lunes, 14 de agosto de 2006

El cine por asalto: Pedro Almodóvar


Mis películas están colmadas de películas. Siempre hay un televisor donde pasan una, o un cine donde encontrar a mis personajes. Todas las películas que aparecen en las mías son meticulosamente elegidas, forman parte de la escenografía y juegan un rol activo. Mis pequeños robos no son meros homenajes a sus realizadores: me apropio de sus obras en beneficio de la historia que quiero contar.

Cuando voy al cine a ver una película que me interesa, sus imágenes se convierten en parte de mi vida, de mi experiencia, aun cuando yo no haya sido más que un simple espectador. Esta carta blanca hace la presentación de todas las películas que aparecen en las mías y explica las razones por las cuales las seleccioné. También hay algunas que tienen estrecha relación con mi filmografía, o que me sirvieron de referencia al momento de escribirlas o de rodarlas. Finalmente, hay otras que fueron escogidas simplemente porque adoraría verlas una y otra vez.

1 Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón

Pink Flamingos (John Waters)
Para mí, es la mejor película de Waters. Y Pepi..., al igual que Pink..., es una película sin presupuesto, muy under en su acepción más exacta, y en la que lo desagradable es una cualidad sumamente presente. Pepi... estuvo muy influenciada por el movimiento pop americano de finales de los ‘70, por Warhol, Morrissey y Waters. En ese universo que era casi como un basural, la falta de presupuesto, así como las peculiaridades de los que encarnaban los distintos personajes, la mezcla de glamour y de miseria, de alegría de vivir y de espíritu suicida, produjeron obras muy vivas, extremadamente libres, abriendo camino a una inspiración que, años más tarde, los más jóvenes desarrollarían en la música. Pink Flamingos, por ejemplo, es una película que estuvo a la vanguardia del punk de ese entonces, imponiendo su estética y buena parte de su ideología.

Céline y Julie van en barco (Jacques Rivette)
Esta es una película sumergida en una atmósfera femenina, una suerte de historieta donde el azar es la lógica de la narración. La vi hace mucho tiempo y guardo un recuerdo no muy preciso. Pero intuitivamente la asocio con Pepi..., en donde la narración reemplaza a la historieta urbana y los personajes son trabajados como estereotipos.

2 Laberinto de pasiones

Medianoche (Mitchell Leisen)
La verdad, el único punto de unión con Laberinto... es que las dos son comedias. Pero la película de Leisen es una perfecta ilustración de la screwball comedy. El mejor antídoto contra el aburrimiento.

¿Quién eres tú, Polly Magoo? (William Klein).
Así como podemos hacer una conexión entre Pepi... y el movimiento pop norteamericano en su versión más basura, Laberinto... encuentra sus raíces en el movimiento pop inglés de los años ‘60, los películas de Richard Lester con o sin Los Beatles, películas más ligeras y decorativas...

Polly Magoo es la quintaesencia del movimiento pop con una toma de conciencia. Es un universo complejo y muy visual que se coloca bajo una luz, la de la moda, en un momento en el que la moda era considerada una verdadera revolución. Polly Magoo es uno de esos raros retratos que existen sobre el mundo de la moda, su belleza, su fatuidad, su delirio, su comercio, su snobismo y la ingenuidad de las modelos. Ni siquiera es necesario verla entera para apreciarla. La fotografía en blanco y negro es impresionante: es todo menos banal. No por nada su realizador, William Klein, es un gran fotógrafo. Para mí, la película tiene un gran valor sentimental (sin hablar de la admiración que siento frente a la imagen y al montaje visionario, mezcla de cine vérité y cuento de hadas). Polly Magoo es una de las primeras películas que he visto en su versión original, ya que en la España de esa época, finales de los ‘60, estábamos condenados a ver las películas en versión doblada, ardid mediante el cual era más fácil censurarlas.

3 Entre tinieblas
Narciso negro (Michael Powell)
Powell, solo o con Pressaburger, es uno de mis maestros. Para todas mis películas le pido al director de fotografía que tome como referencia la iluminación y la paleta de colores de la fotografía de Jack Cardiff.

Esa mujer (Mario Camus, con Sara Montiel)
Las aventuras de una monja. Violada por los nativos de una misión en Africa, termina como cantante en peringundines de mala muerte antes de conocer la gloria como artista. Melodrama hiperbólico, lleno de canciones, antología del kitsch español, al servicio de Sara Montiel, la estrella más grande de nuestro cine entre los años ‘50 y ‘70.

4 ¿Qué he hecho yo para merecer esto?

Los sobornados (Fritz Lang)
Me inspiré en esa joyita de Fritz Lang, la más noir de las películas noir, para el borrador de ¿Qué hecho yo...?

La influencia se ve en la publicidad para café, cuando Cecilia Roth recibe en pleno rostro una taza de líquido hirviente (su amante solícito le trae una taza de café a la cama, trastabilla accidentalmente con una de sus zapatos y manda la bandeja al diablo). En ¿Qué hecho yo...? no es más que un chiste, una parodia sobre la publicidad que hace volar en pedazos los “momentos íntimos” de las parejas. En Los sobornados no sólo los hombres y las mujeres se arrojan cosas sino que se pasan el café hirviendo por la cara al solo efecto de quemar al otro.

No tengo palabras para expresar mi admiración por el Lang mudo, su período alemán, y el posterior en lengua inglesa. Los sobornados es una película para verla mil veces. Es violenta, sexy y oscura como el alquitrán.

Wanda (Barbara Loden)
Mi película y ésta de Barbara Loden son retratos de mujeres y madres de familia completamente disfuncionales. Wanda es una mujer desprovista de instinto maternal. Es muy original como idea el elegir una heroína con características tan negativas. Ella es una de las más precisas definiciones de “ama de casa blanca deleznable” y el más emocionante retrato de una mujer a la deriva. El estilo de Loden nos remite a Cassavetes, otro de los realizadores insignia para mí. Además, Loden estuvo casada con Elia Kazan y encarnó uno de los personajes más interesantes de Fiebre en la sangre, película que me marcó en mi infancia. Es ese personaje con el que yo más me identificaba: oveja negra de la familia, ninfómana, adicta al alcohol, vive asfixiada por una familia rica y llena de prejuicios. Barbara Loden fue la rebelde sin redención posible.

Por otra parte, cuando en ¿Qué hecho yo...? la abuela y el nieto van al cine, van a ver precisamente Fiebre en la sangre: sin que se vean las imágenes de la película, uno escucha la voz de Warren Beatty, doblada al español, contando las bondades de la vida rural.

Rocco y sus hermanos (Luchino Visconti)
Oscura epopeya de una familia que emigra a la ciudad en busca de prosperidad, como mi propia familia, como la familia de ¿Qué hecho yo...?, su lucha por sobrevivir, una madre de coraje inmenso, etcétera. Me golpeó la belleza de todos los hermanos; el pelo suelto de Claudia Cardinale, tan libre; la bondad y la inocencia de Delon, en los antípodas de su rol en A pleno sol o en Le cercle rouge; la lascivia de Annie Girardot en miniatura y su fuerza trágica. Creo que una de las escenas más violentas que recuerdo de mi infancia es cuando Renato Salvatori la mata en el campo. Otra sensación que recuerdo fue descubrir que un hombre con todas las de la ley (Roger Hanin) se podía sentir atraído por jovencitos (hasta ese entonces no había visto más que curas con tales inclinaciones). En ese momento descubrí que los jóvenes varones podían comerciar con su cuerpo como lo hacían las chicas. Todo eso provocaba en mí, que al fin de cuentas no era otra cosa que un muchachito católico, una mezcla de miedo y fascinación.

Además, la música de Nino Rota es grandiosa. Tomé algunas cosas para Entre tinieblas.

5 Matador

Duelo al sol (King Vidor)
Un western expresionista y desmedido en el cual todos los actores ensamblan salvo Lillian Gish (la única que había actuado en películas mudas, condición que la excusaría en parte de haber incurrido en gestos desmesurados).

Durante la primera parte, la película roza todo el tiempo lo ridículo, y la salva únicamente una fotografía magnífica y los excesos de intriga que nos remiten a los melodramas del período mexicano de Buñuel.

En la segunda parte, la película se redime; es como si fuera necesario soportar esa primera parte exagerada y kitsch para poder alcanzar el auténtico drama que viven los personajes, víctimas de ellos mismos, todo dentro de una espiral trágica digna de las mejores tragedias.

Se ven las últimas imágenes de Duelo al sol en Matador para ilustrar mi teoría según la cual el cine habla del futuro del que lo hace y no de su pasado.

La heroína (Asumpta Serna) huye del torero que la persigue refugiándose en un cine. El entra detrás. Los dos permanecen parados, como hipnotizados, contemplando las imágenes de la película que se proyecta. En la pantalla pasan Duelo al sol. La película llega a su fin como la vida de los dos héroes. Después de herirse de muerte, Jennifer Jones y Gregory Peck logran juntar sus últimas fuerzas para arrojarse el uno contra el otro y fundirse en un último abrazo mortal. Ese abrazo final anuncia el destino de los dos héroes de Matador, quienes en ese momento preciso contemplan hipnotizados su propio final en la pantalla.

Pandora (Albert Lewin)
Desde que ideé el guión quería que Matador escapara del realismo y que tuviera ese aire de leyenda que se desprende de Pandora, una fábula sobre la mortalidad y la belleza. Tuve que volver a verla. El recuerdo que guardo es el de una película extraña, intrincada, con imágenes surrealistas (y toreros), y con uno de los flashbacks más largos y audaces de la historia del cine. Un flashback como ése destruiría la unidad de narración de cualquier película, sin embargo en Pandora se integra sin perjudicar la obra. Hago referencia al momento en el que James Mason cuenta por qué lo llaman el “Holandés volador”. El público de gusto sofisticado y maneras refinadas apreció la película de Lewin. En cuanto a los otros, deberían tratar de ir a verla de todas maneras.

El verdugo (Luis García Berlanga)
Es la mejor película sobre la pena de muerte (producida en plena dictadura franquista), realizada con el humor negro y la ternura propia de uno de los dúos más fecundos y geniales del cine español de los años ‘60/’70: Berlanga y el escritor Rafael Azcona.

Además de Buñuel, Berlanga es el único realizador español al que le reconozco influencia en mi obra.

En Matador se ven las últimas imágenes de Duelo al sol para ilustrar mi teoría según la cual el cine habla del futuro del que lo hace y no de su pasado: el abrazo final de Duelo que se ve anuncia el destino de los dos héroes de Matador.

6 La ley del deseo

In a Lonely Place (Nicholas Ray)
El lazo que la une con La ley... es que las dos películas cuentan, entre otras cosas, la historia de un guionista que comete un error, destruye lo que más ama y se da cuenta demasiado tarde.

Ray aborda en esta película noir (verdadera obra maestra) un tema muy original: la ternura de los violentos, su inocencia, aun cuando hagan gala de su brutalidad. Esa fatalidad indisociable de cada uno de sus actos que los condena a destruir lo que más aman es lo único de lo que disponen en la vida.

Tengo una especial debilidad por las películas donde se ve una máquina de escribir y un hombre inclinado sobre el teclado. Desde El almuerzo desnudo de Cronenberg, donde la máquina de escribir se parece a un culo, hasta aquella película de Vincente Minnelli donde Judy Holliday encarna a una telefonista encargada de despertar a los clientes que lo requieren, entre los que se encuentra un escritor (Dean Martin), más interesado por las jovencitas que por las teclas de su máquina de escribir. O Ricas y famosas (ambas versiones), Julia de Fred Zinnemann o Barton Fink de los hermanos Coen, por citar algunas.

El nudo de In a Lonely Place es la culpa y el pésimo carácter de un macho celoso. Cuando trata ambos aspectos, Nicholas Ray desborda de talento y de tristeza. La película también nos dice que el amor no alcanza para salvar a la persona que amamos. Ni siquiera Gloria Grahame lo consigue.

L’homme blessé (Patrice Chéreau)
Nuevamente “el deseo” como fuerza interior que domina completamente a las personas.

La película de Chéreau merece verse aunque más no sea para admirar la mirada famosa, curiosa y afligida de Jean-Hughes Anglade, así como el indómito objeto de su deseo, el maravilloso Vittorio Mezzogiorno. La película ganó el César al mejor guión original, ignoro si se hizo de otros premios. No la tenía en mente cuando hice La ley del deseo, pero es evidente que hay un parecido entre los dos películas. Esa pietà final hecha por dos hombres casi desnudos... Ambas ilustran de manera remarcable a personajes condenados por la pasión, antes de la época del sida.

7 Mujeres al borde de un ataque de nervios

La voz humana
(uno de los dos fragmentos de Amore, de Roberto Rossellini, con Anna Magnani)

En la película anterior a Mujeres..., Carmen Maura interpretaba un fragmento de La voz humana de Cocteau. Como adoré esa escena, quise que la película siguiente fuera mi versión personal de La voz... Escribí una adaptación libre del monólogo, pero me vi forzado a estirarlo un poco (el texto de Cocteau no dura más que una media hora) y finalmente salió el guión de Mujeres... El monólogo de Cocteau había desaparecido, y apenas habían quedado algunos elementos: una mujer desesperada pendiente del teléfono y una valija llena de ropa del amante que no llama. Y la voz. En mi historia, ambos protagonistas son actores de doblaje.

Johnny Guitar (Nicholas Ray)
El personaje de Carmen Maura debe ir a doblar escenas de Johnny Guitar, ella es la voz de la terrible Viena (Joan Crawford) y él la de Johnny Logan (el tierno Sterling Hayden). Mi intención no era rendirle homenaje a esa obra maestra de Nicholas Ray (aunque se lo merece, pero los homenajes gratuitos sobrecargan la narración) sino la de apropiarme de uno de los diálogos más románticos escritos para cine. Las célebres líneas: “Mentime y decime que me esperaste todos estos años... Decime que estarías muerto si yo no hubiera vuelto... Decime que todavía me amás como lo hago yo”...

Carmen debe grabar su parlamento sola, ya que Iván (su amante) dejó grabada su parte sin esperarla. Ella escucha en los audífonos el sonido de la voz de su antiguo amante que le dice que no la olvidó, que la ama tanto como ella a él. Pero ella sabe que no son más que palabras grabadas en una cinta y que Iván no se las dirá jamás personalmente.

Poco importa el género que aborde, Nicholas Ray es siempre original. En este western ejemplar, dos de las armas son empuñadas por mujeres locas de amor.

Mujeres (George Cukor)
No solamente por el título. Cukor es un genio en el tratamiento de los personajes femeninos. Mujeres es una comedia exquisita. Una comedia sobre los hombres y las mujeres en la que no aparece ningún hombre y las mujeres están a sus anchas. Todas las actrices están formidables. Un excelente ejemplo que muestra que la guerra de los sexos no termina necesariamente a los tiros.

8 ¡Atame!

Horas desesperadas (William Wyler)
Durante la filmación de Mujeres... estuve tentado en varias tomas de mostrar que todo no era más que parte de un decorado. Las vistas de Madrid desde la terraza eran ampliaciones fotográficas. Fue la primera película para la que rodé las escenas principales en el estudio y estaba fascinado por todo esa parafernalia. Esta pasión no me abandonó jamás. Algunas veces, el caos de los técnicos, de las máquinas, de las luces y de los cables alrededor de un gran proyecto es más expresivo que el proyecto en sí mismo.

Por eso decidí escribir un guión que se desarrollara en el estudio. Podría colocar la cámara donde quisiera, podría mostrar la belleza del revés del decorado. Por esa época vi Horas desesperadas. Tres truhanes (Humphrey Bogart es el jefe) se escapan de prisión y se refugian en la casa de una familia de clase media. Toman de rehenes a todos los miembros de la familia. Fue lo que me dio la idea. En mi primer intento, tres delincuentes se evaden de prisión y llegan por casualidad a un estudio donde acaba de terminar una filmación. Por primera vez tienen una hermosa casa para ellos solos, aunque más no sea un decorado de cartón. Todo es falso, pero es una buena imitación. A la noche, el equipo en pleno se dispone a festejar el fin del rodaje. Los malhechores se ven obligados a secuestrar a todos los miembros del equipo. Como suele pasar en el proceso de escribir, después de haber desarrollado la primera idea, de los tres truhanes no quedó más que uno (Antonio Banderas), quien sale de un centro psiquiátrico y decide raptar a una joven con la que estuvo enredado algunos años antes.

El resultado es ¡Atame!, un cuento de hadas romántico sobre la dificultad que tienen las parejas en convivir.

Los usurpadores de cuerpos (Don Siegel)
Aparte de ciertos casos aislados (Blade Runner, Encuentro cercanos del tercer tipo, Alien, Terminator), las películas de ciencia ficción de clase B de los años ‘50 eran mucho más impresionantes y daban mucho más miedo que las de hoy en día, que rebosan de efectos especiales y están desprovistas de emoción.

En una escena de ¡Atame! se ve el afiche de The Body Snatchers. No está allí por casualidad. El personaje que interpreta Victoria Abril es una ex actriz porno adicta a la heroína. Antonio Banderas la toma de rehén en su propia casa al creer que le abría la puerta a su vecino. En ese momento, Victoria rueda su primera película no porno. El realizador (Francisco Rabal) está enamorado de ella. Por otra parte, en la película que están filmando hay una escena alegórica a una brutal farsa por la cual el director trata en la ficción de liberarla de su adicción.

En Los usurpadores... plantas extraterrestres toman posesión del cuerpo de seres humanos mientras duermen. Se apropian de todo, salvo de sus emociones. Los cuerpos, después de haber sido clonados por semillas gigantes, tienen la misma apariencia física que antes, pero desprovistos de alma. Esas plantas en principio invaden una región y amenazan naturalmente con invadir el mundo. Los usurpadores... representa para mí una metáfora evidente de la heroína. He visto a muchos drogadictos transformados en cuerpos sin alma, los ojos apagados, el rostro sin expresión, muertos vivos como los body snatchers.

9 Tacones lejanos

Imitación de la vida (Douglas Sirk, con Lana Turner)
Historia de madres e hijas, blancas y de color. Hay mucho de la vida de Lana en la película, una madre y su hija que se disputan el mismo hombre, etcétera. El melodrama elegante es un género que me fascina. Marisa Paredes es una réplica de Lana Turner a mi manera. Douglas Sirk es otro de los realizadores que considero esenciales.

Sonata otoñal (Ingmar Bergman)
Victoria Abril está en prisión acusada de la muerte de su marido, amante también de su madre, diva de la canción. Cuando ésta última la visita y le pregunta por qué lo había hecho, Victoria usa una escena de Sonata otoñal para explicarle sus razones. Lo hizo para llamar su atención, ya que desde chiquita se sentía insignificante frente a su madre, que sacrificó todo por su carrera, incluyendo su hija.

Victoria le recuerda la escena en la que Liv Ullmann, para complacer a su madre, pianista de renombre, al visitarla le toca al piano una sonata de Chopin. La madre, la gran Ingrid Bergman, se sienta al piano y toca ella la sonata para demostrarle a su hija que su interpretación no había sido buena y que sería mejor que no lo intentara de nuevo.

Los eternos problemas madre-hija, aun cuando en Bergman son casi siempre problemas padre-hijo. En el cine del maestro sueco, las peores crueldades se experimentan siempre en el seno de la familia.

10 Kika

Peeping Tom (Michel Powell)
Un fotógrafo mata a sus modelos con un estilete incorporado a su trípode mientras filma la escena, y lo hace por el solo hecho de que lo que lo excita es poder capturar el rostro del miedo. Metáfora brillante sobre la voracidad de la cámara, el vampirismo de los focos que acechan a su presa: la star. El voyeur por excelencia.

La película no es sólo eso. Hay que verla. Powell es otro de los grandes maestros que no debemos olvidar.

The Prowler (Joseph Losey)
Es una película atípica en la carrera de Losey. Es una obra noir que trata de un culpable frente a sí mismo, frente a su conciencia. Una perspectiva sobre la culpabilidad que jamás había visto en ese género cinematográfico.

Un extracto de The Prowler aparece en Kika. Así, el personaje interpretado por Alex Casanovas, el marido de Kika, descubre la forma en que murió su madre. De nuevo el cine (aun a través de una pantalla de televisión) nos revela oscuros secretos que nos conciernen.

11 La flor de mi secreto

Ricas y famosas (George Cukor)
Al final de La flor..., Marisa Paredes hace referencia a Ricas y famosas. Como en la película de Cukor, están frente a una chimenea, beben, ambos son escritores que acaban de reconciliarse. Las dos versiones de Riches... son magníficas (sobre todo recuerdo la de Cukor). Mujeres, amigas, romances. Me interesa muchísimo la conjunción de estos tres elementos.

Wise Blood (John Huston)
Uno de los grandes fracasos de Huston, no por falta de calidad sino a causa de la atmósfera irrespirable de la novela en la que se inspiró, Sangre sabia, la de la escritora Flannery O’Connor. La vi cuando se estrenó y me encantaría verla de nuevo. Además, O’Connor, entre los escritores favoritos del personaje de Marisa Paredes (Amanda Gris), fue una gran novelista, fanática religiosa, enferma y torturada por sus propios demonios, dotada de un inmenso talento original.

12 Carne trémula

Ensayo de un crimen(Luis Buñuel)
La película de Buñuel tiene múltiples resonancias en la mía. Ya de entrada, por una coincidencia grotesca, tres hombres armados se encuentran una noche en lo de Elena (Francesca Neri). Dos de ellos son policías, David y Sancho, el tercero es un adolescente errante perseguido por la mala suerte. En ese momento la televisión está trasmitiendo Ensayo... y cuando en la pantalla del televisor aparece el título, uno tiene la impresión de que es el título del siguiente capítulo dentro de mi película. Una violenta disputa estalla entre los tres hombres. Un disparo hiere al policía David (Javier Bardem) en la columna vertebral. Cuando Víctor (condenado a 6 años de prisión por un delito que no cometió), que sigue con atención lo que transmite la tele, descubre que David se convirtió en campeón de básquet en silla de ruedas y que se casó con Elena. Jura que cuando salga de prisión se vengará del hombre que robó seis años de su vida.

La culpa y el azar son dos elementos clave en la película de Buñuel (como en Carne trémula). El protagonista de Ensayo... cree tener el don de poder matar a quienquiera que sea nada más desearlo. Eso ocurre numerosas veces, pero lo que él ignora es que las muertes son puramente accidentales y que Buñuel, haciéndole un guiño al surrealismo, hace coincidir las muertes con el momento en que Archibaldo las desea.

Archibaldo se entrega a la policía, incriminándose de asesinatos que la policía no toma en serio. De nuevo, una falsa culpa con una vuelta de tuerca moral, muy de Buñuel.

Que el cielo la juzgue (John M. Stahl)
Es la película más brutal sobre la paranoia de los celos. Es también una película que logra unir dos géneros que me encantan y que parecen tan alejados y diferentes: el melodrama y el thriller.

13 Todo sobre mi madre

All about Eve (Joseph Leo Mankiewicz)
El título de Todo sobre mi madre viene del original de La malvada. Las dos hablan de mujeres y de actrices. Mujeres que se confiesan y mienten en el camarín de un teatro, transformado en un sancta sanctorum del universo femenino. Adoro cada imagen y cada palabra de esa película. Una máquina perfecta en todo sentido. Existe casi un subgénero de películas donde las heroínas y protagonistas son las mismas actrices. Siento una debilidad muy especial por ellas (Sunset Boulevard, Nace una estrella, La leyenda de Lylah Clare, ¿Qué pasó con Baby Jane?, California Suite, Dulce pájaro de juventud, Cantando bajo la lluvia, Fedora, Lo importante es amar, Dos semanas en otra ciudad, El desprecio, La dolce vita y Opening Night). Por eso dedico mi película a las actrices que en un momento dado tuvieron que interpretar a actrices. En especial a Bette Davis, Romy Schneider y Gena Rowlands.

Opening Night (John Cassavetes)
Ya confesé mi admiración por Cassavetes, actor y director. Esta película cuenta los problemas de una actriz alcohólica, que pierde la razón poco a poco. Sus conflictos con los hombres, las tensiones con la autora de la obra que representa y con el director durante los ensayos anteriores al estreno en Nueva York. (Jamás oculté que la escena del accidente del hijo de Cecilia Roth en Todo sobre mi madre estuvo inspirado en esta película.)Noche de estreno tiene una escena inolvidable y brutal sobre las relaciones de un director y sus actores. Estaba previsto que se levantara el telón a las 19, teatro colmado a no poder más, como siempre que hay un estreno en Nueva York. Sin embargo, Myrtle, la actriz principal (Gena Rowlands, incomparable, fantástica como nunca antes la había visto, representa de manera magistral el rol de borracha), no llegó todavía al teatro. Todo el mundo está desesperado. La función está por levantarse cuando llega la actriz con una curda monumental que le impide poner un pie delante del otro. Todos salen a ayudarla, le piden un café para ver si se repone. El director (Ben Gazzara) prohíbe que la toquen o que la ayuden. Myrtle se dirige a su camarín. Para llegar ahí debe recorrer un pasillo, que en su estado es una prueba tan difícil como caminar sobre una cuerda. En un gesto que parece de una crueldad sin nombre, el director exige que Myrtle vaya a su camarín caminando sola. Una vez allí le podrán llevar y dar todo el café y la ayuda que necesite. Myrtle acepta el desafío, como una sonámbula. En el camino cae varias veces al suelo, se golpea contra las paredes. Es casi un milagro que después de tantas caídas y golpes llegue finalmente a su camarín sin ninguna fractura.

Cuando el actor vive un infierno personal, aun cuando el mismo sea causado por el rol que debe interpretar, y el director hizo todo lo posible por ayudarlo, llega el momento en que el actor debe transitar ese largo pasillo interior, real travesía del desierto, y debe hacerlo solo. En ese momento el director se transforma –a pesar de él mismo– en un ser cruel y autoritario, pero no puede hacerlo de otra manera. ¡Es la regla del juego!

14 Hable con ella

Amanecer (F.W. Murnau)
De todas las películas mudas que había visto antes de El amante menguante, Amanecer es la que se correspondía mejor con mis intenciones. Incluso los cartones con las inscripciones en letra manuscrita me inspiraron. Un Murnau moderno e indispensable.

Animal Crackers (Victor Heerman)
Harpo se pasa toda la película persiguiendo a las jovencitas que se cruzan como si fuera un sátiro; y ellas, locas de contentas. La película termina con una escena muy loca donde un montón de gente se encuentra en el mismo lugar, jovencitas, notables, representantes del orden, los otros hermanos Marx y Harpo. El actor mudo de pelo ensortijado, como un diablito concupiscente, tiene en la mano uno de esos aparatos pulverizadores que se usaban en los años ‘50 para matar moscas. Rocía a la concurrencia con un gas soporífero, cayendo todo el mundo en un sueño profundo. Solamente Harpo permanece consciente. Observa la escena con delectación y percibe a un grupo de jóvenes mujeres adormecidas unas sobre otras. Sus ojos destellan deseo. Se acerca golosamente al grupo de jovencitas y uno cree que se va a aprovechar de la ocasión violándolas alegremente una tras otra mientras están inconscientes. Toma el pulverizador, lo vuelve contra sí, aspira el gas soporífero y cae en un sueño profundo sobre el montón de jóvenes. Lo que quería era sumergirse en su interior, continuar la persecución y jugar con ellas en lo más profundo de sus sueños.

Por más que sea abstracto y un poco surrealista, ilustra muy bien lo que Benigno, el enfermero de Hable con ella, desea hacer al final de la película, cuando se toma una gran cantidad de pastillas una tarde de lluvia. Quiere caer en un coma para poder unirse con Alicia, la joven de la que se ocupó durante cuatro años y de la que está enamorado.

Alicia entró en estado de coma después de un accidente de auto, una tarde de lluvia. De alguna manera, Benigno considera la lluvia como un buen augurio. Para él, la lluvia es una suerte de puente que conectaría el mundo real con el de las mujeres en coma. En ese mundo paralelo que él secreó, caer en coma es acompañar a su adorada Alicia en su sueño eterno, lejos del nuestro, el mundo real.

15 La mala educación

La bestia humana (Jean Renoir)
y La bestia humana (Fritz Lang)

Las dos estuvieron inspiradas en la novela de Emile Zola.

Pacto de sangre (Billy Wilder)
Wilder es otro de mis favoritos en todos los géneros: comedia, drama o thriller. En La mala educación, dos de los personajes entran a un cine donde se anuncia el próximo estreno de Pacto de sangre y están proyectando La bestia humana y Teresa Raquin (Carné). Cuando salen, uno de ellos comenta a propósito: “Es como si todas esas películas hablaran de nosotros”. Y ése es precisamente el caso. Los dos hombres, uno de los cuales sedujo al otro, vienen de cometer un crimen.

En las dos adaptaciones de Emile Zola, así como en Pacto de sangre, uno de los personajes es impulsado por el otro, a quien él ama perdidamente, a cometer un crimen con la ilusión de que ese crimen los unirá para siempre. Esta situación es el arquetipo de la película noir sentimental, fatalista y romántica. Quería usarlo en una de mis películas.

El círculo rojo (Jean Pierre Melville)
Nada que ver con los thrillers hechos hasta ese momento. El círculo... es una película noir austera y refinada, donde todos los personajes son implacables. La película habla de una partida de caza donde no hay lugar para las mujeres. Como en La mala educación, no hay más que hombres. Durante la gestación quise abordar el noir, pero en España no existe esa tradición. Sólo Francia ha cultivado el género sin pretender imitar los grandes thrillers americanos. De todos, Melville es quien representa la quintaesencia de la película noir a la francesa, y tiene a lo largo y a lo ancho del mundo émulos que van de Tarantino a Kitano.

Nadie fue tan lejos en la utilización del silencio. Es verdad, Antonioni y Bresson lo hicieron, pero forman parte de otro universo. Mencionar La bestia humana y ésta de Melville es mi homenaje al film noir francés.

16 Volver

Entre tantas otras cosas, en Volver hay un fantasma. No es una película de horror sino una comedia dramática. Los vivos y los muertos conviven sin fricciones. En cine, mis fantasmas preferidos no son los de los películas de horror. Prefiero definitivamente la manera en que Bergman o Buñuel tratan sus fantasmas: aparecen simplemente en pantalla sin efectos especiales. También me gusta mucho lo que hizo Hitchcock. Rebecca es la película de fantasmas por excelencia, o Vértigo. También pienso en una exquisita comedia de David Lean.

Un espectro travieso (David Lean)
Rex Harrison es un novelista casado en segundas nupcias, a quien se le aparece su difunta primera esposa para arruinarle la existencia con su segunda mujer. El escritor apela a un “especialista” (la deliciosa Margaret Rutherford, muy joven) para deshacerse de su fantasma. La película ganó un Oscar, casualmente por los efectos especiales que le dan al fantasma un tono verdoso cuando aparece.

17 La tormenta soñada
(proyecto 2006)

Convaleciente después de haber sufrido una crisis de ansiedad, Dona, una fotógrafa de moda cincuentona, descansa con un gentil desconocido en la isla de Lanzarote. Sedantes, antidepresivos y DVDs constituyen la rutina de su convalecencia. Todas las tardes miran una película. Una tarde venVoyage en Italia (Roberto Rossellini). No es una típica película del Rossellini neorrealista.

Muchos cineastas de la Nouvelle Vague declararon que fue una película pionera, antes que existiera la Nouvelle Vague. Escenarios reales, sentimientos reales, tempo que se asemeja más a la vida que al montaje cinematográfico. Un marido y su mujer viajan a Italia y durante el trayecto en auto descubren que después de ocho años de matrimonio es la primera vez que pasan algunas horas solos y no tiene nada para decirse. En la discusión que sigue, cuando llegan al hotel, el marido (George Sanders) le confiesa a su mujer (Ingrid Bergman) que su presencia lo aburre hasta lo imposible.

Cada uno de ellos empieza a hacer proyectos por su lado.

El personaje de Ingrid Bergman aprovecha para visitar la región, están en Capri o en Nápoles.

Cuando uno se siente tan mal como ella, uno es más sensible a los pequeños detalles de la vida que lo rodea. Ingrid se interesa cada vez más en lo que ve y recorre y espera que su marido le manifieste también un poco de interés.

Un día logra llevarlo a las ruinas de Pompeya, ciudad destruida por una erupción del Vesubio dos mil años antes. Mientras un técnico explica el trabajo de excavación, poco a poco van apareciendo partes de los cuerpos de una pareja que seguramente se encontraba en la cama. La muerte los había encontrado juntos, mientras dormían.

Es una escena pura y emocionante. Ingrid Bergman no soporta más la imagen de esa pareja inmortalizada por la lava, unida hasta el último minuto. Se aleja para enjugar sus lágrimas. No quiere que su marido, para quien ella es una extraña, note su fragilidad. Sus lágrimas son demasiado íntimas para que un extraño las vea.

Dona, la heroína convaleciente de La tormenta soñada, siente tanta emoción como yo y como el personaje de la Bergman. La víspera de su partida de Lanzarote, sale por primera vez de su bungalow para visitar la playa del Golfo, una playa de arena negra, rodeada de riscos color bordó. El paisaje tiene tintes estremecedores. Lanzarote es una isla volcánica. Dona le saca una foto a la playa negra, acariciada por las olas brillantes de espuma en el crepúsculo. Es un plano general, sin embargo en el paisaje se percibe una pareja que se abraza, dos pequeñas manchas de color sobre la negra arena.

De regreso al hotel, Dona no puede dejar de pensar en la pareja de la playa. Presiente que detrás de esa imagen hay una historia secreta. Y ése es el caso... pero es muy pronto para hablar de ello. Por el momento, La tormenta soñada no es más que un guión.

“Cuando el actor vive un infierno personal, aun cuando sea causado por el rol que debe interpretar, y el director hizo todo lo posible por ayudarlo, llega el momento en que el actor debe transitar ese largo pasillo interior, real travesía del desierto, y debe hacerlo solo. Entonces el director se tranforma en un ser cruel. ¡Pero es la regla del juego!”

Pedro Almodóvar

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Palestina: Ser homosexual en el Infierno


Las principales víctimas del conflicto palestino-israelí son los niños, las mujeres y los homosexuales. Para un homosexual palestino, la vida en las calles de una ciudad israelí puede no ser fácil, pero parece mucho mejor que la de quienes no pueden dejar sus comunidades de Gaza y Cisjordania.

Se calcula que más de 350 palestinos homosexuales –la mayoría hombres- tratan de sobrevivir en Israel, con el riesgo de ser expulsados por considerárseles “ilegales” o, aun teniendo permiso de residencia, porque la policía los vea como “amenaza a la seguridad”. Para los expertos de Amnistía Internacional, “una vez que los homosexuales llegan a Israel, el mayor de sus problemas es que los obliguen a regresar a territorio palestino”. Estas personas, generalmente, aprenden pronto el hebreo, y a menudo tratan de disimular su acento árabe.

Los que se dedican a la prostitución saben “oler de lejos” a los policías encubiertos. Explica un miembro de Agudah (organización de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales en Israel) que los homosexuales palestinos palestinos pueden ser perseguidos y castigados por sus familiares, ya que consideran que “violan el honor de la familia”.

En los territorios de Gaza y Cisjordania el “delito de sodomía” se castiga con una pena que puede ir de dos a nueve años de cárcel (pero el acusado ha de ser sorprendido en el acto). La mayoría de la población palestina es de religión islámica, y el islamismo considera que la homosexualidad es un pecado. Muchos palestinos niegan la existencia de homosexuales en sus familias e, incluso en sus pueblos.

La sociedad israelí, en cambio, es considerada una de las mas avanzadas en cuanto a los derechos de los homosexuales (aunque hay grupos ultraderechistas que condenan la homosexualidad). Los homosexuales palestinos refugiados en Israel son en ocasiones acusados por sus compatriotas de “informantes o espías”.

Un miembro de Naciones Unidas que trabaja por los derechos humanos en Palestina explica que “la homosexualidad es vista por muchos palestinos como algo contra la naturaleza y no es difícil que se relacione con el espionaje o la colaboración, delitos contra la nación”. Dice, además, que “no hay redes de apoyo a homosexuales en territorio palestino”.

Con bombas explotando cada semana en Israel, y los habitantes de los territorios palestinos viendo como se construye un muro de separación que dificulta mas aun su dura vida, las tragedias que viven las mujeres y los homosexuales –cada vez peor tratados- no parecen importar mucho.

Testimonios

Cuentan que, hace unos meses, un cocinero gay de Nablus que intentó huir a Tel Aviv fue dejado en un foso, sin agua ni alimentos, hasta que murió de hambre y sed. Otro testimonio indica que cuando Ben, un londinense de 34 años, y su novio palestino Ahmad (que trabaja en Londres como traductor de árabe) fueron a Ramallah –como amigos- a visitar a la familia de Ahmad, encontraron en la puerta de la casa familiar un cartel que les informaba de las cinco formas de muerte prescritas por el Islam para los homosexuales (lapidación, quema...). Se marcharon ese mismo día.

Shaul es un hombre judío que tiene una bonita casa en Jerusalén; su novio palestino –a quien conocio en 1999- teme pronto ser deportado por las autoridades israelíes, y él ha sido acusado de “ayudar a un extranjero ilegal”. Pueden arrestarles y separarlos en cualquier momento. Se han dirigido al primer ministro, Ariel Sharon, pidiéndole que les permita seguir amándose. Un centro gay de Jerusalén, Open House, ha solicitado colaboración a distintas organizaciones internacionales para resolver casos como este.

Un muchacho palestino gay de 20 años, Eid, afirma que un grupo radical islámico le pidió que cometiera un atentado suicida para “limpiar su pecado”. Se negó y consiguió huir; está trabajando como camarero en un bar de Tel Aviv y desea marcharse a Europa o a Canadá, pues teme ser asesinado en cualquier momento.

Khalil, por ejemplo, huyó de Cisjordania después de que su padre y sus hermanos le dieran una brutal paliza “porque parecía gay”; comenta que no deja de tener pesadillas en las que ve a sus familiares golpearle hasta matarlo. Un amigo, Ali, cuenta que fue torturado por policías palestinos y le pidieron que diera los nombres de otros homosexuales. Logró escapar a Israel “con papeles”; ahora le hubiera resultado mucho más difícil.

La constante sonrisa de Anwar –un palestino de 26 años- no parece propia de quien ha sido tratado peor que un criminal por ser gay. Hace cuatro años fue sorprendido por su hermano mayor en la cama con un hombre. Le pegó, se lo contó a su padre, y este amenazó con matarlo si volvía a suceder. Sucedió, un año mas tarde, con un tipo que lo delató a la policía. Su padre no lo mató, pero fue arrestado y lo colgaron del techo por los brazos. Horas después que sus excrementos hubieran manchado los pantalones, le tiraron un balde de agua fría encima. Luego lo metieron en una celda oscura, desnudo. Fue liberado meses después, tras duros interrogatorios en los que lo golpearon para que diese nombres de otros homosexuales (aunque no los dio). Ahora trabaja vendiendo frutas en un mercado y sueña con escapar a Tel Aviv. “Allí a nadie le importa si eres gay”, dice. Sabe que siendo ilegal, podrían deportarlo. ¿Y que pasaría entonces? “Me matarían”, responde Anwar.

Dentro de la zona de bares, clubs y sex shops de Tel Aviv, de noche, las luces de neon iluminan a un grupito de chaperos palestinos con el pelo engominado y camisetas ceñidas que aguardan la llegada de algún cliente. Dos personas de Agudah están ahí también, como muchas noches. “¿Necesitas condones?¿Has comido hoy?”, les preguntan. Uno, al que llaman Joel, dice que consiguió escapar de Nablus después que le hicieran cortes en brazos y piernas con cristales y le pusieran en las heridas detergente, “solo por ser gay”. Esta viviendo con dos amigos en un edificio abandonado y su mayor deseo es ir a Paris.

Paloma Aznar – (Revista Zero)

miércoles, 26 de julio de 2006

Superman: cultura gay y religión


Inmediatamente después de que el director de "Superman regresa", Bryan Singer, clausurara con una rotunda negativa el intenso debate planteado a lo largo de las últimas semanas en torno de un supuesto retrato del superhéroe con referencias homosexuales para su inminente regreso al cine, un nuevo escenario de discusión acaba de iniciarse con similar vigor.

Cuando ya está en marcha la cuenta regresiva para la reaparición del Hombre de Acero en la pantalla grande -el estreno de "Superman regresa" está previsto para el 28 del actual en Estados Unidos y para el 13 de julio en la Argentina-, el héroe llegado del planeta Kriptón aparece identificado con la figura de Jesucristo.

"Cuando hablo con la gente acerca de Superman y pregunto por qué le gusta, responden cosas como que «lucha contra el demonio» y «porque es bueno». Todas esas cosas tienen obviamente a Jesucristo como espejo. Entonces, pregunto por qué les gusta Jesucristo y la conversación es exactamente igual", explica Steve Skelton, autor del libro "El evangelio según el superhéroe más grande del mundo".

Skelton, promotor de un programa de estudios de cuatro semanas, titulado "The Superman Bible Study", explica que si bien no hay comparación directa entre ambos, salta a la vista que Superman es una figura de netos contornos cristianos, cuyo paralelo nace del hecho de que ambos son enviados a este mundo por sus padres celestiales.

Los defensores de esta idea se apoyan, sobre todo, en un momento clave del trailer del film. Allí se ve a Superman (encarnado por primera vez por el hasta aquí casi desconocido Brandon Routh) con los ojos cerrados mientras resuena en su mente la voz paterna de Marlon Brando, que personificó a Jor-El en el "Superman" de 1978 y aquí "reaparece" gracias al material de archivo, diciéndole a su hijo que fue enviado a la Tierra porque el género humano "perdió la luz que le ilumina el camino".

Al terciar en la discusión, Singer admitió que mirar a Superman en términos alegóricos como una suerte de figura mesiánica forma parte de los mitos con los que se alimentaron muchas nuevas generaciones. "En su origen, la historia de Superman se parece mucho a la de Moisés", reconoció Singer.

Según otras interpretaciones, Jerry Siegel y Joe Schuster -creadores de Superman y de origen judío, como el propio Singer- presentaron por primera vez al personaje en una historieta de 1938, inspirándose en la historia bíblica de Moisés y tomando también como referencia al Golem, un personaje de características sobrenaturales que también aparece mencionado en el Antiguo Testamento.

No sería extraño, así, que aun de un modo silencioso o reservado, los responsables del regreso de Superman al cine piensen en la posibilidad de llamar la atención de los potenciales espectadores cristianos, que sobre todo en Estados Unidos han demostrado su poderío en la taquilla gracias a películas como "La Pasión de Cristo" y el reciente primer episodio de "Las crónicas de Narnia".

Un escenario de ribetes parecidos, pero con destinatarios bien diferentes, abrió incontables especulaciones en torno de "Superman regresa" en las semanas precedentes. Todo nació con una nota publicada en The Advocate, una de las publicaciones de perfil homosexual más influyentes de Estados Unidos, a través de una nota de tapa titulada "¿Qué tan gay es Superman?". Y el diario Los Angeles Times, cuyos artículos son referencia insoslayable en Hollywood, se interrogó acerca de cómo podría ayudar o dificultar la marcha de la película en las boleterías el hecho de presentar a un Superman de contornos homosexuales. Las referencias invocadas a partir de allí en innumerables foros de debate abiertos pasaban, entre otras, por el ceñido traje del superhéroe y su pose.

La inversión de los estudios Warner para este film es más que considerable (unos 260 millones de dólares) y como las generaciones más jóvenes parecen haber perdido interés en esta clase de superhéroes clásicos, reemplazados por otros modelos más actualizados, el público al que apunta el film es el de los jóvenes y adultos que crecieron en contacto con las aventuras del Hombre de Acero y con las películas protagonizadas por el malogrado Christopher Reeve.

Singer, que se reconoce homosexual, fue el primero en frenar la avalancha de rumores iniciada en The Advocate. "Superman es el personaje más heterosexual de todas las películas que llevo filmadas. No creo que alguna vez haya sido gay", dijo. Respecto de los comentarios sobre la indumentaria del Hombre de Acero, dijo que los X-Men y el Hombre Araña también usan trajes ajustados y jamás se habló de ellos como gays.

El propio Routh terció en el debate al señalar que lo primero que se menciona al hablar de Superman es su vínculo romántico con Lois Lane (Luisa Lane, para quienes seguimos al héroe desde las revistas de historietas hechas en México). "Cuando escucho hablar de Superman como icono gay, digo que es un icono para todas las elecciones de vida, todos los países, todas las razas y todas las religiones", señaló el actor.

En la película que estamos por conocer, Superman regresa luego de cinco años a la Tierra y descubre que Lane (Kate Bosworth) tiene un nuevo amor y un hijo, además de vérselas de nuevo con su archienemigo Lex Luthor (Kevin Spacey).

Marcelo Stiletano
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No se puede ser de izquierda y homofóbico


Es un dirigente del movimiento gay. Pertenece al PSOE y ahora es concejal de Madrid. Aquí, Pedro Zerolo analiza el proceso que llevó a reconocer el casamiento entre homosexuales en ese país. Y explica por qué en Argentina también puede suceder.

Pedro Zerolo, concejal del Ayuntamiento de Madrid, lloró. Lo hizo como un pasionario encendido, como un entregado al amor, pero por pura política, dice. Fue el día en que el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió ante la Legislatura la ley de matrimonio gay. Se hizo un silencio blanco y el de los ojos claros citó a Constantino Kavafis, uno de los iconos de la poesía homoerótica. Entonces, cuando llegó al final de esos versos griegos, Pedro Zerolo, el autor de la ley, lloró. “Ningún hombre me ha hecho llorar tanto como Rodríguez Zapatero. Ni siquiera mi marido me ha hecho llorar de tal manera”, dice ahora, ya consagrado en su sitial de autor de la ley que acorraló a la derecha española en un rincón jurásico en el que confluyen el PP y lo más ortodoxo de la Iglesia. Zerolo estuvo por cinco días en Buenos Aires como enviado del PSOE y así como circuló por las zonas gays de la ciudad y se reunió con los activistas Glttb locales, se vio con Aníbal Fernández, ministro del Interior, convencido de “que Argentina convertirá pronto en nacional a la ley de unión civil ya votada en la ciudad”.

Lo del optimismo exacerbado de Zerolo es una marca personal, un gesto tomado hace por lo menos 25 años, cuando a los 19 llegó a Madrid, después de vivir durante la adolescencia en Canarias. En realidad, este moreno de rulos, flaco y a primera vista más joven que los 44 años que acusa, había nacido en 1960 en Caracas, hijo de exiliados españoles en la patria de Chávez. Recibido de abogado, llegó a la ciudad en la que comenzaba el destape español que redundó en películas, arte y sobre todo nuevas costumbres mundanas para los de la generación nacida cuando el “flower power”, reivindicada ahora por este personaje de la cultura española. Es que Pedro Zerolo lleva tantos años como madrileño como años de activismo por las luchas de gays, lesbianas, travestis, transexuales y bisexuales, como años de participación política en otros frentes: desde la pobreza de los barrios españoles hasta la migración.

De visita en Buenos Aires como miembro del Secretariado Nacional del PSOE –Partido Socialista Obrero Español– y concejal por el partido ante la Alcaldía de Madrid, desgranó ante Página/12 su fervor militante por el proyecto que lidera Rodríguez Zapatero y el de los países latinoamericanos que han virado hacia lo que no llama socialismo de izquierda –como al suyo propio– sino “gobiernos progresistas”. Izquierda, revolución y hasta citas de Violeta Parra y Mario Benede-tti forman parte de lenguaje del flamante precandidato gay a alcalde de Madrid, que oscila entre el folclore global de las “nuevas izquierdas” y el discurso socialdemócrata, aunque en su versión “roja”.

Ansiedad y ambición

El fotógrafo de este diario acomoda luces alrededor del sillón en el que Zerolo se estira después de un día de reuniones incesantes con referentes del PSOE en la Argentina. Preferiría Zerolo que la sesión de fotos fuera antes o después de las preguntas, porque si no, dice, se pone nervioso.

–Pero en España es un personaje muy mediático, está acostumbrado a que le tomen fotos.

–Estoy acostumbrado a casi todo –dice y ríe.

–Aunque no estaba acostumbrado a lo oficial. Nunca se imaginó como migrante, o como activista gay, que se convertiría en legislador.

–Porque siempre he vivido como hay que vivir la vida, con toda la intensidad posible y afrontándola con determinación e ilusión. Pero no he hecho proyecto político de futuro: no soy una persona recién llegada a la política. Con un padre y una madre de izquierdas que me han inculcado el espíritu político que me ha servido para tener el combustible necesario. Además no he tenido ansiedad política porque si no no hubiera tenido tanto tiempo en la calle. Eso sí, siempre he tenido una gran ambición.

–¿Cuál es la diferencia entre ansiedad y ambición?

–La ansiedad es estar donde hay que estar, donde hay que trabajar sin tener un proyecto político de cambio. Por lo tanto no he tenido ansiedad por desarrollar una carrera política, sino estar ahí donde hay que hacerlo durante mucho tiempo cuando uno se construye desde la calle. Ambición es poder hablar, poder expresar, poder proyectar lo que llamo el discurso de la ampliación de derechos, con la sociedad del arco iris, que es el modelo que pretendo. Es un modelo plural, diverso, participativo, laico, mestizo, donde quepamos todos y todas desde la diferencia de cada cual. Ese discurso hay que irlo construyendo, viviendo, desde lo personal.

Pedro Zerolo tiene un currículum en el que ostenta el flamante título de ex presidente de la Federación Estatal de Gays, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales, el lugar desde el que motorizó la elaboración, primero de las leyes de unión civil en distintos estados autónomos, y por fin, la ley de matrimonio y adopción, votada por todos los partidos políticos españoles, exceptuando al PP. Las negociaciones de esa ley, la tarea de convencimiento, estuvo a cargo de Zerolo. Fue tal la divulgación de los derechos de las minorías sexuales que hizo dando la cara este carilindo que las revistas de ambiente en España hablan de él como del “hijo gay que a ninguna madre avergonzaría presentar”.

–¿Cuál fue el proceso político que vivieron desde el activismo Glttbi primero con el PSOE?

–No ha llegado la plenitud del derecho de la noche a la mañana, nadie nos ha regalado nada. No ha caído del cielo. Del cielo nunca llueve café, aunque la canción diga lo mismo (Zerolo adora las citas y parte de su fama se debe a su “poética” manera de referirse a la política). En España no hemos luchado por el matrimonio, por poder adoptar menores, hemos luchado por el reconocimiento de nuestra dignidad, que es tener los mismos derechos, los mismos deberes y con los mismos nombres que los heterosexuales. Porque si no tienen los mismos nombres estamos hablando de apartheid. Nosotros seguimos en la misma estela de los demás movimientos de liberación en el mundo, el antiesclavista, el racial, el feminista.

La mafia rosa

Zerolo recuerda que hace treinta años en España un homosexual no tenía grandes chances: la cárcel, el manicomnio, el infierno. “De donde no hemos salido es de los infiernos”, dice, apuntando a la Iglesia Católica. Por eso entre sus frases de cabecera –abunda en citas el concejal– gana la que tomó prestada de las feministas, adaptada: “Los hombres buenos van al cielo, los otros van a todas partes”. El, dice, prefiere ir a todas partes. Zerolo tiene humor. Por eso se toma casi como un chiste las acusaciones de la derecha española que salió a gritar que él era el lobbista de la “mafia rosa”. “Son los sectores más integristas de la jerarquía eclesiástica. Pero en España son todos los mismos, porque el PP se ha convertido en el vocero de los sectores ultraconservadores”, acusa.

–De todas maneras, hace cinco años sólo uno de cada tres estaba de acuerdo con una ley nacional, y ahora son dos de cada tres. ¿Cómo cree que se produjo un cambio en la opinión de los españoles?

–Cambiar la mentalidad social tiene que ver con haber dado debate.

Dimos la cara y hemos ido cambiándola. En el ’98 se empezaron a aprobar leyes de parejas de hecho, y nunca se dejó de hablar con todos los partidos políticos, pero sabíamos que sería más fácil convencer a la izquierda. Simplemente se les recordó su compromiso ideológico: no se puede ser de izquierda y ser machista; ser xenófobo, no se puede ser racista, homófobo. Ese fue el recordatorio que se le hizo.

Zerolo predica y practica. Su relación de diez años con el diseñador Jesús Soto se hizo famosa en la tapa de la revista Zero, la publicación gay más fashion y de mayor circulación de España, cuando anunció que se casarían con la ley que él mismo forjó. Lo hicieron con la pompa y la emoción del caso el 1º de octubre de 2005 ante 150 invitados. Bajo un calor agobiante los familiares, los amigos, los principales dirigentes del PSOE y varias estrellas televisivas como el también venezolano y escritor Boris Izaguirre lagrimearon cuando los novios dieron el sí ante Trinidad Jiménez, máxima referente del socialismo madrileño, amiga y compañera de bancada de Zerolo. Una cantante y un coro de gospel musicalizaron la ceremonia. A la salida, desde el balcón de la Casa del Panadero, en la Plaza Mayor, llovieron pétalos y arroz en cantidades. “Estoy seguro de que los hijos vendrán”, dijo el concejal ante las preguntas por la futura paternidad de la pareja.

La complicidad de Trinidad Jiménez con Pedro Zerolo lleva años, de cuando ella como mujer del PSOE se relacionaba con el dirigente gay. Fue ella –una elegante malagueña rubia con aires mundanos– quien lo convocó como candidato para el partido. Fue ella quien lo presentó con el entonces secretario general del PSOE, precandidato a la presidencia, quien en 2004 tuvo una reunión clave con Zerolo: asumió su compromiso de defender la ley de matrimonio. La relación con el jefe de Estado ha llegado a tal nivel que desde mayo, cuando se hicieron públicas las encuestas al interior del PSOE que lo privilegian como candidato a la Alcaldía de Madrid –incluso por sobre su amiga Trinidad–, Zerolo es un hombre valioso en sus proyectos. “Muchas mujeres periodistas y mujeres feministas nos abrieron los despachos de nuestros compañeros de la izquierda y les recordamos los compromisos ideológicos”, cuenta.

–A nivel institucional ahora también el Ejército está viendo la salida del closet de los militares gays. Hace cinco años no pasaba.

–Hemos cambiado la mentalidad social y luego les pedimos a gays y lesbianas que salieran libre y voluntariamente de los armarios. Lo han ido haciendo uno tras otro.

–Aquí esto aún no se da.

–Esto terminará también sucediendo aquí. El camino de la igualdad es irreversible. Y la igualdad la disfrutarán ojalá pronto. Han salido desde sacerdotes hasta militares, presentadores de televisión, deportistas. Ahora acaba de salir del armario un magistrado de la Audiencia Nacional, Grande Marlasca, que es una persona muy significada, que no sólo ha dicho que es homosexual, sino que se ha casado, y habla de su marido, en todos los medios. Varios alcaldes.

–Puede que sea el alcalde de Madrid...

–Seré lo que el partido me pida que sea. Pero lo cierto es que aparezco en las encuestas. Dicen que por lo visto se me valora, pues bien, lo cual es algo grato porque ser gay no es suficiente. En un debate yo dije que no es lo mismo ser gay que ser homosexual, todos los gays son homosexuales pero no todos los homosexuales son gays. Todas las feministas son mujeres, pero no todas las mujeres son feministas. Por eso ser gay no es suficiente, ni ser homosexual es suficiente: también hay que contribuir al desarrollo social, y estar en otros frentes.

La Argentina está preparada

El creador de la ley española de matrimonio gay no esperaba la reunión, y mucho menos el espacio que tuvo para plantearle al ministro del Interior, Aníbal Fernández, la necesidad de que la Argentina nacionalice en el Congreso la ley de unión civil. Como alguna vez lo hizo ante los diputados de los partidos de su país, Zerolo viaja con cierta frecuencia a Latinoamérica, donde continúa con su capacidad de divulgación y convencimiento. “El ministro se mostró de acuerdo no con el matrimonio sino con una ley de unión civil nacional que equipare derechos, incluida la herencia, la pensión y la adopción”, le dijo a Página/12 uno de los presentes en el encuentro. “La Argentina está preparada para tomar una decisión”, asegura Zerolo.

–¿Qué cambios implicó a nivel internacional la ley de matrimonio gay?

–Es que antes de eso pasamos de tener un gobierno antipático a uno empático con Latinoamérica. Gracias a la retirada de las tropas de Irak hemos cambiado un poquito el mundo: eso pone de manifiesto que el sistema siempre es mejorable con democracia participativa. Es posible cambiar las políticas: no da lo mismo quién gobierne en España. La derecha es extrema, entonces no da lo mismo, como dicen algunos, de ninguna manera.

–Además del retiro de Irak, lo que causó un impacto internacional fue justamente el matrimonio y la adopción para gays.

–Ha sido un hecho que da la vuelta al mundo: es el primer país del mundo que de un plumazo –nunca mejor dicho– reconoce la plena equiparación para gays y lesbianas, y dentro de poco para transexuales. Es importante por el efecto multiplicador, sobre todo porque se ha convertido en un referente no sólo en la Unión Europea, sino también en América latina.

–¿Cree que los países con una tradición machista podrán llegar a eso?

–La constitución española de 1812 decía que gobernar era hacer feliz al pueblo. La ley de matrimonio homosexual les trae felicidad no sólo a gays y lesbianas, sino a nuestras familias, nuestros hermanos, nuestros amigos. Imaginate la felicidad que traerá la ley de identidad de género, que reconocerá la dignidad de transexuales que podrán llevar su nombre en el documento sin cambiarse de sexo.

–Debe conocer como nacido en Caracas la situación venezolana.

–Creo que vivimos un momento histórico no sólo con respecto a derechos civiles y humanos en España, sino también en Latinoamérica, y en las relaciones entre ambas. Nunca antes se habían mirado así. Nunca antes Latinoamérica había mirado a España como un referente positivo. Por primera vez España se ha sabido situar sin prepotencia alguna como un país más dentro del concierto latinoamericano, y desarrolla políticas que a muchos latinoamericanos y latinoamericanas les gustaría que se desarrollaran en sus países. Y no es casual, hay gobiernos que por lo menos apuestan a proyectos progresistas, cuando no de izquierda. Por eso caminaremos juntos e iremos de la mano, y prosperaremos en la medida en que los proyectos redunden en la mayoría.

–¿Por qué da la sensación, al menos en términos de derechos para homosexuales, que estamos tanto más lejos?

–Es que se parte de más atrás. El deterioro de Latinoamérica por los sucesivos gobiernos de derecha ha hecho que tenga que arrancar de más atrás. No sólo son victorias.

–¿Qué visión tiene del gobierno de Kirchner?

–Como concejal no puedo entrar mucho en política interna de un país en el que no vivo. Pero en la medida en que Argentina tenga claro que lo que construye es el progreso, y que el proyecto tenga que ver con la inmensa mayoría se irá construyendo. El deseo es que la Argentina profundice en la apuesta por lo público, con los que menos tienen, los que no tienen o no pueden, que es lo que hacemos en España. El modelo que demanda Latinoamérica es un modelo para la mayoría.

–Dialoga con los líderes gays y lésbicos de Latinoamérica. ¿Qué les cuesta transformar?

–Las experiencias son prácticamente las mismas, y luchan contra los mismos, el mojón, los que no quieren que nada cambie, los que apelan a un modelo en el que sólo caben ellos. Ellos están representados por la derecha extrema en todos los países. Los de siempre repiten, aunque saben que predican en el desierto, que España no estaba preparada. Para ellos nunca estuvo preparada: para la democracia, para modernizarse, para el matrimonio homosexual, para ampliar derechos transexuales. Son los mismos que se oponen a la ley de divorcio, de adopción, de interrupción voluntaria del embarazo, la investigación de células madre, la ley de reproducción asistida, las campañas de HIV, las campañas de embarazo no deseado. Hay una deriva de estos sectores hacia la derecha extrema y eso puede pasar en todas partes. Los gays tenemos una misión ante eso, somos la avanzada hacia una sociedad diversa, mestiza, laica, otro mundo siempre posible.

Las tareas pendientes

–¿Cuáles son las tareas pendientes para los gays españoles?

–Alcanzada la igualdad formal para gays y lesbianas, en pocos meses se reconocerá la dignidad transexual a través de la ley de identidad de género que ha sido también remitida por el gobierno. Será la ley más moderna del mundo: va a posibilitar el acceso de mujeres y hombres a transexuales sin necesidad de reasignación quirúrgica de sexo. Por lo tanto va a reconocer no sólo la realidad transexual, sino también la realidad transgénero. Volveremos a estar a la cabeza de los países en reconocer derechos. Además, siendo un país latino, que es lo que más orgullo me produce, porque hemos tenido siempre la autoestima bajísima, pensando que estas cosas sólo pueden hacerlas los países anglosajones. Eso no es verdad. Las políticas de discriminación positiva, de igualdad entre mujeres y hombres, de conciliación de la vida familiar y las políticas transversales con perspectiva de género. Eso traerá mucha prosperidad porque está liderando un cambio enorme.

Cristian Alarcón
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Los Simpsons y los gays


Matt Groening sólo se ríe cuando se le señala que los próximos guionistas que contrate para escribir “Los Simpson” probablemente serán demasiado jóvenes para recordar un mundo (o la televisión, para el caso) sin la familia amarilla de Springfield.

No serán los únicos. Para sus millones de fanáticos alrededor del mundo, la serie –cuya nueva temporada se estrenó esta semana, por Fox– ya es parte de la historia de la cultura popular, y una tan vital que, en muchos casos, el propio prestigio y longevidad de la serie son los peores enemigos de sus realizadores. "Lo difícil del caso es que siempre debemos estar a la altura de las expectativas de la gente, de lo que cada uno cree que es la «época dorada» de la serie. Y muchos de nuestros fanáticos más devotos son también los más críticos. Tratamos de complacerlos a todos, pero hay personas que nunca se dan por satisfechas", explica Groening.

Según pasan los años

Es que, en pocos meses, la serie cumplirá nada menos que 18 años en el aire en los Estados Unidos, un récord de permanencia histórico en la pantalla chica para un ciclo que -a pesar del imperecedero amor familiar y la eterna juventud de sus integrantes- ha sabido reflejar y adaptarse a los cambios que ha sufrido su país a lo largo de todos estos años.

El escándalo que desataron sus conceptos fue la génesis de uno de los episodios que se verán durante esta temporada -en el que el director Skinner, como ocurrió con su contraparte real, termina siendo víctima de la indignación general-, en la que también podrá disfrutarse de las participaciones de Alec Baldwin, Ricky Gervais, William H. Macy, Maria Grazia Cucinotta, Lily Tomlin, el basquetbolista Dennis Rodman, Michael York, el boxeador Joe Frazier, Kelsey Grammer (en el enésimo retorno de Bob Patiño), Frances McDormand, Rob Reiner y Richard Dean Anderson, entre muchos otros.

La presencia gay y lésbica

La homosexualidad en los Simpson, es tratada con apertura de mente y con un muy buen sentido del humor, al punto que algunas de las escenas más evidentes sobre las minorías sexuales ni siquiera han sido censuradas en ninguna parte del mundo.

Lejos de ser una apología del "mundo gay", Matt Groening y compañía han insertado el tema desde diversos puntos de vista y dado cabida a todas las opiniones y posibilidades.

En la serie, conocido y repetido es el amor que Cástulo Smithers profesa por el Señor Burns. Lo tiene de fondo de pantalla en su computador, lo besa en público ante la amenaza del apocalipsis y lo ve en sueños entrando por su ventana.

Burns no entiende, o prefiere no entender ese hecho. Su "vista gorda" es una más de las muchas reacciones ante el tema y ese es el valor de la serie, pues sin presentarnos un mundo idealizado (nada en Los Simpson se acerca a lo ideal) los diversos tópicos son mostrados dentro de un abanico de posibilidades que incluso involucran a Homero.

En uno de sus buenos episodios, Homero se cuestionó la posibilidad de que Bart fuera gay al verlo demasiado cercano al nuevo amigo de la familia, un coleccionista de rarezas, personaje para el cual facilitó su voz el gran director de cine John Waters (Pink Flamingos, Serial Mom), artista abiertamente homosexual.

Frente a la "cruda" realidad de su hijo, Homero opta porque Bart decida quien desea ser, pero mostrándole las posibilidades de la heterosexualidad. Aunque claro, el mal ojo de Homero para buscar ejemplos de "masculinidad" resulta horrible. A mitad de la historia lleva a Bart a conocer a los recios trabajadores del acero de Norteamérica. La fábrica resulta ser una empresa durante el día de trabajo y al sonar la sirena de salida, las luces y la música llenan el lugar para dar paso a una "disco gay".

Las mujeres homosexuales también han estado presentes en la serie, en especial cuando Patty Bouvier, una de las hermanas solteronas de Marge, fue vista saliendo de "La Casa de Burlesque", local donde se dan espectáculos sólo para varones.

Fue en la convención Internacional del Cómic celebrada en San Diego, donde Matt Groening, creador de la serie, anunció que en algún programa alguno de los personajes iba a revelar su homosexualidad.

Desde entonces, la mayoría se inclinaba por el asistente y confidente del millonario señor Burns, Waylon Smithers, un personaje que en el programa ha insinuado su homosexualidad, ya que vive en la zona gay de Springfield, y se ha mostrado enamorado del señor Burns, a quien sueña saliendo desnudo de un pastel de cumpleaños y cuya fotografía tiene en un salvapantallas de su computadora, donde dice: “Smithers, usted siempre me entiende”. Además, Smithers es coleccionista de la muñeca Stacy Malibú.

Y el casamiento gay

Los Simpsons han querido manifestar su postura sobre uno de los temas sociales más controvertidos de la actualidad estadounidense: los matrimonios gays, y para ello qué mejor que Homero sea el reverendo casamentero en la vanguardista ciudad de Springfield, convertida ahora en ejemplo de tolerancia.

Patty Bouvier, hermana de Marge Simpson, salió del clóset, después de una larga y empedernida soltería, confesando que es lesbiana y ama a Verónica, su profesora de golf.

Cuando Homero Simpson descubre que el reverendo Lovejoy rechaza legalizar los matrimonios gays --a pesar de que cada pareja debe pagar 200 dólares la ceremonia--, decide convertirse a través de Internet en sacerdote de Church of Matri-money (Iglesia del Matridinero).

En Springfield no fue necesario un largo litigio judicial para conseguir la autorización de los matrimonios gays --como en Massachussets--: los ciudadanos de este peculiar pueblo fueron más prácticos, y la legalización se aceptó por significar un alivio monetario durante una mala racha.

Las largas filas de parejas del mismo sexo que aguardaban para obtener el certificado de manos del reverendo Homero Simpson, sirvieron para que el alcalde promocionara el turismo y el ayuntamiento empezara a ingresar dinero fresco.

La brillante idea de la legalización matrimonial homosexual --como de costumbre-- fue de Lisa. Ella sabe que si Estados Unidos legalizara a nivel nacional los matrimonios gays, la industria de las bodas ganaría 17 mil millones de dólares anualmente y los abogados de divorcio 1.900 millones.

Este episodio, que podría considerarse uno más bajo la irreverencia habitual de sus protagonistas que siempre tocan tópicos candentes de aspectos sociales, políticos y religiosos, ha sido el detonante para una dura polémica contra la serie:

“Es normal, siempre hay personas que dicen sentirse ofendidos por los contenidos de cada uno de los programas”, reconoce a Proceso Cristina Mancini, vicepresidenta de publicidad y marketing de Los Simpsons.

Sin embargo, en este caso la ofensiva contra la serie de dibujos animados va más allá porque la acusan de hacer propaganda “insana”:

“Los Simpsons no son un programa recomendado para las familias cristianas. Están tratando de equiparar la homosexualidad con la heterosexualidad, lo cual es inmoral e insalubre, pero tengo que reconocer que desafortunadamente, los colectivos homosexuales lo están consiguiendo”, dice en entrevista Alex McFarland, predicador cristiano “a tiempo completo” y fundador del ministerio Fe en Focus de la organización conservadora Focus on the Family.

W. Smithers es el asistente incondicional del maquiavélico Mr. Burns de la conocida serie animada Los Simpsons. Como todos los personajes de esta serie, Smithers tiene una característica especial que lo diferencia del resto de habitantes de Springfield.

El rasgo más característico de este personaje es su increíble capacidad para la sobonería, que raya de cuando en cuando con el masoquismo. ¿Pero qué lleva a Smithers hasta estos niveles de sometimiento?. La respuesta: el amor que siente por su jefe. Los productores de Los Simpson manejan con mucha sutileza la homosexualidad de Smithers. Esta se revela de cuando en cuando con arranques de celos o depresiones generadas por la indiferencia del jefe. No es que los realizadores del dibujo animado no quieran hablar abiertamente de la homosexualidad, lo han hecho en diferentes capítulos de manera abierta y directa, sucede más bien que lo interesante del personaje es esta represión eterna de sus sentimientos e inclinaciones.

Articulo elaborado con notas de La Nacion Y OpusGay
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lunes, 12 de junio de 2006

¡Santa Batichica lesbiana, Batman!


Muchos años después de que salió de la Baticueva, la Batimujer finalmente sale del armario.
Aunque George Clooney dijo que su caracterización de “Batman” fue gay y gran parte del público opina que Robin tiene una preferencia homosexual, resulta que la única que realmente sale del clóset, tras décadas de no estar en activo, es "Batichica", pues ahora en su regreso se confiesa lesbiana.
Tras 30 años de ausencia, la versión femenina de Batman, la famosa Batichica, regresa en una nueva historieta convertida en una lesbiana adicta a las reuniones de alta sociedad que, por la noche, se convierte en terror de los delincuentes y de siniestras organizaciones criminales.
La Batichica tradicional apareció en el mundo de las historietas en 1956 y reflejaba las normas morales de la época. Era un personaje secundario de pues la historia importante era la de Batman, el protagonista masculino, que estaba perdidamente enamorada del héroe y contenta con asistirle en la batalla contra el mal.
Su nombre era Katy Kane y, tras más de 20 años de aventuras, murió asesinada a manos de la temible Liga de Asesinos en 1979.
La editora de revistas DC Comics está reviviendo como lesbiana a este personaje de historieta. Esto ocurrirá en julio como parte de una serie semanal de comics que comenzaron a publicarse en este año.
DC Cómics quiere dar un cambio drástico en sus historias, por lo que "Batichica" es el nuevo fichaje de 52, la serie de cómics que la empresa ha comenzado a publicar en este mes en Estados Unidos y que se presume también sea lanzado en México en breve, ello debido a la gran cantidad de seguidores que tiene este tipo de revistas.
Según informa la BBC, en este nuevo proyecto la mujer murciélago ha actualizado su look con la ayuda del diseñador gráfico Alex Ross, quien ha puesto énfasis en los colores rojo y negro, además de que la ha despojado de complementos.
La nueva superheroína de 1,78 metros de estatura tiene el cabello largo y pelirrojo, botas rojas hasta la rodilla con tacones en punta y un traje ajustado de color negro.
"Decidimos darle un punto de vista diferente", explicó Dan DiDio, vicepresidente y editor ejecutivo de DC Comics. "Queríamos que ella tuviera una personalidad más exclusiva que otras en la familia de los murciélagos, y ésa es una de las razones por las cuales decidimos tomar esa dirección", agregó.
"Ella es una dama de la alta sociedad de Ciudad Gótica. Tiene una conexión pasada con Bruce Wayne, y también sostuvo una relación amorosa con otro de nuestros personajes principales, Renee Montoya", agregó DiDio.
Montoya, en la serie de libros de historietas "52", es una antigua detective de la policía.
Wayne es la identidad real de Batman, pero se encuentra desaparecido, junto con Superman y la Mujer Maravilla, y eso convierte a Ciudad Gótica en un sitio muy peligroso.
La serie "52" es una colaboración de cuatro afamados escritores, que publicarán un episodio semanal durante un año. La historieta tratará de presentar a otros personajes diversos conforme el relato se vaya desarrollando.
"No se trata sólo de tener a un personaje gay. Estamos tratando de mostrar una diversidad completa en el universo de DC. Tenemos personajes fuertes afroestaodunidenses, hispanos y asiáticos. Hemos intentado ampliar nuestra base de lectores y cubrir a todo el mundo", agregó DiDio.

Otras Bati – Chicas

Betty Kane
La Batichica de la Edad de Oro y la primera Batichica de todas fue encarnada por Betty Kane, sobrina de Kathy Kane, la Batimujer. Batimujer y Batichica fueron creados como los intereses romanticos de Batman y Robin en respuesta a la supuesta relación homosexual del Duo Dinámico. Después de Crisis on Infinite Earths, se usó la continuidad retroactiva para quitarles la existencia a Batimujer y a Batichica.

En la continuidad de Post-Crisis, Betty Kane fue revivida como Mary Elizabeth "Bette" Kane, una distinguida heroína conocida como Flamebird.

Barbara Gordon
La Batichica de la Edad de Plata y la más conocida de las Batichicas fue Barbara Gordon, bibliotecaria de día e hija del Comisionado de Policía de Ciudad Gótica James Gordon. Vestida como la versión femenina de Batman, Barbara (conocida como Babs) detuvó un intento de secuestro de Bruce Wayne a manos del malvado Killer Moth, atrayendo la atención de Batman y convirtiendola en una superheroína. En una misión, el Joker le disparó dos veces en la columna vertebral, dejandola paralítica y abandonando su carrera de Batichica para siempre. Barbara adoptó la identidad de Oráculo para seguir ayudando a Batman. Ella entrenó a Cassandra Cain, la última Batichica.´ Barbara fue atacada por los secuaces de Máscara Negra, Batman la salvó pero le advirtió que ya no estaba más segura en Ciudad Gótica, por lo que tuvo que mudarse. Después de mudarse a Metropolis, ella fue infectada por el virus Brainiac. Una vez que se deshizó del virus, ella descubrió que ahora podía mover sus pies. Ella y las Aves de Presa siguen trabajando en Metropolis. Oráculo ha vuelto a trabajar con Batman, pero no sabe del retiro de Cassandra Cain como Batichica.

Helena Bertinelli
Durante la historia de No Man's Land a finales de los 90's, una nueva Batichica emergió. Ella fue la Cazadora, Helena Bertinelli.
Un terremoto había nivelado Ciudad Gótica, el gobierno declaró a la ciudad como una Tierra de Nadie y Batman desapareció. Para traer orden a la ciudad, la Cazadora tomó la identidad El Murciélago (ella descubrió que los criminales le temían más que cuando era la Cazadora). Cuando Batman regresó, le dijo que si le fallaba, tendría que dar el traje.
Cuando la Cazadora falló en proteger a Batman de Dos Caras y su banda de 200 criminales, él le quitó el manto de Batichica.


Cassandra Cain
Cassandra Cain, apodada "Cassie", fue la última Batichica (de descendencia asiática parcial), habiendo tomado el rol con la aprobación de Batman y de Barbara Gordon. Entrenada por su padre, el asesino David Cain, para ser la máxima artista marcial y asesina, aunque Cassandra no supo hablar. En su lugar, las partes de su cerebro usadas para hablar fueron entrenados para que pudiera leer los movimientos y lenguaje corporal de otra gente. Ella dio la identidad en Batichica #73 con el título, siendo cancelado.

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Pégame, pégame!


La luna que se mira a través de la negrura de la noche.
Travesía, rápida, feroz, deseosa, posesa…Texturas que cambian a cada segundo.
La obsesión por el movimiento, los molinos, el viento, el viento!
Las nubes, el cielo rojo…
Un beso robado, obligado, arrebatado, ganado, que se sucede en los baños de una parada en el viaje. La carretera, la confusión, el camino, las curvas.
El rosario que pendiente de si mismo, lo hace de los dos, los acompaña, los guarda.
Texturas…
¿Qué es lo que quiere?
No me deja ir…
Siento como masajeas mi cuerpo, que arde.
Respiración agitada, el dolor…el placer…Sexo, bosque, dos hombres, ¡hombres!
La noche, la obsesión, la vida, el placer.
El otro.
La tormenta, aludida, eludida.
Un abrazo.
La angustia contenida y desbordada.
La paz del cielo infernal.
El obsesionado viento.
¿Eres feliz? No lo sé…Sí. Cuando pones TUS dedos en mi boca
¿y tú? Sí, cuando pongo MIS dedos en tu boca
El juego, la huida, la fuerza, dos hombres… ¡hombres!
La belleza, la sonrisa, el amor en la mirada del otro.
Dolor, placer, sumisión, hablar sin hablar…Como pocos, como muy pocos, ¿escuchas mis suspiros?
Cuando estoy solo, pienso. Y cuando pienso tengo miedo…

Combat, es la ganadora del Premio Teddy 2006 otorgado por el Jurado, dentro de la sección queer, del festival Internacional de cine de Berlín.
Si estas acostumbrado a películas rositas, lindas, bonitas, donde todo es así “nice”, mejor ni trates de verla.
No es una película fácil, la mayoría del público en la reciente edición del Festival LGBT InsideOut 2006 de Toronto se quedo callada, al final, en shock. Uno o dos se salieron de la sala, se escuchó una que otra risa nerviosa y más de un llanto contenido.
Combat, es poderosamente visual, agresivamente visual. En Combat hay placer, hay ternura. Pues la hiedra aunque venenosa, es tierna a los ojos de quién la ama.
¿Violenta? Depende de lo que clasifiques como violento. ¿Homofóbica? Algunos dirán que si. También depende.
¿Te arriesgas?
Si dices que sí, ten la garantía, de que veras algo pocas veces visto dentro del cine que aborda lo gay. En este caso Combat, supera la etiqueta de cine gay y se coloca como una obra que dará mucho de que hablar por un ratito.

Director: Patrick Carpentier
Bélgica 2006

Gabriel Gutiérrez García
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domingo, 21 de mayo de 2006

Japón: un chico obtuvo permiso para ir a la escuela vestido de nena


Un nene japonés de siete años con un trastorno de identidad sexual obtuvo permiso para asistir a la escuela vestido de nena, en otra señal de que el país está flexibilizando su actitud tradicionalmente rígida hacia la identidad sexual. Al chico, cuyo nombre permaneció en el anonimato, se le diagnosticó el trastorno antes de que empezara la escuela primara en abril.

Se dice que el chico se había quejado de que se sentía incómodo siendo un varón y que le había preguntado a sus padres si podía someterse a una operación para cambiarse de sexo. El primer procedimiento de este tipo en Japón se realizó en 1998, pero los pacientes deben tener 20 años o más.

La escuela, en Kobe, al oeste de Japón, aceptó inscribir al chico como si fuera una mujer después de consultar a sus padres y a un panel de médicos y antes de tomar lo que se considera la primera decisión de este tipo en Japón. Según los informes, se le permitirá usar los baños y los vestuarios de mujeres, y usar la ropa de gimnasia que usan sus compañeritas. Sólo sus maestros fueron informados sobre su condición.

Se calcula que 10.000 japoneses dicen tener algún tipo de desorden de identidad sexual –la idea de que nacieron con el género equivocado y el deseo de vivir, social y físicamente, como miembros del sexo opuesto.

En 2004, obtuvieron una importante victoria cuando se modificó la ley para permitirle a los transexuales alterar su nombre y género en los documentos oficiales. Un año antes Aya Kamikawa se convirtió en la primera transexual en ingresar a la política cuando ganó una banca en una asamblea local de Tokio.

El año pasado los médicos aceptaron flexibilizar las condiciones para las operaciones de cambio de sexo que antes les exigían a los pacientes obtener la aprobación de un comité de ética médica.

Pero los transexuales del país dicen que tienen un largo camino por delante para que los acepten plenamente.

Un hombre de 44 años que había sido padre de dos hijos antes de cambiar de sexo recientemente no pudo registrar su nuevo género después de que una corte declarara que “confundiría” a sus hijos, de 12 y 14 años. La ley revisada permite solamente que los transexuales de más de 19 años, solteros y sin hijos se sometan a un cambio de sexo para modificar su género oficial.

Justin McCurry
© The Guardian

lunes, 8 de mayo de 2006

Carta abierta de un padre judio a su hijo


Hijo mío:
Te extrañé en el Seder de Pesaj. Esperaba que llegaras y, a pesar de haber sido muy hermoso, como siempre, extrañé tu presencia.
La verdad es que desde hace meses me había llamado la atención que fueras espaciando tus visitas, y que las últimas fueran tan breves que apenas podíamos conversar.
Pero fue esta vez cuando mi extrañeza llegó a su límite y presioné a tu madre para que me explicara lo que yo no estaba sabiendo.
Después de mucha presión, tu madre me dijo que te habías ido a vivir con otro hombre, y que ese individuo era tu “compañero”. Al principio no entendí eso. Me recordé que, estando en la Universidad, para ahorrar dinero arrendábamos con otros amigos un espacio para estudiar y vivir. Pero tu madre, después de mucha insistencia mía, me dijo que tú eras homosexual y que ese compañero era tu “amigo íntimo”.
Por cierto me entristecí, lloré a solas, me enojé, y, después de algunos días, me calmé.
Tu hermana, que, para mi sorpresa, ya estaba enterada me explicó que estabas triste por temor a mí, que nunca te habías atrevido a hablarlo conmigo, y que tu independencia la habías buscado para vivir libremente tu vida.
Me negué a aceptar todo lo que tu madre y tu hermana me decían. Las increpé con la misma energía que tú ya conoces, les dije que se equivocaban, que lo que decían lo habían escuchado mal, etc.
En la calma de los días, volviendo una y otra vez al tema, he terminado por comprender que tuviste miedo de mi reacción. Y te encuentro la razón.
Según me comentó tu madre, estabas enamorado de ese hombre, que con él hacía bastante tiempo que mantenías una relación estable (o algo así, debo confesarte que me cuesta imaginármelo), y que, además, ese amigo tuyo también era judío.
Dentro de tanta convulsión anímica, eso, curiosamente, me causó gracia. Esto porque siempre creí que en la Colectividad no podía haber homosexuales, o “gay” como ustedes se hacen llamar, según me indicó tu hermana.
A veces se hablaba de alguien. De algún joven del Estadio. Se comentaba, recuerdo, de una mujer que se fue a vivir con otra, de un rabino, y de otras personas. Pero esos comentarios siempre fueron a la rápida, sin importancia. Claro está que siempre fui parte de esos comentarios burlescos y que menoscababan sus nombres. Pero eran pocos casos. En todos mis años como dirigente comunitario a veces se decía algo así de alguien, pero se pasaba a otro tema. O sea, no era un tema.
Hace pocos meses atrás, alguien llegó a la Colectividad con una película hecha en EEUU. Al parecer era un documental sobre los judíos que eran homosexuales y religiosos, esos que se visten de negro… no lo sé. Sólo sé que cuando me pidieron la opinión, sin ver el material, me negué rotundamente a que se exhibiera como actividad comunitaria. Y no di más explicaciones. En honor a la verdad, todos los que estaban conmigo en esa reunión concordaron en mi negativa.
De la pena, la rabia, la ira, pasé a la culpa. ¡Qué fácil es para nosotros, los judíos, caer en esa sensación!
Comencé a buscar indicios del pasado para justificarme en qué yo había fallado. Culpé, una vez más, a tu madre por ser tan permisiva. Me culpé por haberme negado a que hubieses hecho Aliá (¡como si allá las cosas hubiesen sido diferentes!, como me aclaró tu hermana), me culpé por no haber estado más cerca de ti, y por un montón de leseras que se me vinieron a la cabeza y que, ahora, en la calma, considero absurdas.
Pero ahora, al pasar de los días, estoy en la etapa de reflexión. Estoy más calmo, pero igual de preocupado por tu destino. Por eso te escribo esta carta.
Sé que no he sido un padre modelo. He fallado muchas veces como marido y como judío. Sé que me reía cuando empezaste a dejar de comer cerdo y trajiste una vajilla para ti que ubicaste en un lugar especial en la cocina. Sé que en Shabat preferías ir a pie a la Sinagoga mientras tu madre iba en auto y yo me iba a jugar a los naipes. Sé, en definitiva, que tú has estado más cerca de Dios de lo que he estado yo.
Tal vez por eso, tal vez por mis rabietas que han despertado temores en ti y tu madre, me he visto, hoy, alejado de los grandes acontecimientos que les suceden a ti y a tu hermana. Debes creerme, hijo, que me arrepiento de ello. Y quiero repararlo.
Ayer conversé con el rabino de nuestra Comunidad. Él, al igual que otros, está lejano al tema. No me dio consuelo alguno en lo espiritual. Según él, ustedes están “condenados a muerte”. Lo consideré ridículo. No puedo creer que la fe de nuestros antepasados sea tan cerrada, tan obtusa y que no tenga la capacidad de abrirse a lo que pasa entre nuestro Pueblo. Después de todo, le dije, homosexuales y judíos compartieron las mismas Cámaras de Gas…
Tu tío Yankele que tú bien sabes es muy versado en asuntos del Talmud, me aclaró que la homosexualidad jamás había estado prohibida por la Toráh. Que esa prohibición era una interpretación tardía, y que hoy, hasta los propios rabinos ortodoxos están poniendo en duda. Como ves, el tema me ha tenido muy inquieto y he optado por informarme.

Pero hoy, al momento de escribirte estas líneas, quiero trasmitirte algunas reflexiones que me han consolado y que, ojalá, puedas recibir con el corazón abierto:
- Sé que las cosas han sido para ti difíciles. Debes prepararte, porque serán aún peores. Al igual que yo, nuestra Colectividad está llena de prejuicios, temores, miedos a lo novedoso, a lo que nos “cambia el esquema”. Probablemente tengas que vivir rechazos, miradas de soslayo, desconfianzas.
- Los rabinos te rechazarán, porque les falta reflexión, o por cautela. Si sigues yendo a la Sinagoga, no esperes ser llamado a la Toráh. Si tu fe es sólida, como pude percatarme durante años, no necesitarás estos reconocimientos sociales.
- No esperes que a tu amigo se le reconozca su vínculo contigo. Si ese amor es lo suficientemente grande, sabrán, ambos, sortear la discriminación y el aislamiento.
- Sigue luchando por un mundo mejor, como siempre lo hiciste. No esperes que te validen por eso. Si tu compañero es lo suficientemente maduro sabrá apreciar eso en ti, al igual como lo apreciamos tu madre y yo.
- Si alguna vez sientes necesidad económica, no dudes en acudir a mí. Tal vez esa sea la forma en que puedo expresar mi amor por ti. Sé muy bien que no es la mejor manera, pero no conozco otra. No me niegues esa posibilidad de auxiliarte.
- Si quieres asumir un rol militante contra la discriminación en la Colectividad, como me ha señalado tu hermana, entonces cuenta conmigo como tu principal aliado. No temas en llamarme, no temas en dar el primer paso. Sé, para mi dolor, que te darán con las puertas en las narices. Pero no importa. Quienes lo hagan como yo lo he hecho antes, lo hacen por temor a lo desconocido.
- Si quieres irte a vivir a Israel con tu amigo, cuentas con todo mi apoyo. En estos días de desorientación, leí en Internet que en Medinat Israel hay libertad absoluta para ustedes, que pueden casarse, ir al ejército, adoptar hijos. Por primera vez en mi vida me alegré de leer noticias de esa naturaleza.

Quiero decirte que no ha sido fácil escribirte estas líneas. Sabes bien que me cuesta escribir cartas y expresar mis sentimientos. Pero esta nota ha sido producto de la necesidad emocional que me ha embargado. Disculpa mis torpezas en expresarte mis puntos de vista.
Debes entender que, en lo sucesivo y con tu ayuda evolucionaré más en mis reflexiones sobre este tema.
Finalmente quiero decirte algo que, espero, lo recibas con tu alma receptiva: si lo deseas, puedes venir a casa con tu amigo para cenar con nosotros. Antes nos avisas para comprar comida Kosher.
Ambos serán recibidos con los brazos abiertos: Tú como el hijo que siempre has sido. Y él como un nuevo hijo al que, te prometo, aprenderé a querer.

Tu Padre.

La Administración quiere declarar lo siguiente respecto a este mensaje:

- La Carta ha sido hecha llegar a la Administración por la persona receptora.

- La Administración, con autorización del receptor, se ha comunicado telefónicamente con su padre, el autor, para verificar la autenticidad de la nota y recabar su autorización para ser publicada en extracto, habida cuenta que se trata de una nota familiar y privada.

- Tanto el receptor como el autor han autorizado la publicación del extracto en este Foro. (JUDIOSORTODOXOSGAYDECHILE@groups.msn.com)

- La Carta original era más extensa y trataba de asuntos familiares que carecían de relevancia, salvo para las partes interesadas.

- La Administración ha hecho un extracto de esa Carta para ser publicada en este Foro.

- La Administración no comparte varios de los conceptos vertidos en esta Carta, pero, considera de especial relevancia darla a conocer públicamente.

- La Administración dá cuenta, en definitiva, de la autenticidad del material que se le ha hecho llegar.

- La Administración considera de la mayor importancia la publicación de esta carta pues su autor es un prominente dirigente comunitario en Chile.

- La Administración ha confirmado que la misma carta será publicada en otros medios.


www.keshet.com.ar

sábado, 15 de abril de 2006

Cine de terror gay


Terror homosexual

Existir, existe. Pero su repercusión, hasta ahora, es muy pequeña, reducida a festivales especializados en cine gay o de terror. Como, por ejemplo, la hongkonesa 'Night Corridor' (2003) -un confuso y nada inquietante thriller psicológico con protagonista gay, lleno de referencias pictóricas (Fuselli, Ribera, Goya) y cinematográficas (Lynch, el terror japonés)- vista en la edición 2004 del Lesgaicinemad, y 'Dancing' (2003) -una surrealista historia dirigida y protagonizada por dos ositos, con escenas de sexo explícito y vocación arty- vista en el festival de Sitges 2003.
Una cinta que está por llegar es 'Hellbent', que según sus artífices es la primera película gay de terror con vocación masiva. Esperemos a verla...


Vampiros gays

Lo que sí existen son películas de terror con personajes gays o referencias homosexuales más o menos explícitas. En este sentido, el arquetipo del vampiro es sin duda el más filogay de todos los personajes del cine de terror. La película de referencia es 'Entrevista con el vampiro' (1994), uno de los filmes de terror más homoeróticos donde, a pesar de no mostrarse de forma evidente, las tendencias homosexuales de los vampiros se adivinan en cada mordisco.
'La reina de los condenados' (2002), adaptación del tercer libro de la saga, más que gay era un colosal monumento al petardeo y la pluma vampírica.

Homosexualidad oculta

Pero la película de terror vampírico más gay es, sin duda, 'Jóvenes ocultos'(1987). Cinta de vampiros adolescentes cuya (re)lectura gay viene abalada por la homosexualidad de su director, Joel Schumacher, la forma de vestir y la decoración de la habitación del hermano del vampiro (insinuaciones incestuosas incluidas), y el título de la película, una metáfora sobre la homosexualidad (oculta).

Lesbianismo vampírico

Si los vampiros tienen ciertas connotaciones gays, las vampiras (o vampiresas) son directamente lesbianas. El problema es que, en la mayoría de los casos, las hijas de Carmilla son lesbianas con el único objetivo de satisfacer las fantasías masculinas heterosexuales, una mera excusa para enseñar y explotar carne femenina.

Ejemplos hay muchos: desde el ciclo de películas que le dedicó el francés Jean Rollin, destacando 'Le Frisson Des Vampires' (1970), hasta 'Vampire lovers' (1970), basado en la 'Carmilla' de Sheridan Le Fanu. Pasando por la caspa de culto 'Vampyros lesbos' (1970), la simpática 'La hija de Drácula' (1936) y la vampira lesbiana chic de 'El ansia' (1980).

El terror de las gordas

Los personajes homosexuales, si bien no abundan, si son habituales en el cine de terror, aunque en muchos casos sean los malos, los que dan y meten miedo. Un ejemplo paradigmático es el tra(n)stornado Búfalo Bill de 'El silencio de los inocentes' (1991), psychokiller travestuzo, hijo posmoderno de Ed Gein y virtuoso costurero empeñado en hacerse un traje femenino de piel humana.


El cine de Wes Craven

Las películas del especialista Wes Craven siempre han sido muy filogays. Además de trabajar con el guionista homosexual ('Scream'), el protagonista de 'Cursed' (2005) está atormentado por su licantropía (metáfora de la homosexualidad).
También en 'Pesadilla 2'(1985) -serie creada por Wes Craven aunque no dirigiera esta secuela- hay un personaje claramente gay (el entrenador) y una iconografía que representa la pesadilla sexual de un adolescente gay: el lado más sórdido y aterrador del sado/masoquismo homosexual.


Terror lésbico

En el moderno cine de terror las lesbianas han dejado de ser carne (picada) para heteros y se han convertido en personajes con una psicología algo más compleja. Como la Marie de la estupenda 'Alta tensión' (2003), enamorada hasta límites peligrosos de su amiga Alexia; o Polly, la compañera de trabajo de la doctora Frankenstein nerd de la divertida y terrorífica 'May' (2002).

Terror homoerótico

El cine de terror también puede ser tremendamente homoerótico. Un ejemplo es 'Hellraiser' (1987), aterradora fantasía gay sadomasoquista dirigida por uno de los novelistas más importantes del género de terror en los 80, el abiertamente gay Clive Barker, quien, desde que dejó escapar sus miedos abriendo el armario no ha vuelto a ser literariamente el mismo.
Otro ejemplo de horromoerotismo es 'American Psycho'(2000), dirigida por la lesbiana Mary Harron ('L-Word', 'A dos metros bajo tierra'), y protagonizada por un hipermusculado Christian Bale.

Clásicos filogays

Para acabar, un repaso a los clásicos. Empezamos con el alemán F.W. Murnau, cineasta homosexual creador de la imprescindible 'Nosferatu'(1922). Seguimos con James Whale, director gay responsable de clásicos del género como 'El doctor Frankenstein'(1931) y su estupenda secuela, 'La novia de Frankenstein'(1935). Continuamos con piezas fundamentales del género como 'The Haunting'(1963), llena de connotaciones lésbicas, y 'Psicosis'(1960), otra obra sacada del armario secreto de Hitchcock. Y acabamos con Paul Morrissey y Andy Warhol y su díptico camp 'Carne para Frankenstein'(1973) y 'Sangre para Drácula'(1974).

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