lesbiana y gorda que canta punk como si fuera blues", como se lo conocía, empezó a volverse popular. En 2001 llegó el primer álbum, "That's not what I heard". Después vinieron "Arkansas Heat" (2002) y "Movement" (2003). Y este año, "Standing in the way in control" (Green Ufos), donde denuncian la homofobia de los republicanos y exigen iguales derechos para las parejas gay. "El disco trata sobre nuestros amigos, sobre la importancia de ser uno mismo y seguir vivo haciendo lo que realmente te gusta", señala Beth, que también participa en el último disco de Peaches ("Golpeándome la cara con esa polla" se la escucha en lo que, según ella, es lo más heterosexual que ha cantado en su vida).

Con pocos años de existencia, a The Gossip (El Chisme) le atribuyen la virtud de haber redefinido el punk al devolverle el sello político que supo tener el género. Pero además, el trío refleja en su música bailable, influenciado por la new wave, el blues y el rockabilly, las experiencias de vida de sus integrantes y "los comentarios de gratitud de chicas obesas y gay que han nacido en el culo del mundo, contándome cómo hemos ayudado a que sus vidas cambien". Del galardón de NME, en tanto, Beth Ditto sólo ha dicho que se lo dedica a todos aquellos que, sin importarles los tabúes y prejuicios, se siguen buscando a sí mismos.

Cora Cáffaro
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domingo, 17 de diciembre de 2006

Muñecas rotas


Se sacó el pantalón y lo dio vuelta. Difícil será encontrar mejor metáfora para lo que, de ahí en más, sería su vida. Estaba solo. Y mientras enhebraba con poca destreza la aguja con la que pretendía chupar esos jeans a sus piernas delgadas, pensó que Lorena sonaba bien. Femenino y sin estridencias, como quería. Fue así que él, un chico esmirriado, mezcla de Burrito Ortega y Tortonese, dio su puntada inicial como travesti. Tenía la primaria apenas cumplida y la fantasía de, algún día, trepar a un micro y cambiar Salta por Buenos Aires, donde sería Lorena desde el vamos.

Estaba convencido, además, de que por estos lares, adosarse a la piel el relleno del corpiño que la naturaleza le mezquinó o endulzar el perfil de Peretti que portan todos los varones de la familia es tan sencillo como mentir, como decir que tiene 18 cuando en realidad tiene 16.

"Empecé a trabajar en la calle, en Salta, pero acá se hace más plata y yo necesito plata para cambiarme el cuerpo. Los clientes te lo piden", dice recién llegado/a a una pensión de la calle Humberto I donde cualquier clavo anida a una o más tangas, casi todas negras y rojas. Allí, en la única habitación con entrepiso de este edificio a ciegas con berretines de art decò, Cintia, un travesti que ya pasó los 40, recibe a los expatriados de sus provincias natales en este exilio iniciático con más gusto a infierno que a jardín de las delicias.

Según un informe sobre la situación de la comunidad travesti en la Argentina publicado este año bajo el título La gesta del hombre propio, el 16 por ciento de los travestis de la Capital Federal, algunas localidades del Gran Buenos Aires y Mar del Plata tiene entre 13 y 21 años. El mismo estudio señala que el 73 por ciento de los travestis que asumieron su identidad sexual antes de haber cumplido los 13 vive de la prostitución.

"Yo no miento. Si me preguntás qué hago, te contesto: 'Soy prostituta'. A mí lo que me interesa es la plata." Habla Paloma, garganta con arena, cintura arqueada y plataformas de corcho. Paloma, sólo por hoy. Fue Caricia,Salomé,Candela, Candelaria. Se viste de mujer desde los 12, cuando empezó a prostituírse en Orán, Salta. Tiene 17.

"El mayor problema es que primero son travestis y luego, si tienen suerte, son menores. Las travestis menores no transitan las etapas de la vida de sus pares no travestis. Escuchan música infantil en un hotel que comparten con otras travestis adultas mientras reciben la llamada del cliente y se pintan para salir a la calle en pocas horas –dice Josefina Fernández, antropóloga y coordinadora del trabajo junto a Lohana Berkins, presidenta de la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual (ALITT)–. De aquel hogar del que son expulsadas con apenas 12 ó 13 años llegan a un mundo de adultos para el que ellas mismas son adultas. Si son travestis, ¿qué importa que apenas estén saliendo de la niñez y sean tan vulnerables como
cualquier otro niño?"

En un libro anterior –Cuerpos desobedientes. Travestismo e identidad de género–, Fernández afirmaba que los travestis entrevistados dijeron haberse dado cuenta de su gusto por los varones entre los 8 y los 10 años. Para Fabio Rapisardi, investigador y activista del área Queer de la UBA, "no hay ni un dato psíquico, psicoanalítico, psiquiátrico o biológico que pueda decir que a determinada edad las travestis se manifiestan como travestis. La identidad travesti es una construcción y depende de múltiples factores. La misma cantidad de factores de los que depende la heterosexualidad."

Lohana, la principal referente de la comunidad travesti, pisó Buenos Aires a los 13. "Las cosas han cambiado pero las travestis menores de edad siguen pasándola mal. Además, en América latina y en la Argentina, en particular, las chicas asumen su identidad sexual siendo muy chicas, diría que antes de los 13 años. Por eso abandonan la escuela, son expulsadas de sus familias y tienen una corta expectativa de vida –dice–. En Estados Unidos y Europa, es una decisión que se toma más cerca de la adultez, con lo cual están mejor preparadas." "Es cierto que en el NOA (noroeste argentino) las travestis se asumen a una edad muy temprana. Puede tener que ver con que allá las personas de diversidades sexuales entran a circuitos donde la sociabilidad travesti ya preexiste como un modo de supervivencia y como un modo de sociabilidad concreta frente a la expulsión familiar –dice Rapisardi–. En zonas urbanas, la elección se da en edades más avanzadas. Si vas a Córdoba, a Rosario y a Neuquén, los otros tres lugares donde tenés fuertes poblaciones travestis, también tenés muchas menores de edad."

SEGUNDO DE GLORIA

"La prostitución es el segundo de gloria de las travestis", dice Lohana. Para la antropóloga Fernández, la prostitución es el único medio disponible para sobrevivir. "Es también el único espacio permitido para actuar el género que han elegido para el resto de sus vidas –dice en Cuerpos desobedientes–. En este sentido, el escenario prostibular tendrá una participación importante en la construcción de la identidad travesti."

Rapisardi cuestiona la asociación necesaria entre travestismo y prostitución. "Hay un discurso que dice que el erotismo travesti pasaría por la prostitución. Eso es falso. Las travestis construyeron alrededor de la prostitución un modo de subsistencia. Tienen un buen sueldo que quizá no tendrían yendo a limpiar una casa –dice–. Es que para ser una travesti, lamentablemente hay que ser prostituta. Eso de realización y plenitud es una condición para la subsistencia pero no una realización personal."

El itinerario de los travestis menores de edad que desembarcan en Buenos Aires es tan esquivo como sinuoso. Cintia suele recibir por unos días a los recién llegados que en cuestión de horas sueltan amarras con vuelo propio. "Las menores viven en sus provincias, se conectan con alguna referente o mai que las hace trabajar en esa zona las puede derivar a las capitales",
dice Rapisardi.

"El pasaje de la familia a la calle se hará siguiendo una modalidad organizativa que las travestis llaman pupilaje y que constituye una manera de regular las relaciones entre las travestis en el ámbito de trabajo. Es también el mecanismo a través del cual se socializa a las más jóvenes en cuestiones relativas a la prostitución. Las madres aconsejan a sus pupilas sobre los lugares donde pueden vivir, dónde pueden trabajar, cómo deben hacerlo, cómo son los clientes y cómo deben conducirse con ellos", explica Fernández.

TE ESCUCHO

"Del universo de chicos atendidos, las travestis menores de edad representan el uno por ciento –dice María Elena Naddeo, presidenta del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires–. El grupo de chicas travestis es quizás el grupo donde más obstáculos hemos encontrado para lograr una reinserción. En general, este grupo está atravesado por la explotación sexual como por procesos de desintegración familiar, desarraigos muy fuertes, migraciones. La mayoría proviene del norte argentino, y además son víctimas de discriminación."

Existe un programa que asiste y acompaña a los menores que son explotados sexualmente. Miércoles por medio, Gladys Lavieri, su coordinadora, espera a los chicos travestis en el sexto piso de Roque Sáenz Peña 547 con café y medialunas de manteca. La idea no es tomar el té sino lograr que aflore lo que los angustia. "Acá no hay necesidad de que se definan, trabajamos los matices que hay entre el blanco y el negro, sobre la idea del 'estar siendo'. La pregunta es: '¿Qué estás siendo hoy?'. Las ayudamos a tramitar el DNI y a que no descuiden su salud. Hay chicas que van al médico y no las atienden o cuando las llaman por su nombre de varón, se quedan paralizadas y se van –cuenta–. Muchas se escapan de sus provincias porque otras adultas les contaron que Buenos Aires es una panacea. A veces no se animan a volver. '¿Y si me ven así?', se preguntan, agobiadas."

Ana no es menor pero no se pierde las reuniones del Consejo. Tiene 25 y vino de Cafayate, "un pueblo de Salta donde a las 7 de la tarde te ponen música religiosa en la radio hasta las 9, imaginate". Para Ana, que hoy trajo el desconcierto que le provocó ver que algunas de sus compañeras del bachillerato para adultos no se dieron cuenta de que es travesti, la reunión de los miércoles "es como un grupo de autoayuda. Acá hablamos de lo que nos pasa con la policía, que a veces te para sólo por portación de cara. Yo soy promotora de salud de la Fundación Buenos Aires Sida y a veces no me dejan repartir los preservativos que les doy a las travestis que están por la calle. Acá saben que si no aparezco, estoy en la fiscalía".

"El artículo 81 del Código Contravencional sanciona la oferta y demanda de sexo en los espacios públicos. A las travestis menores no se las puede penalizar, pero igual se las llevan. Son la oferta. ¿Por qué no hay detenidos en la demanda?", se pregunta Lavieri. "Tenemos una fuerte discusión con los fiscales y la policía –reconoce Naddeo, la presidenta del Consejo–. Les hemos dicho que tienen que detener a los clientes. Es cierto que a veces ellos mismos terminan siendo clientes."

De madrugada y regándose el aliento con una petaca de anís, Paloma se vuelve más histérica y verborrágica que nunca. Dice que la cana sabe que es menor pero no le hace nada: "El día que llegué, salí a trabajar y caí presa. Al otro día, también y así, tres días seguidos. Pero ahora los saludo y todo. Algunos son clientes, otros son amigos. Yo soy de terror con los policías. Me pongo a charlar, les hago bromas, les digo: '¿Cuándo vamos al hotel?' Ya sé cómo desenvolverme. No tengo miedo."

En la habitación que comparte con otro travesti en el hotel de Humberto I –según ellos, por $650 al mes–, una cama de plaza y media lagañosa y mal estirada da cuenta de que allí no hay horario para el sueño. La ropa entra y sale de un bolso acodado en una silla y hay un espejo donde Paloma arrastra el labial por fuera del contorno de su boca. Sobre la repisa hay un balde de champán, un dvd desconectado y un Rexona Hombre en aerosol, bastión del cromosoma xy que le daría la razón a quienes sostienen que no se nace mujer, sino que se llega a serlo.

Marina Artusa
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El derecho a elegir el sexo

MIAMI.- ¿Es el sexo de una persona una cuestión de elección o de anatomía? Para los neoyorquinos, por lo menos, la polémica estuvo a punto de resolverse a favor de lo primero.

Hace unas semanas, y tras cuatro años de intenso cabildeo, Nueva York se disponía a permitir que cualquiera eligiera su sexo sin que mediara una operación genital a tal efecto.

La iniciativa surgió por el reclamo de grupos transexuales y fue recomendada por una comisión de expertos, que la remitió al Departamento de Salud e Higiene Mental de la ciudad para su consideración. Se basaba en el hecho de que algunos transexuales no tienen cómo pagar una operación de cambio de sexo, que cuesta entre 35.000 y 75.000 dólares (según de qué a qué vaya), no pueden hacerla por motivos de salud o no la consideran necesaria.

De aprobarse la norma, los nativos de la ciudad tendrían derecho a cambiar el sexo que figura en su certificado de nacimiento con sólo una declaración jurada firmada por un médico y un profesional del área de la salud que explique por qué sus pacientes deben ser considerados miembros del sexo opuesto y que deje en claro que el cambio será permanente. Para oficializar la metamorfosis, los solicitantes tendrían que haber cambiado de nombre y demostrar que han vivido un mínimo de dos años en su condición adoptiva.

El intendente Michael Bloomberg y la mayoría de los comisionados de la ciudad estaban a favor de aprobar la ordenanza, que pondría a Nueva York a la par de España en este tema, cuando, inesperadamente, el Departamento de Salud dio marcha atrás y vetó la iniciativa por "amplias ramificaciones sociales". Por lo visto, eliminar las barreras entre los sexos es más sencillo en la teoría que en la práctica. Sucede que en una sociedad organizada sobre la base de la separación anatómica de los sexos, la introducción de una definición basada meramente en el comportamiento o la preferencia creaba un atolladero burocrático. "¿Cómo meter a alguien con pene en una cárcel de mujeres?", se preguntó alarmado un funcionario del Departamento de Salud. Las dificultades no terminaban allí. Si era posible cambiar legalmente el sexo, nada podría impedir el matrimonio gay, puesto que bastaría con uno de los miembros de la pareja solicitara el cambio de sexo.

Con todo, Nueva York ha tomado en los últimos tiempos una serie de medidas destinadas a borrar gradualmente la frontera entre los sexos, según la definición clásica. Una disposición adoptada en enero establece que la asignación de camas en los refugios se haga teniendo en cuenta la apariencia de las personas y no su anatomía. Y tomando una decisión aún más provocativa, la Autoridad Metropolitana de Transporte acordó permitir que fueran los usuarios los que decidan qué baño quieren usar dentro de las estaciones.

A estas disposiciones se suma una tendencia, recientemente consignada en un artículo de The New York Times , donde muchos padres de niños pequeños que revelan una disposición hacia el sexo opuesto, asumen una actitud más permisiva que se traduce en dejar que los niños se vistan con ropa de mujer (y las niñas con ropa de hombre) si así lo desean. Las escuelas, por su parte, suelen aceptar la voluntad de los padres.

Esta decisión cuenta con el apoyo de muchos educadores y psicólogos que opinan que esta tolerancia ayudaría a controlar la depresión y las tendencias suicidas de los niños que manifiestan tendencias transexuales, aunque todos reconocen que no será fácil impedir las burlas de los compañeros si un niño aparece vestido de mujer o viceversa.

Lo cierto es que, a pesar de que aún se está lejos de aceptar la transexualidad como una condición corriente, los neoyorquinos responden con una mayor tolerancia a sus diferentes manifestaciones. Será porque, en esta Babel de razas, idiomas, acentos, creencias, atuendos y preferencias apretujados a orillas del Hudson, lo normal es precisamente la anomalía.

Mario Diament
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lunes, 4 de diciembre de 2006

Tengo algo que contarte


Desconcierto, angustia, decepción, deseo de protegerlos y de luchar contra la discriminación que los pueda lastimar. Cómo reaccionan y aceptan esa realidad los padres cuyos hijos se animan a decirles: "Soy gay".

Lo ricas que estaban esas rabas que habían pedido era el comentario principal hasta que Gastón S., 20 años, le dijo a su mamá que era gay. La confitería de Belgrano siguió con sus ruidos, pero a ellos les pareció que, de repente, todos se habían callado.

De alguna manera, Laura, su mamá, escuchó lo que hacía tiempo esperaba que el mayor de sus hijos, por fin, dijera en voz alta. Nunca presionó ni averiguó más de lo que él quisiera insinuar. "Lo único que me entristeció en ese momento fue escuchar: 'Sé que esto no es lo que esperabas de mí'. Porque supuse que Gastón no terminaba de asumir su homosexualidad y que estaría sufriendo", confiesa Laura, cuatro meses después de aquel almuerzo revelador. Su hijo siempre marcó sus propios tiempos sin dejar que nadie se metiera a husmear más de lo debido. Por eso, Laura se alegró que hubiera llegado el momento esperado. A lo mejor, ayudó que él se mudara a Buenos Aires para estudiar en la facultad. Porque la ciudad donde vive la familia, aunque grande, "no deja de funcionar como un infierno de miradas", comenta el chico. Tampoco le urge hablarlo con su papá: "Al decírselo a mi mamá, sentí que el tema ya fue".

A los 16, tuvo su primer enamoramiento no correspondido con un varón. "Pensé que tenía una enfermedad de la que me tenía que curar", se ríe. Y lo primero que hizo para sacarse de la cabeza al pibe que le hacía cosquillas en el estómago fue ponerse de novio con una compañera del colegio. No resultó. Ni fu ni fa. "Siempre estuve sereno, nunca me deprimí. Y tampoco buscaba tener sexo con cualquier pibe. No era eso lo que quería. De hecho, no tengo amigos gays. Mis amigos son todos heterosexuales. No me interesa encerrarme en un ambiente."

Gastón se sintió aliviado con la respuesta de su mamá porque durante mucho tiempo cargó con el temor de que sus padres "me dieran una patada y me dejaran en banda". Eso a su mamá, ni se le cruzó por la cabeza: "Es mi hijo, lo que más amo en la vida. ¿Cómo voy a lastimarlo de esa manera?". Pero no soporta la idea de que otros sí lo discriminen, algo que a él no lo inquieta tanto como toparse con ciertos límites: "A veces me duele no poder ir de la mano con mi pareja por la calle o no poder besarnos en un lugar público".

Salvo los padres que ejercen una cierta militancia acompañando a sus hijos, el resto de los consultados por Viva pidió reserva de identidad. No porque le den la espalda a la situación, sino para proteger a sus propios hijos de la homofobia que todavía sigue latente en nuestra sociedad. Irma Fischer es una de las que hace ya 10 años salió a dar la cara, cuando la confesión de la homosexualidad de su hijo varón provocó en ella un giro inesperado. Irma es una alemana de buen pasar que vive en la zona norte. Para ella, ser gay o lesbiana eran cosas que le pasaban a los otros, no a su familia. Pero un día, esa indiferencia sufrió un cimbronazo. Fue cuando Alfredo, su hijo, que anda por los 35 años, le dijo que era gay. "Fue un golpe tan duro que me enfermé. Mi mundo se había venido abajo."

Alfredo había emigrado a Alemania y en uno de los viajes de su mamá, decidió contarle la verdad. "Me habló como una hora seguida. Pero yo estaba muda, shockeada, caminaba de un lado a otro como una leona enjaulada", rebobina. No escuchó palabras. No había explicaciones posibles. Entonces, Alfredo le dejó sobre la mesita de luz una revista del Centro Nacional de Educación para la Salud de Colonia, Alemania, dirigida a padres de hijos gays.

Irma sentía que había perdido su hijo, y en medio de ese infierno, como un último manotazo, leyó durante la noche entera esa revista. "Me di cuenta de que entraba a un mundo desconocido. Supe que los gays no son personas anormales ni enfermas, sino que tienen una orientación sexual distinta y que por sobre todo, necesitan la comprensión y el amor de su familia." No se quedó quieta. Y dado que la situación no tenía retorno, "se generó en mí un fuerte deseo de ayudar a otros homosexuales y a
sus familias".

Ese fue el comienzo de la Agrupación de Padres, Familiares y Amigos de Lesbianas y Gays, que fundó junto a una mamá de una chica lesbiana, cuyos propósitos quedaron plasmados en la servilleta de una confitería. La agrupación –que a fines de setiembre cumplió 10 años– funciona como un grupo de autoayuda. En todo este tiempo pasaron decenas de familias buscando un espacio donde descargar angustias, dudas, temores: "Y hemos escuchado de todo –comenta Irma–. Hubo padres que dijeron hubiera preferido que mi hijo tuviera cáncer o que se hubiera muerto. Eran situaciones muy difíciles pero la mayoría salió adelante."

Eso sí, antes de darse a conocer públicamente, Irma reunió a sus íntimas amigas a tomar el té para decirles lo que iba a hacer. "Hubo reacciones muy curiosas, desde Ay, qué bueno, hasta Qué suerte que no me tocó a mí." Y este año, en su último viaje a Alemania, dio un paso más, que le costó horrores pero que pasó airosa: conoció a la pareja de Alfredo. "Creo que no tendré problemas de convivir con ellos cuando regrese a visitarlos", sonríe.

SALIR DEL CLOSET

La primera reacción de José G. cuando se enteró que su hija Noelia, de 25 años, era lesbiana fue abrazarla, decirle que la amaba y llenarle la cara de besos. "Uno siente que el mundo se cae. Se desploma eso que supuestamente es la 'normalidad'. Como padre uno no tiene incorporado el concepto de gay su vida; y si lo tiene, es en forma de prejuicio", admite.

Con su mujer, Ana, se incorporaron al grupo de padres y fueron haciendo su coming out, como ellos denominan; su propio salir del closet. "Los otros papás nos ayudaron mucho en momentos muy difíciles. Porque es innegable que algo se quiebra en la familia y lo que no queríamos era que el núcleo familiar se rompiera. Me aterraba la idea de perder a Noelia." Ana, su mujer, admite que le llevó tiempo reponerse. Aunque la noticia le cayó como un rayo, algo había empezado a sospechar pero a sus preguntas, Noelia respondía con silencios filosos. Hasta que estuvieron cara a cara. "Sentí que había fallado en su educación, que le había dado demasiada libertad. Me eché culpas. Estaba desesperada." Tanto que su vida se focalizó sólo en Noelia: "Todo lo demás, incluido mi otro hijo, pasó a un segundo plano".

Recién cuando pudo encontrarse con otros padres en su misma situación, sintió que la angustia se disipaba. Aunque el efecto fue encontrarse con los hijos que hacían junto a sus padres ese coming out. "Conocerlos, hablar con ellos, escuchar sus historias, me hizo dar cuenta de que todo lo que yo tenía adentro mío eran fantasmas. Pero, sobre todo, comprendí un poco más a mi hija." Su marido, José, considera que el tiempo fue el mejor aliado: "Cuando uno asume la realidad, empieza a caminar más firme".

Graciela N. es la mamá de Manuel, de 27 años. Nunca pensó que las cargadas que escuchaba en su trabajo hacia los gays la tocarían tan de cerca. Hasta que su planeta pareció explotar en mil pedazos una noche cuando Manuel le reveló que era gay. "Me derrumbé –simplifica Graciela–. Fue el comienzo de tiempos muy duros, de mucha confusión y tuve la difícil tarea de tener que comuncárselo a mi marido y a mis otros hijos." La primera reacción fue que Manuel hiciera terapia.

Hoy lo recuerda como una barbaridad. "No sólo porque era un chico re-sano, sino porque el psicólogo nos dijo que Manuel estaba como jugando un partido de fútbol cuyo resultado no estaba definido. Eso fue como alentarnos a rezar para que el partido termine a favor o en contra, cuando en realidad, estaba todo definido."

CONFESIONES EN EL BONDI

Si algo tuvo de original el anuncio de Nicolás R., 37 años, fue que lo dijo arriba de un colectivo. Y su mamá, Magdalena, por esos vericuetos defensivos de la psiquis, no escuchó. Pero sí acusó recibo al regresar a casa. Nicolás tenía 19 años.

"Con sólo pensar cuál iba a ser su reacción demoré en decírselo. Y no me equivoqué: tengo la imagen de ella tirada en el baño, abrazada a la bañadera, llorando. Para mí estuvo así como una semana." Madre e hijo se ríen con la anécdota. Pero nada era sencillo: hijo único, con un padre ausente, una educación católica férrea, muchos mandatos puestos en juego sobre él que de pronto estallaban. "Yo entendí a mi vieja. Su mayor temor era perderme y sintió que me perdía de la peor forma: con otro hombre." Magdalena acepta que se hirieron demasiado. "Estuvimos ocho años sin hablarnos aunque vivíamos en la misma casa. Toda mi angustia pasaba porque no había sido educada para esa situación. Yo tenía otra estructura: él tenía que casarse y tener sus hijos."

Aunque Nicolás no tenía dudas de que sus fantasías sexuales iban en esa dirección, aun así confiesa que "me llevó bastante tiempo entender si estaba contento con esto, si era lo que me gustaba, si podía seguir mi vida igual". La respuesta fue que podía. De hecho, con su actual pareja no pierden las esperanzas de adoptar y conformar una familia. Y Magdalena se regodea con la idea de ser abuela.

"En el único lugar donde no hablé mi homosexualidad fue en el trabajo. Simplemente, porque vivimos en una sociedad homofóbica donde ser heterosexual es lo que debe ser", aclara Nicolás. Sin que eso le quite el sueño.

Ismael e Irma Cigliutti son los papás de César, de 49, presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA). Ismael, 80 años, un teniente coronel retirado del Ejército que maneja una fina ironía. Irma, de 77, alma mater, tiene la risa fácil. Tuvieron cuatro hijos, varios nietos. Ismael e Irma coinciden en que se daban cuenta de que César era gay pero ninguno se lo decía al otro. Secretos difíciles de guardar para gente que se asume unida y muy familiera. "No hubo un instante determinado, todo se dio naturalmente", resume Ismael. Y sigue: "No hicimos escándalos, ni pusimos el grito en el cielo. Lo tomamos como tiene que ser".

César agrega algunas señales que dejaba por el camino. "Cuando empecé a andar por el ambiente gay, un domingo, en el almuerzo, donde nos contábamos todo yo dije: 'No hablo más de mi intimidad'. Otro día largué: 'No me voy a casar con una mujer'." Nadie preguntó nada. Pero se le quiebra la voz, cuando recuerda una charla con Ismael: Me dijo las mejores palabras que yo podía haber escuchado: 'Sos mi hijo y yo te amo'." El momento más doloroso vino cuando César se enfermó de sida y había decidido no tratarse. "Para todos fue un tiempo de mucho sufrimiento. Los hermanos le pidieron que si no lo hacía por él, al menos, que se tratara por nosotros", lagrimea Irma.

Pero el tiempo, también, trajo sonrisas. Las que surgen recordando el día de la unión civil de César con Marcelo, su pareja. La primera que se realizaba en el país y en toda Latinoamérica. "A Marcelo lo queremos como un hijo más", sostienen Ismael e Irma.

DE ESO NO SE HABLA

Hay familias que toleran pero no admiten la homosexualidad de un hijo. Es el caso de Analía G., de 32 años. Cuando se fue a vivir con su actual pareja, otra mujer, la casa paterna fue un revuelo solapado. Ni el padre ni la madre ni el hermano dijeron nada, pero la desaprobación se percibía en el aire.

Norma, su mamá, asegura que fue y es mejor así: no hablan del tema. No quiere enterarse, no quiere saber. Tampoco va a mostrale malos modos a la pareja de su hija. "Pueden venir a casa, estar con nosotros, con tal que no se besen ni se abracen delante nuestro o de mis nietos", limita. Y así, Analía evita reuniones familiares o va sola a los cumpleaños. "No sé qué proceso estaremos haciendo como familia. Creo que cada uno hace lo que puede. Simplemente, se lo tragaron."

La decisión, la aceptación, el deseo. El salir del closet. Un jardín de pasiones con senderos que se bifurcan.

AGRUPACION DE PADRES, FAMILIARES Y AMIGOS DE LESBIANAS Y GAYS:
4765-5531//4567-7815.
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Alba Piotto
Revista Viva
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domingo, 26 de noviembre de 2006

Quince años sin Tom of Finland


Este mes de noviembre, en el que ahora nos encontramos, se cumplen 15 años de la desaparición del dibujante Tom of Finland. Touko -que así se llamaba en realidad Tom of Finland- nació en 1920, junto al mar, en la costa sur de Finlandia, donde pasó sus primeros años, en medio de un mundo rudo y salvaje, junto a granjeros, leñadores, vaqueros, y otros auténticos hombres de “frontera”, solitarios e independientes, inseparables de aquel medio natural. Su paso por las filas del ejército ruso en la II Guerra Mundial no hizo sino completar aquella visión con un contacto directo con ese otro mundo de pulsiones irrefrenables donde desahogar sus ensueños eróticos.

Tom creció entre estos hombres, entre machos símbolos de la virilidad, cuya atracción nunca podrá ya evitar y que tan hondamente impregnaron sus dibujos. De aquella etapa nunca olvidaría a “Urho”, aquel bellísimo granjero musculazo de bronceado perfecto, vecino de la infancia, al que espiaba –con un inconfesable deseo- memorizando cada flexión y contorsión de sus músculos poderosos, su malévola pero pícara expresión y, sobre todo, esa ya famosa sonrisa de labios sensuales.

Su ambiente familiar, en el que confluye el arte, la literatura y la música –de la mano de sus padres, maestros de profesión- ayudó decisivamente a modular y atemperar aquel sentimiento, afianzar su extraordinaria sensibilidad y convertirla en una manifestación artística poderosamente personal e inclasificable, como aquel mundo que le rodeó desde la juventud.

En 1939 comienza a estudiar publicidad en la Escuela de Artes de Helsinki. Su fascinación por el mundo masculino hace que su universo empiece a poblarse de tipos atractivos, de soberbios ejemplares varoniles que va encontrando al paso en los parques y callejones de la ciudad portuaria y cosmopolita en la que reside –obreros de la construcción, marineros, policías, moteros y los llamados hombres del cuero (“leather”)-. La Guerra mundial llena su cuaderno de soldados y oficiales, destacando especialmente esos irresistibles militares uniformados con los que frecuentaba el sexo en la oscuridad de los tensos y largos apagones ocasionados por los bombardeos.

Tras la II Guerra Mundial, Tom retoma sus estudios de arte, trabajando como ilustrador, pero también tocando el piano en salas y cafés nocturnos, lo que lo convierte en un habitante de la vida más bohemia y desenfadada de su ciudad. Viajero constante, suele frecuentar las “cruising áreas” de las ciudades y lugares por donde pasa, de donde toma muchos de sus personajes. Por fin, en 1953, conoce a “Veli”, el hombre con el que convivirá nada menos que durante 28 años.

En 1957 tuvo la feliz iniciativa de enviar algunos de sus dibujos homoeróticos a una popular revista americana de “músculos” (Physique Pictorial), aunque utilizando el pseudónimo de “Tom of Finland”, para evitar utilizar su difícil e impronunciable nombre finlandés (Touko Laaksonen).

Y tanto gustaron sus dibujos que el resto ya es historia.

A partir de aquel momento, deja escapar su imaginación y sus facultades artísticas, y dedica toda su atención a hacer realidad las fantasías homosexuales más salvajes, creando esos iconos del sexo homosexual más oculto y marginal -y por ello, más deseable- que con toda probabilidad jamás serán superados.

Se suceden importantes exposiciones por todo el mundo, convirtiéndose pronto en toda una celebridad gay internacional, junto a sus buenos amigos Etienne y Roberto Mapplethorpe. La muerte de “Veli” su inseparable amante y compañero en 1981, y la terrible irrupción del SIDA en su más íntimo círculo de amigos, hacen mella en Tom, pero continúa trabajando.

A pesar de la soledad y de la amargura, de la proximidad de la muerte, Tom siempre seguiría dibujando, aún en los duros momentos en que la enfermedad y la medicación hacían que su mano temblara demasiado como para ejecutar un trabajo a la altura de su prestigio. Touko muere finalmente en Helsinki en 1991 a causa de un enfisema.

Sólo desde la perspectiva de estos quince años sin Tom -cuyo 15º aniversario se ha cumplido exactamente el pasado día 7 de noviembre-, alcanzamos a comprender la profunda huella que este increíble artista ha dejado en la sociedad homosexual. Cuando Tom empezó a dibujar, el homosexual se identificaba más bien con cualquier respetable aspirante a convertirse en mujer o, a lo más, a imitarla. Treinta y cinco años después el homosexual se identifica, se personifica, sin embargo, en cualquier atractivo y varonil granjero, en el duro cargador o estibador del puerto, en un fornido marinero o policía o, sencillamente, en cualquier hombre símbolo de una poderosa y atrayente masculinidad.

La influencia de Tom en esa dirección no es ningún subproducto del arte. Desde el principio él se esforzó por mostrar con franqueza el mundo en que se inspiraba. Todo ello ayudó a forjar una imagen del homosexual asociada a la virilidad y la masculinidad de forma natural, en equivalencia con la de cualquier heterosexual. Por ello, debemos agradecer a Tom su inestimable contribución para crear un mundo en el que todos podamos ser más iguales.

Cuando le preguntaban a Tom si no se avergonzaba al mostrar en sus dibujos a hombres en aquellas actitudes provocativas, respondía, enfáticamente, diciendo lo siguiente: “Todos los días trabajo muy duro para asegurarme de que los hombres que dibujo practicando sexo sean verdaderamente el reflejo de personas que se sienten orgullosas y felices de lo que hacen”.

Gracias Tom. Te echamos de menos.

Jesús Flores – (Dosmanzanas.com)

miércoles, 22 de noviembre de 2006

Franco Zeffirelli


ROMA (EFE).- El director de cine Franco Zeffirelli, de 83 años, devela que vivió un gran amor con Luchino Visconti, entre otras confidencias, en su Autobiografía , que saldrá a la venta próximamente y de la que anteayer publicó un resumen el diario Corriere della Sera .

El cineasta italiano también cuenta allí que de niño fue acosado sexualmente por un fraile, que su primer amor fue un compañero de colegio y que Aristóteles Onassis se le insinuó para romper su amistad con Maria Callas, única mujer de la que Zeffirelli estuvo enamorado.

El director nació, dice, el 12 de febrero de 1923 en Florencia y en el lugar de la partida de nacimiento correspondiente al padre dice NN, es decir, desconocido. Es que su madre, Adelaide Garosi, casada con un abogado y sastre de profesión, tenía relaciones con un "donjuán", como llama Zeffirelli a su padre. En medio del escándalo, el abogado murió y Adelaide encabezó, embarazada de otro, el funeral de su marido.

"Un escándalo terrible", escribe el director de cine que añade que su madre, una apasionada de Mozart, quiso darle al niño el nombre del aria de Idomeneo (Zeffiretti), pero que el funcionario del registro civil se equivocó y escribió Zeffirelli.

Su madre murió siendo niño y Franco se crió entre mujeres. La niñera, que era inglesa y se llamaba Mary, le enseñó inglés y le transmitió una perdurable pasión por Shakespeare. Varios de estos recuerdos de infancia los incorporaría en su film Té con Mussolini .

Zeffirelli cuenta en sus memorias que sólo unos diez años atrás reconoció públicamente su sexualidad. Fue en la ciudad norteamericana de San Francisco, donde admitió que había tenido experiencias íntimas con hombres. "Soy homosexual, pero no gay, una palabra que odio, que es ofensiva y obscena", afirma.

Y en ese punto del libro cuenta que cuando era niño e iba a un oratorio de Florencia fue acosado sexualmente por un fraile, que su primer amor fue un compañero de clase y que los otros niños, al darse cuenta, se burlaron.

Tras buscarle a Luchino Visconti una actriz que encajara con un determinado papel, el joven Zeffirelli entabló una gran amistad con el director. Fue el comienzo de una colaboración y de un amor "atormentado, roto, pero nunca apagado".

"Para mí, Luchino era el modelo de todo lo importante", cuenta Zeffirelli, que recuerda que la gran Anna Magnani le dijo en una ocasión que Visconti era "una serpiente" y que él, "naturalmente", no le creyó.

Visconti, relata en la obra, lo cortejó, mimó y vivieron juntos, pero ello no impidió que cuando en una ocasión le robaron en casa, denunciara a todo el personal que trabajaba allí, incluido Zeffirelli, una "bofetada" que todavía le duele.

También se refiere a su amor por María Callas, la única mujer de la que estuvo enamorado.

Cuando la soprano se enamoró de Aristóteles Onassis y abandonó la escena, Zeffirelli fue a la isla griega de Skorpios, propiedad "de aquel horrible Onassis", para convencerla de que volviera. Onassis, asegura, se le insinuó.

Al referir su amistad con Coco Chanel cuenta que la modista francesa le regaló doce diseños de Matisse que él pensó que eran buenas copias y después supo que eran en realidad, los originales.

"Me salvaron en los períodos de vacas flacas", confesó el anciano cineasta, que volverá a La Scala de Milán el próximo diciembre con una nueva Aída , la quinta de su carrera. Será, dice, "la Aída de todas las Aídas ".

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