<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189</id><updated>2012-02-19T23:24:38.705+02:00</updated><category term='musica'/><category term='gay'/><category term='music'/><category term='closet'/><title type='text'>ARMARIOS ABIERTOS</title><subtitle type='html'>Arte, cultura y sociedad desde una optica un poquito gay... es decir, una mariconada!</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>343</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-6218364517386752138</id><published>2010-12-13T15:54:00.004+02:00</published><updated>2010-12-13T16:04:53.042+02:00</updated><title type='text'>El ejército más gay friendly del mundo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TQYoAATZUMI/AAAAAAAABXs/MAXwdEIIPeM/s1600/30.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 158px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TQYoAATZUMI/AAAAAAAABXs/MAXwdEIIPeM/s320/30.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5550167571327176898" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;El Ejército israelí es un armario abierto • Cada vez son más los jóvenes y militares de carrera que deciden salir del armario • Es la primera institución que permite a las personas homosexuales registrarse como tales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Ejército de Israel tiene una de sus facetas menos conocida en su papel de punta de lanza de los derechos de las personas homosexuales y transexuales en sus filas, algo en lo que va por delante de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Considerado como uno de los más poderosos en el campo de batalla y en capacidad tecnológica, el Ejército israelí (Tsahal) figura entre los poco más de veinte en el mundo que permite servir en sus filas a personas que abiertamente declaran su homosexualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los últimos años asociaciones LGBT (de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) imparten conferencias y organizan talleres para que, desde el recluta recién llamado a filas hasta el comandante, conozcan cuáles son los principales problemas a los que se enfrentan los miembros de la comunidad dentro del Ejército.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Nuestro trabajo es cambiar todo tipo de prejuicios a través de la educación. Solemos presentar experiencias personales y damos orientación profesional a soldados y comandantes", explica Yael Rabhon, directora de la organización Hoshen (Educación y Cambio), que coopera con las Fuerzas Armadas en un proyecto piloto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro del Ejército de Israel los homosexuales viven una situación ambivalente, pues en los últimos años cada vez son más los jóvenes y militares de carrera que deciden salir del armario al contar con el respaldo de la legislación castrense, que prohíbe expresamente y castiga cualquier tipo de discriminación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la homofobia persiste en un estamento caracterizado por la demostración de la fuerza, la hombría y otros estereotipos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Tu situación varía según la unidad en que sirvas, cada vez la gente es más abierta hacia los homosexuales pero todavía existen temores y mucha ignorancia", explica un soldado de 21 años que trabaja en una unidad de documentación. Este joven prefiere ocultar su homosexualidad a sus compañeros, aunque reconoce que "son casos aislados quienes tienen problemas por su condición".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avner Dafni, director de la organización LGBT Camoni-Camoja (Como yo-Como tú), revela a un caso en el que soldados homosexuales fueron golpeados por sus compañeros en una operación en territorio palestino ocupado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esto no ha salido a la luz porque las víctimas acudieron a nosotros y prefirieron que el Ejército lo resolviera directamente. Hablamos con los comandantes y los agresores pagaron por lo que hicieron", agrega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Israel las personas homosexuales no se pueden casar porque la ortodoxia judía -que sólo contempla la unión heterosexual- domina la legislación matrimonial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el Ejército es la primera institución que permite a parejas de gays o lesbianas registrarse como tales y tener el mismo estatus y derechos que una persona casada a la hora de recibir asistencias sociales y económicas", dice Amit Lev, portavoz de la organización Casa Abierta, que convoca anualmente a la marcha del orgullo gay en Jerusalén.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lev cuenta el caso de un alto mando que falleció en 1996 de cáncer y su compañero sentimental recibió los mismos derechos que el Ejército otorga a una viuda en estas circunstancias. También se facilita a las personas que deciden cambiar de sexo completar ese proceso dentro de las Fuerzas Armadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si eres transexual y comienzas la transición dentro del Ejército, éste te puede cambiar de unidad y presentarte con el género que sientes que tienes", apunta Dafni.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Israel nunca se ha prohibido formalmente realizar el servicio militar a gays, lesbianas y trans, principalmente porque el reclutamiento es obligatorio -tanto para hombres como para mujeres-, aunque antes de 1980 se destituía a militares que se sabía que eran homosexuales. En 1983 se reguló por primera vez su integración en el Ejército pero no su acceso a puestos destacados en la inteligencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una década después, el primer diputado abiertamente gay, Uzi Eben, reveló que había sido destituido del cargo de oficial y se le había impedido acceder a determinados contenidos dentro de la inteligencia militar por la única razón de su condición sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su testimonio en el Parlamento en 1993 provocó una tormenta política y forzó al Ejército a cambiar las prácticas restrictivas a los homosexuales, que desde entonces han recorrido un largo trecho en defensa de sus derechos en las Fuerzas Armadas de Israel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Con info de El Mundo&lt;br /&gt;© 2006/2009 AG Magazine | Un sitio de ActitudGay.com • Todos los Derechos Reservados&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-6218364517386752138?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/6218364517386752138/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=6218364517386752138&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/6218364517386752138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/6218364517386752138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/12/el-ejercito-mas-gay-friendly-del-mundo.html' title='El ejército más gay friendly del mundo'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TQYoAATZUMI/AAAAAAAABXs/MAXwdEIIPeM/s72-c/30.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-3923506682600211566</id><published>2010-12-13T15:50:00.003+02:00</published><updated>2010-12-13T16:05:38.527+02:00</updated><title type='text'>WikiLeaks: la homosexualidad del principal sospechoso, utilizada por los homófobos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TQYoLrBTuSI/AAAAAAAABX0/kvx81z8R0rw/s1600/29.jpeg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 168px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TQYoLrBTuSI/AAAAAAAABX0/kvx81z8R0rw/s320/29.jpeg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5550167771772598562" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Considerado un auténtico héroe por unos y un traidor por otros, parece que Manning es abiertamente homosexual, y que incluso habría llegado a desarrollar un cierto grado de activismo LGTB. Y decimos “parece” porque es difícil separar la verdad de lo que podría ser una mera campaña de desprestigio (a ojos de cierto sector de la población, se entiende). Porque Manning también ha llegado a ser descrito como transexual, psicológicamente inestable, suicida y amante despechado, abandonado por su novio. Y -siempre según la prensa- esa orientación sexual no le habría hecho la vida precisamente fácil, y menos aún en un entorno como el ejército estadounidense, donde se veía obligado por la normativa del DADT a mantenerla en secreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso el New York Times publicó un perfil de Manning en el que achacaba su actuación a una infancia y adolescencia difíciles, debido al acoso que sufrió primero por su carácter introvertido, apasionado de la informática, y más tarde por su homosexualidad. Esta hipótesis, no obstante, fue descartada y calificada como “totalmente repugnante” por Julian Assange, fundador de WikiLeaks. Según Assange, los motivos de Manning fueron bastante más nobles, de índole política e imposibles de reducir a un simple ejercicio de psicoanálisis. Muchos ven en esta caracterización de Manning un mero intento por desprestigiarlo, como podría estar ocurriendo con el propio Assange.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro lado del espectro político, otros han llegado a achacar las acciones de Manning a un presunto odio hacia el ejército de los Estados Unidos por su política discriminatoria. No obstante, los que sostienen esta teoría no cuestionan una política represiva como es el DADT por semejantes efectos nocivos, sino que incluso reclaman su endurecimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin entrar en valoraciones sobre la (siempre presunta) actuación de Manning, se trate o no de una campaña de desprestigio y sea cual sea su orientación sexual, resulta perturbador que sea utilizada como argumento contra todo un colectivo, y como justificación para mantener una política discriminatoria en vigor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;AG Magazine Info es un sitio web de ActitudGay.com&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-3923506682600211566?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/3923506682600211566/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=3923506682600211566&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3923506682600211566'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3923506682600211566'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/12/wikileaks-la-homosexualidad-del.html' title='WikiLeaks: la homosexualidad del principal sospechoso, utilizada por los homófobos'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TQYoLrBTuSI/AAAAAAAABX0/kvx81z8R0rw/s72-c/29.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-8411519032807023576</id><published>2010-12-13T15:47:00.001+02:00</published><updated>2010-12-13T15:49:58.928+02:00</updated><title type='text'>“A los 13 años el Opus Dei me indujo a mortificarme con un cilicio” por ser gay y pecador</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TQYkcbpOKJI/AAAAAAAABXc/ZOdHDjZHc3g/s1600/29.jpeg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 202px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TQYkcbpOKJI/AAAAAAAABXc/ZOdHDjZHc3g/s320/29.jpeg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5550163661656303762" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Entrevista con Jordi Petit, presidente de honor de la Coordinadora Gai-Lesbiana de Catalunya&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El destacado y reconocido activista catalán por los derechos homosexuales y premio “Creu de Sant Jordi” del gobierno autónomo de Cataluña, Jordi Petit, todavía visiblemente emocionado por la muerte de su madre el domingo pasado, sacó ayer fuerzas de flaqueza para «revelar un secreto» que le atenazaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cuando iba a la escuela, en los Salesianos de la calle Rocafort 42, un día llegaron los guías espirituales de los grupos de revisión de vida del Opus Dei. Tras confesarles mi homosexualidad, me indujeron a mortificarme con cilicio (faja de cerdas o puntas de hierro que se ciñe al cuerpo como mortificación) en los brazos y chapas corona de botellas dentro de los zapatos para que me dolieran los pies al andar. Entonces yo tenía 13 años [era 1967], y estuve varios meses expiando lo que según ellos era mi pecado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No se lo dijo a sus padres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No me atreví. Decirles aquello significaba tener que revelarles mi secreto, mi homosexualidad. Además, no quería que se sintieran culpables por haberme llevado a aquel colegio. Por eso tampoco se lo comenté nunca, ni muchos años después, a mi madre. Por eso no lo he anunciado públicamente hasta que ella ha fallecido. Cuando veían que movía el brazo con dificultad, yo les decía que me lo había torcido o que me había dado un golpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo le afectó aquel dolor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ese tipo de situaciones dejan una huella terrible en cualquier adolescente, te destrozan la autoestima. Lo que yo me pregunto ahora es cuántos niños tuvieron que pasar por ello durante el franquismo y si estas situaciones aún se dan en la actualidad en algunos centros religiosos. En aquella época, a una amiga mía también la indujeron a mortificarse con cilicio. En su caso, ¡por la salvación de Cuba!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y tras aquella y otras vivencias, ¿qué opina de la visita del Papa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La “Coordinadora Gai-Lesbiana” apoya a la plataforma “Jo No T’Espero” (Yo No Te Espero). Admiro la labor de los voluntarios de las parroquias y a Caritas, pero los obispos atacan los derechos civiles de nuestro colectivo y el Vaticano, con su prohibición del condón, condena a enfermar de sida a millones de personas, entre otras acciones negativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Oscar De Madrid&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;AG Magazine Info es un sitio web de ActitudGay.com&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-8411519032807023576?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/8411519032807023576/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=8411519032807023576&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/8411519032807023576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/8411519032807023576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/12/los-13-anos-el-opus-dei-me-indujo.html' title='“A los 13 años el Opus Dei me indujo a mortificarme con un cilicio” por ser gay y pecador'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TQYkcbpOKJI/AAAAAAAABXc/ZOdHDjZHc3g/s72-c/29.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-2523425855141975035</id><published>2010-12-13T15:42:00.001+02:00</published><updated>2010-12-13T15:44:52.973+02:00</updated><title type='text'>Lesbianas palestinas en Israel</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TQYjQlci9QI/AAAAAAAABXU/YS6PiEWT9ps/s1600/23.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 318px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TQYjQlci9QI/AAAAAAAABXU/YS6PiEWT9ps/s320/23.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5550162358617437442" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Rima Aboud examina la situación de las lesbianas palestinas que viven en Israel y en los territorios bajo la Autoridad Palestina. Confiesa que cuando se enamoró por primera vez de una mujer empezó a cuestionarse su sexualidad. Nunca había oído hablar de una mujer árabe homosexual, nunca había leído y nunca les había visto en la prensa. Ser mujer en una sociedad patriarcal es una lucha diaria por conquistar espacios de libertad más allá de las imposiciones sociales o familiares. La sociedad árabe-palestina tiene poca tolerancia, por no decir ninguna, ante la idea de la liberación de la mujer. Tampoco es fácil vivir en Israel, cuya sociedad prefiere no interferir en las formas de vida y en las tradiciones palestinas. La ONG Aswat ofrece un marco que permite a las lesbianas palestinas manifestar sus sentimientos y opiniones, compartir experiencias y transformar sus experiencias en acciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi nombre es Rima y soy la coordinadora de información y de publicación de la ONG de lesbianas palestinas Aswat. Estoy aquí en representación de mi organización para hablar sobre la situación de las lesbianas palestinas que viven en Israel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una creencia que por el hecho de vivir en un país occidental significa que estas protegida por leyes democráticas. La verdad es que, en el caso de Israel, no estas absolutamente protegida, ya que el propio país decide no mirar a las injusticias cometidas por tu propia sociedad, alegando que no quiere intervenir en las formas de vida y en las tradiciones palestinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace seis años, cuando me enamoré por primera vez de una mujer, empecé a cuestionarme mi sexualidad. Al principio, reprimí todo lo que sentía y elegí la única explicación lógica: que quería su espíritu independientemente de su sexo. El hecho de ser lesbiana no era algo que había considerado o que me había permitido parar a pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca había oído hablar de un árabe homosexual, nunca había leído y nunca les había visto en la prensa. Mi gran miedo era ser la única lesbiana árabe que jamás haya pisado este planeta. Sabía que no tenia ninguna oportunidad como lesbiana. No podía herir a mi familia. Quería estar a la altura de sus sueños y de aquellos de la sociedad, entonces, me casé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba ansiosa de conocer a alguien como yo. Estaba dispuesta a encontrarlas, leer sobre ellas y escuchar sus historias. Por aquel entonces, me jure que un día iba a contar mi historia, que iba a escribir un libro anónimo, para que la gente supiera de mi existencia y que viví esta vida como una mujer palestina homosexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si lo hubiera sabido entonces, que después de un año de haberme casado, un grupo de mujeres empezó a reunirse y a dar el primer paso para mujeres como yo, mujeres que pensaban que eran las únicas mujeres en el mundo árabe. Esto me hubiera ahorrado noches sin dormir por preocupación y duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aswat se inició cuando nueve mujeres decidieron que ellas no querían sentirse así nunca mas. Se dieron cuenta que si no se unían, habría muchas mas mujeres que arruinarían su vida a causa de la soledad o por rendirse a las normas exigidas a las mujeres por la sociedad. Nuestra organización se convirtió en un espacio acogedor y seguro para esas mujeres que estaban condenadas a vivir un rechazo continuo en sus propias casas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando les transmití a mis padres mi deseo de divorciarme y de irme a vivir sola se sorprendieron. No entendían porque prefería una vida solitaria a vivir en el calor y el confort de la casa paterna. Cuando me mudé, mi madre “liberal” vino a mi casa, “armada” con mi tío, y amenazó con forzarme físicamente a volver a casa si eso me iba hacer volver. Me pasé noches sin dormir y caminaba por la casa temiendo sus amenazas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin hacer falta decirlo, mi madre estaba muy decepcionada y herida, y se negó a dirigirme la palabra durante un año entero. Obviamente, mi historia no es la mas dura de todas. Muchas mujeres sufren crímenes terribles y están siendo acalladas en sus hogares, por su propia familia y sus seres queridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace dos años, una mujer Drusa fue asesinada brutalmente en Haifa. Nadie sabía quien lo había hecho, pero se sabía que fue una matanza por honor, que significa que algún miembro de su familia se sentía avergonzado por algo que habría hecho, o no, y decidió matarla y enterrar la vergüenza que trajo a la familia. Su único crimen fue que alquiló un apartamento fuera de su pueblo. Otra fue obligada a huir de su hogar por causa de la violencia física constante que sufría. Se le prohibió abandonar su domicilio excepto para asistir a clases diarias. Aswat la acogió y le ofrecimos ayuda y apoyo. Hoy es una voluntaria nuestra y participa activamente de nuestros grupos de apoyo y cursos de ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser mujer en una sociedad patriarcal es una lucha diaria para conseguir nuestro derecho a vivir, a ser y a elegir. La sociedad árabe-palestina tiene poca tolerancia, por no decir ninguna, ante la idea de la liberación de la mujer. Aquellas mujeres que se desarrollan profesionalmente y consiguen ascender en sus profesiones son consideradas “rebeldes”. Así que ya os podéis imaginar como percibe la sociedad árabe-palestina a las mujeres que deciden explorar su sexualidad. Es un tema tabú en un entorno muy tradicional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aswat nace para dar respuesta a necesidad, que no es otra que la de hablar sobre sexualidad, en nuestro propia lengua, con gente que viene del mismo entorno, la misma realidad y que tiene las mismas experiencias. Hemos constituido el primer espacio seguro para mujeres homosexuales palestinas que residen en Israel y en los territorios ocupados. Somos el primer espacio seguro para mujeres homosexual palestinas en la comunidad Palestina en Israel y en los territorios ocupados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fundada en 2003, Aswat ofrece un marco que permite a las mujeres homosexuales palestinas oportunidades de manifestar sus sentimientos y opiniones, compartir experiencias y transformar sus necesidades en acciones. Brindamos servicios innovadores, formación y cursos de empoderamiento, apoyo y alcance hacia las mujeres gays palestinas en Israel, los territorios ocupados y al publico en general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros programas y actividades responden a las injusticias sociales a través del alcance de acciones colectivas y el cambio social. Aswat cree en la justicia, igualdad y en la creación de nuevas oportunidades para facilitar el éxito en la las vidas de las mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dirección de la oficina de Aswat es secreta. Solo lo saben organizaciones que están asociadas y fundaciones que nos apoyan. Sentimos que teníamos que proteger nuestras instalaciones por temor a ataques de radicales extremistas que piensan que fomentamos comportamientos inmorales y que desobedecemos el orden biológico de Dios. Hoy, seis años después de su fundación, Aswat puede ofrecer, no sólo un hogar, pero una nueva lengua y nueva literatura.&lt;br /&gt;Todo lo que puedo decir es que nuestra realidad es una realidad desafiante, al ser una minoría nacional, somos mujeres en una sociedad dominada por el hombre y al mismo tiempo somos homosexuales, aunque no seamos del todo proscritas, somos rechazadas y muchas veces encarceladas en nuestros propios hogares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rima Aboud es Coordinadora de Información y Publicaciones de la ONG de lesbianas palestinas residentes en Israel, Aswat, con sede en Haifa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Oscar De Madrid&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;AG Magazine Info es un sitio web de ActitudGay.com&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-2523425855141975035?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/2523425855141975035/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=2523425855141975035&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/2523425855141975035'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/2523425855141975035'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/12/lesbianas-palestinas-en-israel.html' title='Lesbianas palestinas en Israel'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TQYjQlci9QI/AAAAAAAABXU/YS6PiEWT9ps/s72-c/23.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-2308460160147305001</id><published>2010-09-18T19:51:00.002+02:00</published><updated>2010-09-18T19:56:39.040+02:00</updated><title type='text'>20 preguntas antes del sí, quiero</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TJT9R1VFfTI/AAAAAAAABPE/Pi7I4ivZP4g/s1600/761.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TJT9R1VFfTI/AAAAAAAABPE/Pi7I4ivZP4g/s320/761.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5518313926250822962" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Con la libreta de matrimonio se solucionan todos los problemas? Está claro que no. Pero lo que no está nada claro es una importante serie de cuestiones, muchas de ellas relacionadas con la filiación y el estatus de los integrantes de las familias, que se desprenden de la Ley de Matrimonio Igualitario, pero que aún no han sido reglamentadas y muchas veces dependen del humor de un juez o una jueza. Responden a estas preguntas que cada vez van siendo más frecuentes, lxs abogadxs Emiliano Litardo de la CHA, Diego Morales del CELS, Flavia Massenzio y Analía Más de la Fagltb y Greta Pena, directora de Investigación de Prácticas Discriminatorias del Inadi.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 ¿Cómo son considerados los hijos nacidos del matrimonio? ¿Son automáticamente hijos de la pareja?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí. A partir de la promulgación de la ley el pasado 21 de julio, cuando ese niño nace debe ser anotado a nombre de las dos mamás casadas en el Registro Civil. La ley le reconoce la filiación a ambas mamás, es decir a “la madre biológica y su cónyuge”. Tal fue el caso de Vicente, el primer nene inscripto como hijo de dos mamás en el Registro Civil porteño el último 8 de septiembre.&lt;br /&gt;2 Un niño biológico o adoptado por uno de los dos miembros de la pareja previamente al matrimonio, ¿cómo adquiere el reconocimiento del otro padre o madre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–En las parejas heterosexuales es un paso natural del matrimonio, pero en las parejas homosexuales surge un conflicto: si bien la ley prevé el reconocimiento automático, no existe una reglamentación que acompañe esta situación. Para Diego Morales, abogado del CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales), “no debería haber problema para que se escriba en la partida de nacimiento del niño el nombre de la madre o padre no biológico, pero el Registro Civil no está entendiendo qué tipo de familia creó la ley, es un tema de maduración. Lo que presume el Registro Civil es la posibilidad de que un padre biológico reclame sobre el o la niña en el futuro”. Ahora bien, como la ley lo contempla, esta situación se puede reclamar por vía judicial y un juez determinará (o no) que frente a la presentación de documentos que acrediten que el niño o la niña nació y creció en el seno de esa pareja, se inscriba al padre o madre no biológico en la documentación correspondiente. Pero, por el momento, es un tema de interpretación de la ley y de la puesta en práctica de esa ley sobre ciertos organismos que no tienen reglamentaciones claras. Por eso en estas opciones, ante la negativa de un Registro Civil, hay que recurrir a la Justicia (como se hacía en los casos en que el Registro Civil se negaba a casar a personas del mismo sexo, pero esta vez con una ley a favor).&lt;br /&gt;3 Si me niegan el reconocimiento automático de un hijo preexistente al matrimonio, ¿es conveniente pedir la adopción simple?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–En este punto hay divergencias. Para Emiliano Litardo, activista del área jurídica de la CHA, hay que solicitar la adopción simple, que es el trámite que está contemplado en este tipo de casos (ya que la adopción plena implica cortar todo lazo con la familia biológica). “Primero se otorga una guarda que va de 6 meses a un año y luego de ese lapso se abre el juicio de adopción propiamente dicho. El juez o la jueza es quien va a tener la palabra final para otorgar la adopción, para lo cual va a tener en cuenta el interés superior del niño o la niña, antes que nada. De manera que la ley, si bien genera un cambio social importante, no socava prácticas discriminatorias o cierto imaginario social que circunda respecto de las familias homosexuales. Cada juez puede someter a la persona o pareja a los trámites que quiera”. El interés superior del niño contempla “el medio de vida y las cualidades morales y personales del o los adoptantes”, lo cual es una concepción muy abstracta que le permite al juzgador esconder prejuicios homo o lesbofóbicos. Para Morales, en cambio, es mejor esperar: “No soy partidario de pedir la adopción simple, que puede llevar años y no da los mismos derechos que una filiación plena. Si se pide la adopción, además, se somete a la familia a un proceso de invasión que incluye asistente social, testigos, etcétera. Como abogado, recomiendo que las parejas esperen a que el Estado reglamente o intentar una discusión por vía administrativa, reclamando al Registro Civil mediante un recurso la efectivización de ese derecho”. En ese caso, una pareja podría alegar que no se casó antes porque no podía, ya que la ley no existía, y no por eso iba a postergar su opción familiar. Además, ante la concreción de la adopción simple, se corre el riesgo de que el Registro Civil empiece a reconocer naturalmente a los hijos preexistentes y haya que pedir la nulidad de la adopción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la Falgbt, la abogada Analía Mas explica que “la adopción simple es una estrategia posible, pero se trata de una solución precaria. El Inadi ha señalado que la vía correcta es iniciar el pedido de reconocimiento en el Registro Civil correspondiente”.&lt;br /&gt;4 En estas parejas, ¿qué pasa desde que se lleva a cabo el matrimonio hasta que se soluciona el reconocimiento del hijo o hija? ¿Existe una medida “mientras tanto”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–En principio sí. Ya sea en el caso de pedir la adopción o de reclamar el reconocimiento se le puede pedir a un juez que reconozca a un hijo por medio de una medida cautelar, pero sólo frente a una situación urgente que requiera una protección rápida. Por ejemplo, una enfermedad o viajes de trabajo. “Sería complicado hacerlo sólo por prevención pero, en principio, se puede pedir esa medida que proteja el tiempo entre el matrimonio y la resolución del reconocimiento del niño o niña”, explica Morales.&lt;br /&gt;5 ¿Los matrimonios del mismo sexo tendrán prioridad para adoptar e inscribirse en los registros?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Ese fue un ardid de los legisladores católicos que señalaron que, como la ley de adopción dice que se requieren tres años de casados a menos que se demuestre la imposibilidad de procrear, las parejas gays podrían demostrar fácilmente que no pueden procrear juntas, lo que generaría una “discriminación inversa”. Pero en la práctica esto no sucederá. Según Mas, “la situación es diferente y se la contempla en tanto tal. Además, la norma sería imposible de aplicar actualmente y por los próximos años, porque no hay matrimonios del mismo sexo en la Argentina que lleven más de tres años de casados. Es por ello que no se espera que tengan ninguna prioridad en los registros. No se coincide con la realidad considerar que hay una imposibilidad de tener hijos en las parejas del mismo sexo porque no es que ambos sean infértiles”.&lt;br /&gt;6 ¿Entonces las parejas del mismo sexo estarán en el mismo orden que las parejas heterosexuales fértiles?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–En teoría sí, pero en la práctica podría suceder que los jueces de familia demoren la entrega en guarda de los niños a matrimonios del mismo sexo en nombre “del bienestar del menor”. Según Mas, “hay provincias con registro cerrado y los jueces de familia, que suelen ser de carácter conservador, podrían beneficiar a los matrimonios heterosexuales, algo que no escribirían de modo explícito en una sentencia”. Aunque ya existe legalmente un registro único de adopción de alcance nacional, muchas provincias mantienen sus propios registros y en muchas de ellas la Iglesia mantiene una fuerte influencia sobre los jueces de familia y los funcionarios que los dirigen. Sin embargo, Mazzencio señala que, “en todo proceso de adopción, el juez escucha al equipo interdisciplinario que trabaja con él. Son decisiones que se toman con asesoramiento de auxiliares, así que no es fácil que un juez decida arbitrariamente ‘cajonear’ la adopción de un menor por parte de un matrimonio gay”.&lt;br /&gt;7 Los parejas de hecho heterosexuales tienen derecho a una obra social compartida, reducción de impuestos y herencia. ¿Qué ocurre con las parejas homosexuales?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Las uniones de hecho no están reguladas, pero sí hay jurisprudencia que reconoce en determinados casos ciertos derechos a la concubina o concubino, como el acceso a una pensión o la parte de una herencia, siempre y cuando se acredite que el concubino contribuyó económicamente a generarla. Ahí lo que hace la jurisprudencia no es reconocer el concubinato en igual posición que el matrimonio, sino que entiende una “sociedad de hecho”, una vez acreditado que el concubino colaboró económicamente en esa sociedad. La seguridad social y las pensiones sí se reconocen en las uniones de hecho, pero no se puede equiparar en términos jurídicos el matrimonio con el concubinato. “La Anses emitió una resolución en la que reconoció la pensión por viudez, mucho antes de que salga el matrimonio, acreditando un mínimo de 7 años de convivencia, testigos, propiedades compartidas, etc.”, explica Litardo. En el caso de la obra social, la ley que regula el sistema de obras sociales permite la incorporación de personas en situación de concubinato, indistintamente de la orientación sexual. “Sin embargo, hay ciertas obras sociales y ciertas empresas de medicina prepaga que no reconocen el status de concubino y hay que judicializar el asunto”, concluye.&lt;br /&gt;8 ¿Se reconocerá el concubinato para heredar la pensión en caso de viudez?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Eso dependerá de la caja a la que se aporte. A nivel nacional, la Anses ya lo reconoce desde agosto de 2008. Para ello es requisito demostrar la convivencia durante por lo menos cinco años –mediante facturas de servicios, manifestaciones de testigos u otros medios–, tal como ya sucede con las parejas convivientes heterosexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hay varias cajas provinciales o de distintos ámbitos profesionales que aún no reconocen a los concubinos. La libreta de matrimonio es la única garantía de cobertura legal en este sentido.&lt;br /&gt;9 Una pareja homosexual casada, ¿puede obtener la deducción del impuesto a las Ganancias, tal como les corresponde a las parejas heterosexuales?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–El artículo 23 de la ley sobre ganancias no imponibles y cargas de familia establece cuáles son las deducciones personales para los individuos con relación a este impuesto. Allí se señala la deducción por cónyuge: se trata de un monto fijo de 12 mil pesos anual. Las condiciones son que la pareja resida en el país, que esté a cargo del empleado que pretende la deducción y que sus ingresos no superen los 10.800 anuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En principio, las parejas gays casadas también están amparadas por este beneficio. Pero ocurre que la normativa actual establece que es el hombre de la pareja quien debe declarar los bienes y rentas gananciales, y que sólo aquellas rentas o bienes derivados del trabajo personal de la mujer serán declarados por la misma, “amén de los bienes adquiridos con anterioridad al matrimonio o los que haya recibido por herencia, legado o donación”. Ante esta situación, ¿cuál de los cónyuges deberá declarar las rentas y los bienes gananciales en el impuesto sobre los Bienes Personales? Muchos especialistas han señalado la urgencia de una reforma impositiva antes del vencimiento del período fiscal actual, el 31 de diciembre de este año. Hasta entonces, rige una ambigüedad normativa.&lt;br /&gt;10 ¿Los hijos pueden llevar los dos apellidos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–En la ley está contemplado que figuren los dos. Pero a las madres de Vicente no les aceptaron esa posibilidad. En ese caso, ellas y todos a quienes les pase lo mismo tienen la posibilidad de ir directamente a la Cámara Civil, presentando un recurso de apelación frente al rechazo del Registro Civil. “El problema es que no se tanteó mucho a esos jueces en estos años, de hecho fueron jueces civiles de primera instancia los que frenaron fallos de la Justicia civil para matrimonios entre personas del mismo sexo antes de la ley, entonces no sabemos qué posición tienen”, resume Morales. Pero en la letra de la ley propiamente dicha, “en caso de que los adoptantes sean cónyuges de un mismo sexo, a pedido de éstos podrá el adoptado llevar el apellido compuesto del cónyuge del cual tuviera el primer apellido o agregar al primero de éste el primero del otro”.&lt;br /&gt;11 ¿Qué pasa con la cláusula de fidelidad exigida por la ley de matrimonio civil?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ley de matrimonio exige tres deberes: fidelidad, asistencia y cohabitación. El no cumplimiento de uno de estos tres deberes es causal de divorcio. “La esencia del matrimonio civil tiene criterios muy decimonónicos, inspirados en la doctrina católica. Hay obligaciones que hacen que el matrimonio sea hoy obsoleto, por eso la CHA presentó un proyecto de modificación del matrimonio, para que en vez de liberar no termine oprimiendo a la pareja, pero el piso de igualdad jurídica que generó la ley es la base para habilitar estas discusiones”, explica Litardo. En ese sentido, apunta que para acceder al matrimonio, la sociedad “exige” una relación de amor romántico, cuando bien podría tratarse de dos amigos o amigas que quieran casarse para reconocerle derechos al otro. “Muchas veces llegan dos amigos del interior que quieren unirse civilmente para que el otro pueda acceder a una obra social, o la posibilidad de que mi amigo entre al hospital si me pasa algo, pero eso no está previsto en el imaginario social, así que es un debate que recién empieza”, concluye. Para Morales, “la casuística se va a desarrollar en el tiempo. No sabemos si son los mismos los criterios que va a valorar un juez a la hora de divorciar una pareja homosexual o heterosexual. Va a entrar en juego qué pruebas presentan las parejas, cómo prueban que no era una práctica previa, etcétera”.&lt;br /&gt;12 Si una pareja homosexual tiene un hijo por inseminación artificial, ¿qué papel juega ante la ley ese tercero que tiene un vínculo biológico con el niño?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Ante un reclamo y un análisis, es verdad que ese tercero aparece como padre o madre, pero ahí entra en juego la identidad biológica del niño. Si no la supiera y el día de mañana tiene una sospecha y la quiere corroborar, tendría que tener ese derecho e incluso pedirle al padre biológico que lo reconozca. Puede haber un conflicto porque la patria potestad es de a dos, nunca de a tres. “Por nuestra historia, la Argentina es pionera en rastrear la identidad biológica. En el caso de una pareja que ‘invita’ a alguien a ser el padre, eso no está contemplado en la ley. En ese caso irían a competir dos situaciones de reconocimiento y habría que ver cómo se define, pero todavía no lo sabemos”, dice Morales. Si el chico quisiera que su padre legal sea el biológico y no la pareja de la madre, por ejemplo, podría desplazar en su partida a esa madre mediante una acción judicial. “Porque los lazos biológicos en general son priorizados, pero habría que ver cada caso en particular y cómo evoluciona esto”, concluye.&lt;br /&gt;13 ¿Qué pasa en el caso de que una travesti se case y luego se realice la reasignación de sexo? ¿Se tiene que volver a casar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–La reforma de la ley de matrimonio, a diferencia de muchas leyes del Código Civil, hace un corrimiento del sexo de las personas, es decir que borra el sexo como núcleo central. Ya sea que se case una travesti con un varón o con una mujer, a la ley no le interesa ni modifica. Lo que sí entra a jugar es la discusión del reconocimiento por género: si hay reasignación de sexo después del matrimonio, probablemente esa persona se haya tenido que casar con su nombre registral derivado del sexo biológico, pero si se readecua genitalmente y cambia su nombre por orden del juzgado, se comunica al Registro Civil el cambio de nombre y se da una nueva libreta de matrimonio, un nuevo DNI, etcétera. “A la ley no le importaba la orientación sexual, sino el sexo biológico: no podían casarse dos personas del mismo sexo, tengan la orientación sexual que quieran, y eso es interesante; en el matrimonio, el sexo biológico funcionaba como dispositivo de no acceso al derecho civil de contraer nupcias. Posreforma de la ley se genera este borramiento que, políticamente, es muy positivo y habilitador en otras discusiones”, explica Litardo.&lt;br /&gt;14 Si una persona de nacionalidad argentina se casa con un extranjero, ¿esa persona obtendrá la ciudadanía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí. Se les ha otorgado la ciudadanía a cinco personas que se han casado con argentinos de su mismo sexo. Según Flavia Massenzio, abogada de la Fagltb, “esto también es válido para personas casadas legalmente en otros países que cuentan con una ley de matrimonio igualitario, como Canadá o España, a quienes se les debe reconocer la ciudadanía argentina para su cónyuge”.&lt;br /&gt;15 ¿Cómo es el régimen de tenencia y visitas para los hijos menores de cinco años en caso de divorcio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–El artículo 4 de la ley dice que “los hijos menores de cinco años quedarán a cargo de la madre, salvo causas graves que afecten el interés del menor. En casos de matrimonios constituidos por ambos cónyuges del mismo sexo, a falta de acuerdo, el juez resolverá teniendo en cuenta el interés del menor”. Esto quiere decir que, en primer lugar, serán las partes quienes deberán ponerse de acuerdo con cuál de sus madres o padres va a vivir el niño. En caso de disputa, es el juez quien deberá decidirlo, con el amplio margen que le da la ley para su arbitrio. Para Analía Mas, “la ley da como primera opción que se pongan de acuerdo las partes, pero si los chicos pasan a ser el botín de guerra del divorcio, es el juez quien decide. Igual, la patria potestad está compartida entre ambas madres o padres, así que no se generarán mayores problemas o muy diferentes de los que se generan en los divorcios heterosexuales”.&lt;br /&gt;16 ¿Sigue siendo válida la figura de la nuera viuda sin hijos para heredar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–El Código Civil argentino prevé la figura de la “nuera viuda sin hijos”, que ampara a “la viuda que permaneciere en ese estado y no tuviere hijos, o que si los tuvo no sobrevivieren en el momento en que se abrió la sucesión de los suegros. Ella tiene derecho a heredar la cuarta parte de los bienes que le hubieren correspondido a su esposo en dichas sucesiones”. La nuera viuda que hereda es la que no se volvió a casar después de enviudar, no estaba divorciada por su culpa ni había perdido el derecho hereditario con respecto a su marido. Además, la “viuda nuera sin hijos” no debe tener hijos porque, de tenerlos, “ellos heredan en representación del padre”. En el caso de dos mujeres casadas siempre va a haber una nuera y en el caso de dos hombres, nunca. Por el momento, el yerno viudo no accede a esa parte de la herencia, aunque existe jurisprudencia que ha beneficiado a yernos viudos sin hijos y se espera que se siga avanzando en ese sentido con los matrimonios entre hombres, hasta que la ley sea modificada.&lt;br /&gt;17 ¿Cómo van a funcionar las licencias por paternidad y maternidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Actualmente rige el artículo 177 de la ley de contrato de trabajo, que dice que las empleadas embarazadas tienen derecho a tomar una licencia de 90 días con goce de sueldo, más excedencia. Para los hombres rige desde junio una licencia por paternidad que sólo comprende cinco días, tanto para padres biológicos como adoptivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de un matrimonio de dos mujeres, la embarazada tiene el derecho de licencia de 90 días y la madre no biológica, de cinco días. En el caso de una pareja de dos hombres, uno de los dos puede tomarse el beneficio de los tres meses y el otro el de los cinco días.&lt;br /&gt;18 ¿Y cuál sería la licencia que le corresponde a la co-madre o co-padre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Según Greta Pena, del Inadi: “Se espera que pueda gozar del derecho de cinco días, incluso en el caso de adopción, tal como establece la última reforma a la ley. Aunque la ley no lo diga explícitamente, si en vez de un papá hay otra mamá, se debe resolver por analogía, como modo de interpretar la ley”.&lt;br /&gt;19 Los libros del Registro Civil siguen diciendo “esposo y esposa”. ¿Esto cuándo va a cambiar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Se suponía que iban a ser modificados en el plazo que transcurrió desde la aprobación de la ley en el Congreso hasta su promulgación por parte de la Presidenta. Sin embargo, depende de cada municipio y provincia. Lo mismo para los formularios y demás papeles administrativos. Muchas oficinas públicas y registros prometen modificar estas cuestiones en cuanto se les termine el stock de los viejos libros. Desde la agrupación 100% Diversidad y Derechos ya le exigieron al secretario del Interior, Marcio Barbosa, que inste a los registros civiles de todo el país a adaptar este tipo de cuestiones a la nueva ley, así como capacitar a los empleados en un trato “amigable” con la comunidad gay.&lt;br /&gt;20 ¿Los análisis prenupciales son obligatorios?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí, es igual que para los heterosexuales, pero no se incluye el test de HIV. Se trata de un examen de tipo VDLR que detecta la sífilis. El test de HIV tampoco se realiza a las parejas heterosexuales. Por ley no se puede realizar este análisis sin el consentimiento de la persona. l&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Producción: &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Flor Monfort y Federico Sierra&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-2308460160147305001?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/2308460160147305001/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=2308460160147305001&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/2308460160147305001'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/2308460160147305001'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/09/20-preguntas-antes-del-si-quiero.html' title='20 preguntas antes del sí, quiero'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TJT9R1VFfTI/AAAAAAAABPE/Pi7I4ivZP4g/s72-c/761.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-3141433311596656422</id><published>2010-08-28T16:09:00.002+03:00</published><updated>2010-08-28T16:36:09.084+03:00</updated><title type='text'>Cronología sentimental de Marguerite</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/THkQwhAGC8I/AAAAAAAABOs/qgoGV9H91QQ/s1600/ed04fo01.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 266px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/THkQwhAGC8I/AAAAAAAABOs/qgoGV9H91QQ/s320/ed04fo01.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5510454044743044034" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;El trazado de una vida es tan complejo como la imagen de una galaxia, decía Marguerite Yourcenar. Si la miráramos de muy cerca, advertiríamos que esos conjuntos de acontecimientos, esos encuentros percibidos sin relación entre sí, están vinculados por líneas tan tenues que al ojo le cuesta seguirlas; unas veces parece que no llevaran a ninguna parte, otras veces se prolongan más allá de la página. Esta cronología amorosa de la escritora francesa que marcó a fuerza de personajes mitológicos y heroicos la literatura del siglo XX es uno de los modos de acercarse a su galaxia, a su escritura casi siempre inspirada en tormentas pasionales y a sus modos de amar y ser amada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1903&lt;/span&gt; Nace el 18 de junio en Bruselas, Bélgica. Su madre muere pocos días después de dar a luz. Esta escena trágica y nuclear domina —acaso veladamente—, con múltiples matices y derivaciones, tanto su vida como toda su obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1909&lt;/span&gt; Marguerite toma desde pequeña como ideal humano y femenino a Jeanne de Vietinghoff, amiga y compañera de su madre y, a la vez, gran amor de su padre, Michel de Crayencour. Más allá de este arquetipo que Jeanne asume en toda su obra, Marguerite no tendrá complacientes opiniones sobre el feminismo, ni prestará gran atención a los personajes femeninos en sus ficciones. Será acusada de rechazar a las mujeres en sus novelas y de escribir una literatura más bien misógina, “proyectada” en personajes masculinos, “parecidos a los hombres que ama sin esperanza en la vida real: hombres a los que las mujeres no les interesan en lo más mínimo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1919&lt;/span&gt; Su padre le regala en Navidad la propuesta de publicar su poema “Icaro”. había que buscar un nombre de escritora. Juntos juegan “a los anagramas” con el apellido Crayencour y se deciden por Yourcenar. De nombre eligen Marg, “liberado del indicio que lo feminiza”, y, a la vez, según ella misma, “curioso nombre andrógino que neutraliza misteriosamente su identidad sexual”. Como Marg Yourcenar firmará todas sus obras hasta la muerte de su padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1923&lt;/span&gt; Tiene veinte años y se siente por primera vez perturbada por el encuentro con un joven “que le pareció diferente de los demás”. Acostumbrada a vivir junto a su padre —un hombre que “no puede arreglárselas sin mujeres”—, la conmoción vendrá del reconocimiento de que el editor André Fraigneau es “un hombre que ama a los hombres”. Al comienzo de la relación es el propio padre mujeriego contumaz quien la tranquiliza, explicándole que en materia de preferencias sensuales “nada es insólito o inaceptable”. De André Fraigneau, también escritor —y con quien Marguerite emprenderá desde su juventud una suerte de competencia intelectual—, la escritora tomará la estructura triangular de sus personajes donde generalmente dos hombres terminan por descubrir “que se aman a costa de una mujer simbólicamente eliminada”. En 1936 publica el libro más personal de su primera etapa, Fuegos, en el que “describe” la desgraciada pasión que experimentó por su amado homosexual. “Nuestro comercio con otro no tiene sino su tiempo; cesa una vez que se obtiene la satisfacción, se sabe la lección, se cumple el servicio, se termina la obra. Lo que era capaz de decir fue dicho; lo que podría aprender fue aprendido. Ocupémonos por un tiempo de otros trabajos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1929&lt;/span&gt; Publica Alexis o el tratado del inútil combate, en el que cuenta la historia de un hombre joven, recientemente casado, que al constatar que “su homosexualidad es un hecho”, decide escribirle a su mujer, en el momento de dejarla, explicándole los motivos de por qué la abandona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1932&lt;/span&gt; Emprende su primer viaje a su país de elección, Grecia: patria de los Dioses y de los Poetas, patria de Safo y patria de “los hombres que aman a los hombres”. En ese mismo año publica Ariadna y el aventurero, donde aparece por vez primera su fascinación por la historia del laberinto y el Minotauro, que es, además, la matriz de muchas de sus revisitaciones al mito, como la que puede leerse en la ejemplar ¿Quién no tiene su propio Minotauro? (1960). En Ariadna —más allá de un Teseo abiertamente bisexual, como casi todos los personajes de sus novelas—, en la bodega del barco que conduce a las víctimas del monstruo, los jóvenes prisioneros fantasean con su verdugo, “según la diversidad de sus preferencias sexuales”: “Un joven lo imagina similar a su amante; una muchacha, como el novio de su vecina; otra muchacha, a imagen y semejanza de la hermosa Attys, a quien amaba; otro hombre, como su bienamado”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1935&lt;/span&gt; Navega por las islas griegas y por el mar Negro en compañía del mitólogo y poeta surrealista —e introductor del psicoanálisis en Grecia—, Andréas Embirikos, su amante y amigo. Andréas es un joven cosmopolita, hijo de una rica familia griega de armadores del Pireo, que “ama a las mujeres” y que busca en la joven francesa a su musa personal. Marguerite le dedica las fábulas de Cuentos orientales (1938), donde no sólo acepta que “el deseo puede llegar a arder” sino donde reconoce que las pasiones irresueltas provocan sufrimientos violentos. Marguerite confesará más tarde a Mathieu Galey: “En la pasión está el deseo de satisfacerse, de saciar, a veces de dirigir, de dominar a otro ser. En el amor, por el contrario, hay abnegación (...). La pasión es más bien del orden de la agresividad que de la abnegación”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1936&lt;/span&gt; Prueba un cambio. Junto a su íntima amiga Nelly Liambey, hace lo posible para masculinizar su rostro con un corte a la garçonne, a llevar pantalones y a fumar “con determinación poco femenina”. Vestida de ese modo asiste a las tertulias y a los “concertados encuentros” en los bares lésbicos del París gay, el “The Columbin” de la rue Mont-Thabot y el “Wagram” en la rue de Rivoli. A su vez emprende –a modo de autorrevelación– la tarea de traducir al poeta griego Kostantin Kavafis, muy pronto considerado un icono insoslayable de la cultura gay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1937&lt;/span&gt; Conoce en París una noche de invierno a la docente norteamericana Grace Friks, la mujer “con rasgos de joven sibila”. Según la versión de Jerry Wilson —compañero de Marguerite en su vejez—, Grace invitó descaradamente —tal vez el único y crucial descaro de toda su vida— a mademoiselle Yourcenar a “visitar” América. A partir de este encuentro, Marguerite y Grace sostendrán una “relación” que se prolongará por más de cincuenta años, unión que Marguerite siempre calificó basada en “mirar juntas en la misma dirección”. Florence Codman, amiga de ambas, confesó: “Grace estaba loca por Marguerite y creo que siguió estándolo. Para Marguerite, a lo largo de los años se transformó en un buen matrimonio, creo. Sin la menor duda, un matrimonio”. Más allá de que Grace ha sido considerada por muchos “la sombra” de Marguerite o “esa mujer oscura” –causante de su exilio, alejamiento o acaso “expatriación” en los Estados Unidos–, toda la “vida práctica y la organización material” de Yourcenar recayó en la persona de Grace durante todo el tiempo que vivieron juntas. Según una de sus biógrafas, Marguerite siempre sobre valoró la suerte de los “machos” –de sus colegas, los escritores hombres–, de tener a disposición “una mujer en la cocina y en la intendencia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1938&lt;/span&gt; Pasa la segunda mitad de este año junto a su amante, la hermosa Lucy Kyriakos —de estado civil casada—, que morirá dos años después durante el bombardeo de Janina. Lucy —“esa griega morena de ojos azules”— fue importante en el corazón de Marguerite, más allá de “haber trabado” ya una relación con Grace. Más de treinta años después, en los papeles íntimos de Marguerite se encontró, entre las fechas de nacimiento y muerte de personas queridas y personajes de ficción, una brevísima esquela donde se lee: “Domingo de Ramos: muerte de Lucy”, a quien también recuerda en cada festividad de Santa Lucía, virgen y mártir. Tiene menos de 40 años y se ha enamorado peridamnete de un gay, un heterosexual, una lesbiana y una mujer casada. Como mínimo. Según Michèle Sarde, para Marguerite “el amor no tiene género, no tiene más que un cuerpo y ese cuerpo está igualmente imantado por la belleza, toda la belleza, sea que tome la forma curva de un seno de mujer o la línea dura de un muslo de jovencito”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1939&lt;/span&gt; Decide aceptar la invitación y reunirse con su amiga Grace —a quien ella llama con el tierno diminutivo de Grete en algunas agendas— del otro lado del Atlántico, en su primer encuentro con el Nuevo Mundo, ante el “admirable verano indio” de Connecticut en otoño. Al embarcarse, Marguerite —que, de alguna manera huye del horror de la Segunda Guerra— no sabe, desconociendo “las extraordinarias carambolas del azar y de la elección”, que ese viaje de pocos meses se transformará en un alejamiento de once años, para instalarse en el país donde “escribirá” todas aquellas grandes obras por las cuales hoy es conocida en todo el mundo, obras que estaban todas ya, de manera incipiente, en sus obras de juventud: “El hecho es que conocí muy joven a la mayoría de los personajes reales o imaginarios que iban a ocuparme toda la vida...”, confiesa. Antes de partir, Marguerite deja —en sendos baúles en el hotel Meurice de Lausana— algunos objetos salvados del “naufragio” —específicamente de la dilapidación de la fortuna familiar a cargo de su padre— y, en especial, la última versión del manuscrito de Adriano que, una década después, se transformará en su obra mayor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1940&lt;/span&gt; Marguerite recibe con pasmosa regularidad, durante los primeros años de su “exilio” americano, cartas del poeta Jean-Paul de Dadelsen, que “sueña” con ella: “Si está en la cama con una tostada en la mano, no tema decírmelo. Mire, la beso sin siquiera pedirle permiso: puede siempre elegir que fuera en las mejillas o en el escote de sus ropas de sueño. Estoy tan lejos en el espacio como el auriga en el pasado; invierta los términos y suponga que es un beso que le llega del fondo de las edades, a menos que venga a su encuentro desde la orilla del futuro”. Aún no sabemos si Marguerite le leyó estas misivas a su compañera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1948&lt;/span&gt; Marguerite y Grace empiezan a visitar casas para vivir juntas en los alrededores de la isla de Mount Désert, condado de Maine, “iluminado por la aurora boreal”. En 1950 finalmente adquieren la “casita de ensueño” de Northeast Harbor, bautizada como “Petit Plaisance”, donde juntas pasarán el resto de sus vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1949&lt;/span&gt; Marguerite recibe los baúles que había dejado en la Europa en guerra, de donde exhuma el antiguo borrador de lo que será Memorias de Adriano, viejo “proyecto” que había iniciado en 1924. En esta obra aplica lo que ella llama una magia simpática, método místico que consiste en poner un pie en la erudición y otro en el arte “de transportarse en pensamiento al interior de alguien”. Grace colabora más que activamente en el trabajo de corrección y de revisión del manuscrito final, aceptado por la editorial Plon. De alguna manera, Adriano será el “hijo” de “la familia que forman”. Como un efecto indeseado, Adriano —ese hijo en común— no hará otra cosa, “en su fulgurante estela”, que alejarla cada vez más de una Grace que ha empezado a envejecer debido a las amenazas de un cáncer. A partir de la década del ‘50, Marguerite renuncia a sus cargos como “profesora de Literatura francesa e italiana” en universidades locales; será Grace quien la mantendrá económicamente desde ese momento y hasta que las cifras de los derechos de autor les permitan consolidar una posición: “Desde hace un año –escribe en 1951–, la infinita solicitud de la amiga con la cual vivo (...) me permitió renunciar temporariamente a mi trabajo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1974&lt;/span&gt; Marguerite reconoce que la salud de Grace ha empeorado de manera definitiva: un cáncer generalizado del sistema linfático ataca todo su cuerpo; Marguerite reconoce la prueba que la espera al “ver a un ser humano lentamente destruido por una enfermedad terrible”. A modo de desafío —o de último desafío—, Grace se empeña en pasar un mes polar en Alaska (“viaje admirable, pero angustioso”). Recién el último año de la enfermedad de Grace, Marguerite se permitió reconocer en varias cartas que su compañera es “demasiado sajona para confiarme sus verdaderos sentimientos”. Por su parte, más allá de su estado muy debilitado, y sin delegar jamás el seguimiento de la vida y de la escritura de Marguerite, Grace escribe poemas —tal vez de “cólera y de desesperación”— donde, refiriéndose a Marguerite bajo el nombre de Gertrude —“dama altiva y bien peinada, que no tose ni estornuda, ni siquiera en las islas Hébridas” y que alude a la escritora norteamericana Gertrude Stein y a su relación de pareja con Alice Toklas—, se permite, luego de años tal vez de “íntima frustración”, ridiculizar a ese “modelo de perfección” que ella misma contribuyó a crear: “¿Quién tiene aspecto agotado / y se abandona a la desesperación / cuando ‘tout reste à faire’? / Gertrude no”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;1979&lt;/span&gt; Marguerite puso, a modo de íntima ceremonia, en la cabecera de la cama de su compañera, una pequeña cajita de música que toca un aria de Haydn; horas más tarde, cuando la enfermera le confirmó el deceso, abrió de par en par la ventana para permitir que “su espíritu se fuera”. “En cada momento de la vida se puede reinventar un rito. La muerte tiene sus jardines”, confesó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1980&lt;/span&gt; Marguerite acepta —apenas un año después de la muerte de Grace— la compañía de un joven fotógrafo americano, Jerry Wilson, que había conocido a mediados de la década del ‘70. Marguerite declara: “Con Jerry, el sol entra en mi casa”. Jerry es para Marguerite el prototipo del golden boy alegre y jovial. Con Jerry —y en muchos casos con Daniel, íntimo amigo de Jerry, con quien constituyen junto a Marguerite “un singular trío”—, la escritora, transformada en “vieja dama indigna”, no se resistirá a las más que insólitas demandas de su compañero –incluidas grandes sumas de dinero– y a aceptar emprender, en su vejez, agotadores pero gozosos viajes al Japón, a la India, al Africa, a América Central, a Tailandia, a Marruecos, a Egipto y, una vez más, a Grecia, su “patria bienamada”. “¿Quien aceptaría morir sin haber dado, por lo menos, una vuelta por la prisión?”, dirá. Más allá de las diferencias de edad —tal vez fruto de una verdadera y última “infatuación”, acaso como la infatuación que el emperador Adriano sintió por el joven Antinoo—, es tan fuerte la “experiencia de renovación” que Jerry le transmite que “la anciana dama” declara a un íntimo amigo: “Finalmente he conocido al hombre de mi vida”. Los signos de singular pasión exceden lo íntimo: Marguerite le dedica a Jerry su libro Un hombre oscuro (1982), quizá su testamento literario. Marguerite publica a comienzos de la década del ‘80 una personal lectura de la vida y de la obra del escritor japonés Yukio Mishima; en ella destaca que, dos años antes de su muerte (bajo el rito del seppuku), un nuevo personaje irrumpió locamente en la vida del escritor: el joven Morita, de veintiún años de edad, guapo, provinciano y rechoncho que —como Jerry con Marguerite, o viceversa— corría al escritor siguiéndolo “por todas partes como una prometida”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;1986 &lt;/span&gt;A pocos años de ser recibida con honores bajo la Coupole, es la primera mujer en integrar la Academia Francesa de Letras desde su creación, en 1634. Marguerite llora a Jerry, su joven “amigo”, víctima del sida y fallecido en el hospital Laennec de París a los treinta y un años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1987&lt;/span&gt; Se muere de un ataque al corazón el 17 de diciembre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;2037&lt;/span&gt; La escritora estipuló que cincuenta años después de su muerte se abran sus archivos privados del material, que incluye los diarios íntimos y su correspondencia amorosa, precintados y custodiados por la Houghton Library de la Universidad de Harvard. Faltan veintisiete años aún para que tal vez la íntima verdad de la vida sentimental y amorosa de Marguerite Yourcenar sea revelada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Walter Romero &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Algunas pistas&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Su entrada a la Academia Francesa (1980), como primera mujer en ingresar a la institución creada en 1634, significó la reivindicación de una escritura que siempre se encargó de establecer distancias con su lector, y si bien se manifiesta como clásica en el orden formal y en el abordaje de temas, establece puentes innegables con nuestro tiempo y sus problemas. La “actualización” de su obra proviene de la importancia que sus novelas le han dado, sin más, a la interioridad y a un catálogo más que inquietante de componentes, temas, atmósferas sexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su obra parece no estar atravesada por las modulaciones de su época ni de la coyuntura; el suyo es más bien un depurado diálogo con la Antigüedad y con la gran tradición de la literatura francesa. En sus novelas históricas, o “lo que puede denominarse así”, la impronta de los rasgos sagrados y espirituales de sus personajes (Adriano o Zenón) es un modo de defraudar sistemáticamente la voluntad y la acción de sujetos librados al peso de sus conciencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su indagación del universo masculino los personajes femeninos quedan relegados a meras entelequias bajo el orden de andros en una de las más originales modalidades de la voz de una escritora. Yourcenar rescata a las mujeres que desde su corporalidad o desde su carácter asumen la forma del andrógino, y alumbra de este modo universos de homoerotismo y de bisexualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hedonista Adriano (Memorias de Adriano), seguidor de Epicuro, intenta la conciliación del placer con la virtud romana y las enseñanzas estoicas. La novela, que reinventa sus reflexiones y sus cartas, es una reconstrucción de ese “desde adentro”, o bien la reconstrucción de un mundo interior que se puede leer como refutación: lo que de verdad cuenta nunca aparecerá en las biografías ni en los manuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de sus últimos libros, Como el agua que fluye (1982) está compuesto por tres relatos ambientados en el siglo XVI entre Italia y Flandes. El primero, “Ana Soror” coloca en escena una perturbadora relación de amor entre un hermano y una hermana en la Nápoles de la Contrarreforma. El delicado erotismo no ahorra reverberaciones bíblicas. La segunda pieza, la nouvelle “Un hombre oscuro”, es considerada por la crítica su testamento espiritual. La atmósfera balzaciana y stendhaliana parece reintegrar su obra a la gran tradición de la literatura francesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Panorama de la literatura francesa contemporánea, Santiago Arcos Editor, Bs. As., 2009.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-3141433311596656422?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/3141433311596656422/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=3141433311596656422&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3141433311596656422'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3141433311596656422'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/08/cronologia-sentimental-de-marguerite.html' title='Cronología sentimental de Marguerite'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/THkQwhAGC8I/AAAAAAAABOs/qgoGV9H91QQ/s72-c/ed04fo01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-2830486066791828769</id><published>2010-08-25T18:30:00.000+03:00</published><updated>2010-08-25T18:30:23.294+03:00</updated><title type='text'>Mon copain rachid Partie 2</title><content type='html'>&lt;object style="background-image:url(http://i2.ytimg.com/vi/9YT1sCQPL3Y/hqdefault.jpg)"  width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/9YT1sCQPL3Y?fs=1&amp;amp;hl=es_MX"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/9YT1sCQPL3Y?fs=1&amp;amp;hl=es_MX" width="425" height="344" allowScriptAccess="never" allowFullScreen="true" wmode="transparent" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-2830486066791828769?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/2830486066791828769/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=2830486066791828769&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/2830486066791828769'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/2830486066791828769'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/08/mon-copain-rachid-partie-2.html' title='Mon copain rachid Partie 2'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-146736205874466904</id><published>2010-08-25T18:26:00.000+03:00</published><updated>2010-08-25T18:26:57.521+03:00</updated><title type='text'>Mon copain rachid Partie 1</title><content type='html'>&lt;object style="background-image:url(http://i3.ytimg.com/vi/nDroRqLo_W4/hqdefault.jpg)"  width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/nDroRqLo_W4?fs=1&amp;amp;hl=es_MX"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/nDroRqLo_W4?fs=1&amp;amp;hl=es_MX" width="425" height="344" allowScriptAccess="never" allowFullScreen="true" wmode="transparent" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-146736205874466904?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/146736205874466904/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=146736205874466904&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/146736205874466904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/146736205874466904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/08/mon-copain-rachid-partie-1.html' title='Mon copain rachid Partie 1'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-7391619060116371105</id><published>2010-08-02T15:05:00.003+03:00</published><updated>2010-08-02T15:12:47.586+03:00</updated><title type='text'>Un mercado que sale del closet</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TFa1pqD5qNI/AAAAAAAABOk/lAy9NNYMSOE/s1600/1.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 232px; height: 268px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TFa1pqD5qNI/AAAAAAAABOk/lAy9NNYMSOE/s320/1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5500783722149554386" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Cada vez más empresas están interesadas en el mercado para gays y lesbianas que, se supone, viajarán en mayor cantidad a la Argentina, considerada destino gay friendly desde la sanción de la ley. Los expertos del sector ya hacen encuestas y elaboran estrategias sobre gustos e intereses.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la madrugada del 15 de julio, mientras la noche en el Senado parecía infinita a fuerza de discursos en debate, un sector comercial no podía creer lo que veía venir. A menos de una semana de hacer su presentación en sociedad, la Cámara de Comercio Gay &amp; Lésbica de Argentina (Ccglar) comprendía que el panorama podía cambiar casi radicalmente para los negocios. Un día después, la intuición cobró cuerpo. “Ya al día siguiente de votarse la ley, algo cambió en la mentalidad de los empresarios y la gente. El hecho de que en el Congreso, en los diarios y la tele, en todos lados, se diga gay, lesbiana y trans, con todas las letras, que se hable con respeto y exigiendo igualdad, que casi todas las semanas fuera tema de debate, y que además terminara ganando la opción que defiende los derechos de esas personas”, bueno, todo eso habilitó algo. De alguna manera dio el permiso a esas personas que se escudaban en el prejuicio. Es como si a partir de eso dijeran “ya es ley, somos iguales, de acuerdo.” O “si la Presidenta, la televisión, la ley lo dicen, será así”. Pablo de Luca, que preside la entidad, lo dice por la evidencia: empresas que venían resistiéndose a asociar su imagen al mundo LGBT llamaban para saber cómo podían acomodarse a los tiempos que corren. “Eran las mismas personas a las que visitábamos para decirles que ‘en Bélgica o España, tu empresa promociona en nuestro segmento’ y que nos respondían ‘sí, pero en Argentina no nos animamos’.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría pensarse que, con los indicios de lo que recién comienza y ya empieza a prever barullo, el dicho podría dejar de afirmar que sólo el dinero convoca al dinero: de momento, es sólo la expectativa y las proyecciones de lo que una nueva legalidad sobre igualdad podría aparejar. Las cuentas ni son pocas ni suenan pesimistas; como se sabe, el mercado no regala nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arte de inventar espejos&lt;br /&gt;“Si conocés personas gays, sabés que el 90 por ciento no somos como nos pintan la mayoría de las veces. El otro día, viendo una revista que incluía publicidades para atraer público LGBT, una amiga lesbiana señalaba las fotos y decía: ‘Pero mirá esas uñas, mirá esas chicas, ¡nosotras no somos así!’. Y tenía razón. Es como cuando te muestran al varón gay y está todo depilado hasta las cejas. En realidad somos otra cosa y estamos integrados. Somos tu abogado, el maestro de tus hijos, el colectivero. Así somos.” Con esas palabras, De Luca define el mercado que intenta delinear y del que –a la vez– forma parte junto con su pareja y socio en los negocios, Gustavo Noguera. Desde hace cinco años ambos editan GMaps, la pequeña revista de distribución gratuita que guía por la vida LGBT porteña a locales y turistas. De la revista, que tiene versión Miami desde 2007 y otra marplatense desde 2009, nació una red regional. Por eso recorrieron América latina rastreando posibles nichos de mercado, algo que necesariamente venía de la mano de una evaluación: ¿Esa ciudad, ese país, es respetuoso de la identidad LGBT? “Y hablo de respeto, no de tolerancia: a mí me tienen que respetar, no tolerar. Habrá gente que no lo hace, como la del Opus Dei, pero tampoco ellos quiero que me toleren.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y porque el respeto nace de, al menos, cierto manejo de información, De Luca y Noguera, de tanto en tanto, viajan para dar talleres. Reúnen personas de empresas locales para todo público y otras específicamente dedicadas al mundo del turismo, todas previamente interesadas en abordar el mercado gay. “Les pasamos fotos de mujeres y varones y les pedimos que nos digan si reconocen a gays y lesbianas de heterosexuales. En el 90 por ciento de los casos se equivocan, porque es clarísimo que sus ideas se basan en estereotipos. Es realmente una ocasión para reírnos del prejuicio que tienen las personas. Y no son los únicos. Generalmente los comunicadores heterosexuales que tienen prejuicios sobre la población LGBT nos hablan desde el prejuicio. Es tanto así que una de las chicas que trabajan sobre marketing para lesbianas el otro día preguntaba: ‘¿Qué es más rápido que la luz? El tiempo que le lleva a una lesbiana darse cuenta de que las chicas de la publicidad son dos modelos heterosexuales que no tienen ni idea de por qué están en esa foto’. Es así.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El prejuicio, acota De Luca, es tan evidente que puede resumirse en pocas ideas: “Se dice que el hombre gay es glamoroso y urbano, compra perfumes y ropa cara, y que a la mujer lesbiana le gusta irse de campamento con un hacha en la mano”. Pero los números, más que insinuar, describen claramente otras cosas. Por empezar, tanto ellos como ellas gastan un promedio de 200 dólares diarios (contra los 130 promedio de las y los heterosexuales), y tanto eligen hacerlo en Buenos Aires como, en menor medida, en destinos del interior del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay datos disponibles de 2009 porque la epidemia de gripe H1N1 desdibujó el turismo mundial, pero en 2008, de los 2.700.000 turistas llegados a Argentina, casi 500 mil eran LGBT, es decir, un 17,8 por ciento del total. Esas personas gastaron unos mil cien millones de dólares en distintos rubros de la actividad turística y posiblemente los registros superen la cifra al cerrar 2010. De hecho, la tendencia observada hasta el momento permite aventurar que, para fin de año, habrán pasado cinco millones de turistas extranjeros por el país, según explicó el ministro de Turismo Enrique Meyer a este diario. “Hoy, en especial desde la sanción de la ley de matrimonio, Buenos Aires es reconocida mundialmente como una ciudad gay friendly y algunos destinos del interior se van acoplando –explicó Meyer–, por lo que un porcentaje importante de esas visitas posiblemente venga en busca de turismo gay friendly este año y todavía más el siguiente.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su entusiasmo, De Luca analiza estas cifras proyectando experiencias de años anteriores y arroja un número sorprendente: “Entre 800 y 900 mil de esos turistas serán LGBT, y llegan en un mismo porcentaje varones que mujeres”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sucede con otros públicos, el 70 por ciento de quienes arriban al país permanece fundamentalmente en la ciudad de Buenos Aires, con eventuales paseos por el interior de la provincia. “Desde el punto de vista gay, es más atractiva Buenos Aires que el interior. ¿La principal razón? Es que, como producto, la ciudad es genial: hay cultura, historia, gastronomía, vinos, precios más baratos que en otras ciudades. A las chicas les gustan las chicas argentinas; a los chicos, los chicos argentinos. En serio, no hay que descartarlo: eso es una de las motivaciones.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ranking elaborado por la cámara dice que en primer lugar las y los turistas LGBT llegan en busca de recorridas gastronómicas. Casi tanto como ese rubro influye el deseo de dar con “vida de barrios gays. Saben que acá no hay algo tan consolidado como el Marais de París, o Chueca, en Madrid, pero sí les gustan Palermo, Recoleta y San Telmo”. En tercer lugar, “como a cualquier otro tipo de público turístico”, les gusta la actividad cultural y la vida cotidiana de la ciudad: conocer el Malba, sentarse en Plaza Dorrego. Recién en cuarto lugar se ubica el gusto por “la vida nocturna específicamente gay o lesbiana, aunque en eso las chicas están en desventaja, porque hay mucho más para varones”. En quinto, la asistencia a espectáculos y la oportunidad de hacer compras están empatadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si una diferencia podría trazarse entre turistas gays y lesbianas, en experiencia de De Luca, radica en “las motivaciones” que unos y otras tienen para gastar su dinero. En el 30 por ciento que decide recorrer el interior del país, predominan las lesbianas. “Las chicas decían que, por un lado, hay como otra conciencia ecológica, y, por otro, que las ganas de vivir nuevas experiencias alternan con las ganas de consumir. Como que pueden hacer las dos cosas. Lo mismo pasa con la vida nocturna: ellas salen tanto como los chicos, pero no hay tanta oferta en Buenos Aires para ellas. Los varones tienen cinco, seis veces más oferta.” En cualquier caso, tanto gays como lesbianas registran estadías más prolongadas que el turismo heterosexual (entre 10 y 12 días en el primer caso, entre 6 y 8 en el segundo). Y definitivamente “el gay no compra gay, una persona LGBT no quiere ghetto, sino integración y respeto”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Memorias del futuro&lt;br /&gt;Como sucede de tanto en tanto con el mercado de las solteras y los solteros, el sentido común aplicado al marketing puede enredarse en estereotipos que, a la corta más que a la larga, le impidan ver más allá de las páginas satinadas o los segundos preciosos de la tele. El lugar común homologa a las parejas de gays y lesbianas con pequeñas sociedades ricachonas y hedonistas, capaces de ver como un despropósito el tener descendencia. Por eso mismo, gozarían de buenos ingresos y disfrutarían derrochándolos en distintas formas de la autoindulgencia. Y, sin embargo, esa categoría más conocida como dink (double income no kids: doble ingreso, sin niños) lentamente va perdiendo primacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En unos años esa idea va a desaparecer del todo. Hoy, por ejemplo, en Gran Bretaña una de cada cinco parejas de chicas tiene hijos. Es el 20 por ciento. Menciono el caso inglés porque acá no lo tenemos medido todavía, pero el dato es reciente, de 2009. Quiere decir que si una de cada cinco parejas tiene hijos, la categoría dink se achicó y ahora, en vez de casi el 100, abarca el 80 por ciento del mercado. Si la tendencia se sostiene, algo muy posible con el matrimonio igualitario y la posibilidad de la adopción plena, en el futuro el segmento dink podría ir reduciéndose hasta ser el 40, el 20 por ciento. Por eso el enfoque de dink no corre tanto. Sí creo que las compañías tienen que seguir enfocando en minorías como gays, lesbianas o trans, pero no pensando en que gastan más, sino hablándoles correctamente.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin ir más lejos, de eso y aledaños se habló durante tres días (el primero de ellos, en una coincidencia casi mágica, precisamente el mismo en que la presidenta Cristina Fernández promulgó la ley) en la 3ª Conferencia Internacional de Marketing y Turismo LGBT, organizada por la Ccglar y acompañada por más empresas que los años anteriores. De la inauguración participaron el ministro de Turismo Meyer y el ministro porteño Hernán Lombardi; las jornadas fueron animadas por 26 conferenciantes, de Argentina y otros 7 países, y presenciadas por representantes de nueve medios LGBT internacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Días antes de la sanción de la ley de matrimonio igualitario, el dirigente del PSOE Pedro Zerolo recordaba, en diálogo con esta cronista, lo que había sucedido en la última Marcha del Orgullo: un millón de personas celebraron por las calles de Madrid. Se trataba de un clarísimo correlato de lo que había significado para España, pero también para la sociedad europea, el impacto del matrimonio entendido como derecho y posibilidad para todas las personas, explicaba. “Y trae beneficios económicos.” Tal vez por ello, y con el recuerdo fresco de cómo había crecido la cantidad de asistentes el año pasado, la expectativa ante lo que pueda suceder en noviembre, durante la primera Marcha del Orgullo realizada bajo la nueva ley de matrimonio, está en alza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Soledad Vallejos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;“Habrá un aprovechamiento comercial”&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En la oferta turística de Buenos Aires hacia el mundo ya aparecía ese nicho específico de mercado LGBT, era muy notorio en San Telmo. Pero ahora, con esta legitimación que da la ley de matrimonio, se lo empieza a aprovechar comercialmente todavía más”, observa ante las primeras evidencias la socióloga Ana Wortman. Investigadora del Instituto Gino Germani y titular, en la UBA, de la cátedra Individuo y sociedad de consumo, Wortman propone lecturas de series históricas para dar cuenta de alianzas no siempre tan evidentes entre identidades políticas, mercado e integración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Hay que recordar lo que pasó y pasa con el tema de los derechos de las mujeres: también de eso se apropió la publicidad. En muchas de las actuales publicidades destinadas a las mujeres aparece el discurso sobre la mujer moderna, que es madre y trabajadora. Por su propia lógica, la publicidad vacía del contenido de lucha política que estaba en el origen de esos valores, toma el significante pero no su contenido. Esto ya había aparecido como fenómeno con el tema de la juventud, también: en los ’50 y ’60, apareció como un movimiento contracultural, y después del Mayo Francés, ya en los ’70, en el marco de la crisis del capitalismo y la reformulación del sistema capitalista, el discurso publicitario se apropió de las consignas juveniles. “La imaginación al poder”, “jóvenes,vayan para adelante”, todas esas son consignas que fueron tomadas por la publicidad y la sociedad del consumo. Y hoy mismo, cuando uno ve las publicidades destinadas a los jóvenes, que son el mercado más consumista, se encuentra con que le resuenan frases que tenían carga política y, con el tiempo y los usos, fueron vaciadas del contenido de lucha que teníancuando se fundaron. Es una lógica de mercantilización de la cultura, sin que eso signifique necesariamente algo negativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Cuando el mercado reconoce que en la sociedad existe un determinado sujeto político, su manera de legitimarlo y asumir que tiene identidad es darle un nicho propio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí, y al pasar eso, ese sujeto político se despolitiza, se vacía del conflicto que le dio lugar a su existencia. Diría que se banaliza, pero no quisiera darle un tono moral a esa expresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Pero sí podría pensarse que es la manera que tiene el mercado de reconocer que esas personas existen?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí, es como el mercado reconoce la diferencia. Entonces, cuando empiecen las publicidades destinadas al mercado LGBT seguramente van a saltar los católicos hiperconservadores a decir su discurso anticonsumo, moralista, a alegar que el bien o la felicidad de las personas reside exclusivamente en los valores, la familia, lo inmaterial, el matrimonio entendido como algo sagrado. Pero no puede perderse de vista otra perspectiva. Para Marx, el capitalismo supuso una transformación, así que tal vez no esté mal la comercialización de esas nuevas identidades. En una de ésas, también es una manera de lucha, de enfrentar ese discurso conservador, reaccionario. No todo lo que propone el capitalismo es malo; tiene que ver con la modernidad y la libertad. No olvidemos que fue el cambio posible para salir de la Edad Media: el capitalismo en ese momento vino a liberar las conciencias. El tema es cuando por libertad se entiende sólo la libertad de compra, se extiende y genera desigualdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Más allá del mercado que se vaya constituyendo en los hechos, ¿cree posible que la publicidad argentina tome estas transformaciones en el corto plazo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–En realidad, en Argentina llama la atención la distancia cultural que tienen las publicidades con respecto a los cambios sociales. Tal vez la gente no le preste tanta atención como creemos, porque si no cómo se entiende que sigamos con esas publicidades en las que se ven familias Ingalls, donde el jabón en polvo y otros productos de limpieza se asocian exclusivamente con las mujeres, y después, cuando aparece una mesa familiar, están mamá, papá y los nenes chiquitos. Llama la atención porque Argentina, como otros países, tiene una alta tasa de divorcios, hay muchas mujeres jefas de hogar... Sólo en 2001 hubo un pequeño corrimiento de ese eje, pero enseguida regresaron esas imágenes de mujeres que no trabajan y viven en departamentos gigantes, por ejemplo. Es raro ese discurso: en él no aparece nada que refiera a estos cambios culturales o los debates políticos. Pero en cuanto el mercado termine de confirmar que sí hay un nicho y consumos, la publicidad posiblemente cambie. Los argentinos son bastante vivos para esas cosas. Ya nadie se va a acordar de los prejuicios, de lo sagrado del matrimonio y todas esas cosas. Se va a pensar, simplemente, “a ver cómo podemos zafar, aprovechemos”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;El perfil del consumo gay&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Conferencia Internacional de Marketing y Turismo LGBT se presentó una encuesta realizada en América latina entre gays y lesbianas, potenciales turistas. Cuando se habla de edad, el 40 por ciento tiene entre 25 y 34 años; el 20 por ciento tiene entre 35 y 44 años; el 29,75 por ciento tiene entre 18 y 24 años y el 7 por ciento tiene entre 45 y 54 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De los encuestados, el 73 por ciento vive en ciudades con más de un millón de habitantes, el 16,5 por ciento en ciudades con más de cien mil habitantes; el 5 por ciento en grandes ciudades y el resto, en pueblos pequeños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo que refiere a la vida laboral, el 28,5 por ciento son profesionales; el 20,5 por ciento son estudiantes; el 11 por ciento trabaja en administración y el 3 por ciento se encuentra sin empleo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la vida en pareja, el 52 por ciento de la población LGBT está en pareja y comprometida de alguna manera. La relación lleva entre 3 y 25 años en el 32 por ciento de los casos; en el 13 por ciento, tiene un año o más. El 45 por ciento no está en pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto de indicios de discriminación registrados en los últimos 12 meses, por el solo hecho de pertenecer a la comunidad LGBT, el 52 por ciento fue víctima de acoso verbal; el 13 por ciento padeció algún tipo de acoso por parte de los vecinos; el 11 por ciento sufrió algún tipo de denegación de bienes o servicios y el 3 por ciento padeció violencia física.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acerca de las compras, entre dos productos de idénticas calidades, al enterarse de que la empresa detrás de uno de ellos capacita a su staff para atender mejor a gays y lesbianas, el 30 por ciento definitivamente inclina su compra a favor de esa empresa y el 25 por ciento posiblemente lo haga.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina - Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-7391619060116371105?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/7391619060116371105/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=7391619060116371105&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/7391619060116371105'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/7391619060116371105'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/08/un-mercado-que-sale-del-closet.html' title='Un mercado que sale del closet'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TFa1pqD5qNI/AAAAAAAABOk/lAy9NNYMSOE/s72-c/1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-1158674611325762423</id><published>2010-07-31T19:58:00.002+03:00</published><updated>2010-07-31T20:01:41.008+03:00</updated><title type='text'>Ante la ley</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TFRW7NE8LqI/AAAAAAAABOc/06n-7zo0lP8/s1600/40.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 232px; height: 154px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TFRW7NE8LqI/AAAAAAAABOc/06n-7zo0lP8/s320/40.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5500116620048871074" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;El no reconocimiento de la identidad de género es causal de toda clase de violaciones a los derechos humanos de las personas que viven una identidad distinta de la asignada al nacer o al ser inscriptas como ciudadanas en partidas o documentos: expulsión del sistema educativo y de la atención a la salud, falta de oportunidades laborales o de acceso a la vivienda social, entre otras violencias como la estigmatización o la represión policial basada en edictos y códigos. A lo largo del debate sobre la ley de matrimonio fueron muchas las voces que enunciaron la necesidad de una ley de identidad de género como paso siguiente. Ese futuro ya llegó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habían pasado apenas unas horas desde que el Senado argentino aprobara la ley de matrimonio igualitario cuando Jorge Rial puso al aire una entrevista con Florencia de la V. A ella, justamente a ella, este conductor había mandado preguntarle si estaba pensando en casarse. La respuesta de Florencia de la V tuvo dos partes. Primero dijo que sí, que estaba pensando en casarse. Luego dijo que no, y no porque hubiera cambiado de idea, sino porque para casarse quería contar, antes, con el reconocimiento legal de su identidad femenina. Rial no soportó el revés, ni la tentación de devolverlo con creces. Al presentar la entrevista ya grabada decidió “explicar” a su audiencia la respuesta que estaba a punto de escuchar al aire. ¿Qué mejor “explicación” que repetir varias veces el nombre legal masculino de quien es públicamente conocida como Florencia de la V?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto: lo único que vuelve especial este intercambio es que tuvo lugar en la televisión, vista y oída por un número impreciso pero grande de personas (¿Unas millones? ¿Unas miles? ¿Unas cientas? ¿Unas cuantas?). También es cierto que es precisamente ese carácter televisivo el que la archiva, la atesora y, al mismo tiempo, la produce y la mantiene disponible como evidencia. Y ahí estará, ahora y para siempre, como una muestra –como una muestra más– de lo que significaba ser trans* en Argentina allá por el 15 de julio del 2010.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Argentina no ha tenido, ni tiene, una ley de identidad de género. Tiene distintas ordenanzas que garantizan su reconocimiento en escuelas, hospitales y otras instituciones públicas –desde la semana pasada, por ejemplo, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA (ver entrevista pág. 8). También cuenta con diversos fallos judiciales (incluyendo uno de la Corte Suprema) y compromisos internacionales asumidos por este y otros gobiernos. Hay doctrina jurídica para todos los gustos (incluyendo, por supuesto, el mal gusto). Hay un proyecto de ley que ya fue introducido en Diputados (elaborado por Silvia Ausburguer y avalado por la Falgtb), y hay más proyectos en camino. Hay, sobre todo, una diversidad irreductible, expectante y decidida, una diversidad que cabe en la lista de “travestis, transexuales y transgéneros” y que también la desborda. En este lugar nombraré a esa diversidad como trans* –siendo el asterisco la marca escritural de su incontenible apertura–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es precisamente esa diversidad trans* la que en este momento se encuentra ante la ley –ante la posibilidad real y concreta de esa ley, de su discusión, su elaboración, su negociación, su aprobación o su desaprobación–. Durante años y años la hemos estudiado, debatido, anhelado, rechazado, necesitado hasta la desesperación, luchado. La política de la diversidad sexual ha instituido este tiempo como el tiempo de esa ley.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este puede ser también, por fin, nuestro tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que se habla de una ley de identidad de género la cuestión que surge de inmediato, como demanda primera, es la cuestión del reconocimiento. Pero, ¿se trata de un reconocimiento, o de varios? Empecemos a contar. Uno, hablamos del reconocimiento de la identidad de género personal (toda vez que ésta no coincida con el sexo asignado en el momento del nacimiento). Dos, hablamos también del reconocimiento del derecho a encarnar, a producir, expresivamente, esa identidad de género (a través de medios tales como la vestimenta y el calzado, el corte de pelo y los ademanes, las hormonas, las cirugías y las prótesis...). Tres, hablamos además del reconocimiento de la identidad de género como causal de violaciones a los derechos humanos (discriminación, exclusión, hostigamiento, persecución, confinamiento, tortura, muerte). Cuatro, hablamos, y muy seriamente, del reconocimiento de la deuda histórica del Estado argentino con todas aquellas personas que hemos sufrido y sufrimos violaciones a nuestros derechos humanos sobre la base de nuestra identidad de género, así como del reconocimiento de su deber de cancelar esa deuda a través de acciones concretas (aquellas que no sólo deroguen toda legislación que nos discrimine, patologice y/o criminalice, sino también aquellas que nos aseguren el pleno acceso a derechos tales como la educación, la salud, el trabajo, la vivienda y la Justicia). Y hay más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consideremos el primer reconocimiento de todos: la identidad de género de todas aquellas personas que nos identificamos de un modo distinto al que se nos asignó al nacer. El Estado argentino reconoce sólo dos sexos, varón y mujer –y hasta ahora sólo ha concedido cambiar de un sexo al otro–. ¿Alcanza? A muchas personas trans* sí, y ese reconocimiento sería la piedra angular de sus derechos. A muchas personas trans* no y ese reconocimiento sería impreso más en su opresión. ¿Mantendremos el binario de la diferencia sexual en nuestra demanda de reconocimiento? Esa medida sin duda beneficiaría a quienes se identifican en el sexo opuesto al que les fuera asignado, pero ¿esa es la única salida posible? Tal vez ésta sea la oportunidad de expandir el repertorio estatal de identidades (para incluir, por ejemplo, travestis, trans, intersex, etcétera). O, quien sabe, quizá sea el momento de acabar con el dispositivo estatal de control en el que consisten las identidades sexogenéricas legalmente reconocidas. Y de preguntarnos ¿De qué modo (si ese modo existe) podemos evitar que el reconocimiento estatal que sepamos conseguir (de dos, cinco o diez identidades) no perpetúeel mismo régimen de asignación forzada en el que vivimos? La multiplicación de los géneros legales ¿hará estallar la diferencia sexual legalizada, su naturalidad y sus privilegios? ¿O sólo multiplicará al infinito sus clasificaciones, reglas y jerarquías? ¿Podremos transformar esta aspiración normativa, este deseo de ley, en un trabajo emancipador?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No nos olvidemos: estamos lidiando con un Estado. Peor aún, con la vetusta pasión borbónica del Estado argentino por la regulación. Las condiciones para el reconocimiento de la identidad de género que han impuesto nuestras Cortes son una excelente muestra de esa pasión desorbitada: evaluaciones médicas, psicológicas, psiquiátricas y ambientales; diagnóstico diferencial; tratamientos hormonales; cirugías; esterilidad; dictámenes de comités de bioética; testigos; comparecencia ante el tribunal a fin de proceder a la verificación de la biografía y comprobar que quien demanda ese reconocimiento pasa como un hombre o una mujer heterosexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es la ocasión perfecta para desmantelar esta cadena jurídico-normativa de producción, esta cadena perversa que nos produce como desiguales en el momento mismo de declarar nuestra igualdad ante la ley, este sello de inferioridad humana que se nos impone como precio al reconocimiento. Esta es la oportunidad de recordar que nuestros derechos no empiezan ni terminan en la identidad de género. Tenemos derecho al matrimonio y a la materpaternidad. Tenemos derechos sexuales y derechos reproductivos. Tenemos derecho a ser quienes somos sin someternos al juicio de quienes se arrogan el saber y el poder sobre el cuerpo, el género y la sexualidad de alguien más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La teoría, la política y el sentido común suelen colocar a las personas trans* dentro del conjunto diverso de las minorías sexuales. Lo cierto es que cuando se trata del derecho a intervenciones sobre el cuerpo sexuado no somos, en lo absoluto, una minoría. En la Argentina somos, más bien, como todo el mundo: dependemos de permisos extraordinarios que muy rara vez son concedidos. Aunque se trate de carne de nuestra carne, ese cuerpo sexuado no nos pertenece -le pertenece a la medicina, la bioética, las disciplinas psi, al derecho, a la especie (sí, hay quienes lo dicen), a las Iglesias y, en última instancia, al Estado–. Bien lo sabemos: sin autorización judicial no es posible acceder en nuestro país a procedimientos hormonales y quirúrgicos de modificación corporal (lo que es decir, es posible acceder a esa cirugías pagándolas por nuestra cuenta aquí o en otra parte). Las consecuencias están a la vista, y no solo en nuestros cuerpos. La propia formación de especialistas se ha resentido por la persistencia absurda de la prohibición, y el mercado negro de siliconas, hormonas y cirugías se cobra sus víctimas lejos, muy lejos, del interés del Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La intersección entre medicina y derecho ha producido una de las mayores aberraciones contra las que tenemos que enfrentar en este debate: la patologización trans* como condición de posibilidad para acceder a derechos. Hasta nuestros días, sólo quienes podamos acreditar fehacientemente un diagnóstico de transexualismo verdadero o trastorno de la identidad de género podemos aspirar al permiso necesario para modificar quirúrgicamente nuestro cuerpo sexuado y al reconocimiento legal de nuestra identidad de género. Sin embargo, la patologización de nuestras vidas no es solamente un requisito –es también una matriz–. Crea, diferencia y administra experiencias, normales y anormales, sanas y enfermas, del cuerpo y de la identidad, de la expresión de género y la sexualidad. La patologización trans* es uno de los modos privilegiados en los que funciona la matriz heterosexual, reproduciendo subjetividades masculinas y femeninas estereotipadas y estigmatizando a todas las demás. Incluso quienes advierten que la patologización es necesaria para acceder a la cobertura pública de las intervenciones- deberían considerar si no ha llegado el momento de cuestionar la naturalidad con la que se impone este argumento. Es cierto que la lógica del diagnóstico ha hecho posible, para muchas personas, el acceso a cirugías y hormonas; para muchas, muchas otras, lo ha hecho imposible (o bien porque rehusamos someternos a esa lógica, bien porque nuestra expresión de género, nuestra sexualidad o, en general, nuestra biografía no se ajustan a criterios diagnósticos). Y ése es el momento de decidir si hemos de ignorar, avalar o subvertir este estado de cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proceso histórico que vivimos puede ser –y ojalá lo sea– una oportunidad imperdible para examinar a conciencia el modo en el que se construye públicamente el sujeto trans* de derechos y, quién sabe, para poner en crisis los límites férreos de esa construcción. A lo largo de los últimos años, y con mayor insistencia que nunca tras la aprobación de la ley de matrimonio, se ha insistido en la importancia del reconocimiento de la identidad de género para transformar la situación de vulnerabilidad extrema en la que se encuentra la comunidad travesti en la Argentina. Esa situación es innegable e insostenible, pero también lo son las situaciones por las que atravesamos muchas personas trans* que no somos travestis –y aun debemos construir un vínculo real entre el reconocimiento legal de la identidad de género y la transformación de nuestras conexiones materiales de existencia–. No sólo eso: así como es cierto que la propia discusión pública sobre la ley de identidad de género ya está contribuyendo a visibilizar esa situación extrema de vulnerabilidad, es cierto también que en la producción de esa visibilidad otros colectivos trans* somos borrados del mapa –en particular, los hombres trans–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luchar en pos de la aprobación de esta ley puede ser, además, una ocasión para examinar críticamente el recurso habitual a la victimización como estrategia política, y las consecuencias profundas de ese recurso –entre las que sobresale la lógica de la representación–. Son muy raras las oportunidades que tenemos de hablar con nuestra propia voz, y mucho más raras aquellas en las que podemos decidir nuestras propias agendas y nuestras propias alianzas. Y eso sí que no es raro, dado que hasta ahora siempre nos ha tocado jugar el rol clave de las víctimas. El victimismo militante comporta otro riesgo al que atender: el riesgo de tener que conformarnos con derechos de mínima, ofrecidos a quienes ya no tienen nada que perder y para quienes cualquier oferta representa algo que ganar. Tal vez éste sea el momento adecuado para ampliar nuestras estrategias, incorporando al registro del sufrimiento aquel otro registro, el de la resistencia, y a la cuenta del genocidio aquella otra, la del número de quienes, todos los días y como sea, sobrevivimos. Y respondemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creamos, administramos y dirigimos cooperativas de trabajo. Impulsamos y protagonizamos cambios en la OEA y en Naciones Unidas. Coordinamos redes nacionales, regionales e internacionales. Ideamos e hicimos realidad normativas que nos franquean la entrada a instituciones públicas bajo nuestros propios nombres. Editamos El Teje, primer periódico travesti latinoamericano. Hemos educado sin pausa a quienes nos quieren y a quienes nos odian. Le hemos puesto el cuerpo y el alma a la lucha contra los Códigos Contravencionales y de Faltas. Los padecemos. Los enfrentamos. Hemos transformado para siempre al feminismo y al movimiento de derechos humanos. Logramos que la Corte Suprema validara nuestra personería jurídica, y que al cabo de demasiados años nuestra identidad de género fuera reconocida. Formamos a los mismos médicos que iban a atendernos y a los mismos abogados que iban a representarnos. Disputamos incansablemente el control del dinero destinado a nuestras comunidades. Redactamos informes, escribimos artículos, editamos La gesta del nombre propio y Cumbia copeteo y lágrimas, contribuimos a la redacción de los Principios de Yogyakarta (ver recuadro). Acompañamos a gays y lesbianas en todas sus luchas. Logramos que medios, políticos y financiadoras confiaran en nuestras capacidades. Participamos de eventos en distintos lugares del mundo, y hace dos meses apenas nuestra voz se oyó fuerte y clara en el Congreso Internacional sobre Identidad de Género y Derechos Humanos. Y hay que decirlo: quienes hacemos activismo trans* en nuestro país no somos, ni de lejos, una comunidad. Pero hoy, ante esta ley, podemos ser un movimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Mauro ï Cabral&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-1158674611325762423?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/1158674611325762423/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=1158674611325762423&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/1158674611325762423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/1158674611325762423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/07/ante-la-ley.html' title='Ante la ley'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TFRW7NE8LqI/AAAAAAAABOc/06n-7zo0lP8/s72-c/40.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-5208662343747269657</id><published>2010-07-31T19:35:00.002+03:00</published><updated>2010-07-31T19:58:24.312+03:00</updated><title type='text'>Historia americana</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TFRWJi9N0-I/AAAAAAAABOU/IBy3Vbnl3r8/s1600/15.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 232px; height: 86px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TFRWJi9N0-I/AAAAAAAABOU/IBy3Vbnl3r8/s320/15.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5500115766928593890" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Giuseppe Campuzano es filósofo, travesti, activista y autor de uno de los libros más importantes de la historiografía, el arte y la literatura peruana de los últimos años, Museo travesti del Perú (2008). Soy conversó con él en su casa de Lima.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro Museo travesti del Perú (2008) es un libro cuadrado de tapas rosas y páginas a lo largo de las cuales se suceden ilustraciones, textos, recortes de periódicos, viejas ordenanzas virreinales, retratos, crónicas y cronologías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una cuádruple página estadística puntúa, hacia el final del libro, las varias condenas de la historia al travestismo, entre 1776 y 2005. El 8 de abril de 1776, Don Agustín de la Encarnación “fue arrestado por los serenos; transferido al Tribunal de la Inquisición de Lima, donde su matrimonio con doña Isabel Fernández de Torres fue anulado”. El 31 de diciembre de 2005, Tatiana fue “desvalijada y golpeada por el Serenazgo de Lima en la cuadra 13 de la avenida Arequipa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero antes, mucho antes, el veredicto ya había sido formulado. Por ejemplo, en las “Ordenanzas para el Repartimiento de Jayanca, Saña”, firmadas por la Audiencia de Lima en 1566, donde se prescribe que “si algun yndio condujere en abito de yndia o yndia en abito de yndio los dichos alcaldes los prendan y por la primera vez les den çient açotes y los tresquilen publicamente y por la segunda sean atados seis oras a un palo en el tianguez a vista de todos y por la terçera vez con la ynformaçion preso lo remitan al corregidor del ualle o a los alcaldes hordinarios de la Villa de Santiago de Miraflores par que hagan justiçia dellos conforme a derecho” (sic).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No estaba, todavía, establecida la ortografía y apenas si existían las ciudades en América (“descubierta” poco más de sesenta años antes), pero la intolerancia “hacia el continuum del género indígena” y la necesidad de segmentarlo de acuerdo con las tradiciones testamentarias ya era una obsesión del conquistador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Museo travesti del Perú no es sólo un museo (imposible, como ha señalado Mario Bellatin) del travestismo peruano sino principalmente, y sobre todo, un Museo de Perú entendido como una entidad travesti, desde antes de la Conquista y después de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En “Toda peruanidad es un travestismo”, el prólogo del Museo, Giuseppe Campuzano lo dice con todas las letras: “El Museo travesti del Perú nace de la necesidad de una historia propia –una historia del Perú inédita–, ensayando una arqueología de los maquillajes y una filosofía de los cuerpos, para proponer una elaboración de metáforas más productiva que cualquier catalogación excluyente. Se trata de un ‘museo falso’ (como el apelativo de ‘falsa mujer’ con que este lenguaje maniqueo nos adjetiva). Museo embozado, cuyas máscaras –la artesanía, la fotocopia, la gigantografía, el banner, esos sistemas de producción en masa– no ocultan sino, al contrario, muestran. No camuflan sino travisten”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El autor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Giuseppe Campuzano es “travesti hasta el nombre”, como él mismo reconoce con una sonrisa: su DNI (que en el Museo él traviste como De Natura Incertus) dice que su nombre es Frank Giuseppe Campuzano Espinoza, y que nació el 14 de septiembre de 1969, pero él sabe que su cuerpo es en realidad una forma de vida atravesado por llamamientos que vienen de tiempos inmemoriales. También de eso da cuenta el Museo: de una “exploración de la propia experiencia del autor”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Giuseppe tiene ocho hermanos, de los cuales tres viven o vivieron en Lima. Alguna vez pensó que le convenía vivir en los Estados Unidos y se mudó a Virginia. Pero sólo aguantó seis meses y volvió corriendo a su tierra, “aunque mis mejores amigos se han muerto o se han ido afuera”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 2003 comenzó la investigación para este libro que es mucho más que un libro. La importancia de Severo Sarduy, reconoce Giuseppe, fue decisiva: “En De dónde son los cantantes está la génesis de este libro, porque allí plantea que las travestis son de Cuba”. En mayo de 2004 hizo la primera muestra de los materiales que iba recopilando: “Al principio fue una cosa muy personal, muy mía. Quería poner un poco en cuestión esta estética que venía de Hollywood, darle un poco la vuelta a la historia del Perú y los cientos de casos de travestismo ritual registrados)”. A lo largo de la investigación, “fui haciendo diferentes exhibiciones en galerías, en la calle, también conferencias e intervenciones más políticas. Por ejemplo, estaban esos carteles sobre ‘la mujer peruana’ con retratos de mujeres sanisidrenses (el distrito financiero de Lima). Yo fui y pegué sobre esos retratos recortes de periódicos ampliados con historias de travestis (asesinatos, arrestos y persecuciones)”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De eso se trata, de darle la vuelta, al mismo tiempo, al travestismo como práctica y a la Historia del Perú como discurso. De reivindicar el travestismo ritual y las sucesivas castas de hombres-mujeres y sus funciones bien delimitadas en las tribus y ciudades americanas. “Un personaje tendido”, explica Giuseppe a partir de una pieza de alfarería, “luce trenzas, de género femenino, como también taparrabo y rodillera, éstos masculinos. Dicha combinación de características, en el contexto de la iconografía moche, da pie a la tesis de que se trata de un berdache (persona que desempeña un género otro, distinto del femenino o el masculino)”. El berdache, que combinaba atributos masculinos y femeninos, establecía un nexo simbólico con lo mágico. Los cronistas atestiguaron esas prácticas y transformaron a los berdaches y a los chamanes en travestis. Pero, en todo caso, lo que queda, dice Giuseppe, es que “el travestismo es un ritual y tiene una fuerte relación con lo sagrado”. Y precisa: “Fíjate que el 90 por ciento de las travestis son devotas, en una mezcla muy mestiza de catolicismo y chamanismo. Las travestis peruanas tienen incluso su propia santa, Sarita Colonia (aunque la Iglesia no la reconoce como tal)”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mi objetivo”, dice Giuseppe, “fue recuperar todos los sentidos del travestismo: los condenados, pero también los que se les arrebataron”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El campo y la ciudad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos acostumbrados a considerar el travestismo en contextos urbanos, ligados a una cierta mitología del glamour y del “montaje”. Pero no es la única posibilidad ni aparición (la historia lo revela) del travestismo. Giuseppe insiste: “Incluso los activistas hablan de las travestis de la ciudad y se refieren a una realidad que combina de diferente modo transformismo, prostitución, estilismo y peluquería. Pero existe en los pueblos otra versión del travestismo: hombres casados que hacen de travesti en las fiestas. A diferencia de lo que sucede en las grandes ciudades, en los pueblos las travestis están muy integrados a la sociedad. Ni siquiera podría sostenerse una relación unívoca entre travestismo y homosexualidad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como “somos países muy machistas y militarizados”, dice Giuseppe, “mi premisa fue trabajar ‘conchudamente libre’, mezclando teoría queer con historia del Perú y con las historias de vida de mis amigas travesti”: un enfoque multidisciplinario que revelará todas las aristas del “cuerpo como político” (un pastiche de razas, géneros, situaciones y usos) que permita nada menos que “fundar una nueva nación para un nuevo cuerpo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ameriqueer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Los políticos que se oponen a la homosexualidad niegan el travestismo en términos históricos, como si no hubiera habido nada antes, pero la historia del travestismo en América es muy rica”, dice Giuseppe, resumiendo lo que se ve y se lee en su Museo. “El travestismo ritual suponía una conexión con la otra cultura, con otra dimensión. Permitía unir dos mundos. Todo eso es muy conocido por la historiografía, pero los textos más queer (no tanto por su perspectiva sino porque ponen en evidencia lo queer de América) no se citan. Incluso hay una distorsión de la historia: Manco Capac, por ejemplo, es una figura fundamental de la política guerrera, pero él no era militar sino un chamán, y que como tal venía de una dinastía de hombres-mujeres.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro caso es el de los huacos, cuyas figuras son presentadas sistemáticamente como “heterosexuales”. De los que no puede sostenerse semejante mistificación, aparecen como “figuras morales”. “Pero los huacos”, dice Giuseppe, “presentan escenas en presente continuo, de modo que son objeto de todas las apropiaciones”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El museo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué no un libro, una historia, un ensayo? La respuesta la da Mario Bellatin, en uno de los textos incluidos en el Museo: “Que alguien se atreva a hacer no un libro sino a crear su propio museo es una misión tan fuera de toda lógica que hace posible que allí se establezca una suerte de hecho sobrenatural. O la aparición del arte, que es algo similar. No hay ninguna condición real para que este museo exista. Para que se decida su creación, su carácter portátil, su forma en libro. Ese es el verdadero milagro. Tangible. Concreto. De bolsillo. Donde se puede concentrar el universo entero a partir de unas cuantas imágenes y de ciertos fragmentos, restos, que siempre estuvieron presentes, pero que nadie pudo detenerse –hacía falta el milagro para que esto sucediera– y contemplarlo en toda la fascinación que su oscuridad luminosa produce. Se trata de un Museo –es que es imposible, insisto, que exista este Museo– donde el horror se instala en la mirada del otro y no en el de sus protagonistas. Es de tal magnitud el espanto que no podemos dejar de sorprendernos a cada momento con una mueca de sonrisa congelada en nuestros rostros. Las imágenes y los textos van evolucionando en su propio pánico hasta convertirnos tal vez en alguno de aquellos hombres que trabajan con la carne muerta que se procesa en esa extraña isla situada, dentro de mis sueños al menos, frente a las costas del sur. Las auras que quedan al final del recorrido saben que lo único que se puede poseer es lo que está llamado a no existir”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No es, en definitiva, el deseo de apropiarse de lo inapropiable? ¿No es como reformular las condiciones de posibilidad mismas de lo viviente, reinventando las genealogías, las líneas de fuga y, sobre todo, disolviendo las identidades? Giuseppe lo reconoce así: “De algún modo, me gusta pensar en mi Museo travesti como un proyecto postidentitario. Dejemos de estar inventado identidades que tienen que ver con el mercado. Si la travesti tuviera una función, debería ser eso: desbaratar, de-sorientar, tirar los clichés y los lugares comunes sobre la sexualidad y el género”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El futuro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El financiamiento para el libro vino de varias ONG, en particular el Institute of Development Studies. “La repercusión fue muy buena y a partir de la publicación comencé a viajar, llevando el proyecto a diferentes lugares. Ahora tengo un proyecto de un grupo, “Conceptualismo del Sur”, en el marco de los bicentenarios latinoamericanos. Participan varios colectivos, como por ejemplo “Todos somos negros”. Vamos a presentarnos ahora en Bogotá y luego en Madrid. Estoy preparando una pieza para una muestra en Praga, va a ser un “gabinete de curiosidades”, al estilo de los que los exploradores llevaban a los reyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Museo travesti del Perú es una obra en marcha y es, al mismo tiempo, una pieza conceptual, una obra de saber y una intervención política. “Vestir al travesti de museo es darle armas para luchar”, dice Giuseppe. “La ‘vedette’ como ‘soldat’.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Daniel Link&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-5208662343747269657?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/5208662343747269657/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=5208662343747269657&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/5208662343747269657'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/5208662343747269657'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/07/historia-americana.html' title='Historia americana'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TFRWJi9N0-I/AAAAAAAABOU/IBy3Vbnl3r8/s72-c/15.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-9157563926990035984</id><published>2010-07-16T14:18:00.001+03:00</published><updated>2010-07-16T14:19:46.712+03:00</updated><title type='text'>Para mi padre</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TEBATXxDyjI/AAAAAAAABOM/rkd_QmSHKX8/s1600/drawings014.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 257px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TEBATXxDyjI/AAAAAAAABOM/rkd_QmSHKX8/s320/drawings014.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5494462246933482034" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En la desigualdad nos hicimos fuertes y resistimos. En la desigualdad se peleó no sólo contra edictos, decretos y homofobia, sino que se vivió en muchos casos bajo sistemas de terror y tortura sólo por ser diferentes. En la desigualdad soportamos persecución, redadas, cárcel y mil formas de atropello por querer vivir la vida que nos merecíamos. En la desigualdad nos escondíamos para poder bailar, conocernos, besarnos. En la desigualdad no queríamos vivir más, por eso luchamos, hablamos, participamos, cada uno desde su pequeño lugar y gracias a muchos que lo hicieron desde la tribuna pública sin importarles el qué dirán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora en la igualdad debemos ser parte de los que construyen desde el mismo lugar junto a todos los argentinos. Necesitamos de un tiempo de maduración y de un debate final que seguimos por televisión para enterarnos de que muchos todavía querían que la desigualdad reinara en este país. Por suerte quienes mantuvieron sus convicciones iniciales ayudaron a que otros entendieran este proceso de cambio, y las minorías accedieran al derecho del matrimonio civil. Como siempre en estos procesos quedan heridos, los argentinos sabemos de muchas instancias parecidas y mucho más crueles, por eso en este debate, que se dio en el ámbito de la democracia plena, nos debe llenar de orgullo haber conseguido el objetivo y, al mismo tiempo, tratar ahora de hacer sanar todas las heridas más rápidamente, para que podamos vivir en un país armónico, en donde siempre se mire hacia el futuro, en donde siempre busquemos la igualdad de derechos para todos y todas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Personalmente me sentía ofendido cuando escuchaba cuáles eran los prototipos de familia única que proponían los que fueron el martes a la plaza. MI padre biológico (heterosexual) me abandonó cuando yo era chico sin importarle que me fuera con mi madre en su separación y nunca más quiso saber de mí. Ya mayor, encontré un padre, que fue mi padre y me enseñó gran parte de lo que soy hoy. El era homosexual y hace cinco años que ya no está, y no hay un día que no lo recuerde y sienta en mi corazón que ese sí fue mi padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy esos derechos que tanto anhelábamos se consiguieron, hoy esos derechos a los que retrógradamente muchos se opusieron son parte plena de nuestra sociedad. Cuidemos este patrimonio que no es más que el patrimonio de un país que quiere vivir en libertad, de un país que merece tener habitantes felices. Tan felices como todos los que hoy, 15 de julio de 2010, se levantaron por la mañana y descubrieron un nuevo amanecer y comenzaron a llenar de mensajes los celulares, las casillas de correo, el facebook, contando cada uno cómo era su alegría, haciendo participar a todos de una esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Alejandro Zárate&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;© 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-9157563926990035984?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/9157563926990035984/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=9157563926990035984&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/9157563926990035984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/9157563926990035984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/07/para-mi-padre.html' title='Para mi padre'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TEBATXxDyjI/AAAAAAAABOM/rkd_QmSHKX8/s72-c/drawings014.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-1753373759925915130</id><published>2010-07-16T14:06:00.002+03:00</published><updated>2010-07-16T14:17:49.284+03:00</updated><title type='text'>¡Fiesta!</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TEA_1xDcCZI/AAAAAAAABOE/Qy7xvcJjeZg/s1600/0033.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TEA_1xDcCZI/AAAAAAAABOE/Qy7xvcJjeZg/s320/0033.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5494461738325379474" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Escuché el resultado entre sueños, mientras Pichetto maltrataba a Negre de Alonso y ella lloraba. ¿Por las miles de horas viajadas que no dejó de mencionar de principio a fin de la sesión y ahora se convierten en nada? Bueno, es un lindo relato para sus nietos. Les puede contar sus visitas a la provincia y lo que piensa la gente del interior, mientras los niños juegan a construir la sexualidad de los dibujos que proveen los cuadernillos de educación sexual (que a ella tanto horrorizan) que si Dios no mete la cola llegarán a las escuelas pronto, muy pronto. Más pronto de lo que todas y todos esperábamos. Vi el 27/33 y me quedé dormida preguntándole a mi mujer si se quería casar conmigo. No recuerdo la respuesta, me dormí de inmediato y esta mañana, cuando nuestro hijito nos despertó a las 8, es decir que sólo había dormido cuatro horas, en lo único que pensaba era “quién me manda a mí a querer una familia”. Así me levanté, malhumorada, llena de mensajes que decían “y para cuándo los confites”, felicitaciones y buenos augurios de todo tipo y tenor, la radio prendida, la tele prendida, mucho ruido, una sensación de irrealidad lo invade todo. Un poco por el sueño, otro tanto porque la realidad hoy es algo que venimos deseando hace tanto que no es fácil asimilarla como algo que ahora está ahí, fuera del cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella, con la que me voy a casar en los próximos días, ya está organizando una fiesta para festejar la ley. Le digo que no sea tan atolondrada, que ahora tenemos que pensar cuándo nos vamos a casar, cómo, si vamos a hacer fiesta o no, tampoco vamos a organizar dos fiestas en quince días, eso es muy agotador, además de las miles que tendremos de los amigos y amigas que también esperaban esta ley con ansiedad. Y ella, que me viene incendiando con el casamiento y se hace la ofendida cada vez que en una nota a la pregunta de ¿se van a casar? yo contesto “eso se verá después, lo importante no es que nosotras nos casemos sino que se amplíen los derechos”. Hoy, que la posibilidad de casarnos es real, muy suelta de cuerpo me dice que no hay apuro para casarnos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pongo a llorar y le digo “está nevando en Pinamar” y una emoción virulenta, espasmódica, me toma todo el cuerpo y le digo “es que tenés que adoptar a Furio” y lloramos juntas un rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre supe que esto iba a suceder, que Marta iba a poder adoptar a nuestro hijo tarde o temprano, pero la verdad que no pensé que esto iba a suceder tan rápido, siendo él un bebé aún. Siempre que pensé en esa escena me la imaginé así: Furio se pone la campera y agarra sus documentos y los nuestros, él ya tiene 17 y más organizado que nosotras, sobre todo en estas situaciones que nos emocionan tanto. Marta llora, desde que se levantó que no deja de llorar, se pone las botas llorando, se maquilla llorando, me dice “ves que estoy gorda, nada me queda bien” llorando, se toma un café llorando. Yo busco la partida de nacimiento y, claro, no la encuentro porque Furio ya la guardó. El está listo hace rato con su campera puesta alimentando a los perros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¡Amor! ¿Dónde está la partida de nacimiento?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–En el cajón de los documentos –dice ella llorando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No, no está ahí, si te pregunto es porque ya busqué ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No sé, amor, vos te ocupás de los documentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Yo me ocupo de los documentos. ¿Y los documentos caminan solos? Cuántas veces tengo que decir que dejen las cosas en el mismo lugar. ¡Furio! ¿Vos usaste tu partida para algo? ¿Por qué no está en el cajón..?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–La tengo yo, mamá, ya agarré todo, la libreta también. Voy prendiendo el auto, ¿les falta mucho?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¡Amor! Estás lista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí, si encontrara mis anteojos. ¿Cómo puede ser que me muevan los anteojos de lugar? ¿Qué hacen con mis anteojos en esta casa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No sé, amor, ¿te fijaste en el bolsillo de tu impermeable? –dice llorando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Cuándo usé impermeable, Marta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Ayer, linda, ¿te acordás que llovió a la mañana?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–OK, me voy así. Los habré dejando en el estudio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Pero, amor, los tenés puestos –dice llorando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me quiebro, de la misma manera que me quebré esta mañana y nos abrazamos y lloramos juntas un rato, mientras escuchamos que Furio toca la bocina desde del garage, pero no podemos soltarnos porque la emoción es enorme. Y vamos hasta el auto las dos llorando y él también está emocionado porque su madre, la que lo crió, lo arropó, lo retó, le mostró el mundo, le habló de su patria con pasión y con enojo, le explicó de su sexualidad, le enseñó a decir upa y a decir con orgullo “a veces la Argentina puede ser un lugar hermoso” podrá adoptarlo. En unos minutos nomás, cuando nos pongamos de acuerdo quién de las dos maneja y él diga “maneje quien maneje vamos a llegar tarde porque las dos están transidas”. Y yo voy morir de amor cuando escuche esa palabra de mi hijo porque es una de las tantas que tomó como suya del vocabulario dramático con que suele hablar su madre Marta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Furio no tiene 17 años, ni siquiera cumplió los dos. Entonces acusa recibo de nuestra emoción con berrinches propios de su edad y alguna que otra carcajada inesperada, como si quisiera decirnos “¿qué pasa, mamis?, ¡soy el hijo menor! Dejen de lagrimear y ocúpense de lo importante: mi comida”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Hoy puede comer chocolate de postre. ¡Estamos de fiesta!, amor –dice alguna de las dos, siempre llorando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Albertina Carri&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Y la Tierra sigue girando alrededor del Sol: aleluya. Ganamos nuevamente&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como entonces, como siempre, el movimiento de la historia y los que luchan por sus libertades ganó la batalla contra las verdaderas fuerzas del mal, las que hablan del Plan de Dios y comulgan con el exterminio. Las que desde hace siglos están manchadas de sangre, en muchos casos –muchos– con la nuestra...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los y las naranjas mostraron sus fauces. No pueden ya mentir, nos odian profundamente. Lo atestiguaban sus caras, sus consignas: Argentina maricona. Sodoma, Homomonio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde hoy ése es el pasado. Pero las caras y los insultos de senadores y senadoras como Negre de Alonso, Sonia Escudero, Olmedo quedarán grabados en la memoria del oprobio del pueblo argentino. Otros cuadros para descolgar y tirar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al comenzar el debate Negre de Alonso expresaba: “¿Les vamos a tener que enseñar qué es gay, qué es bisexual?”, refiriéndose a que los chicos y chicas en la escuela tendrían que conocer y aceptar que existimos. Bien por usted senadora, dijo lo que debió decir desde el principio, lo que todo el tiempo flotaba en el aire, lo que cada una de esas remeritas naranjas expresaban: odio, intolerancia, racismo, que no existamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera del recinto la multitud gritaba enfervorizada a cada arremetida de esta mujer: nazi, nazi. Todo dicho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa chusma es pasado, la historia ni siquiera los recordará. Por eso olvidemos y hagamos votos para que se inicie de ahora en más una nueva historia para nosotras y nosotros, gays, lesbianas, transexuales, travestis, bisexuales, intersexuales y lo que tenga aún que venir; la lista no se cierra, como el deseo, como la vida misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no será la que a nosotrxs nos tocó vivir, condenados a cargar con nuestra hasta hoy “oprobiosa” marca supuestamente por violar la ley natural. Hoy ella se termina. De natural sólo le queda la mueca del odio y la sequedad de una carne yerma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperamos que en poco tiempo sea posible volver a contar las viejas historias que narran el inicio del mundo y que nuestros hijos, hijas, nietos y nietas sean ese motor. Y así entonces podremos escuchar cosas como éstas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la profesora le preguntó a Abel cómo se llamaba su madre el niño contestó: “Mi mamá se llama Adán” y ya nadie sintió vergüenza*.l&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;* Le debo esta frase a un sacerdote marplatense. ¡Qué bueno!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Carlos Figari&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Y dale alegría a mi corazón&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La histórica noche del miércoles y la madrugada del jueves, mis amigas y yo estábamos en la Plaza del Carmen de Rivadavia y Callao siguiendo la sesión por tv. Mientras escuchábamos algunos de los argumentos tuve tiempo de pensar mucho. Pensé en mi adolescencia, por supuesto, cuando todo empezó. Cuando yo empecé. Pensé en cuando a mi ex novia y a mí nos pegó un tipo en Resistencia en el año ‘98 porque íbamos de la mano. Pensé en que Marta Dillon nos quiso hacer una nota sobre lo que había pasado y que yo no me atreví, no quise hablar. Pensé en el padre de mi primera novia que me echó de su casa y que después cagó a palos a su hija. Pensé en ella, que me vino a ver horas después con un ojo morado. Pensé en cuando a mi querido Luciano, a Alejo y a mí nos agarró una razzia en Experiment, hace 20 años, y nos pasamos unas horas temblando de miedo de que nos llevaran en cana. Pensé en que hace un año me parecía imposible, hace unos meses improbable y que, incluso estando ahí, en Plaza del Carmen la noche del 14 de julio mirando esos horribles plasmas, una posible ley de igualdad me seguía pareciendo increíble. Pensé: ¿qué hace gente como Negre de Alonso o Rodríguez Saá discutiendo sobre un derecho nuestro que, como buen derecho, ni siquiera debería estar sujeto a debate? Pensé si no es demasiada la “tolerancia” con la que nuestra comunidad se ha tenido que armar para soportar que una mayoría se sintiera con el derecho a decidir sobre nuestras vidas. Pensé en muchos de los que conocí de jóvenes y que no llegaron vivos a esa noche. Pensé en mí, en nosotros, dos décadas atrás imaginándonos la vida que se nos venía encima, la que tendríamos que construir. Pensé en que me da orgullo escribir para este medio. Pensé en el 2008, cuando empecé a colaborar, las cosas eran muy distintas, mi vida era muy distinta. Pensé en los diversos modos en que aportamos nuestro granito de arena para este inmenso cambio. Pensé en la liberación de la palabra que es, para mí, la liberación del espíritu. Pensaba rodeada de amig@s cuando entró Alex Freire a la pizzería y anunció que la victoria sería nuestra. Entonces, pensé que deberíamos cruzar Rivadavia, cagarnos un poco de frío con las demás personas que estaban ahí, en la plaza. Por momentos pensé que quizás Alex se había equivocado. Que si eso pasaba no lo sentiría como una derrota, que no lo debería sentir como una derrota, que en ese plano tengo training para soportar que las cosas no salgan bien. Pero pensé también que tal vez sería distinto, que esta vez... ¿por qué no esta vez? Pensé en que ni siquiera quería pensar en una posible amargura. Y cuando el momento llegó, les juro que no pensé. Abracé a mi gente querida, a mi gente amada, y lloré, lloré, lloré como nunca había llorado, con una alegría plena, una alegría nueva que, les aseguro, no sabía, siquiera, que podía existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Paula Jiménez&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;No te la cuento, la viviste a tu manera&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A tus 2 años y medio no sabías de tratados internacionales, ni convenciones, ni artículos, pero conocías (y vivías) cotidianamente cada uno de tus derechos; aun los que no tenías formalmente dados antes de que nos casáramos. A tus 2 años y medio conocías el valor de la verdad y la expresabas a tu modo con esa lógica que sorprende y descoloca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A tus 2 años y medio te diste cuenta de que algo en las semanas de junio y julio de 2010 tensaba el ambiente en tu familia, que había ansiedad. Lo expresaste en berrinches y mal humor. Resulta llamativo que justo en ese momento hayas empezado tu etapa de los porqués. Así que una tarde, mientras nos preparábamos para salir con la cinta multicolor en el pecho, preguntaste por qué, y te dijimos que íbamos a la plaza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¡Yo quiero ir a la plaza a jugar! –te entusiasmaste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mamu –con toda su ironía– te respondió: vamos a una plaza de reclamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esas semanas, nos levantaste la tarjeta roja varias veces porque en lugar de los dibu, en la tele mirábamos muchas noticias. También preguntaste por qué y te explicamos que esos señores y señoras que hablaban iban a decir que sí o que no; y que queríamos muchos SI porque así, mamu y mami nos podíamos casar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Por qué se van a casar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Porque nos queremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¡Yo me quiero casar con vos y con mamu! –respondiste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante varios días, cada mañana nos preguntaste: ¿ya pueden casarse? Varias veces te dijimos, todavía no. Pero el 15 de julio te levantaste y no preguntaste. Fuimos a tu cama y te dijimos: Juan, ahora sí mamu y mami nos podemos casar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Por qué? –dijiste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Porque ya dijeron que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Yo quiero ir con ustedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Claro. ¡¡¡Además vamos a hacer una fiesta!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y vos, con toda tu inocencia y tu maravillosa ternura nos dijiste:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¡¿Va a haber torta?!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Gabriela Campos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY© 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-1753373759925915130?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/1753373759925915130/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=1753373759925915130&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/1753373759925915130'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/1753373759925915130'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/07/fiesta.html' title='¡Fiesta!'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TEA_1xDcCZI/AAAAAAAABOE/Qy7xvcJjeZg/s72-c/0033.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-1371602531479701860</id><published>2010-07-16T14:03:00.003+03:00</published><updated>2010-07-16T14:06:28.016+03:00</updated><title type='text'>Arroz y vamos por más</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TEA89Pf_vVI/AAAAAAAABN8/8O578RHyspM/s1600/0034.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 318px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TEA89Pf_vVI/AAAAAAAABN8/8O578RHyspM/s320/0034.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5494458568222424402" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Ahora que es posible tirar el arroz sobre cualquier pareja que desee casarse, también es posible tirar por la borda los argumentos que de alguna manera resultaron casi obligatorios: ni las familias homoparentales son mejores que otras ni podemos jurar que criaremos hijos e hijas completamente sanos, ¿o acaso hay alguien que sea capaz de comprometerse con tales juramentos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al sí del Congreso antes del sí y el arroz venidero en el Civil, y a la prueba de que los únicos demonios que vienen de a dos son los dos demonios de la teoría, caben dos peros de día siguiente: la cantinela, por parte de la defensa, de los resultados de las encuestas que determinan la ausencia de “patologías” en hijos de parejas del mismo sexo, hasta la pretensión de una especie de superioridad psíquica –serían más protectores, más afectivos, etc.– de sus familias, hasta una maestría para la institución heterosexual, formó parte de los argumentos puntuales, quizá necesarios pero, a tirarlos con el arroz pero para el otro lado: los casados por venir no tienen por qué demostrar que son capaces de relevar con híper eficacia las prácticas fallidas del casamiento con figuritas hechas según distribución de baños en bares. El otorgamiento de igualdad de derechos no debe empañarse con la diferencia de requisitos. La performance de Pepito Cibrián ante Susana Giménez (menos botox quizás hubiera permitido leer en su imperturbabilidad de rasgos, expresivo azoro) que terminó mientras él le tomaba la mano y la miraba fijo con el extorsivo slogan “Calle o Pepe” o “Pepe o calle”. Puede ser para poster, pero el derecho a tener hijos o adoptarlos no tiene que confundirse con un relevo del Estado en su función de sostén para la infancia arrasada. No debería exigírsele al casamiento gay ni tareas filantrópicas ni ejemplares. Ni la familia Falcón, la de triste nombre, ni la de Josephine Baker.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;Chicanas radical chic&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de la sudada de gota gorda de diputados y senadores para encontrar pruebas a favor del matrimonio gay en un improvisado Libro Gordo de Petete Queer que incluyó tanto a Freud como a los cátaros, la Biblia Hoy y el amor según Poldy Bird, son los que antes se llamaba “compañeros de ruta” los que parecen dudar por lo bajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) Con las banderas del chorro divino Jean Genet o del Pasolini de los ragazzi di vita cuchichean ¡así que ellos también querían ser padres!, es decir, haciendo gala de lo que la escritora lesbiana Sheila Jeffreys llama “la incertidumbre radical”, en donde una filosofía de alta retórica niega, en nombre de un más allá revolucionario virtual, la demanda concreta de una comunidad discriminada, se oculta la necesidad de que el otro siga encarnando precisamente al otro –disidente, nómade, maldito, fuera de la ley– capaz de garantizar por contraste el modelo de lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Un chiste sin demasiada imaginación –quiero decir sin esa meliflua imaginación de la cultura gay que va de Oscar Wilde, que fue preso a causa de un chongo de elite pero más presa de ese mismo chongo, a la trava rutera que no leyó a Quevedo pero como si lo hubiera hecho– dice que ahora lo raro y perseguido va a ser la condición hétero. Es así como antiguos izquierdistas de pancarta y prisión pueden quedar identificados con lo que en Estados Unidos actúa como la mayoría moral que siempre se ve amenazada por un enemigo cuyo número creciente e inabarcable suele adoptar la imagen higienista de la epidemia. Como si visualizar como multiplicación y mayoría a quienes simplemente acaban de hacerse visibles en un campo del que hasta entonces eran mayoritariamente excluidos no constituyera una de las formas de la discriminación misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Sí, para esos nihilistas de cuño progre, el matrimonio de gays y lesbianas ... (llénese la línea de puntos) les suena a un intento de relevo de los valores burgueses en lugar de cuestionarlos –“reproducen”, “parodian”–, al homofóbico no le pasa lo mismo. Si antes temía a una horda seductora y perversa que podría amenazar con su mero contacto a sus hijos, ahora teme quedar expulsado de su propia iglesia por haber fracasado en sus defendidas premisas universales. ¡Son los particulares agrupados los que podrían sostener ahora los vetustos valores universales!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la apreciación de que casados, gays, lesbianas ...(llénese la línea de puntos) reproducen o parodian puede indicar simplemente que no existen aún patrones de inteligibilidad que permitan reconocer lo que en el casamiento entre ellos hay que no es ni reproducción ni parodia ni diferencia pura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si ahora en la institución del casamiento pueden entrar dos hombres o dos mujeres, siguiendo a Josefina Ludmer en su célebre trabajo Tretas del débil, cabe la posibilidad de que en el lugar asignado y aceptado se cambie no sólo el sentido de ese lugar sino el sentido mismo de lo que se instaura en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Arroz a los precursores&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este día siguiente que no es de resaca, cabe espurrear con la imaginación arroz a maricones, tortas y travas eminentes que aún en la categoría de “casos” hicieron asomar su ingenio entre las líneas de los médicos voyeurs y de los próceres comprensivos de otros siglos: a la Princesa de Borbón que estafó al Congreso Nacional pidiendo una pensión como viuda de un guerrero del Paraguay, a La Bella Otero que cantaba “Si con la boca yo te incomodo/y por la espalda me quieres dar/no tengas miedo, chinito mío/no tengo pliegues ya por detrás”, a Aída “la mujer honesta” que trabajaba en la Rosada y era tan pero tan femenina que decía no sentir nada (todas travestis observadas por el doctor Francisco de Veyga al despuntar 1900). A “la odiosa que no sabe odiar” y a “Chacho”, las niñas escritoras a quienes el Dr. Víctor Mercante consideró terribles miembros del “imperio de la anomalía” en su artículo “Fetiquismo y Uranismo femenino en los internados educativos”. Al maricón que el perito Moreno encontró en las tolderías (“este individuo, aunque vestido de hombre, no sale a bolear ni hace ningún trabajo de hombre, sólo se ocupa de cuidar a las chinas”). Y a las dos parejas de norteamericanos que el Gran Sarmiento descubrió viviendo en la isla de Robison Crusoe y de las que sólo menciona con discreción que vivían divididas en feudos domésticos “cuya causa no quisimos conocer”, uno con gorra carmesí y estampados de oro, otro que habla “no diré ya con la locuacidad voluble de una mujer, lo que no es siempre bien dicho, pues hay algunas que saben callar, sino más bien con la petulancia de un peluquero francés que conoce el arte y lo practica en artiste”. Y a Manuelita Rosas que escribía de Dolores Fuertes “¡¡¡¡Qué inhumanos son mis tíos que me han arrancado a una amiga, que es como si fuera mi esposa”, y al “invertido” de El juguete rabioso y a los cadetes del escándalo que pasaron del Colegio Militar a las fiestas negras de la mano de un tal Celeste Imperio y que terminaron suicidándose, arrestados o destituidos. Y a todas y todos los que hoy quieran pasar de la intensidad a la duración o meter la intensidad en la duración o comenzar a quejarse como cualquier hijo de vecino, luego de poner muñequitos idéntico/a/s en la torta de bodas, “¡qué puedo hacer con la bruja que tengo en casa!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;María Moreno&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY© 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-1371602531479701860?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/1371602531479701860/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=1371602531479701860&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/1371602531479701860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/1371602531479701860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/07/arroz-y-vamos-por-mas.html' title='Arroz y vamos por más'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TEA89Pf_vVI/AAAAAAAABN8/8O578RHyspM/s72-c/0034.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-2951832651733328695</id><published>2010-07-16T13:56:00.002+03:00</published><updated>2010-07-16T14:02:35.294+03:00</updated><title type='text'>El matrimonio es historia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TEA8QsL7rEI/AAAAAAAABN0/nY99LkDk7bw/s1600/108.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 234px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TEA8QsL7rEI/AAAAAAAABN0/nY99LkDk7bw/s320/108.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5494457802828786754" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Nadamos en un mar de lágrimas, atravesamos la corriente cálida de este día de invierno helado abrazadas y abrazos al tronco de nuestros afectos, de quienes nos acompañan en el camino, capeando la marea y el mareo de comprobar una vez más que lo imposible sólo demora cuando es un río de gente que empuja. No puedo escribir nada original y no puedo abstenerme de poner en palabras lo que no se puede fijar en el papel porque se escapa por la tangente, porque se fuga en abrazos y en convulsiones de llanto enamorado. No puedo escaparme de la cursilería y tampoco quiero ¿o acaso los casamientos no se hicieron para habilitar el recreo en el patio del amor eterno? Que no existe. Es imposible. Pero lo imposible, ya lo dije, también tiene sus excepciones. Este texto, como la mayor parte de este suplemento, es urgente. Urgentes las ganas de que las emociones duren un rato más. Urgente la necesidad de compartir con las miles de personas que se conmueven, que llaman, que mandan mensajes, una especie de agradecimiento porque gracias a ellos y a ellos las familias que supimos conseguir no tuvieron que esperar a este reconocimiento legal para ser reconocidas por nuestros pares, nuestros prójimos, nuestras prójimas, para apropiarnos –ya que estamos–, de esa palabra tan evangélica ahora que la palabra evangélica se empuñó como lanza del odio. Urgente es, también, este orgullo que se expande por el pecho y estalla. Un orgullo diverso que tiñe las páginas que siguen, porque en definitiva también es para festejar que estas páginas existan como el soporte de todo lo que quisimos decir en esta semana en la que casi siempre terminamos abrazadas, abrazados. Orgullo de ser quienes somos. Orgullo de haber empujado el sentido común hasta desmadrarlo. Orgullo de haber puesto imágenes y palabras a nuestros amores, nuestros dolores, nuestras familias. Habrá que revisar ahora la agenda del día siguiente. Habrá que comprometerse con esa agenda con la misma pasión y decidirnos de una vez a llorar las amargas lágrimas de tanta muerte que nos precede en este camino y pende sobre las vidas y los proyectos de travestis, transgéneros, transexuales. Habrá que ponerle un nombre al homicidio de Andrea Pérez y habrá que hacer público y común ese duelo para poder decir basta de una vez. Porque ella, travesti, en situación de prostitución y trabajadora de la Cooperativa Nadia Echazú, murió encandilada por las falsas promesas del amor romántico de un chongo violento encorsetado en esos roles de género a los que ahora prentendemos quitarle su hegemonía. Esta ley de matrimonio igualitario pondrá su granito de arena o de arroz a través del lento desbaratarse de las instituciones tradicionales, a partir de los nuevos relatos familiares, a partir de que se empiece a enseñar en las escuelas que no hay opciones únicas ni para el binomio mamá y papá –ahora multiplicado en opciones múltiples– ni para lo que cada cual desea para sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anoche me dormí escuchando como entre sueños una propuesta de casamiento. Me desperté con la conciencia de que mi hijo menor también podrá tener mi apellido. Transito el día con las ganas infinitas de juntar tantos amigos y amigas como sea posible para brindar hasta marearnos porque este país será otro desde Ushuaia a La Quiaca. No voy a pedir disculpas por el desliz autobiográfico porque nuestras biografías son las que se exponen en las páginas que siguen. Porque con esa materia se asfaltó el camino que llegó a la resolución que hoy alumbra un país en el que vale la pena vivir aunque todavía falte tanto. Quedará en nuestra memoria el modo en que miramos a nuestros hijos la mañana siguiente. El modo en que ellos y ellas nos devolvieron la mirada como si supieran. Esta alegría que desborda y que fue acumulándose desde que, por ejemplo, los compañeros y las compañeras de este diario salieron a la calle el martes 13 a hacer ruido con lo que fuera para contrarrestar la avanzada fundamentalista. El modo en que un cumpleaños infantil en el que me tocó estar se lanzó a la calle de un barrio conservador a tocar cacerolas, matracas y sikus. Tengo ganas de agradecer, pero no debería, porque esto no fue para mí ni para nadie en particular. Fue por todos y por todas. Por la voluntad de cruzar la frontera hacia un cambio de era que todavía no se termina de dimensionar pero que ya se está dibujando en el horizonte. Amigos, amigas, queridxs todxs, preparen los pañuelos. Estamos nadando en un mar de lágrimas. Y son tan dulces estas lágrimas que no se puede hacer más que compartirlas. El matrimonio ya es historia, no solo porque esa instituciòn marca un antes y un después en el devenir del tiempor sino porque nunca volverá a ser lo que fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Marta Dillon&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El día M&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A nadie se le ocurrió que íbamos a llorar así. Nadie pensó en este estallido de alegría desmesurada, en este saltar con los otros, con los mil que a las cuatro y media de la madrugada nos apretamos hasta el final ante el Congreso para decir, como nunca antes: igualdad, igualdad, igualdad. Siempre la política guarda ese plus que se puede experimentar ante el triunfo final de una idea, de una sociedad, y de pronto, sin que nadie lo esperara, las viejas palabras vuelven a tener sentido. Las palabras tan manoseadas, tan gastadas por el uso que les han dado los traidores, se pueden repetir como una declaración de amor: ¡Igualdad! ¡Igualdad! ¡Igualdad! La emoción de la política, de una epifanía común, de un cambio histórico, nos tomó por asalto antenoche, en la plaza esa que cruzamos tantas veces antes, en la misma plaza donde bailamos tantas veces al terminar las marchas, durante todos estos años de soltería. El casamiento entre personas del mismo sexo es ley, y lloramos, juntos, porque un cambio así, sabemos, intuimos, sólo puede traer felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El miércoles, durante 16 horas, cuarenta mil personas se juntaron en la Plaza del Congreso para esperar la ley de matrimonio entre parejas del mismo sexo. El comienzo de la tarde, invernal y cruel, fue como un picnic fuera de época, en el que las familias con chicos se paseaban pura parsimonia comiendo garrapiñadas, los noviecitos de la mano como en paseo dominical de pueblo, las noviecitas a los arrumacos bajo ponchos y tapaditos, los chongos del Movimiento Evita a full con el parche del bombo, y Evita montonera mirándolo todo desde un cartelón, con el rostro del pelo al viento, en el corazón de un sol. La tarde fue apacible, pero se calentó, de a poco, con el ímpetu que da el montón. Las fotos tramposas de la media luz que salieron en los diarios habían mostrado el día anterior a una supuesta multitud naranja, convocada por la Iglesia y el peronismo de derecha, desgañitándose en rezos e insultos para frenar la votación de la ley en el Senado. Eran casi todos estudiantes de escuelas católicas chetas y un puñado de sindicalistas arreados en 16 micros de la CGT Azul y Blanca que lidera Luis Barrionuevo, y de los peones rurales, al mando del Momo Venegas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El miércoles tampoco hubo mucho arreo que digamos. Menos micros, más gays, lesbianas, trans, y muchos amigos héteros llenaron la plaza a eso de las cinco. En un desafío televisivo y casi performático un grupo de cristianos ultras había copado la vereda de la avenida Entre Ríos, y colgado una bandera en las rejas del edificio: “Ni unión, ni adopción. Sólo varón-mujer”. Rezaban. Los activistas de las organizaciones glttb, los de la izquierda –que estuvo desde muy temprano con la clásica marea de banderas rojas– y los camarógrafos de la tele en busca de algo que mostrar, los rodearon, de a poco, cada vez más. “¡Iglesia! ¡Basura! ¡Vos sos la dictadura!”, les gritaba la multitud a los católicos. Uña señora de rulero ancho vuelto bucle marcaba el ritmo del rezo con un megáfono. Atrás, un morochón como salido del Angels sostenía una virgen blanca en las manos y le daba al Ave María como poseso. De fondo, largó un punchi punchi como de América, y el forcejeo de la policía para separar a los dos bandos provocaba uno que otro exabrupto. Con la disputa –hipertransmitida en vivo por los móviles en directo– hasta el frío exagerado se calmó. Un pibe de jean ajustado, campera corta y gorro de lana, se trepó como un mono a la reja y con una trincheta rasgó la bandera insultante y la hizo caer. Temerosa de que los huevazos que de tanto en tanto esquivaban los fachos se volvieran torrenciales, la policía los sacó del lugar en un operativo de abrazo sincronizado. Los condujo contra la pared del Congreso, hacia Rivadavia y más allá. Todos corrimos. Hasta que el tumulto se diluyó en Riobamba. La plaza era toda nuestra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al atardecer se dio esa mezcla que sólo el peronismo puede dar en estos tiempos: los piqueteros de la Aníbal Veron, los militantes del Peronismo transversal, mi nuevo amigo –el académico que les enseña doctrina justicialista a los delegados más jóvenes de la CGT–, junto a los modernos de raros peinados viejos, las trans pura sobriedad militante, las lesbianas de pantalón cargo y las de elegantes tapados de lana merino, el perfume del chori y el paty junto a los aromas importados que parecían haber sido vaciados en todos esos cuerpos, bellos, por cierto. ¡Cuánto chico lindo había en la plaza del amor! ¡Cuánto marido por metro cuadrado! Entre todos ellos busqué como un sabueso a los que sí se querían casar: tarea utópica. Una cosa es conseguir la ley, otra, muy distinta, incautos dispuestos a utilizarla. Ese ejercicio me llevó buena parte de la tarde, Cada tanto preguntaba, los tórtolos se miraban a los ojos, y decían cosas como: ¿vos qué decís? O, en una de ésas, el tiempo dirá. ¿Se lo habrán replanteado por la noche tarde, cuando al fin ganamos? ¿Habrá mucha demanda de síes en este mes para festejar? Quise sacarles el sí a mis amigos de toda la vida, que llevan 18 años juntos. Pero ese understanding que tienen, uno con dos novios más, el otro con ciento diez, no les funcionaria con esta ley monogámica. Pretenciosos, van por más: matrimonios múltiples, la nueva utopía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al atardecer, con esa luz que parece de estampitas de los Testigos de Jehová, el Barolo lucía a lo lejos como una postal marica, medio cursi, algo kitsch. Al pie del Congreso la fiesta se había encendido porque las bandas tocaban temas para bailar. Pasaron mi ahijado y sus papás, su hermanito, otro amigo más, todos bailando una de Bob Marley, y los niños en los hombros, para ver la multitud. Momento glorioso. Toda la plaza, desde el monumento, hacia las rejas recuperadas, llena. Los ambulantes, a pleno. El rey: un chico hermoso que ofrecía comida hindú: chapati vegetariano, decía en caligrafía infantil. A las 19.20, ese mujerón que es María Rachid apareció en el escenario del Inadi para anunciar una buena noticia que dejó el aire festivo hasta la madrugada: “Sabemos que el conteo de votos va bien, estamos dos votos arriba”. Los gritos de la multitud, ya dispuesta a permanecer, estallaron. Entonces Norma, la esposa de Cachita, alentó a la leonera: “Les cuento que la luna de miel tardó treinta años pero llegó”, dijo, y la masa le devolvió con besos. “Arriba la igualdad jurídica!”, bramó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los discursos los siguieron Francisco Bochatón y, más tarde, en un recital de lujo, con todo y banda, y con Liniers, Kevin Johansen produjo mareas de cadencia latina hasta que regaló su “Guacamole” para cerrar. A esa altura, en mi búsqueda del amor matrimonial, había dado con dos casos testigos de felicidad: el de Ignacio Porras y su novio Enrique Podasa, los dos de 23, uno estudiante de nutrición, el otro de biología, en Mar del Plata; y el de Natalia Zelechowski, de 34, y su novia Cristina Fernández –sí, señores, aquí no hay invención–, de 35. Los chicos se conocen hace tres años, casi viven juntos, y son de la generación cuyos padres se sueñan abuelos de sus hijos, los que piensan tener después de casarse, pronto. Cristina, la homónima de la Presidenta –aclaremos que para nada K– está además embarazada de cinco meses y luce una panza a la que el saco no llega a abarcar. Viven en Quilmes. Cristina trabaja en una fábrica de Berazategui. Natalia en el estudio contable del padre. El miércoles al despedirse les dijo a sus compañeras de trabajo: “Si sale la ley, prepárense para el casorio”. Por la noche ninguna de las dos estaba muy convencida, desconfiaban de la votación sólo por desconfianza hacia los políticos. Ahora Natalia podrá ser legalmente la madre de Francisca, que nacerá en primavera. Y luego, la del próximo bebé, que gestará ella, a su turno. Y se heredarán. Y se podrán dar la una a la otra los beneficios de pensión. Y se casarán pronto, con fiesta familiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hubo una pequeña patria geletetebé durante la noche y la madrugada, ésa fue el bar Plaza del Carmen, en la esquina de Rivadavia y Callao. Me hizo acordar al clima que se vivía en algunos antros de Madrid durante la república, o en los tramos menos cruentos de la Guerra Civil Española: al menos a lo que describe David Leavit en ese novelón que es Mientras Inglaterra duerme. A lo largo de la noche las mesas se armaron y desarmaron una y otra vez, y los encuentros de afuera se hacían más íntimos adentro, entre el abrazo, el chiste, la anécdota y el comentario de salón. Saloneras de gran ocasión, todos y todas seguíamos la data del último instante con júbilo y ardor. Y aplaudíamos convencidos a algunos de los estelares líderes que llevaron adelante la pelea por la ley: se los ganó el presidente del Inadi, el gay que primero se casó, la pareja de Norma y Cachita, el diputado Daniel Filmus –chongo maduro icónico para la platea gay–, y, al final, en una especie de homenaje previo al triunfo, la Rachid. La rubia de cara de porcelana entró al café por la puerta de Rivadavia, y giró por todo el salón, hasta dar la vuelta completa, olímpica. Al final del tour, bañada por el aplauso general, llegó a nuestra mesa, donde además estaba César Cigliutti, el presidente de la CHA, para darnos información. “Ya están por votar, aguanten, no se vayan –dijo la Rachid–. Estamos dos votos arriba.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tía Silvia Delfino –merecía un aplauso similar– tomó su abrigo y a sus talentos cercanos para volver a la calle, donde siempre suele estar. Cruzamos todos y todas la avenida, y nos mezclamos otra vez con los valientes de la plaza. La carpa de la CHA era el único lugar con calor. Por la ventana de plástico transparente se veía en una imagen borrosa el abrazo de dos chicos, pegados, juntos, a la espera de la votación. Pichetto le sacaba brillo al piso con la derrota de los conservadores en un discurso memorable interrumpido por la neurosis teñida y fucsia de la senadora Negre. “Y llora, y llora, y llora Negre, llora”, gritamos. Pampuro dijo algo que nadie entendió. Se venía el estallido. Primero la votación por el rechazo. Votar que no para decir que sí. Y luego la votación final. El 33 a 27 con más ventaja de la imaginable, increíble, real, real. El abrazo colectivo, el beso profundo, el salto, el gritito de alegría incontenible, esa exacerbación de lo físico que produce la emoción, ese dejarse ser del cuerpo habitado por algo superior, la certeza de que no estamos solos, que jamás lo estuvimos. Delfino lo gritó como pudo, como supo: “¡Mi país! ¡Mi país!”. Y otra vez lloré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Cristian Alarcón&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;La calle y la palabra&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La calle exige la gimnasia de la tolerancia frente a ese infierno que son Los Otros. Si no hay erotismo o feliz curiosidad en las miradas que se cruzan o se esquivan, será entonces necesario contar hasta diez cuando el horizonte se puebla de imbéciles o malparidos. Difícil imaginar el saludo de la paz mientras duran los abrumadores monólogos de taxistas asaltados por pensamientos existenciales, cuya formulación exacta o su solución encuentran fundamento en el comentarista paleolítico de la radio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el vórtice de grandes acontecimientos, como es el debate parlamentario por el matrimonio igualitario, la calle nos ha puesto todos los días a prueba, incluso a quienes caminamos un poco en posición de perfil egipcio. Titulares estratégicos de diarios, portadas éticamente encendidas, panfletos arrojados a la vereda, afiches donde los colores revelan tanto como las palabras. Del arcoiris al naranja, las insignias pueden ya prescindir de explicaciones. Este papelito es de los maricones, éste de los curas. El Vecino Naturalmente Indignado, para quien el uso de la palabra es un derecho suministrado por la usina del sentido común, entiende ahora que las uniones entre los raros pueden tener su reconocimiento jurídico sin que a él le cueste un peso, y que esa cierta repugnancia que le despiertan sus maneras y sus amores no tiene por qué estar también rubricada por el Estado. Algo de reciclado espiritual se ha conseguido en la Gran Aldea, a fuerza de militancia Gltbi y de cosmopolitismo mediático, y pocos pueden ya fingir ingenuidad ante el término homofobia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, ay, para el Vecino Naturalmente Indignado, el tema de la adopción afea un debate que debería quedar inscripto en la minuta más o menos banal de las elecciones afectivas perversas entre dos-adultos-que-por-suerte-no-somos-nosotros. Allá ellos los homosexuales con sus gustos, pero con los niños no. Y aquel morochito sucio, que un rato antes le había tratado de meter sin suerte la estampita de San Roque entre los dedos, adquiere ahora el carácter de Sujeto Sagrado que debe tener un papá y una mamá, pero como único derecho humano. “Pero entonces que también críe a un pibe una pareja de simios, total, si todo da lo mismo... Además, qué tanto hablan los homosexuales de los chicos de la calle, si seguro van a querer adoptar rubiecitos y de ojos celestes”: el taxista ha meditado el tema con las herramientas de la tradición oral; los gays somos gente fina que transitamos entre la ópera y los perfumes de free-shop, y a otro con el cuento de que vamos a aceptar decorar un cuarto infantil para caripelas del altiplano. O vaya a saberse si el comentario tenía como objeto describir un gusto estético que devendría en gusto sexual. Así son de morbosos los normales en sus ensoñaciones, como lo fue en su mesa, esta semana, la señora Mirta Legrand inquiriendo a Roberto Piazza sobre posibles violaciones infantiles. El estereotipo del gay blanco, de clase media, concupiscente, vence cualquier evidencia que pueda uno presentar como descargo. Y ni hablar cuando al estereotipo se le suma la acusación de representar apenas una sexualidad “a la moda”, como si el gusto por la pija pudiera tener su correlato en la última camisa que ofrece en su vidriera el local de Tascani. Las argumentaciones dentro del taxi fachistón ingresan entonces al escenario del ridículo, y no vale la pena gastar más pólvora en chimangos. Por eso, la ventanilla vuelve a ser el único interlocutor posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El martes pasado, el Vecino Naturalmente Indignado robó cámara con su bronca difusa y mimética en la Plaza del Congreso: la inseguridad también es meter ideas raras sobre la feliz familia tradicional ideal, ese paraíso alacrán perdido desde siempre. Somos para ellos ladrones de un botín histórico, los niños conceptuales. Habrá que entregárselos, todo por culpa del Gobierno. No hay argumento que no se crea sabio y popular en boca de los apasionados manifestantes antimatrimonio igualitario, concentraciones paranoicas sobre clausuras del linaje humano, complots del sionismo kirchnerista montonero, reversión del orden natural, por el cual “el chico en el colegio tendrá que explicar que su papá tiene un pilín, y su mamá tiene también pilín”, el morbo jocoso fijo en la entrepierna. Tradición, Familia y Pilín. Un obispo académico habla de kulturkampf, lucha cultural, donde nosotros, los raros, pasamos a ser instrumento del destructor de las cosas, que es siempre el materialismo histórico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo tomar la palabra en una ciudad donde el Vecino Naturalmente Indignado se atribuye el poder de decirlo todo antes de que uno pueda siquiera abrir la boca, porque cuando él habla, cree que habla la comunidad entera? Como el extranjero del libro de Julia Kristeva, nos quedamos con la rabia oprimida en el fondo de la garganta, callados aunque sea a medias. Nuestra opinión minoritaria o es muy poca o es demasiada, y por incomprensible o mal comprendida siempre resulta una insolencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una entrevista en C5N, Elisa Carrió se lamentó de que “la comunidad” (en estos días pareciera que los únicos seres que merecemos esa nominación somos los gays, las lesbianas y las trans) se obcecase con el matrimonio igualitario en lugar de agradecer la oferta de derechos en liquidación por parte del Senado, algunos tan bonitos como los que otorga el matrimonio: “Dicen que prefieren pelear por la palabra, aunque tengan que perder por eso los derechos”, aseguró, y con la mentira la Sibila del Impenetrable no se puso más naranja que de costumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 14 de julio, sin embargo, los gays, las lesbianas, las trans, tomamos la palabra, y nos quedamos afónicos de tanto festejo. Tomamos la palabra, y con ella todos sus derechos, incluido el derecho a no querer casarnos. Con la palabra, tomamos también la calle y corrimos alrededor del Obelisco, porque dejamos de ser, al menos dejamos de sentirnos, el extranjero silencioso de Kristeva. Quién sabe, las amargas lágrimas de la senadora Negre de Alonso en la derrota acreditaban que la Argentina se hacía por fin extranjera para sí misma, junto con nosotros. Miren, si no, cómo la hegemonía sexual se ha quedado sin lengua y sin sello. La marea naranja católica del día anterior en la Plaza del Congreso, donde vociferaba el Vecino Naturalmente Indignado contra el matrimonio igualitario, en nombre de esos niños conceptuales sometidos a la tiranía de los famosos dos pilines, tuvo que resignar el uso exclusivo de los nombres, que ya no serán para ellos lo mismo. Estarán ahora perdidos en el laberinto del lenguaje, como estuvimos perdidos nosotros, y tendrán que aprender que el universo ya no les pertenece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Va finalmente mi recuerdo hacia el adolescente conchetón de remera naranja, sonrisa beata y crueldad bien administrada, que una tarde de éstas, en la 9 de Julio, me ofreció un volante lleno de esa cantinela de un papá, una mamá y un orden natural. El chico parecía aupado en una paz inconmovible, como quien camina por encima de la farsa de un mundo que, no obstante, sabe que los suyos mantienen bajo custodia. Yo iba a discutirle, pero me di cuenta de que sería inútil, porque él era subsidiario de la razón suficiente. Lo miré con la misma tranquilidad con la que me hacía el convite de la propaganda, y le dije “metétela en el culo, así los dos quedamos en paz”. Después me dio un poco de pena, verlo tan necio. El angelito de la remera naranja, pobre, estaba luchando contra el Angel de la Historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Alejandro Modarelli&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Informe para una academia: Congreso de Formas de Vida&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a decir, como muchos de los integrantes de la Cámara alta aclararon, que yo tengo un amigo homosexual. Tampoco, como solía decirse hasta hace unos años, que tengo un amigo judío. Diré algo más radical: yo tengo un amigo fascista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este amigo, naturalmente, negará su fascismo diciendo que es anarquista y que su rabiosa oposición al matrimonio universal se basa en una repugnancia total y definitiva a cualquier forma de estatización de las relaciones humanas. Esa forma radical de pensamiento (que en momentos de excesos alcohólicos cualquiera podría suscribir) es lo que en filosofía política se reconoce como anarcocapitalismo, una de las máscaras que el fascismo tiene, con su desprecio a la juridicidad, las instituciones, las burocracias parlamentarias y todo lo que no tenga que ver con el decisionismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según su criterio, habría que prohibir totalmente el matrimonio, y no ampliar su alcance. No discuto con él (¿quién puede o quiere discutir con un fascista?), pero sé que se equivoca en varios puntos, pero sobre todo en uno: el nivel de análisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquiera puede poner a trabajar las hipótesis de Engels en El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado y declarar que allí está el Mal. Claude Lévi-Strauss se dejó llevar por la misma ilusión metodológica y en un texto memorable, la “Lección de escritura”, incluido en Tristes trópicos, declaró que escribir volvía a las personas esclavas de la Ley y las sometía a un ritual de poder. La historia de la escritura, en su perspectiva, coincide con la historia de la dominación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, Lévi-Strauss tiene razón en un nivel de análisis, pero en otro no. En países como la Argentina, con índices endémicos de analfabetismo, una hipótesis así carece de todo fundamento liberador. Sólo desde la “grandeur de la France”, con su probada eficacia escolar, podría sostenerse una versión tan pesimista de la alfabetización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el matrimonio universal pasa lo mismo: podemos señalar las miserias del “instituto matrimonial”, pero sólo a partir de su universalización, es decir, de la transformación de un privilegio en derecho. Ya podremos reírnos de la épica pequeñoburguesa de las locas y tortas casamenteras (como del voto obligatorio), pero lo primero es la causa de los universales (y después, su crítica).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto como introducción al comentario crítico del debate senatorial a propósito de la ley universal de matrimonio, que duró mil horas y que, como todo congreso académico, abundó en estupideces y poquísimos memorables momentos de claridad y brillantez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, como lo que se debatía era la regulación legal de una forma de vida (porque las formas de vida, correlativas de actos de discurso, son instituciones propiamente jurídicas), los senadores y senadoras se entregaron a un rápido repaso de la historia de la sexualidad, las etimologías, los sistemas de parentesco, la institución griega de la pederastia, los chamanes y su relación dinástica con los hombres-mujeres, la determinación de la economía sobre la cultura, la psicología y los procesos de identificación, las relaciones entre cuerpo y género, en fin: un congreso de ciencias sociales o, más precisamente, sobre formas-de-vida, es decir: sobre la guerra civil que las define y las constituye (supongo que muchos académicos, becarios y estudiantes habrán estado en estos días redactando los discursos senatoriales, porque ya sabemos cuán brutos son nuestros políticos como para poder suponer que, de pronto, aparezcan citando a Gide, el Retrato de Dorian Gray, Virginia Woolf, Sor Juana Inés de la Cruz, Juana de Arco (que de psicótica belicosa pasó a ser torta asesina, en una apresurada operación de interpretación cultural) o Habermas, y estableciendo deliciosas diferencias entre el pater y el genitor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las posiciones eran, por cierto, dos (dejo de lado las abstenciones, que fueron pocas y cobardes): a favor del matrimonio universal y en contra. El debate, como era bizantino (porque el matrimonio entre personas del mismo sexo ya existe, porque las familias homoparentales ya existen, porque el mundo ya es el mundo), abundó en delicias retóricas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los argumentos de quienes estaban en contra eran de una estupidez y de una ignorancia que no merece comentario alguno. Baste señalar el modo en que el odio se filtraba en las hipócritas posiciones que partían del reconocimiento de la aceptación de la homosexualidad como realidad (“yo tengo amigos homosexuales” o incluso, como se animó a decir la siempre perfecta Hilda de Duhalde, “familiares homosexuales”) y la insoportable cantinela: “Yo no discrimino”, como si la discriminación fuera un verbo que pudiera declinarse en primera persona. No, señores y señoras de derecha: “discriminar” (como “asesinar”) es un verbo defectivo y sólo se conjuga en segunda o tercera persona: usted discrimina, ellos discriminan. Y el que es capaz de pronunciar un juicio semejante nunca es uno, sino el objeto de discriminación. “Yo no discrimino, pero ustedes son distintos”, ellos decían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La siniestra informante señora Negre de Alonso no cesó de aclarar que ella no discriminaba, aun cuando se escandalizaba ante la mera hipótesis de tener que enseñarles a los niños, ahora, que además de hombre y mujer (“como se nace”), la sexualidad es construida y hay homosexuales, bisexuales y trans. Y defendió a los objetores de conciencia (tuvo que contestarle Norma Morandini). Señora Negre, usted se tiñe el pelo y es probable que el agua oxigenada haya destruido su masa encefálica: nada tiene que ver una ley de matrimonio universal como la que se discutía con la educación sobre determinadas variedades de lo viviente, lo que usted piense sobre lo normal y lo desviado no les importa ni a las Carmelitas que se cartean con Bergoglio, y a ninguno de nosotros nos interesa que tal o cual portero tribunalicio quiera o no casarnos. Para eso hay muchos empleados en el Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos de los objetores del proyecto con media sanción en Diputados (luego de insistir en su respeto a los derechos de las minorías sexuales) seguían machacando con los fundamentos “naturales” de la familia (como si a uno pudiera importarle el modo en que las cucarachas, las hormigas o las garrapatas viven para decidir su forma de vida). Las más lamentables eran una senadoras de provincia (yo soy provinciano y odio a los porteños, de modo que puedo pronunciar sin mala conciencia un juicio semejante), medio empastilladas y temerosas del juicio de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El más sólido de los representantes de la derecha fue Luis Naidenoff, de la UCR. Esgrimió argumentos leguleyos con gran solvencia que, si uno fuera idiota, habría aceptado sin dudar. Y la más astuta, la ya citada Chiche, que dijo el único argumento que podría haber frenado la iniciativa parlamentaria: el tema no es prioritario en un país donde hay miseria, hambre y los jubilados no cobran el 82% móvil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como la derecha, además de vil, es torpe, hizo caso omiso de tal argumento y se lanzó locamente a discutir lo natural, lo cultural, la infancia, la moral, la ética, las relaciones entre formas de vida y actos (jurídicos) de discurso, en fin: los temas de la filosofía más actual y más italiana, pero sin mayores respaldos argumentativos. Ahora, que se jodan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos repitieron argumentos eclesiásticos: los homosexuales tienen más de quinientas parejas. Es como si dijeran: “¿Pero cómo? ¿Además de coger mucho, quieren casarse?”. Y sí, señores, disentimos del heterosexismo por aburrimiento, y volvemos al instituto familiar por agotamiento. Ustedes, además de coger mal y poco, son malos padres. ¿Vieron qué paradoja?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un médico neuquino, que se oponía al matrimonio universal, dijo o insinuó que ya hemos avanzado bastante, y que como ya nadie apedrea a los homosexuales (en fin, digamos), deberían contentarse con eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una señora inverosímil se alarmaba porque, de acuerdo con el proyecto de ley, los hombres podrían pedir licencia por maternidad. Y otra, que a todas luces hacía mucho tiempo no le veía la cara a Dios, levantó su dedo admonitorio alertándonos de que la Argentina será proveedora de niños para los países donde hay parejas homosexuales reconocidas por la ley. Y otra, con voz de pito, denunció que se violaron los fueros porque dos senadoras fueron puestas en el avión presidencial, “como antes se encarcelaba a los disidentes”. Y agregó, perdida en unas nubes de Ubeda: “Yo tengo mucho proyecto de aborto” (ella misma parecía uno).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los que estuvieron a favor de la ley se destacaron el insoportable Daniel Filmus, el cordobés Juez (genial: una precisa y deliciosa combinación de humorista, sabio de vereda y filósofo cínico), la chaqueña Corregido, calma y brillante al mismo tiempo, Blanca Osuna, Samuel Cabanchik, Oscar Castillo (que hizo una historia del amor deliciosa y puntuada de ironía, con menciones a las manducaciones por las que Julio César fue tan querido entre su tropa, y a la amistad mítica de Aquiles y Patroclo). Giustiniani, del Frente Cívico, citó a Jürgen Habermas. Pichetto, como siempre, bruto como un arado, desagradable y molesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero más allá de los retazos de ciencias sociales, hubo mucho clasicismo, mucha cosa griega y romana, y mucho humanismo. Fue como un Renacimiento por TV (que conste: TN transmitió los discursos casi sin interrupción y cortaba los discursos más salvajemente reaccionarios; Canal 7 no puso casi nada al aire).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María Eugenia Estenssoro, de la Coalición Cívica, finísima como siempre, señaló que las mujeres pueden identificarse “con esta situación (discriminatoria) que venimos a resolver”. Confesó que le gusta decir que “soy casada, divorciada, madre soltera y concubina”, y que eso demuestra la evolución de la familia. Sobre el proyecto alternativo de unión civil señaló que es “súper-precario, lamentable, escandaloso”, y lo probó sobradamente. Habló de sistemas de parentesco y destacó que los homosexuales quieren “relaciones sanas, dignas, dignificadas”. Y tiene razón. Puede quedarse tranquila la derecha: de estas uniones que el Senado ajustadamente ha garantizado no sale un niño puto ni una niña torta ni por casualidad. Esperemos que la Iglesia y la Televisión, que tanto han hecho por la proliferación del goce, sigan proveyendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Daniel Link&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SOY© 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-2951832651733328695?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/2951832651733328695/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=2951832651733328695&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/2951832651733328695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/2951832651733328695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/07/el-matrimonio-es-historia.html' title='El matrimonio es historia'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TEA8QsL7rEI/AAAAAAAABN0/nY99LkDk7bw/s72-c/108.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-3635442218223276851</id><published>2010-06-27T17:12:00.002+03:00</published><updated>2010-06-27T17:14:57.815+03:00</updated><title type='text'>La crónica de luto</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TCdc2vqhy5I/AAAAAAAABNs/uKmL5GhXQhA/s1600/97.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 213px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TCdc2vqhy5I/AAAAAAAABNs/uKmL5GhXQhA/s320/97.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5487456766551772050" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Ocho minutos de aplausos marcaron el comienzo de la despedida que la Ciudad de México, le dio a su escritor Carlos Monsiváis. Un gran amigo suyo, el flautista Horacio Franco, colocó una bandera gay sobre el féretro. Luego alguien agregó una bandera de México. Y siguieron los símbolos. El cronista implacable, de cuerpo presente, siguió dando de qué hablar y por qué llorar. Quedan sus lectores y lectoras como trece gatos locos, y huérfanos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos banderas sobre el féretro de Carlos Monsiváis, el pensador de las costumbres, el crítico cultural más importante de México y “el único escritor mexicano que la gente reconoce en la calle”. La bandera nacional y la bandera del Arco Iris, juntas. El velatorio es en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad. Su despedida de museo no le hubiera disgustado, porque era coleccionista de todas las historias públicas y privadas; un arqueólogo de la cultura popular y los movimientos sociales. Ningún cambio de época se le pasaba por alto. Le hubiera hecho gracia posar ahora de pasado admirable, delante de las cámaras de televisión. Elena Poniatowska, la gran amiga, se acuerda del deudo más dolido, y se dirige directamente al muerto: “Soy una señora de 78 años, con 10 nietos tras de mí, y quiero decirte que nada en los últimos meses de tu enfermedad me ha conmovido tanto como el amor que te tiene Omar. Su dolor te honra, su entrega es tu trofeo y a mí me hace entender lo que significa la existencia real del amor sin límites”. Así habla la Poniatowska del viudo de Monsiváis, y no se les mueve un pelo a algunos de los políticos presentes, muchos en carrera dentro de un partido de la derecha mal maquillada como el PAN, que tiempo atrás recurrió ante el Tribunal Constitucional para herir de muerte al matrimonio igualitario aprobado el año pasado en el DF.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos banderas entrelazadas. Y sí: se ha colado entre los deudos acreditados aquella cría del Orden Establecido, que se hace televisar este 19 de junio de 2010 con todos los recursos gestuales aprendidos, sobre todo el de la fácil circunspección, porque estos funerales del autor de Los rituales del caos, por más que provengan de un homosexual, califican de patrios y no hay que perdérselos. El PAN se pregona “partido de la derecha moderna”. Su modernidad les ha enseñado que la tolerancia es ahora un valor globalizado, y como muestra basta oír a Felipe Calderón, el presidente panista de la República, que respeta a las parejas “formadas por personas del mismo sexo”. Las respeta, sí, pero a la vez certifica que no hay que autorizarles demasiada calidad jurídica, porque, ay, la “constitución habla de mujer y varón para el matrimonio”. La privatización de recursos naturales, pero también la defensa de la familia tradicional, pertenecen al inventario de su ideología que cree superadora de viejos estilos y contenidos. Ahí están ellos los superadores, con la cara dura, simulando un homenaje al maricón que los insultaba como un caballero. Acá en Argentina no tenemos un Monsiváis, que si no, ahí estarían de pie, derechitos, Macri y De Narváez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los señores del PAN no quieren pringar su respetabilidad remunerada rozando la otra bandera que cubre el cajón, que es la del orgulloso arco iris. Vaya junta ésa, los colores de México entreverados con la insignia revulsiva de las tortilleras y las jotas. Ni muerto este Monsiváis dejará de poner en aprietos a la Sociedad de la Decencia, que no ha podido convertirlo a la fe de la hipocresía. En medio del debate por el derecho al matrimonio igualitario en el DF, la Monsi, como se reconfiguró su apellido en los registros de bautizos gay, ensayó una invectiva que, a pesar de su firulete mexicano, uno puede comprender de inmediato: “Ah, dioses, cuando oigo hablar de la derecha moderna y observo la homofobia de los panistas, me dan ganas de quitarles el seguro a mis canicas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha muerto la Monsi a los setenta y algo, y el duelo verdadero es de los librepensadores, y el de los libres cogedores. No hay gay, no hay lesbiana ni trans de México que no le deba a él una cuota de su coming out, su conciencia de paria en rebeldía, y la recuperación pedagógica de una memoria histórica. Entre la proliferación de sus artículos y ensayos, rescato acá su “Gran Redada de los 41”, porque ayuda a la revisión de ese aire de familia que reúne las políticas del masculinismo y la homofobia en los países hispanoamericanos.&lt;br /&gt;Trabajos forzados&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el México del liberal Porfirio Díaz los maricones chulos y coquetones entran al salón de los debates nacionales a través de las páginas de policiales de los diarios. Cuarenta y un locas de sociedad descubiertas por gendarmes en un jolgorio de 1901, la mitad vestidas de mujer y compitiendo por el puesto de la más bonita. La Monsi aprovecha la recuperación histórica del famoso incidente, que como consecuencia impuso a los detenidos la lección moral de trabajos forzados con pico y pala, como si con eso las jotas se olvidasen del gozo del corset. Recupera la anécdota urbana porque, escribe, “entrega a los gays de México el pasado que es, en síntesis, la negociación interminable con el presente”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos banderas en el funeral. Si ya no se puede esperar nada mejor del orden policial en México o en Argentina, habrá que detener los embates de los tiempos con el aparato de una Justicia todavía colonizada por la “familia judicial”, un familia endogámica en donde la cría nace siempre católica. Minga el matrimonio gay, pero no obstante hay que saber cuidar el estilo. Ningún fallo contra la libertad de amar prescinde ahora, así como así, de las barrocas explicaciones posteriores, porque la vida democrática se ha vuelto tan cosmopolita como el movimiento por nuestros derechos humanos, y entonces los argumentos cavernícolas deben también globalizarse. La Monsi pasa revista a los archivos de la homofobia institucionalizada, donde se transita desde el “Arte puro=puros maricones” de los intelectuales orgánicos de la antigua Revolución Mexicana, hasta la invención del término “niños juguete” que utiliza hoy la Arquidiócesis de Guadalajara cuando se debate el derecho a la adopción para parejas formadas por personas del mismo sexo.&lt;br /&gt;Lágrimas de subcomandante&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dice en México que el subcomandante Marcos leyó más a Carlos Monsiváis que a Carlos Marx. Y que por eso derrama hoy sus lágrimas bajo el pasamontañas. Las batallas de y por los desposeídos de Chiapas incluyeron en el variopinto frente de discursos los derechos de gays, lesbianas y trans. Los manuales de la injusticia clasista abrevan también en el machismo, eso lo repite Marcos, y si el término va perdiendo su prestigio, mucho menos lo pierde su conducta. El machismo en los varones desposeídos se convierte en horrible arma compensatoria contra la humillación cotidiana, pero en los poderosos se glorifica y politiza en artículos de los códigos penales y en prohibiciones explícitas de los códigos civiles. Entre los comentarios al pie en sus capítulos, el machismo inscribe sus crímenes de odio, contra los cuales Monsi exigía incorporar a la ley escrita una figura específica. En Homofobia reproduce el testimonio del asesino serial Marroquín Reyes, que se autoelogia después de ser apresado: “Le hice un bien a la sociedad pues esa gente hace que se malee la infancia... Digo, se sube uno al Metro y se van besuqueando, voy por la calle y me chiflan, me hablan”. Ya lo ha dicho un conocido psicólogo puritano de Colorado en su Instituto para la Investigación Científica de la Sexualidad: hay que cuidarse del placer homosexual, porque los gays somos como pastores evangélicos, predicamos con el cuerpo y así conseguimos conversos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos banderas en los fastos de su muerte. A la par que se extiende el término homofobia en el glosario de las instituciones y en los medios de comunicación, los políticos consideran imprescindible dar muestras de que no los comprenden las generales de la ley. Detrás de los simuladores, lloran en serio a Carlos Monsiváis las locas y las tortas. Lloran “las metreras”, como se conocen a los chicos gays que se trepan al primer vagón del Metro en las horas pico y que (hace Monsi la crónica en Apocalipstick) convierten la estación Hidalgo en la coreografía de sus estrategias yiratorias.&lt;br /&gt;El pensador de los baños&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Metrera confesa, además de académica, uno de los chicos del funeral me cuenta por mail: “La primera vez que me crucé con la Monsi fue en Insurgentes Sur, cerca del Trade Center. Yo tenía 20 años, y lo reconocí al instante. Le hablé con timidez. Carlos, le dije, estoy leyendo tu libro Los rituales del caos y me ha encantado. Me agradeció y me preguntó por una dirección, porque iba a presentar un libro. Me invitó a acompañarlo pero me disculpé porque tenía una reunión con compañeros, así que nos despedimos. En ese momento no tenía ni puta idea de que al escritor le decían La Monsi... Años después, aproximadamente en 2002, como parte de una investigación en buscar alternativas para prevención del VIH-sida en saunas, iba seguido a los baños de Rocío, un sauna en la Colonia Portales, donde Monsiváis vivió siempre. Siempre lo veía ahí leyendo La Jornada, y después de un rato se quedaba dormido. Le gustaba manosear a los jovencillos, pero la mayoría de las veces eran ellos quienes se ofrecían a enjabonarle la espalda... Una amiga güera (rubia) se lo encontró en los baños una vez y la Monsi le quiso tocar las partes. La güera le dijo ¡ay Maestro!, y le retiró la mano”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una de sus últimas entrevistas, Carlos Monsiváis dijo que escribía “por la inexorable urgencia de iluminar a mis compatriotas, pero sé que se oiría tan ridículo que me daría risa decirlo y entonces tendría que retirar la frase en medio de sospechas muy serias sobre mi salud mental”. En sus funerales de las dos banderas cabe entero el ecléctico México de la Virgen de Guadalupe, que es la patrona de todas las mezclas. El náhuatl, el maya y el castellano de Alfonso Reyes. Ahí delante del maravilloso cadáver conviven la Kahlo, la Félix, la Poniatowska y algunas disimuladas legionarias de Cristo; los herederos ideológicos de Porfirio Díaz y los caminantes nacos que conduce el subcomandante desde Chiapas al Zócalo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Revueltos todos como en botica, como los trece gatos huérfanos que ahora la familia de la Monsi culpa de su enfermedad respiratoria. Todos mirándose de reojo, develados, iluminados, hechos crónicas urbanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Alejandro Modarelli&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-3635442218223276851?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/3635442218223276851/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=3635442218223276851&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3635442218223276851'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3635442218223276851'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/06/la-cronica-de-luto.html' title='La crónica de luto'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TCdc2vqhy5I/AAAAAAAABNs/uKmL5GhXQhA/s72-c/97.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-837125484790403187</id><published>2010-06-12T20:14:00.003+03:00</published><updated>2010-06-12T20:18:47.096+03:00</updated><title type='text'>Código retro</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TBPBJxZRBXI/AAAAAAAABNk/660Z5dDQ414/s1600/10.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 232px; height: 116px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TBPBJxZRBXI/AAAAAAAABNk/660Z5dDQ414/s320/10.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5481937545062319474" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Los levantes no fueron siempre por Internet, aunque usted no lo crea. Malva, memoriosa señora trans integrante de la redacción de la revista El teje, sistematiza especialmente, a pedido de SOY, técnicas de levante de antaño sin olvidarse de consignar ventajas y desventajas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El código, el lunfardo, tengo entendido, fue forjado en el ámbito carcelario transformándose con el uso y con el tiempo en guía elemental para la convivencia entre reclusos y también para pequeñas sociedades. Creo yo que los ladrones de entonces no eran los de hoy. Los de entonces se consideraban ladrones profesionales, dotados de cierta ética, esto es, respeto por la vida humana y solidaridad con todo aquel que compartía su barrio. El código del hampa incluía protección entre familias, ayudar con el bagayo. La cultura del delirio ha cambiado, como todas las subculturas. Por eso, en lugar de detenerme en este lamento, voy a adentrarme en lo que me han llamado, que es concretamente recordar los códigos propios que teníamos para el levante del chongo, nosotros los jóvenes de entonces, los diferentes sexuales de muchas pero muchas décadas atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La técnica gestual&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según mis recuerdos, las más usadas fueron la gestual y la manual. Trataré de explicar su mecanismo no sin aclarar que en mi época de adolescente, en Buenos Aires, hubo lugares propicios para aplicar esta metodología. Por ejemplo, el café-pizzería de la calle Rojas, en Caballito, que tenía una vitrola que por veinte centavos nos regalaba la música elegida. Allí, por las noches se reunían exponentes de un estrato muy particular. Los soplanucas, los vivillos, los ladrones y obreros del lápiz, amén de provincianitos buscones que para hacerse ver hacían sonar una y otra vez el mismo disco con las voces de Antonio Tormo o Margarita Palacios. Todos dispuestos a ser levantados por algún Toto, que seguro les daría para comer y dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La marica en cuestión le hacía una seña con el dedo índice levantado o bien con la mueca de un beso lanzado al aire. Si la respuesta era afirmativa o con un gesto idéntico, el provincianito buscón o el vivillo respiraba, porque entonces morfi o atorro estaban asegurados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La técnica manual&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir del año ’47, estos cafés comenzaron a ser visitados por una policía con metodología bien específica: las razzias moralizadoras avanzaron justificando su atropello con la defensa de las buenas costumbres. La aparición de la nueva policía peronista nos mostraba sus garras. Ante este inconveniente nos refugiamos entonces en los cines continuados que habrían sus puertas desde las 11 de la mañana hasta pasada la medianoche. De acuerdo al horario, se proyectaban documentales, cortos de Chaplin o Laurel &amp; Hardy, rematando con los clásicos dibujos animados. Tuvimos que amoldarnos a la situación, aunque muchos totos no asumieron que los tugurios de Flores, Mataderos y Palermo ya no daban para el puterío, y así les fue, como mínimo 30 días por la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí surge con creces el levante manual, que se acentuó en los cines continuados. Nos resultaba audaz, y en cierto modo temerario, pero había que arriesgarse. Entre la casi penumbra de la sala tratábamos de sentarnos en la butaca contigua a la de un chongo, que bien podía ser un vivillo, un soplanuca o un mataputo. Pasado un minuto de espera, el Toto comenzaba con el juego de “la mano muerta”, que consistía en rozar suavemente la pierna del chongo a modo de tanteo. Si el candidato era asunto, inmediatamente se abría de piernas y con un codazo te invitaba al toqueteo pleno, es de imaginar que la manito del Toto hurgueteaba la bragueta del pantalón, refugio del pedazo. En ocasiones el tipo buscaba ser masturbado, y eso era conocido en la jerga como “levantarse un pájaro”. También, luego de un rato, podía ser que el chongo con un movimiento de mano indicara el deseo de abandonar la sala para arreglar una salida o el coito inmediato. El maricón que tenía lugar estaba salvado, y para el que no, el zaguán de una casa, arbustos de una plaza o avenida eran hotel de paso. A esta conquista la llamábamos “levante de un soplanuca”. Haciendo referencia a que un tipo se dejaba llevar por una mariquita. Muchas veces teníamos la desagradable sorpresa al salir a la calle tras el chongo de que se trataba de una emboscada, un cana que había puesto la carne para la pesca de putos que llevaban a Devoto, 30 días. Los cines Eclerc, Mundial, Real, Cataluña y Radio City fueron testigos de lo que cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La técnica actoral&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto al levante callejero, es una modalidad con una dosis extra de ingenio, ya que se usaba la gestualidad, la mirada y el talento actoral. La mariquita mojaba con la lengua sus labios suavemente, con lo cual significaba la invitación al sexo oral, a lo que el chongo elegido, con un poco de suerte, respondería del mismo modo. Caso contrario, el puto recibía una furia de trompazos, o sea cobraba de lo lindo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se usó también el guiño de ojos, todo dependía de la capacidad de interpretación del chongo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Plaza Italia abría sus puertas La Enramada, lugar exclusivo para el chamamé, donde se sacaban chispas los correntinos bailando al compás de “El rancho’e la Cambicha” o “Kilómetro 11”. Ocurría que, generalmente, en las madrugadas domingueras todo el machaje salía de los bailes archi-caliente por las apretadas con las siervas. Los cafés aledaños, con sus nombres comerciales iluminados, le daban a la zona un aire pintoresco, en ellos se consumía lo tradicional, café con leche y pan y manteca, el submarino o el clásico chocolate con ensaimada. Dentro de este paisaje ciudadano, la marica ponía en práctica sus dotes actorales, que en un principio tuvieron éxito pero que luego fueron dejando de lado, ya que perdió eficacia debido a que la chongada mataputo se dio cuenta de que era un ardid.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡Señor! ¡Joven! ¡Muchacho! “De acuerdo al aspecto del chongo elegido era la palabra utilizada, dicha por supuesto con fingida preocupación para convencer. “¡Ay! Ando perdido y no encuentro la parada del colectivo.” Ese ¡Ay! debía ser dicho con un tono muy especial, le daba la pauta al chongo de que quien lo decía era un puto. “¿Vos me podrías decir dónde para el 60?” El tuteo funcionaba como un gancho para entrar en confianza. Mientras el mariquita hablaba, no apartaban su mirada de la bragueta del chongo. Podía suceder que el chongo no entendiera de inmediato y se necesitara hablar un poco más con ese tono maricón hasta que quedara claro. En ocasiones sucedía que el candidato era reacio o hasta maldito con las mariolas y de inmediato las sacaba de raje, puteándolas de arriba abajo. Cuántas veces el marica tuvo que salir corriendo como una gacela por la calle para salvarse del chimpunay.&lt;br /&gt;Conclusiones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A estas contingencias se expuso el diferente sexual de mi tiempo cuando procuraba su momento sexual en un época en que tuvimos todo en contra. Machismo homofóbico, discriminación social, opresión policial fueron los condimentos que sostuvieron sistemas intolerantes y anti-putos durante casi 55 años, vale decir, desde 1947 a 1983, cuando asoma en la Argentina una democracia con distinto perfil que comenzó a atemperar el abuso sexual en nuestra contra. Abuso apañado por un código contravencional, pergeñado en los comienzos del peronismo, cuya vigencia comenzó a quedar nula con el nuevo código de convivencia urbana bajo el mandato de Aníbal Ibarra. Como última reflexión debe agregar que el levante, con las características señaladas, ya no es posible. Los tiempos cambiaron, todo es distinto y lamentablemente este cambio cultural trajo como consecuencia el deterioro del espíritu y de la mentalidad del hombre común, integrante de una franja ciudadana importante, me refiero a la excursión sistemática del campo productivo de una gran masa laboriosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente, el diferente sexual de este tiempo hace sus levantes y sus citas cib con chongos por Internet, situación que lo pone bastante a salvo de peligros y contingencias que surgirían si pateara la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros códigos de conducta sexual fueron manifestaciones que corresponden a tiempos idos, y si los expongo ahora es para que nuevas generaciones se enteren de cómo vivíamos los homosexuales 80 años atrás. Sólo agregar, sin perder el humor, que nuestra modalidad para conquistar fue el alimento para nuestra sexualidad, en un tiempo en el que “el mono usaba chaleco”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Malva&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-837125484790403187?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/837125484790403187/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=837125484790403187&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/837125484790403187'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/837125484790403187'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/06/codigo-retro.html' title='Código retro'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TBPBJxZRBXI/AAAAAAAABNk/660Z5dDQ414/s72-c/10.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-8565109728235337606</id><published>2010-06-08T17:30:00.002+03:00</published><updated>2010-06-08T17:35:44.156+03:00</updated><title type='text'>Diego Gebel: pastor en los márgenes</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TA5VN_JXOYI/AAAAAAAABNc/MFpk2_CvWjI/s1600/DIEGO.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 299px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TA5VN_JXOYI/AAAAAAAABNc/MFpk2_CvWjI/s320/DIEGO.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5480411495333837186" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Nota del año 2008, pero vuelta a publicar en homenaje del fallecimiento del señor Diego Gebel.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es la última escena de la vida como laico de un niño llamado Diego Gebel.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Tiene doce años, pelo claro, lacio. Está parado en un jardín, en los fondos de una casa modesta del conurbano bonaerense. Mira al cielo y dice "Señor, si estás ahí, si existís, si tenés poder sobre algo, si podés hacer algo por ella: yo voy a ser tuyo, yo voy a estar siguiéndote por siempre".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el baño de esa casa, a metros del jardín, Nélida de Gebel, su madre, comida por tumores en los intestinos, en la cúpula clara de su útero de 45 años, se dobla de dolor, solloza, suelta fluidos como sucede desde que los médicos le dijeron señora se va a morir, y entonces ella hace lo que puede: se encierra horas a doler, a gritar sin que la oigan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el jardín, el niño llamado Diego Gebel levanta los ojos al cielo: él, hijo de católica y protestante sin interés en cosas de la fe, piensa en su madre medio muerta y en su padre alcohólico y siente las piedras de la aniquilación trepándole por la garganta y dice Señor: yo voy a estar siguiéndote por siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es 1974.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mi casa -dirá Diego Gebel treinta y cuatro años después- era una casa abrumadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hall del viejo cine Majestic, en la calle Vicente López de Villa Ballester, está vacío. Adentro, carteles que dicen Jesús, que dicen, también: Mansedumbre. Al frente, un escenario. Junto al escenario, una escalera que trepa hasta un cuarto y, en el cuarto, un escritorio, un sofá, dos paredes repletas de fotos. En las fotos, un hombre castaño y una mujer rubia abrazan a Isabel Sarli, Daniel Fanego, Georgina Barbarossa, Lía Crucet, Pocho la Pantera, Carmen Maura, Lucho Avilés, Diego Maradona, Gogó Andreu, Alejandra Pradón, Guillermo Francella, Cecilia Milone.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre castaño es Diego Gebel, y es pastor. La mujer rubia es Mabel Kinzler, y es su esposa. El cine Majestic, su iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ésta, la historia de cómo llegaron hasta aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La de la familia Gebel -mamá, papá, cuatro hermanos- fue, siempre, una casa estricta. Mamá Nélida y papá Federico, católica ella, protestante él, no eran religiosos, pero la ascendencia de ambos -inglesa, alemana- alcanzó para dar severidad a los retoños. No se veía televisión, no se decían malas palabras. Federico, el padre, fue carpintero toda la vida y fue, también, alcohólico y violento. Cuando los dos mayores se casaron y se fueron de la casa, Nélida parió a su último vástago, Dante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo venía mal -dirá Nélida de Gebel-. Pero después de Dante me puse peor. Diego fue mi bastón porque a mí me habían dado para morir en poco tiempo. Y un día él se fue al fondo y le pidió a Dios, y dijo Señor, si estás ahí, si hacés algo por ella, yo voy a estar siguiéndote por siempre. Y entonces mi hijo mayor, que ahora también es pastor, me insistió con que fuéramos a su casa. Cuando estuvimos allá me llevó a una iglesita de chapa. Pero nos quedamos en la puerta, y cuando el pastor dijo "que pasen los que quieran venir, que voy a orar por ellos", pasé por el pasillo entre toda la gente y me caí de rodillas. Sentí que me arrancaban algo, me sentí mal. Me llevaron a casa y me dormí. Al otro día apareció mi hijo mayor y me dijo: "Mamá, anoche Dios hizo una obra".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Dios, dice, había hecho: el médico no encontró en ella más que rastros de una cosa que se había detenido. Empezaron, entonces, a frecuentar una iglesia evangelista, la fe que la había curado. Federico, el patriarca, dejó de beber y diez años después devinieron pastores. Dante y Diego se entregaron a aquella fe que era la calma que nunca habían conocido. Cuando Diego tuvo 16, conoció a la niña de sus ojos. Se llamaba Mabel Kinzler; tenía doce. Se casaron tres años después y se mudaron a una casa propia. Tuvieron una hija, Silvana. Nueve años después, tuvieron otra: Melisa. Las dos se criaron en escuela pública, sin bares, sin bailes, sin novietes, sin viaje de egresado. Diego y Mabel estudiaban las cosas de la iglesia. Vivían de lo que él ganaba en la empresa Siemens, donde llegó a ser gerente de compras y ventas al exterior. Pero en 1991 dejó todo y se lanzó a lo que más quería: tener rebaño propio. Las cosas fueron bien. Pasaron del garaje de la casa a un local alquilado, y de allí a otro más grande, y en el año 2000, cuando la vieja estructura del cine Majestic se puso en venta, liquidaron la casa en la que habían vivido siempre y lo compraron. Un día, de paso por el centro, Diego Gebel se topó con lo que había visto cientos de veces por primera vez: las marquesinas de los teatros de la calle Corrientes. Y se preguntó: "¿Por qué Dios no puede tener un sitio acá?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Empecé a pararme en la vereda, a orar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pedir un lugar para llevar su iglesia: su iglesia, evangélica y tradicional, al centro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que llevó fue, claramente, otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa no es una casa, sino un departamento en piso ocho, en el centro de Villa Ballester, provincia de Buenos Aires. Un alquiler de tres dormitorios, baño, cocina, living, y eso es todo y todo eso es de dos colores: blanco blanquísimo y verde manzana: sillones blancos y almohadones verde manzana; floreritos blancos y floreritos verde manzana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nosotros teníamos todo naranja -dice el pastor-, pero mi hija, Silvana, se mudó, y como el departamentito de ella tenía las paredes pintadas de ocre, le quedaba mejor el naranja. Se llevó eso y yo puse todo verde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las cinco de la tarde. El pastor usa camisas con cuello generalmente mao, generalmente de colores: hoy es verde. La pastora, sentada en el apoyabrazos de un sillón blanco, ojos claros, negro ajustado, camisa abierta hasta la comisura, es rubia platino, la piel pulida, blanca. Melisa, la hija menor, dieciocho años, jeans ajustados, chaqueta de cuero, es rubia platino, la piel pulida, blanca. Silvana, la hija mayor, veintitrés años, casada hace seis, madre de Amira, jeans ajustados, zapatillas doradas, es rubia platino, la piel pulida, blanca. Aquí vive, también, Brian, doce años, desde que el pastor supo que ese nene que solía ir a la iglesia estaba internado en el hogar del cura Grassi (en la etapa terminal del hogar del cura Grassi) y pidió su guarda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cuando nos mudamos acá, nadie sabía que éramos pastores. Un día mis hijas sacudieron la ropa en el balcón, y el tender de la mujer de abajo quedó lleno de purpurina. Vino enfurecida; me dijo: "No sé qué harán vos y tus hijas, pero las mías estudian y trabajan, y no pueden ir con los calzones y el jean llenos de purpurina".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el año 2004, cada lunes de noche, en el Teatro Concert de la avenida Corrientes 1218, el pastor Gebel, su mujer y sus dos hijas, escoltados por miembros de su iglesia, montan un espectáculo gratuito, un show de travestis encendidos, sketchs de humor no refinado, cuadros de bailes y canciones y -ésa es la gracia- un breve monólogo en que él, el pastor, insufla variaciones del mensaje que le importa: que a los solos, los rotos, los travestis, los gays abrillantados, las vedettes en franca retirada -su público de siempre- Dios los ama. Y después, y todavía, él y su mujer y sus dos hijas, escoltados por miembros de la iglesia, marchan al cabaret más conocido de Buenos Aires para llevar el Verbo a las mujeres profundas de la noche: marchan -los preservados de todo: del alcohol, de las drogas, del sexo fuera del matrimonio- a llevar la religión a aquella orilla en que la religión se eriza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la planta baja del shopping Abasto hay un bar. Ahí, Pocho la Pantera recita versículos de la Biblia. Pocho la Pantera es músico de cumbias, devino evangelista en 1995 y, desde su conversión, canta también música cristiana. En 2004, Diego Gebel lo contrató para cantar cristiano en el cine Majestic, su iglesia de Villa Ballester.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Diego me comentó que quería estar en la calle Corrientes. Y le presenté al dueño del Teatro Concert. Empezó los lunes. Un día fui a cantar yo, pero me olvidé las pistas de las canciones cristianas. Y Diego me dice y bueno, cantá El hijo de Cuca. Y canté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es probable que el pastor, aquella noche, haya vislumbrado alguna cosa. Después llegó Mariana y, entonces sí, Corrientes 1218 empezó a llenarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mariana A vive en un departamento pequeño de Almagro. En una de las paredes hay una foto enorme: alta y en torsión, de espaldas pero mirando a cámara, las nalgas duras y el roce tardío de una boa blanca que se derrama a sus pies. Mariana es actriz, vedette, travesti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo conocía a Pocho y él me preguntó si quería hacer un show en un lugar donde iba a hablar un pastor evangélico. Le dije que ni loca. Igual me lo presentó. Y yo le dije: "Mire que yo voy a ir con la teta y el culo al aire". Me dijo que sí. Lo hicimos una vez, y fue muy bien. Y otra vez. Después, él confió en mí como para que organizara el espectáculo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el espectáculo, que lleva por nombre Predicando entre plumas y strass, participan, además de Mariana A, Carlette Lamour -transexual-, Lorena Casal -travesti-, Ley­la Breach -transformista-, los bailarines Martín Marín y Mariano Livetti, Natasha Durán -bailarina y conductora del programa El garage-, Silvia Peyrou y Beatriz Salomón -desde hace dos semanas-, además de la familia del pastor en pleno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todos cobramos sólo el viático, de cincuenta, cien pesos. Pero el pastor siempre va a pérdida. Alquila el teatro, no cobra entrada. Y todo eso para usar diez minutos y hablar de Dios. Fue vivo. Hizo eso para llegar a quien quiere llegar. El gay es una persona muy religiosa y el catolicismo no lo acepta, el judaísmo tampoco. Este movimiento sí. Y él no es un hombre que se presenta diciendo "les vengo a cambiar la vida".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz de Juanito Belmonte en el teléfono es entusiasta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo empecé a ir al teatro por Mariana. Ella me dijo si quería ir y me pareció bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juanito Belmonte, representante de Enrique Pinti desde hace treinta años, aportó al show del Teatro Concert lo que faltaba: una buena rociada de caras conocidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Empecé a entregar la Medalla del Exito. Yo invitaba a las estrellas y ellos iban porque me conocían. He llevado a Alfredo Arias, a Marilú Marini, a Carmen Maura, a Enrique Pinti. Yo soy católico, y a mí los pastores me parecen chantas. Y este hombre no. Me pareció muy bueno. El y su familia se mueven en este ambiente con una gran ingenuidad. Yo creo que él quiere llegar a esta gente que de otro modo no se acercaría a él. Pero que también tiene un costado cholulo. A lo mejor le hubiera gustado ser artista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hola, Lía, cómo estás. Cómo está Tony.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su casa blanca y verde manzana el pastor va y viene de la cocina al living. Lía es Crucet, oveja de su iglesia. El pastor tiene también el número de Zulma, de Isabel: a todas las llama por su nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, bueno. Si Dios quiere. Chau.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es martes y el sol se puso. El pastor, sentado en sillón blanco, cuenta de los comedores que tuvo en tres villas. De cómo, en esos años, era un pastor tradicional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Esa gente tiene necesidad de Dios, y que no hay mucho por dónde canalizar. Los travestis, los gays, van a la iglesia oficial y no los dejan comulgar. Si van a la evangélica, les ponen una mano en la cabeza y sal Satanás. Yo no tengo el pensamiento secreto de decir "quiero que cambien". Yo quiero que conozcan a Dios. Pero claro que yo soy una amenaza, un pequeño problema para mi religión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De los cuatro hermanos Gebel siempre fue Dante, el más chico, la estrella del firmamento familiar. Es pastor, vive en Miami, llenó con su prédica el estadio de Vélez en 1996, el de River en 1997, el de Boca en 2000 y el Luna Park tres veces gracias a su show Misión Argentina, luz, sonido y palabra de Dios, en el que lucha contra el mal vestido de Neo en The Matrix. Y, aunque criticado también por eso (por esa espectacularidad que puede tapar el mensaje), lo que más se escucha sobre Dante es palabra de admiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio falsario, en cambio corrupto, en cambio renegado, perjuro, hereje, sacrílego: todas esas cosas se dicen, se dijeron, de su hermano Diego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lunes. Once y media de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Corrientes 1218 hay luces de franco cabaret, mesas con manteles y sesenta personas: señores con nena al lado, travestis muy bien plantadas. En un buffet con aires de kermesse, atendido por mujeres de la iglesia, se exhiben porciones de tortas y de tartas, Gancia, Fernet y Coca-Cola. Sentada en una silla alta, botas de charol, suéter celeste derramado sobre un hombro, está Silvana, la hija mayor. En primera fila, en una mesa multitudinaria, el doctor Cormillot. En el escenario, Mariana A versión rojo y piel desnuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todos los artistas estamos aquí gratis -dice Mariana-. Lo hacemos por amor al arte y al pastor, que es él: el pastor Diego Gebel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música sube y el pastor, camisa violeta, pantalones negros, trepa al escenario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-A mí me costó mucho hacer que la iglesia entendiese cuál es nuestro sentir -dice el pastor-. Pero Dios no hace excepción con las elecciones, sean sexuales, de religión. Lo que sé es que Dios tiene el mismo amor por todos sus hijos. Yo les vengo a traer esa palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la hora y media que sigue el pastor sube y baja del escenario y, cada vez, presenta a las estrellas de su firmamento: una transexual que parodia una conversación con un pastor de la Iglesia del Reino Universal; transformistas que cantan, travestis que bailan el tango, un cuadro llamado La novicia rebelde, con Mariana A y Melisa en roles principales y minifaldas mutuas; el doctor Cormillot, que sube a buscar su plaqueta y dice que no sabe cómo apareció ahí. Después, más bailes, más piel -más hija del pastor en minifalda-, hasta que suena la canción Gloria, faltas en el aire, y el pastor dice bueno, planta un banquito, se sienta, hace un chiste sobre sus rollos y dice que por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por favor, ahora quiero que me escuche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y las luces bajan y todos -el señor solo con la nena al lado, y esa travesti y la vedette gastada- callan. Las respiraciones son estertores que levantan sus faldas en puntas de pie. Y en ese silencio ondulado el pastor habla tres, cinco, ocho minutos: historias de la Biblia sin demasiado adorno. Y después abre una llanura de silencio para sembrar, allí, lo que le place. Y lo que le place al pastor esta noche es esto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo quiero generar sed. Para que Dios pueda saciar, hay que tener sed. Por eso: sedientos, venid a las aguas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su teatro de revistas, sin lentejuelas ni luces ni música de fondo, el pastor dice yo estoy aquí:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo estoy aquí porque quiero provocarles sed. Porque vivo sediento de Dios y nunca me va a alcanzar lo que recibo. Porque no me conformo. Porque nada me alcanza. Porque Dios es mi sed. Por eso, a todos los sedientos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, al centro, suelta su flecha como quien conforta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-... acá-hay-agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre el silencio de la sala se esparce el líquido que cura:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo está tu corazón esta noche? Este aplauso es para tu Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente aplaude aplausos respetuosos, y quince minutos más tarde, también sucede esto: saludo del final y Mariana A y Lorena Casal y Carlette Lamour y Leyla Breach con tanga al hilo y sonriendo a toda máquina, el pastor con traje renovado, la pastora con tajo y con escote. Melisa y Silvana: con lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aciera es la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina. En su documento acerca de la homosexualidad, titulado Reafirmando valores evangélicos, dice: "(...) desde Aciera declaramos que es irreductible la sólida postura bíblica en la que las Sagradas Escrituras presentan los actos homosexuales como graves desviaciones. Dichos actos son intrínsecamente desordenados. Son contrarios a la ley natural. (...) Por todo esto no puede recibir aprobación, en ningún caso, por parte de la Iglesia". Consultada que fue, la oficina de prensa de Aciera no dio respuesta a la solicitud de una entrevista para conocer su postura oficial con respecto al pastor Diego Gebel. En la Unión de Asambleas de Dios, a la que Gebel perteneció hasta renunciar por, dice, presiones un tanto solapadas, la respuesta fue más explícita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cualquier cosa la llamamos -dijo, al teléfono, el pastor Gustavo Calardo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la insistencia, otro pastor agregó, días después:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dice el pastor Gustavo Calardo que le diga que cualquier cosa la llamamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Melisa Gebel, la hija menor del pastor, va a estar llorando en menos de un minuto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una noche helada, pero el cubículo de la iglesia de Villa Ballester permanece caliente. Es domingo, más allá de las doce de la noche. Su hermana Silvana está sentada, enfundada en un abrigo de descarne celeste pastel. Melisa lleva una campera de matelasé corta. Dice que estudia danzas en el Centro Cultural Borges, pero que su vida está en la iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La vida de los artistas es muy bohemia. Para mí, a esta edad, no estar casada es un atraso. Silvana se casó a los 17. Y mi mamá a los 16. A mí me encanta tener una familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora, de pronto, Melisa está llorando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es que nosotros lo vimos pasar por mucho a mi papá. La gente de la iglesia duda de la moral. Lo ven como el presentador de un espectáculo. Y la gente que va allá, los travestis, son unas personas maravillosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silvana: no se le mueve un músculo cuando -la voz lesiva- dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Creo que tienen una fascinación por las vidas nuestras. Y creo, también, que jamás querrían que fuéramos como ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son más de las dos de la mañana. Lunes, otra vez. En el primer piso de Cocodrilo hay dos caños de techo a piso, una mesa larga, un sofá, chicas con las nalgas puestas: la ropa de trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo llegué acá por Pocho -dice el pastor, sentado a la mesa larga junto a su mujer, frente a sus hijas, cerca de unos ocho o nueve miembros de su iglesia-. Me presentó al dueño, Omar Suárez. Alguien le había robado mucho dinero y yo le dije "Omar, perdoná". Y él dice que se sintió como impactado. Y me ofreció venir los lunes, presentar parte del show, y después hablar con las chicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abajo hay poca gente. Clientes dispersos, una rubia reticulándose en la barra. Dos mujeres acodadas saludan al pastor, que atraviesa la pista y regresa sonriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hay que mandarles un remise el domingo. Van a venir al culto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos o tres o cuatro horas después, dirá:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La iglesia convenció a estas chicas de que Dios está lejos de ellas. Cuando yo las veo pienso que mis hijas podrían haber salido de casa con un bolso y un jean, y venir acá y cambiarse acá adentro. Si eso pasara, a mí me gustaría que se encontraran acá con alguien que hiciera lo que yo hago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Los pastores evangélicos pentecostales o neopentecostales tienen estilos muy distintos, y cada uno encuentra un nicho de mercado diferente. La lógica evangélica es adaptar el mensaje, ir a cada uno como cada uno te va a entender y aceptar. Y lo que hace este pastor parece llevar la diversidad evangélica al extremo. Por un lado, hace algo característico de los evangélicos, que es mostrar a la familia: "Estamos tan convencidos de esto que no sólo vengo yo, sino que es un proyecto familiar". Pero acá se redobla la apuesta. No sólo muestra a su familia, sino que la viste, y la desviste, como ellos. Su discurso con respecto a gays y travestis es una vanguardia evangélica interesante: no los condeno, los amparo. Por otra parte, en el culto evangélico, todo -el canto, el baile- forma parte de un espectáculo sacro. Acá es la lógica invertida: es un show hecho por personas que no son religiosas, con un único momento religioso. Y eso es menos blasfemo que hacer lo contrario. Los evangélicos van a decir: "No, acá se pasó de la raya", pero desde una visión externa uno podría decir: "Mirá, está haciendo lo mismo, pero al límite", dice Alejandro Frigerio, antropólogo, investigador del Conicet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Villa Ballester. Domingo. Ocho de la noche. En el Majestic la orquesta toca redoblantes y marimbas. El pastor tiene un traje gris, una camisa rosa. Melisa: pantalón rojo. Silvana: el jean marcante, casquete imitación de tigre. La pastora es discreta: faldita beige, saco violeta, escote. Hay una ronda que baila, varios que tiemblan aferrados a cosas invisibles. Después, el pastor hará su prédica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo quiero que usted entienda que Cocodrilo es una joya a la que no le está dando ningún valor. Quiero que usted venga a Cocodrilo y al Teatro Concert y hable con esa gente. ¿A usted le molesta que yo ande con travestis?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nooo -dice la platea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ah, bueno. Porque usted es tan puro. Porque no quiere un pastor relacionado con cierta gente. A usted qué le importa que las almas se pierdan. Que se jodan los otros si decidieron ser trolos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, por diez, quince minutos. Siguen los testimonios, el diezmo, el pastor que, ya sobre el final, cierra los ojos y los fieles se acercan y él los toca y cae primero un nene de ocho años y después una mujer de pelo cano y después todos y después él mismo. Ya muy tarde, en sus oficinas, el pastor dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo sé que Dante, mi hermano, nunca haría esto. Y no sé si no tiene razón. Porque el precio a pagar te cansa. Yo perdí mucha gente. La gente se siente amenazada. Acá yo traigo travestis, transexuales, y los hago subir al púlpito. ¿Que un travesti se pare en el púlpito? La gente piensa: "¿En qué va a terminar esto?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lunes otra vez, y Cocodrilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los obreros de la iglesia son muchos: más de quince. Esta noche, además, el pastor trajo su troupe y ahora, en el primer piso, se aprontan para el ruedo: Carlette Lamour se arregla el corpiño, Mariana ajusta su plumaje. Abajo el cabaret arrasa. El dueño, Omar Suárez, sube al pequeño escenario y hace chistes, arenga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ahora quiero presentarles a mi asesor espiritual. Un fuerte aplauso para el pastor Diego Gebel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vestido de rojo, deslizándose sobre un reggaeton de Calle 13, el pastor sube y dice que ha traído un poquito del show.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Un poquito del show de la calle Corrientes que hacemos desde hace cuatro años...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y pasan, entonces, Carlette y Lorena Casal y Mariana A, y cuando una rubia en pelo se monta sobre el caño, los miembros de la iglesia apartan la mirada. Después, el pastor se despide así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Gracias. Ahora quiero que mi hija Silvana suba y les dé un mensaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Silvana sube. Y alguien grita:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Entregá a la nena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ella es una esfinge, un carámbano, de hielo. La miran todos. Los hombres: los clientes. Desde la barra, profundas, las chicas de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo tengo la vida entera dentro de la iglesia -dice Silvana con la voz clara-. Nunca antes había entrado a un boliche. Pero quiero decirles, a todas las chicas, que merecen, más que yo, la ayuda de Dios. Que Dios las ama, mucho más que a mí. Que Dios las guarda, que Dios las cuida. Que no dejen que nadie las discrimine, porque ustedes son muy amadas y son tan hijas de Dios como yo. No queremos llevarlos a la iglesia. Queremos que sigan con lo que han elegido. Pero que sepan que Dios está con ustedes. Lo mejor para todas las chicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces los aplausos: que son los aplausos de los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ahora les voy a cantar una canción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Serena, imperturbable, Silvana canta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que me alejé de ti pude volver para secar mis lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las tres y media de la madrugada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Leila Guerriero&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Copyright 2008 SA LA NACION | Todos los derechos reservados.&lt;br /&gt;www.lamandinga.blogspirit.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-8565109728235337606?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/8565109728235337606/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=8565109728235337606&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/8565109728235337606'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/8565109728235337606'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/06/diego-gebel-pastor-en-los-margenes.html' title='Diego Gebel: pastor en los márgenes'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TA5VN_JXOYI/AAAAAAAABNc/MFpk2_CvWjI/s72-c/DIEGO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-5393315221828838593</id><published>2010-06-08T17:15:00.002+03:00</published><updated>2010-06-08T17:19:51.293+03:00</updated><title type='text'>En el ojo ajeno</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TA5RYp1vahI/AAAAAAAABNU/fqDTL8cQfus/s1600/0064.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TA5RYp1vahI/AAAAAAAABNU/fqDTL8cQfus/s320/0064.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5480407280546441746" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Si es una práctica lo que define la homosexualidad del varón, ¿de qué forma de identidad participarán quienes optan por la masturbación solitaria o grupal, no como un sucedáneo de otra cosa sino como un fin en sí mismo? ¿Es el amor al propio cuerpo, el goce de la tibieza de la propia carne la más definitiva desviación o, tal vez, la cesación del sexo como barrera entre uno y otro?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA EXPERIENCIA DE SI&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Internet hay muchas clases de hombres. La mayoría de ellos aparentan o dicen ser jóvenes (Internet es el laberinto de las apariencias). Como en un parque temático, los afiebrados hombres que recorren los “salones” o las “comunidades” de Internet sólo esperan el llamado del amor: “Me gustás”, dicho por alguien que nos gusta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué los une? Una apariencia, la posibilidad de formar parte de una “comunidad imaginada”: una juventud física más o menos bien desempeñada, lo que –a su vez– es una garantía de disposición y pericia masturbatoria. Más allá de esos universales más o menos impostados en los que –a esta altura del partido– se fundan todos los códigos de comunicación electrónica, lo cierto es que en Internet hay muchas clases de hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mitad de los hombres de Internet dice tener cuerpos espléndidos. La otra mitad, no. Más de la mitad de los hombres de Internet (muchos más) hacen gala de una dotación sexual por encima de lo normal, y más de la mitad de los hombres de Internet sienten curiosidad por esas dimensiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mitad de los hombres de Internet tiene facciones regulares; la otra mitad, no. Los hay de todas las nacionalidades, pero en distinta proporción, lo que habla bien del quántum de cultura cibernética que atraviesa cada “nación”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como en todos los casos se trata de seres conscientes del carácter puramente convencional de la imagen que arman (¡seres hipersemióticos, tal y como la ciencia ficción había imaginado a los hombres del futuro!), el “plano” de su cuerpo a partir del cual cada hombre decide definirse (pectorales, miembro, piernas, pilosidad, altura, peso, edad, glúteos, gustos musicales y hábitos para el tiempo libre) dice bastante de la imagen que quiere ofrecer de sí y también de la imagen que espera recibir, del acuerdo necesario, por lo tanto, para que se encienda esa chispa que unirá dos conciencias durante un rato (¿la vida entera?).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay muchas clases de hombres en Internet. Caracterológicamente, responden a todos los arquetipos: los tiernos, los salvajes, los avaros, los salvajes, los tímidos, los dominantes, los sumisos, los generosos, los inteligentes, los desenvueltos, los tontos, los apurados, los que se toman su tiempo. ¿Qué los convoca? El deseo de escuchar o de leer las palabras “Me gustás” de labios de la persona indicada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque sos mi igual y porque me gustás valoro tu imagen (aunque sospeche que es inventada), y porque me habías mentido y creí tu mentira o tu ficción es que sos mi igual y es que me gustás. Mon semblabe, mon frère.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué sentido tendría el sexo –ahora que carece ya por completo de todo fundamento reproductivo– sino como dispositivo adecuado para encontrar esa reciprocidad del “me gustás”? ¿No es esa utopía la que sostuvo, durante siglos, todas las aventuras amorosas? ¿Qué haremos ahora que hemos alcanzado la certeza de que ese pacto funciona en el universo del tecnonarcisismo (y acaso en ningún otro)?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El plano, la palabra, el estilo del otro recortará aquella parte que vale por el todo: un perfil, el sentido del humor, la cultura, la brutalidad, el estereotipo o su afuera. Lo que sea que pueda gustar a quien se quiere llevar a pensar (¡que lo diga!, ¡que lo diga!): Me gustás. Me gusta eso que me mostrás, eso que me decís. Me gusta que me muestres eso. Que me muestres lo que me gusta me permite pensar que sabés algo de mí y que formamos parte de un mismo acuerdo, y que algo nos contiene, y que algo nos sostiene por encima de la violencia y la hostilidad del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hombres de Internet, es otra característica en común, jamás se entregarían en persona a un exhibicionismo tan intenso de sus almas desgarradas por el ansia sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos, probablemente los jóvenes más que los maduros, buscan una experiencia (sexual o amorosa). Necesariamente deben buscarla en Internet, ese universo completamente imaginario (o ficcional), porque, como decía Benjamin en la década del ’30, “hoy sabemos que para efectuar la destrucción de la experiencia no se necesita en absoluto de una catástrofe, y que para ello basta perfectamente con la pacífica existencia cotidiana en una gran ciudad. Pues la jornada del hombre contemporáneo ya casi no contiene nada que todavía pueda&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;traducirse en experiencia: ni la lectura del diario, tan rica en noticias que lo contemplan desde una insalvable lejanía, ni los minutos pasados al volante de un auto en un embotellamiento; tampoco el viaje a los infiernos en los trenes del subterráneo, ni la manifestación que de improviso bloquea la calle, ni la niebla de los gases lacrimógenos que se disipa lentamente entre los edificios del centro, ni siquiera los breves disparos de un revólver retumbando en alguna parte; tampoco la cola frente a las ventanillas de una oficina o la visita al país de Jauja del supermercado, ni los momentos eternos de muda promiscuidad con desconocidos en el ascensor o en el ómnibus. El hombre moderno vuelve a la noche a su casa extenuado por un fárrago de acontecimientos –divertidos o tediosos, insólitos o comunes, atroces o placenteros– sin que ninguno de ellos se haya convertido en experiencia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CLASES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay muchas clases de hombres en Internet, incluso en lo que se refiere a su identidad sexual: homosexuales, heterosexuales, bisexuales, intersexuales o transexuales. Pero llegado un cierto momento de la noche (o de la mañana, o del deseo) pareciera que esas categorías se desestabilizan por completo y una dimensión desconocida (que bien puede llamarse queer) se expande como una mancha de petróleo en los vastos mares de la soledad. El hombre (real o figurado) que ha decidido gastar su tiempo y posponer su sueño sentado frente a una pantalla en busca de un rato de placer (y el consiguiente derramamiento del propio material genético), el “cableado” que vive conectado a una computadora, tiene un antecedente obvio en el quemado de la cultura de las drogas. Postulada como adicción, la cultura de la computadora inmediatamente evoca una ética del uso (del uso de la droga, del uso de la tecnología) que amenaza las ideas corrientes de “humanidad” al proponer conexiones entre el hombre (como ser sexuado) y la máquina radicalmente nuevas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salvo el caso de vecinos de la misma ciudad, los usuarios de los diferentes canales saben que pueden “actuar” desde el más completo anonimato, o construir una identidad completamente ficcional. El cibersexo no es sino una forma hipersofisticada e interactiva de la masturbación: una vez aceptado el onanismo como solución sentimental, ¿por qué detenerse en la paja solitaria y no establecer círculos masturbatorios?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O, una vez aceptada la felicidad de una mano que conoce todos los secretos del propio cuerpo y que disfruta de esos contactos tanto como su dueño, ¿qué moral, qué barrera, qué limite se podría anteponer ante la proposición de reemplazar un pedazo de carne por otro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No habiendo identidad en juego, ni realidad alguna a la cual rendir la evidencia del propio deseo, todos los juegos, todas las clases de juegos parecen ser posibles, incluso inofensivos (en el sentido de que no ofenden ninguna moral, pero también en el sentido de que no exponen a quienes lo practican a ninguna consecuencia seria).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más que refrendar la antiquísima conclusión del Informe Kinsey (Comportamiento sexual del hombre, 1948), según el cual el 60 por ciento de los hombres participó al menos en una práctica homosexual después de los 16 años de edad y al menos un tercio de los hombres ha alcanzado el orgasmo en prácticas homosexuales, la inconsecuencia de la paja mutua o grupal (en cuya fantasía no existen ni la estigmatización, ni la impericia, ni las enfermedades de transmisión sexual) pareciera más bien el indicio de un desmoronamiento de todo sistema de categorización, lo que se llama queer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SITIOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La página Male Masturbation Techniques (www.male-masturbation-techniques.com), con tono didáctico, ofrece videos de diferentes técnicas masturbatorias (muchas de ellas sorprendentes y algunas de ellas descabelladas: la vieja historia de la mosquita a la cual se le quitan las alas en la bañera llena de agua, que alimentó nuestras fantasías de infancia, sería totalmente naïf en este sitio). Muchos de los tips que se ofrecen tienen que ver con la masturbación à deux (o à trois, o à sept) y las condiciones para el éxito del ménage (cómo evitar los nerviosismos, cómo multiplicar los estímulos, qué tipo de competencias son las más rentables: el que acaba más, o más lejos, etc...). En una de las entradas de ese sitio “Matías dijo” (traduzco del inglés macarrónico del mensaje): “Gracias Flipper por los videos de tipos pajeándose mutuamente y yo también gusto de los grupos de masturbación. ¡Adoro el blog y soy straight! Gracias de nuevo desde Argentina”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jackinworld (www.jackinworld.com) y Advance Masturbation (http://advancedmasturbation.com) ofrecen servicios similares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Whack it World caracteriza su misión en el mundo “absolutamente en relación con la masturbación masculina. El foco está puesto en todo tipo de hombres entre los 18-45 y sus técnicas para pajearse. Encontrarás jovencitos lampiños, potros de college, tipos promedio y bestias peludas. Este sitio es sobre pajas, con las ocasionales mamadas sólo por diversión. Con base en, pero no limitado a, Chicago, Whack it World comenzó en enero de 2005 y ha crecido hasta casi cien hombres, a los cuales se agrega un nuevo amigo de paja cada semana” (de “identidad” sexual, ni hablar).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todos los sitios se encontrarán anuncios de adminículos masturbatorios (y los correspondientes videos promocionales). Los más recurrentes son los Fleshlights (vasos de plástico con una cubierta que simula una vagina, una boca o un ano: los hay incluso vibradores y “hands-free”) y los aneros (“juguete sexual masculino anatómicamente diseñado para masajear y estimular la próstata. Originalmente desarrollado para masajes prostáticos por razones de salud, los usuarios registraron sus beneficios sexuales”) Dr. Erector (“el mejor dispositivo para el masaje de próstata, maximiza el placer orgásmico y la eyaculación. La masturbación prostática es también saludable para la próstata”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como con la salud no se juega, más vale jugar con la propia anatomía: “Los hombres que practican la masturbación entre los 20 y los 50 años tienen menos riesgos de padecer tumores prostáticos, patología que se cobra al año medio millón de vidas en el mundo. La razón esgrimida por los investigadores es que la expulsión de esperma previene al hombre de las sustancias carcinógenas que pueden acumularse en el glande. Con una muestra de 1079 pacientes con cáncer de próstata y 1259 personas sanas, Giles y su equipo descubrieron que aquellas personas que habían eyaculado más de cinco veces por semana, especialmente durante la veintena, tenían un tercio de posibilidades de desarrollar una variante agresiva de cáncer de próstata (...). Otros estudios cifraban en un 40 por ciento el aumento del riesgo en caso de frecuentes relaciones sexuales con personas diferentes. El autor del estudio se explica esta disparidad ‘porque los estudios previos se centraban en la pareja, y yo en cambio lo hago en la masturbación’. Además, las infecciones causadas por la actividad sexual no tienen importancia en lo relativo a la práctica masturbatoria” (tomado de elmundosalud.com).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL SENTIDO DE LA VIDA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora se promueve lo que antes se callaba con vergüenza. La proliferación de juguetes masturbatorios, si algo demuestra, es que hay un mercado pujante para ellos. Lo mismo puede decirse de los videos como Grinding the Rod (“Frotando el garrote”), en el cual “Alex y otros ocho skaters nos muestran cómo se acaban todo con masturbaciones mutuas en su video de 1 hora 45 minutos”...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si una película porno de esa duración puede aburrir hasta a un condenado a reclusión perpetua, un video de chicos sólo pajeándose tal vez sea más tedioso que chupar un clavo, pero en todo caso participa de un dispositivo de mise en abîme abrumador y mareante: uno se masturba no mirando la escena deseada sino mirando a otro(s) masturbándose que mirarán (tal vez) a otros onanistas haciendo lo propio, y así hasta el infinito, en un loop en el que la paja pierde todos sus sentidos pretéritos como sucedáneo de otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pajero, ra” es, para el Diccionario de la Real Academia Española, “mentiroso” en El Salvador y “persona que dice tonterías” en Nicaragua. Entre nosotros, lo sabemos, equivale a “persona sin iniciativa ni voluntad” (Diccionario del Español de Argentina, coordinado por Claudio Chuchuy).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los cibernautas del tercer milenio se toman bien en serio sus faenas, son voluntariosos y nada faltos de iniciativa a la hora de darle una mano al prójimo. Tal vez mientan, pero en el laberinto de las apariencias eso importa más bien poco (nadie tiene intenciones verdaderas de desenmascarar al compañero de aventuras). En ese contexto, toda oposición entre hétero y homosexualidad ha perdido especificidad y sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y POR CASA?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algunos meses circularon por los archivos de video unas imágenes en las que un jugador de fútbol de Primera División se masturbaba ante la cámara. En un momento de sus jugueteos se paró y, dándose vuelta, exhibió para su partenaire en el mensajero más famoso de la red sus bien formados glúteos de futbolista. Se supuso entonces que quien había formulado el pedido (“mostramelá”) y quien había colgado el video en la red, luego de grabarlo clandestinamente, participaba de la misma morfología del muchacho (pero ese argumento es sexista y, en última instancia, intrascendente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La más famosa página de Contactos Sexuales de Argentina (contactossex.com) tiene dos salas de videochat, una heterosexual y otra gay. Es muy frecuente encontrar en la sala gay a jóvenes y hombres maduros cuyos perfiles declaran con énfasis sus preferencias heterosexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo sucede en xtube, una célebre página para cargar videos sexuales (la mayoría de ellos muestran a cultores de Onán derramando su simiente) donde los pedidos de amistad se multiplican más allá de las predilecciones declaradas en los respectivos perfiles. Aquí y allí se han formado lo que los americanos llaman circle jerk (hay un canal en undernet exclusivo para estos nuevos especímenes: “jack-off-str8”) y que aquí son sencillamente el “club de la paja”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habrá quienes insistan denunciando a esos autocomplacientes y proclamando que la curiosidad mató al gato. Mejor es pensar que quien mira con tanto cariño la propia tiene amor suficiente para todas las demás. Y está bien que así sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Daniel Link&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-5393315221828838593?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/5393315221828838593/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=5393315221828838593&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/5393315221828838593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/5393315221828838593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/06/en-el-ojo-ajeno.html' title='En el ojo ajeno'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/TA5RYp1vahI/AAAAAAAABNU/fqDTL8cQfus/s72-c/0064.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-58287938866856957</id><published>2010-05-15T20:51:00.001+03:00</published><updated>2010-05-15T20:52:57.954+03:00</updated><title type='text'>La vida afuera</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S-7faiTvLKI/AAAAAAAABNM/dhQJ-0mgJl8/s1600/70.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 107px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S-7faiTvLKI/AAAAAAAABNM/dhQJ-0mgJl8/s320/70.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5471556244280913058" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Pepito Cibrián está convencido de que tiene una misión y la cumple sin dudarlo: hablar fuerte y claro, contar su historia, empujar las conciencias para que se derriben de una vez las barreras legales que imponen cómo deben vivir unos y otros, unas y otras según la orientación sexual o la identidad de género. Quiénes pueden formar familias y quiénes no, quiénes pueden hablar de sus amores sin rubor y quiénes no. Pero sabe que su voz sola será insuficiente, por eso convoca a otras a que se sumen para formar una corriente capaz de derribar los más anquilosados prejuicios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tintineo de sus pulseras no alcanza a marcar el ritmo de las palabras que escapan de la boca de Pepe Cibrián Campoy como dardos unas veces, como gemas otras. Se disculpa por ser vehemente, pero él sabe que es el momento de la vehemencia, de hablar fuerte para que se escuche y también para invitar a otras voces como la suya que ahora está empeñada no en dar a conocer alguna de sus obras, ni siquiera la autobiografía que acaba de publicar Ediciones B, sino en llegar a la conciencia de senadores y senadoras que pronto tendrán que votar la ley, que obtuvo media sanción en la Cámara baja, para ampliar el matrimonio a todas las parejas que lo deseen, más allá de su sexo. “Es un momento histórico”, dice y por eso él invita a otros y otras a salir. “Debe ser espantoso tener miedo, pero yo los aliento porque estoy seguro de que debe haber muchísima gente con ganas de hablar.” Ese acto de libertad que lo ha llevado de radio en radio en la última semana contando cómo pasó diez años tratando de adoptar hasta que desistió por no querer convertirse en abuelo de sus hijos o hijas y porque su pareja, Santiago, no iba a tener ninguna relación legal con esos niñxs, le ha reportado abrazos inesperados en el mismo barrio cerrado y conservador en el que vive, de padres y madres de sus alumnos, de “taxistas en la calle que ni siquiera vieron una obra mía”. Pero también es capaz de quebrarle la voz por esa familia que no pudo formar, por pura impotencia frente a lo que lee como una hipocresía: “Todos esos diputados que hablan en contra de la adopción por parte de parejas del mismo sexo espero que estén ahora recuperando niños de la calle, no les importa tirarlos a los leones, insistir con que esos niños no se conviertan en asesinos, pero no hacen nada para que puedan recibir lo que se merecen, lo que nosotros les podríamos dar y lo único que necesitan: amor”.&lt;br /&gt;El debate en Diputados sobre el matrimonio gay fue un momento histórico, sin embargo no hubo muchas otras voces de personas conocidas como vos que salieran tan enfáticamente a dar su opinión, a poner su propia historia en primer plano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No es algo que yo haya planeado. Es, como me enseñó mi padre, reconocer al hombre y sus circunstancias. Yo me encontré en un momento frente a otro periodista que me preguntaba por el amor y sin dudar dije el nombre de mi pareja. Dije Santiago, porque él es mi compañero de vida, es quien esparció las cenizas de mis padres cuando yo no podía; no tengo por qué ocultarlo. Me pareció de un profundo orgullo por ese amor decir su nombre. Además, vamos, quién no lo sabía. Lo que pasa es que hubo mucho respeto conmigo.&lt;br /&gt;Coincidió también con la salida de tu autobiografía, Se es hombre en la vida y no en la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí, pero eso es parte de lo que te decía. Yo no planeé que el libro salga ahora. Como tampoco sabía que la obra que escribí, Marica, sobre Federico García Lorca y su asesino iba a terminar teniendo funciones en estos días. Porque a él lo mataron por marica, esa palabra que en España es tan brutal, con esa c tan silbada. Y la voy a hacer ahora en la Facultad de Medicina por ofrecimiento del decano de la facultad, el 11, el 18 y el 25 a beneficio del Hospital Garrahan, en el aula magna. Y los voy a invitar a cada uno de los senadores, el decano me va a ayudar a cursar las invitaciones. Pero no la escribí a propósito de este debate. ¿Cómo es que se da todo junto? Es el hombre y sus circunstancias.&lt;br /&gt;El título de tu libro hace referencia a una frase de tu padre, ¿verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí. A los 18 o 19 años yo necesitaba hablar con él acerca de mis inclinaciones íntimas, estaba muy angustiado. Y mi papá, que era un hombre tan quijotesco, tan ético, frente a mí que tenía tanto miedo tonto de que me fuera a rechazar, me dijo: “No Pepe, se es hombre en la vida y no en la cama, seas lo que seas sólo te pido que lo seas al ciento por ciento porque si no yo no te puedo respetar”.&lt;br /&gt;¿Cómo escuchaste entonces esa frase?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Lo que entendí entonces y ahora; es que la cama no nos define, se es hombre, se es mujer, qué importa... Yo me pregunto si tantos legisladores que hablan en contra de la homosexualidad no le darían a sus hijos la vacuna del sida si la hubiera descubierto un homosexual. Una persona es lo que hace y no lo que hace en su vida íntima, se es buen amigo, maestro, cura, lo que sea, lo otro no importa...&lt;br /&gt;Cuando tu padre te decía que lo vivas al ciento por ciento, ¿te estaba diciendo también que no lo ocultes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Me estaba diciendo que lo viva con libertad, que sea feliz, que disfrute la vida. Mis padres fueron lo que fueron no por ser heterosexuales sino porque me dieron amor. Por eso mi planteo fundamental tiene que ver con los niños, los niños abandonados, en la calle, violados... ¿Te enteraste de que ya no va a haber niños abandonados ni viviendo en la calle? Porque esta gente que está en contra de que no-sotros adoptemos, que quiere darles lo mejor, el ideal, va a adoptarlos? Es maravilloso. Ahora si no es así, es una farsa. Y es una farsa.&lt;br /&gt;También es una farsa decir que a partir del matrimonio se va a habilitar la adopción para homosexuales, por ejemplo, porque ya estaba habilitada aunque sea en los papeles...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sólo en los papeles y para una sola persona. Con Santiago pasamos años tratando de adoptar, si eran tres, tres; de los años que fueran, tres, cuatro, cinco, siete. Tenemos una buena situación económica, tiempo, espacio. Y si no tuviéramos tanto dinero, qué, tenemos amor, es lo que necesitan los chicos. A los chicos no les importa incluso que tengas dinero o fama. Porque qué suponen que hacemos nosotros con un niño, ¿violarlo?, ¿ponerle plumas? Son los heterosexuales los que los abandonan. Yo ni siquiera digo que toda la Iglesia es pedófila, aunque es indudable que también ahí hay seres abyectos, ¿por qué mirarnos a nosotros con esa desconfianza? Hasta ahora son los heterosexuales los que dejan niños en la calle. Así que si nos van a negar la adopción que los adopten, que se hagan cargo.&lt;br /&gt;¿Seguís esperando esa adopción?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–La verdad es que después de diez años de espera dije basta. Hubo gente que quiso ayudarme. Pero lo cierto es que yo ya tenía 61 y esos niños no tendrían relación legal con Santiago. Si yo moría cuando ellos fueran adolescentes, por ejemplo, mi pareja no podría seguir cuidándolos... entonces dije basta. A pesar de que hubo gente que me quiso ayudar.&lt;br /&gt;Es que tal vez el hecho de que seas una persona reconocida, Pepe Cibrián y su marido...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No, no, por favor, no digas marido. Porque “marido” identifica una actividad sexual y estamos hablando de hombres. Yo tengo una relación con un hombre y en ese sentido ni uno es marido ni el otro mujer, ni hay pasivo, ni activo ni a nadie le importa si le toco la oreja o si te la toca a vos... Santiago es mi compañero, mi pareja, mi amigo del alma. ¿Qué importa lo que hacemos en la cama? ¿Acaso a un heterosexual cuando se casa le preguntan ‘qué le vas a hacer a tu mujer’? A todo el mundo le importa un carajo. ¿Entonces por qué no abrir ese pensamiento? Las parejas homosexuales leemos, nos acompañamos, nos limpiamos la caca si es necesario porque uno está enfermo, tomamos café, tenemos hijos...&lt;br /&gt;Todo eso que mencionás es público: tomar café, salir a comer, reconocer que el nombre del amor es de tu mismo sexo, sin embargo muy pocas personas conocidas hablan con libertad y se amparan en que eso pertenece a su “intimidad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Pero Pepe Cibrián está muy orgulloso de todo eso y por eso habla, no para vender libros ni convocar al teatro. Vos fijate qué curioso, desde que salí a decir estas cosas, de los programas de chimentos no me llamó nadie... Yo creo que es necesario habilitar la palabra. Creo que muchas personas tendrían que salir a hablar, pero no sólo homosexuales, también heterosexuales, gente que tenga prestigio. Como este diputado socialista que dijo que votaba a favor porque tiene tres hijos de los cuales uno es homosexual y quiere los mismos derechos para él que para los otros dos. Claro que a la vez tenés a uno diciendo que hay que ponernos en un campo de concentración.&lt;br /&gt;Y a otros que siguen hablando de la naturaleza humana para justificar las limitaciones al matrimonio. O incluso a quienes intentando argumentar a favor dicen que los animales también tienen relaciones homosexuales...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Igual todos los argumentos se les desmoronan en el mismo momento en que dejan morir a los chicos en la calle, eso es lo que a mí me duele en el alma, eso es lo que pido que resuelvan. Porque mientras se llenan la boca con pavadas los niños son violados por sus papitos, abandonados por sus mamitas, las mujeres tienen que criarlos solas porque los tipos se rajan... (Un súbito silencio deja incluso las manos enjoyadas en reposo. Pepe Cibrián llora, por esos niños que ve a diario, por los que imagina, por la acumulación de emociones que lo dejan expuesto.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy muy vehemente, disculpame, no sé qué va a pasar cuando esté con Mirtha.&lt;br /&gt;¿Vas a hablar en el famoso almuerzo también?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Voy a ir con el diputado socialista, el rabino Bergman y alguien que está en contra...&lt;br /&gt;¿Viste el diálogo entre Mirtha Legrand y Ricardo Darín, cuando él le hablaba de la importancia del testimonio del diputado Cuccovillo, cuando se enorgulleció de su hijo gay? Por elevación tal vez le estaba achacando el haber negado la pareja de su hijo Daniel en el momento de repartir la herencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Yo no puedo decir nada porque soy muy respetuoso. Pero no sé por qué hace estas mesas. ¿Lo hace por una cuestión de rating?&lt;br /&gt;Supongo que no puede eludir el tema. Pero hay cosas de las que aún nadie habla. Por ejemplo en el caso de la pareja de Bergara Leumann, que quedó en la calle después de su muerte. ¿No merecía voces solidarias?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Bueno, Bergara Leumann no se ocupó de hacer testamento. Yo lo tengo hecho hace diez años y lo voy cambiando cada tanto... pero yo creo que no es que los homosexuales tienen que hablar, es hasta más valioso que salgan los hétero, por eso es tan valioso lo de este diputado... si mi padre estuviera vivo saldría a hablar también y diría cosas maravillosas, estoy seguro.&lt;br /&gt;¿Y tu madre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Igual.&lt;br /&gt;¿Tu madre te apoyó de la misma manera que tu papá?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No, no, la Campoy era de otra manera. Ella sufrió un poquito más, pero mi papá le decía: “Ana, déjate de joder, tu hijo es un hombre maravilloso, basta, basta”. El que marcó mi vida fue mi padre. Mamá me acompañó con su risa, me legó esta verborragia. Mi papá me legó la cultura para poder ponerla en juego a lo largo de mi vida. Mamá era distinta, porque también la pasó mal, trabajó desde los cuatro años...&lt;br /&gt;¿Influyó en tu casamiento con Ana María Cores?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Yo era muy joven, me enamoré de su talento, era muy linda, como transparente. Empezó conmigo... bueno, todo el mundo empezó con Pepe; profesionalmente, claro. Es una especie de aberración artística (risas). Y yo también soy un romántico, creí que tenía que casarme. Lo que sí te puedo decir es que desde el primer día ella supo cómo era yo. Al año y medio nos separamos amigablemente. Porque yo soy lo que soy (guiño), pero en el momento en que estuve con Ana fui lo que fui estando con ella...&lt;br /&gt;¿No había en esa alianza cierto deseo de normalidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No me gusta la palabra normalidad, en Turquía lo normal es tener siete esposas; es un problema de estadísticas nada más. Si hubiera un pueblo que pudiéramos tomar y hacer un gran ghetto, lo normal sería ser homosexual.. La palabra normal me parece vacía, sólo estadística y las estadísticas nunca dicen la verdad. En Sudáfrica, por ejemplo, lo normal es tener sida.&lt;br /&gt;A propósito de eso, ¿cómo viviste la aparición del sida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–En esa época iba mucho a Nueva York y fue muy difícil, pero tuve mucho cuidado. Yo viví una época en la que éramos muy libres, me costó mucho acostumbrarme, pero lo tuve que hacer.&lt;br /&gt;¿Perdiste muchos amigos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí, muchos. Cuidé a muchos de mis amigos hasta el final. Y también, creo yo, he ayudado a algunos a no morirse. Sobre todo a uno entrañable. Que está bárbaro. No era mi pareja, Luis, no voy a decir su apellido. Teníamos un cariño especial y hoy esta persona ha sobrevivido y ya el miedo pasó. Me acuerdo de que le compré los medicamentos que todavía acá no se daban gratuitamente, le alquilé un departamento para que estuviese feliz. Porque al principio se necesitaba plata. Y no lo digo porque haya sido un héroe sino porque ¿para qué otra cosa puede ser la plata?&lt;br /&gt;En esa época era la muerte la que sacaba del closet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Bueno, Rock Hudson, claro. Lo malo es que no sé si hay mucha conciencia, es como que todo se fue relajando y en realidad deberíamos estar atentos.&lt;br /&gt;Sin embargo sigue presente como estigma, como en el caso de Aníbal Pachano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí, no sé para qué lo dijo, no lo entiendo.&lt;br /&gt;Es curioso que se haya dado ese “escándalo” en paralelo con el debate en torno del matrimonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Yo no sé por qué se embarcan en estas polémicas, pero no lo voy a juzgar, no sé por qué aparecen en ese bailando por un pedo. Yo lo respeto a Pachano y también sus elecciones. Lo harán para tener trabajo, porque lo necesitarán para comer, o tal vez porque necesitan salir en cámara para que la gente no crea que se fue a vivir a Alemania. Todo el mundo sabe los códigos, pero yo no. ¿Por qué lo dice ahora Aníbal? Ojalá que sea para concientizar a la gente porque estoy seguro de que Aníbal no va a perder su vida porque no es así ahora.&lt;br /&gt;Este es el momento de salir del closet por razones más vitales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Yo estoy saliendo, y además invito a salir. Yo los invito a que salgan conmigo. Mirá, yo tengo una imagen poderosa de 2001. Estábamos haciendo Calígula en esa época y no sé por qué estábamos con todo el elenco en mi casa, frente a la casa de Cavallo. Y vimos unas pocas personas que salían a la calle y nos sumamos. Todo el elenco a golpear, y de pronto detrás nuestro y alrededor columnas y columnas llegando al Congreso. Me acuerdo de que había una chica que estaba con tacos: le di mis zapatillas y yo iba descalzo. Me sentí con tanto derecho a protestar. Y ahora, ¿no tengo derecho a protestar, a hablar? No sé cuáles serán las consecuencias de esta vehemencia que pongo ahora en mis palabras. Seguramente si viviera en un país fachista me tendría que exiliar o me meterían en un campo de concentración por homosexual. Pero no puedo no hablar. Además lo sabe el mundo, ¿vos crees que no me meterían de todos modos en ese campo de concentración? Vendrían por mí, finalmente, como dice el poema de Brecht. Sí, yo invito a salir del closet. Porque ayuda, porque es sano, porque uno se siente que puede dormir más tranquilo. Yo soy tan feliz de ser ciudadano en este momento. Me siento tan orgulloso. Y sé que mis padres deben estar aplaudiendo como la puta madre, que su hijo sea un hombre que está defendiendo sus ideales.&lt;br /&gt;¿Cuál es el miedo entonces a dejar el closet?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–La gente mayor, como yo, hemos vivido mucha dictadura. Hemos pasado mucho miedo, real, concreto. Y ese miedo debe quedar en el subconsciente. Yo no sólo viví el miedo de la dictadura. También viví el miedo de mi madre. Que lo mamó en la época de Franco, de la posguerra, mis padres exiliados, mis abuelos enterrados en una fosa común.&lt;br /&gt;¿Y a que el público los quiera menos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No, no, eso no.&lt;br /&gt;¿Que los contraten menos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No, tampoco, no me lo creo. Es un miedo personal. El miedo es miedo. Como la depresión. Yo la tuve, durante cuatro años. Y tengo todo: pareja, amor, amigos, dinero, trabajo, reconocimiento; hasta gente que no vio nunca una obra mía. Ahora mismo me pasa que la gente me saluda en la calle y me abraza llorando a mares. ¡Dios! Y sin embargo soy capaz de deprimirme.&lt;br /&gt;Es inútil preguntar por qué, aunque el impulso está...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Lo que pasa es que la muerte de mis padres, su propia decadencia física y personal... Perdí dos paredes. Yo los prefería acá. Aunque estén enfermos, le agarrás la manito y es tu papá, ¿no? Es tu papá igual, mi amor. Después ya no hay nada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debe ser espantoso tener miedo, pero yo los aliento porque estoy seguro de que debe haber muchísima gente con muchas ganas de hablar. Y además van a ayudar a mucha gente. No es para sí, porque esos y esas que podrían hablar ni siquiera necesitan de la ley porque tienen la vida hecha.&lt;br /&gt;Y sin embargo el miedo a salir del closet es lo que ahora se relata como parte de la adolescencia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Yo con todo el respeto del mundo los invito a salir, porque sé que es muy personal. Pero les quiero decir que esto es mucho más bello que el aplauso de una platea llena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Sin autor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-58287938866856957?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/58287938866856957/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=58287938866856957&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/58287938866856957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/58287938866856957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/05/la-vida-afuera.html' title='La vida afuera'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S-7faiTvLKI/AAAAAAAABNM/dhQJ-0mgJl8/s72-c/70.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-3192150303781137344</id><published>2010-05-10T12:43:00.002+03:00</published><updated>2010-05-17T18:59:35.648+03:00</updated><title type='text'>El mucamo de Isabel</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S-fVvjrUUhI/AAAAAAAABNE/JRrpYreirpw/s1600/62.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 232px; height: 171px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S-fVvjrUUhI/AAAAAAAABNE/JRrpYreirpw/s320/62.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5469575285472252434" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Se llamaba Manolo y era el mucamo afeminado que asistía a Isabel Sarli en muchas de sus películas. Interpretado por el actor y coreógrafo &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Adelco Lanza&lt;/span&gt;, este personaje fue tan perseguido por la censura como la voluptuosa Isabel. A casi medio siglo de aquellos días, el nostálgico encuentro entre el viejo actor y un niño mariquita de otros tiempos: extrañas coincidencias que los unieron en el beso del final.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montevideo, 1965. La salita de la vecina estaba apenas iluminada. El aparato de televisión, parecido a un baúl con ruedas, ocupaba un lugar privilegiado en el recinto que servía de living, comedor y dormitorio. Estaban pasando Favela, una de las primeras películas de Isabel Sarli, rodada unos cinco años atrás en Río de Janeiro. Favela contaba la historia de una humilde muchacha, habitante de los morros cariocas, que se transformaba en una estrella del espectáculo. Adelco interpretó al coreógrafo y luego continuó trabajando en una decena de películas del binomio Sarli-Bo, interpretando siempre al mismo mucamo. El sirviente se llamaba Manolo y vestía un uniforme ceñido; sus modales de bailarín y la expresión de su rostro completaban una viñeta encantadora en las bizarras historias de Isabel Sarli. Una jovencita humilde codiciada por los hombres. Una señora rica ninfómana. Una prostituta. Siempre con su mucamo. Adelco aparecía unos minutos en la pantalla para darle algunas réplicas al personaje de Isabel y mover sus ojos en muecas exageradas. Fue una fórmula repetida hasta el hartazgo en la presentación de homosexuales en la pantalla. Bailarines, peluqueros, modistos; imágenes con frecuencia burdas y chabacanas para mostrar al mariquita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi hermana Elizabeth y yo estábamos sentados en los sillones de tapizado plástico. Mi amigo Huguito, el hijo de la vecina, de once años como yo, dormía profundamente en su sofá-cama. El padre no estaba. Era policía y tenía un trabajo nocturno custodiando un supermercado del barrio. Muchas veces, durante la noche, pasaba un momento por su casa para traer bolsas con comestibles que sacaba de su lugar de trabajo. A veces, la mamá de Huguito le regalaba algunos víveres a mamá. Esa misma mujer fue la que exclamó “¡Igualito a Ricardito!”, cuando apareció el personaje afeminado que interpretaba el actor Adelco Lanza, vestido con un traje blanco y contoneándose aparatosamente. Ricardito era yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré a Elizabeth, sentía las mejillas ardientes. Mi hermana parecía ensimismada en la pantalla, pero no podría asegurar si era verdad o fingía. Huguito seguía durmiendo, cansado tal vez de la jornada en la playa. Ese mismo día, él y yo habíamos practicado en el mar nuestros juegos prohibidos. Al principio de ese verano, sumergidos en el agua hasta los hombros, Huguito me había agarrado una mano y llevado dentro de su pantaloncito de baño, obligándome a tocarle sus genitales porque, según él, yo lo había rozado a propósito con los míos mientras jugábamos un rato antes entre las olas. El se consideraba —supongo que en base al conocimiento adquirido en la escuela y con los demás chicos— el varón de la cuadra y a mí me veía como el maricón del barrio, tal como su madre lo había dado a entender aquella noche a raíz del afeminado mucamo de la película de la Sarli.&lt;br /&gt;Buenos Aires, 40 años después&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien Adelco Lanza ha pasado a la historia como el mucamo de la Sarli, tiene una extensa trayectoria como coreógrafo que no todos conocen. Inició su carrera en el cine como integrante del cuerpo de baile en Vigilantes y ladrones (1952), una de las películas de la saga de Los Cinco Grandes del Buen Humor. A principios de la década del ’60, muy joven, fue contratado por Canal 4 de Montevideo para dirigir un show de televisión, que en esa época iba en vivo como la mayoría de los programas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía muy poco de Adelco en esa tarde invernal cuando fui hasta su casa para la primera entrevista. Unos días antes había conseguido su teléfono en la Asociación Argentina de Actores. Su voz —esa voz que había escuchado en varias películas de la Sarli— me respondió amablemente del otro lado de la línea. Le conté que estaba escribiendo una tesis de doctorado sobre estereotipos gays en el cine nacional y que necesitaba entrevistarlo. Me citó para una tarde de esa misma semana en su casa de la calle Conesa, en el barrio de Colegiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando divisé la casona, me pareció natural que un artista viviera en esa antigua mansión inglesa con un jardín lateral. Se la veía oscurecida por el tiempo y con esa pátina de nostalgia con la que el musgo suele pintar los muros, paredes y cornisas de ese tipo de construcciones cubiertas a menudo con enredaderas que trepan a lo alto, y si no con las huellas de manchas verdosas en la pared, aun después de varios años de la desaparición de esas plantas. Todo el conjunto parecía una escenografía de cartón piedra. Mis pasos me llevaron hasta la chapa con el número de la entrada. Entonces descubrí que la edificación había sufrido algunas divisiones a lo largo de su historia, y que el actor habitaba una suerte de departamento en la planta baja. Más adelante supe que Adelco tenía acceso al jardín desde una puerta interna. La puerta de su casa tenía vidrios esmerilados y se parecía bastante a otra puerta: la del departamento montevideano donde había visto por televisión la película Favela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordé aquella noche en Montevideo hace casi cuarenta años. Favela. Huguito. La playa. Mi mano. Su sexo. Su madre. La primera vez que veía a una mujer desnuda. Mi primera humillación en público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toqué el timbre. A través del vidrio distinguí una figura difusa que se volvía más concreta a medida que se acercaba a la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Quién es?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ricardo, vengo por la entrevista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me hizo pasar, explicándome que en estos tiempos no se podía abrir la puerta a cualquiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Cómo me encontrás? —me preguntó con simpática coquetería mientras nos saludábamos con un beso en la mejilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Muy bien, muy bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Y no me he hecho nada —me dijo sonriendo y haciendo el gesto de estirarse las mejillas para referirse a las operaciones de cirugía estética. Un hombre menudo, ágil a pesar de la edad. Supuse que debía pasar los setenta, pero no consideré necesario preguntárselo y seguro que no me hubiera ganado su simpatía. Tenía una piel blanca, muy pálida, y todo su cabello de un tono negro muy oscuro. Sus ojos vivaces me miraban con curiosa cordialidad a través de unos anteojos de lectura. Me hizo pasar al interior de la pequeña casa, una casa que recordaba a la de familiares queridos que hace tiempo que no ves. Sobre una silla dormía una gata gris enroscada como sólo esas maravillosas mascotas pueden enroscarse. Adelco me invitó a tomar café. Estuvo a punto de cortar un pedazo de un bizcochuelo recién horneado, pero se lo pensó mejor y me invitó con unas galletitas dulces. Le daba lástima cortarlo, me explicó. En realidad lo había preparado para tomar el té con una amiga que vendría esa misma tarde. Mencionó a una actriz no muy conocida, hermana de un famoso actor radicado en España recientemente. Como un improvisado periodista, encendí el grabador y comenzamos a conversar. En realidad, Adelco no demostró ningún interés especial por mi investigación, pero creo que disfrutaba el hecho de que hubiera llegado hasta su casa para entrevistarlo. Intenté que me diera respuestas más personales sobre el tema, me hubiera gustado saber cuáles eran sus reflexiones sobre los estereotipos y el modo en que los homosexuales habían sido representados por el cine argentino desde la película Los tres berretines, casi ochenta años atrás. Me contó anécdotas de la filmación de alguna de las películas; cómo Armando Bo le insistía para que hiciera todavía más afeminada a su criatura; las escenas rodadas en la casa de la actriz, y cómo ella misma se encargaba de preparar los paquetitos con sandwiches y comida que sobraban de escenas de fiestas, para repartirlos entre los extras y partiquinas. También les pagaba uno por uno sacando sobrecitos con dinero del interior de su escote. Me contó también algunos chismes deliciosos de famosas figuras de la cinematografía argentina que prometí nunca repetir. Me preguntó acerca de mi vida sentimental y me confió algunos pasajes de la suya. Por momentos me pedía que apagara el grabador para tener la seguridad de que algunas cosas no quedaran registradas. Me prestó varias fotografías donde aparece con Isabel Sarli, en momentos de las filmaciones y en escenas de algunas películas. En una de ellas se observa con nitidez el sello de aprobación de la Municipalidad de Buenos Aires, permitiendo la exhibición. En otra, en colores, se los ve a ambos debajo de un paraguas en un pasaje de El último amor en Tierra del Fuego. Cuando me despidió en la puerta de su casa, nos fundimos en un abrazo fraternal. Me hubiera gustado decirle que no podía imaginarse lo importante que había sido conocerlo, más allá del interés académico de una tesis que él nunca leería. Al abrazarlo, sentí que abrazaba a aquel niño montevideano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Ricardo Rodríguez Pereyra&lt;br /&gt;Dr. en Historia, Universidad Torcuato Di Tella, Buenos Aires&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Autor de la tesis: Visibilidad homoerótica en Buenos Aires : una aproximación al análisis de los estereotipos gay en el cine argentino, 1933-2000.&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-3192150303781137344?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/3192150303781137344/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=3192150303781137344&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3192150303781137344'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3192150303781137344'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/05/el-mucamo-de-isabel.html' title='El mucamo de Isabel'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S-fVvjrUUhI/AAAAAAAABNE/JRrpYreirpw/s72-c/62.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-3480184682182768827</id><published>2010-05-03T21:05:00.002+03:00</published><updated>2010-05-03T21:08:44.018+03:00</updated><title type='text'>El Evo y la gallina</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S98RCjR5SMI/AAAAAAAABM8/gpClt166Mvs/s1600/52.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 111px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S98RCjR5SMI/AAAAAAAABM8/gpClt166Mvs/s320/52.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5467107208178780354" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Evo Morales, presidente de Bolivia, pronunció el discurso inaugural de la primera Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra. Debería decir, mejor, que lo pronunció por primera vez el miércoles 21 de abril pasado, pero desde ese momento a esta parte no ha dejado de pronunciarlo, repetido al infinito por todos los canales del ciberespacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, cuando los hombres comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser como hombres.” Eso fue, exactamente, lo que dijo el presidente de Bolivia en su discurso inaugural, aunque mal que le pese a su defensa de la cultura autóctona, la relación entre hormonas y desviación ni empezó en Bolivia ni se acaba con los pollos transgénicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las afirmaciones de Evo Morales sorprendieron al mundo no sólo por su contenido sino también porque Bolivia es un país que cuenta con una Constitución (que data de inicios de 2009) que “prohíbe toda forma de discriminación fundada en sexo, color, edad, orientación sexual, identidad de género, origen, cultura, nacionalidad, ciudadanía, idioma, credo religioso, ideología, filiación política o filosófica, estado civil, condición económica o social, tipo de ocupación, grado de instrucción, discapacidad, embarazo, u otras...”. Y, claro está, porque él es Evo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo largo y ancho del mundo se han multiplicado las manifestaciones en contra y en solfa del discurso presidencial (ecologistas, activistas de la diversidad sexual, investigadores de la transgenidad, criadores de pollos). Yo no voy a sumar la mía; me parece que más allá de la boutade avícola vale la pena explorar algunas resonancias materiales de ese discurso. Algunas, lo que es decir: en principio, tres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Creo que hay que expandir la escucha. La conexión entre desviación del ser del hombre y homosexualidad es inmediata, pero esa inmediatez no significa ni totalidad ni clausura. Después de todo, en la larga lista de los desviados, aquellos que modificamos nuestro ser consumiendo hormonas podemos ser o no ser homosexuales, pero en general nos llamamos de otro modo (por ejemplo, travestis, transgéneros, transexuales...). Y si bien las declaraciones de Evo Morales ponen explícitamente el acento en la exposición involuntaria a peligros químicos extranjeros, lo cierto es que aún debe dar cuenta de sus dichos ante quienes encarnamos cuerpos cargados de hormonas ingeridas, femeninas o masculinas, nacionales o importadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2 La asociación entre consumo de pollos hormonados y desviación del ser sexuado/sexual de la especie reintroduce un ideal corporal no sólo inhabitable sino también peligroso. Se trata de la imposibilidad fáctica de hallar sobre la Madre Tierra (y posiblemente tampoco debajo) un cuerpo humano que sea, cabalmente humano, lo que es decir, no intervenido por hormonas o cirugías, por antibióticos o radiografías, por clavos en los codos o placas en la cadera, por pesticidas o vitaminas en la sopa, por leche enriquecida o agua potabilizada, por virus o bacterias, por el incesante tráfico de códigos biológicos entre especies y miembros diferenciados de cada especie. Esa imposibilidad fáctica, sin embargo, no es nada comparada con la persistencia de la pureza como ideal regulativo de lo humano al que nadie, ni siquiera Evo Morales, quiere o puede renunciar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3 Al sacarse los transgénicos del cuerpo (del cuerpo propio, pero también, en tanto presidente, del cuerpo del Estado y, va de suyo, de la Madre Tierra), su discurso no solamente produce una fuerte polarización geopolítica en términos de afectación: todo lo malo viene de afuera. Su intervención, que demoniza la biotecnología (habló en el mismo discurso de papas satanizadas por la intervención transgénica) termina por debilitar el llamado a la lucha. Frente a los transgénicos del demonio occidental no sirve de nada oponer el regreso imposible a una humanidad impoluta, tan irreal como fascista. Lo único que nos queda es luchar por el acceso y el control ético, político y técnico de esa biotecnología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y algo más: el Decreto Supremo 0189, promulgado el 1º de julio de 2009, declara que el 28 de junio es del Día de los Derechos de la Población con Orientación Sexual Diversa en Bolivia. El día que la diversidad corporal tenga algo que ver con las políticas de la diversidad sexual a lo mejor entonces sea posible asumir, de manera menos ridícula, más reflexiva y menos fóbica, los desafíos de la encarnación, sin atribuirles a los transgéneros todos los peligros que enfrenta la diferencia sexual humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dije transgéneros? Perdón. A los transgénicos, a los transgénicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Mauro ï Cabral&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-3480184682182768827?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/3480184682182768827/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=3480184682182768827&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3480184682182768827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3480184682182768827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/05/el-evo-y-la-gallina.html' title='El Evo y la gallina'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S98RCjR5SMI/AAAAAAAABM8/gpClt166Mvs/s72-c/52.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-7962958657170075739</id><published>2010-05-03T21:03:00.001+03:00</published><updated>2010-05-03T21:05:35.680+03:00</updated><title type='text'>Porno en el horno</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S98Qat3bs_I/AAAAAAAABM0/bdJ0ePugbWA/s1600/50.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 220px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S98Qat3bs_I/AAAAAAAABM0/bdJ0ePugbWA/s320/50.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5467106523825812466" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;La española y pornógrafa María Llopis es cofundadora del grupo girlswholikeporno.com que entre 2003 y 2007 lideró las investigaciones sobre las representaciones alternativas del sujeto pornográfico. Por estos días presentó en España su libro El post-porno era eso (Editorial Melusina), una especie de retrospectiva y tratado íntimo sobre la pornografía que desoye los mandatos sobre qué calienta a quién y con qué.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decís que tenés una respuesta preparada para todas las entrevistas que comienzan con la pregunta “¿Qué es el post-porno?”. ¿Cuál es esa respuesta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—El post-porno es la cristalización de las luchas gay y lesbianas de las últimas décadas, del movimiento queer, de la reivindicación de la prostitución dentro del feminismo, del post-feminismo, y de todos los feminismos políticos transgresores, de la cultura punk anticapitalista y DYG (hazlo tú misma). Es la apropiación de un género, el de la representación explícita del sexo, que ha sido hasta ahora monopolizado por la industria. El post-porno es una reflexión crítica sobre el discurso pornográfico.&lt;br /&gt;En tu libro hacés referencia a tu incapacidad de disfrutar de un orgasmo, debido a que necesitás la presencia de otro. ¿Es cierto o es un recurso de ficción literaria?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—El conflicto entre realidad y ficción ha estado siempre presente en mi vida personal y profesional. Yo ya no sé qué contestar a este tipo de preguntas. ¿Es tan importante si es verdad o no?&lt;br /&gt;En parte sí, teniendo en cuenta que tu libro tiene un formato de diario, se cuentan experiencias sexuales que bien podrán entenderse como las de María Llopis. ¿Es autobiográfico?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Mientras escribía el libro entré en un curioso estado, de repente mi vida ya no era mía sino que yo había pasado a ser el personaje del libro. No tuve la sensación de vivir cosas sólo para poder escribir sobre ellas sino más bien tenía la sensación de que mi vida era una ficción. Los hechos que narro son en sí mismos una ficción en la medida en que mi vida es una obra de ficción, en la medida en que todas las vidas son pura ficción. Cuando hablas de mi relación con el post-porno, asumo que te refieres a mi interés por el tema de las sexualidades alternativas. Me interesa porque no veo más vida que ésa, mi sexualidad dice todo sobre quién soy, por exceso o por defecto, con qué me corro y con qué no, qué deseo y por qué. Me interesa el tema. Siempre me ha interesado. No sé qué más puedo responder.&lt;br /&gt;¿Cómo modifica tu vida la investigación sobre el post-porno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—El post-porno no modifica mi vida, al contrario, son nuestras vidas y nuestras luchas las que configuran el post-porno.&lt;br /&gt;Elegiste una cita de un maldito, Antonin Artaud, que dice: “Nada me toca, nada me interesa, salvo lo que se dirige directamente a mi carne”. ¿En la carne está nuestra identidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Nuestro cuerpo es reflejo de todo, nuestra carne lo es todo. Sí, nuestra carne es nuestra identidad, pero hay que saber leerlo, o al menos hacerle un poco de caso, porque hoy en día ignoramos nuestro cuerpo y nuestro instinto. Vivimos apartados de la carne, echando un polvo de vez en cuando, pensando que así vivimos nuestro cuerpo. Pobrecillos cuerpos nuestros.&lt;br /&gt;Intimidad, amor, sexo. ¿En qué orden las ponés?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Son lo mismo. No es posible ponerles ningún orden porque estamos hablando de lo mismo. Son cuestiones políticas y morales reaccionarias las que intentan que hagamos distinciones.&lt;br /&gt;¿Tu intención más genuina es la provocación?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Provocar? ¿A quién y para qué? No encuentro el menor sentido en provocar. Sería muy triste vivir tu vida sólo para producir un tipo de reacción en los demás. Uno tiene que vivir lo que cree, como cree que debe hacerlo, y punto.&lt;br /&gt;Las drogas tienen una presencia continua en tu discurso. ¿Qué suponen las drogas para vos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Yo paso por épocas de consumo y por épocas en las que no tomo nada. Ahora mismo ni fumo, ni bebo, ni consumo estupefacientes. Estoy intentando conectar con mi realidad. Hay épocas en las que mi realidad emocional es una pesadilla y entonces consumo, para olvidar que estoy viva. Cuando escribí el libro consumía, sí, porque el consumo de drogas ayuda a concentrarte en una realidad ficcional.&lt;br /&gt;¿Sirven de ayuda para afrontar ciertos actos extremos que aparecen en el libro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Si con actos extremos quieres referirte a las prácticas sadomasoquistas, no, no son necesarias las drogas. De hecho el SM es una droga más, no necesito otras si ya tengo lo que quiero.&lt;br /&gt;Afirmás que no hay un porno específico para mujeres, y a la vez decís que el post-porno supone una postura política o ideológica, porque reivindica el deseo femenino. ¿Podés explicarnos esta idea?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Esto es como lo de literatura para mujeres. Se supone que la literatura femenina es la que habla de emociones y es un poco banal. Está escrita por mujeres y para mujeres. Tremenda sandez. Las mujeres no tenemos una sexualidad tipificada, no nos gusta a todas lo mismo, así que difícilmente podemos hacer porno para mujeres. Se vende esta etiqueta como un producto comercial más, que engloba un porno suavecito, con luz tenue. Lo cual es otra tremenda sandez: a mí me puede gustar un día un porno softcore, y otro me puede gustar un porno bestial. Y lo que tengas entre las piernas no tiene por qué influenciar tu gusto por un tipo de sexo u otro.&lt;br /&gt;Y el post-porno, ¿contra qué prejuicio va, ¿qué reivindica?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Hay un prejuicio que arrastramos desde hace tiempo y es el de la negación del deseo femenino. El deseo masculino se obvia, viola, arrasa y mata. El deseo femenino no existe, somos un objeto pasivo. Ríete, pero está ahí. Mi abuela lo tiene clarísimo. Yo me sigo encontrando con limitaciones, con bromas de mal gusto. Desgraciadamente vivimos en una sociedad profundamente sexista. ¡Claro que es función del post-porno reivindicar ese deseo! ¿Qué tiene que ver este tema con el de la creación de un mercado de pacotilla que quiere vendernos porno soft como “porno para mujeres”?&lt;br /&gt;¿Porno y amor es una unión imposible?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Me interesa investigar si existe la posibilidad de que nuestras emociones sean representadas en la pornografía. No sé si es una contradicción, porque el porno anula la posibilidad de sentir emociones. El amor no forma parte de ese juego. Pero, ¿sería posible? Menuda revolución sería ésa. Eso sí: no tengo idea de cómo hacerlo.&lt;br /&gt;¿Somos en la vida como somos en la cama?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Me gusta eso. Todos nuestros prejuicios, problemas sin resolver, cuestionamientos, se ven representados en nuestra sexualidad.&lt;br /&gt;¿Cómo se construyen los roles?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Es un complejo engranaje, llevamos los roles dentro de nosotros y nos construimos día a día, por eso es tan difícil salirse, por eso es una lucha ardua. Poco a poco.&lt;br /&gt;Te referís a veces a una “sexualidad alternativa”, a la vez que estás de acuerdo en considerar la heterosexualidad como un “nicho identitario”. ¿Cómo podemos entender esa sexualidad alternativa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No hay respuesta a esa pregunta porque cada persona debe luchar por encontrar su propia respuesta.&lt;br /&gt;Ahora sin respuesta preparada: ¿qué es el post-porno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No tengo idea. Estoy empezando a pensar que se trata de un concepto chic que se ha puesto de moda. Todo el mundo se interesa por una visión superficial del tema, como un objeto de consumo más, o por lo menos yo me encuentro con esta demanda muy a menudo. Me enfada. Las definiciones y afirmaciones categóricas no sirven de mucho. El post-porno es la bestia que todos llevamos dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Flavia Company&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-7962958657170075739?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/7962958657170075739/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=7962958657170075739&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/7962958657170075739'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/7962958657170075739'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/05/porno-en-el-horno.html' title='Porno en el horno'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S98Qat3bs_I/AAAAAAAABM0/bdJ0ePugbWA/s72-c/50.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-3517175694511260731</id><published>2010-05-03T21:01:00.002+03:00</published><updated>2010-05-03T21:03:23.342+03:00</updated><title type='text'>Coser y cantar</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S98P5Nh2H6I/AAAAAAAABMs/FrbWQNW7cQw/s1600/49.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 234px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S98P5Nh2H6I/AAAAAAAABMs/FrbWQNW7cQw/s320/49.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5467105948209651618" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;La constatación cotidiana de que sin acceso al trabajo nunca se iba a abrir el círculo de la exclusión ni tampoco sería posible disolver el binomio “travesti/prostitución” fue lo que impulsó la creación de la Cooperativa de Trabajo Nadia Echazú, la primera organizada, dirigida y compuesta por travestis y transexuales. A dos años de su inauguración, las 30 integrantes originales se convirtieron en 60, se alentó la creación de otras dos cooperativas en el conurbano y sobre todo se abrió un camino alternativo al callejón sin salida de la marginación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leila toma distancia del maniquí y lo examina con ojo crítico. Después de acomodar dos capas de voile sobre la falda, la manga mariposa se resiste a quedar en su lugar. Una flor de alfileres prendida sobre el paraíso de sus tetas se deshoja cada vez que ella intenta sostener un frunce, una pinza, el efecto necesario para que el vestido de 15 que está confeccionando sea lo más parecido a un traje de princesa. Las manos, inmensas, cargadas de bijou sujetan la cintura artificial: “Desde acá hasta el escote va todo bordado con pedrería. Es mi especialidad, yo siempre hice concheros, tazas, ropa de show... Porque yo trabajaba en la noche, en boliches. Pero me saturó. Muy mal pago”. Leila ladea la cabeza y frunce la nariz, no le gusta lo que ve, vuelve a quitar los alfileres, la tela violeta y sus propias manos del maniquí. Dos pasos para atrás y se choca con la máquina de coser de Celeste y con Celeste que no pudo terminar de enhebrar el hilo. “Esto es como en la casa de mi madrina, pisás una baldosa floja y te salen diez travestis”, dice Leila, 46, rubia satinada de bronceado Caribe como pateando la tierra para ver si por fin salen las hormigas. Chiste o provocación, nadie contesta. Demasiado trabajo en una tarde de miércoles en la Cooperativa Nadia Echazú, dedicada a la actividad textil, dirigida, organizada y compuesta por travestis y transexuales. Leila, entonces, abandona por un rato el gesto desafiante: “¿Vos querés que te diga qué me dio la cooperativa? Dignidad. Por eso luché toda mi vida. Pude decir basta, que dejen de encasillarnos, tenemos capacidad para cualquier cosa. Pero éste no es mi fin, es un medio. Yo quiero tener mi propia marca. Lo mío es la alta costura, no te digo como Dolce &amp; Gabbana, pero como Las Oreiro ¡si esas le copian todo a Terry Mugler! Lo que pasa es que a nosotras nunca nos dieron la posibilidad. Como si una anduviera por ahí pidiendo documentos para ver si naciste hombre o mujer ¿a quién le importa? ¿Vos le pedís los documentos a tu ginecóloga? Yo no. Por suerte ni tengo que ir a una. Si volviera a nacer, volvería a nacer travesti ¡Dejame a mí con eso del período!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin, a Celeste se le escapa una risita modesta. Harta después del quinto intento de enhebrar la máquina de overlock, decide dejar esa tarea en manos de una compañera y se embarca en otro imposible: que su voz se imponga sobre el eterno monólogo de Leila. “A mí muchas veces me pegó la policía. Antes de echarme de mi casa me quisieron llevar a un psicólogo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leila: –Y está bien, si vos sos loca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celeste: –Que te marginen duele.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leila: –¿Sabés las veces que me llevaron al calabozo con la bolsa de papas y la leche? Porque la travesti no puede ni hacer las compras... siempre estás en la vitrina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celeste: –Yo siempre fui así. No me hice nada. Lo que tengo es de hormonas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leila: –¡Si no tenés nada! Nada de pecho, nada de espalda, podés juntarte con una mina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celeste: –Para mí pasiva con pasiva nunca va.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leila: –Y no, mi amor. Con lo que me costó ser mujer, lo único que falta es juntarme con una.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lluvia sobre el techo de chapa, el traca traca de las máquinas de coser, el filo de una tijera rasgando la tela, las voces entrelazadas; los sonidos son el hilván de la tarde. Una tarde de trabajo en una esquina de Avellaneda, en una casa de tres pisos en la que ser travesti es sinónimo de complicidad, de tiempo y tareas compartidas.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia, para Lohana Berkins, es un entramado de imaginación y conquistas, de dolores y deseos, todo cosido en el cuerpo. Si la cooperativa que ella preside se llama Nadia Echazú es porque en el nombre de esa activista fallecida en 2004 se condensan todas las compañeras que faltan “las que murieron por discriminación, por violencia, por intolerancia”. Las que todavía mueren a diario y en cifras que aplastan la expectativa de vida de travestis y transexuales antes de los 40. Y también es un homenaje al activismo, la identidad más poderosa de Berkins, un modo de comprender la vida y el mundo. Activistas trans y travestis fueron las primeras que pensaron, hace casi cinco años, que si ellas mismas no generaban su propio trabajo el círculo de la exclusión no iba a abrirse. “En eso estábamos cuando Hebe de Bonafini me invitó a su programa de radio. Y ahí, al aire, después de haberme escuchado, dijo que me iba a poner en contacto con Patricio Griffin. No tenía idea de quién era pero por no hacer un desaire le dije que muchas gracias. Las compañeras me miraban del otro lado del vidrio del estudio, ninguna tenía idea. Salimos de ahí y nos metimos en Internet, vimos que era el presidente del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social. Eso ya nos predispuso de otra manera. Aunque no teníamos la entrevista empezamos a pensar proyectos. Por ahí le podíamos caer con cinco docenas de empanadas y proponerle un proyecto gastronómico. No tuvimos demasiado tiempo, Hebe me llamó al otro día a las 7 de la mañana, la entrevista era un hecho. Dos años después compramos la casa con la ayuda del Inaes”.&lt;br /&gt;¿Por qué trabajo textil y no gastronómico, como pensaron en principio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Porque la ropa tiene mucho que ver con las travestis. Siempre tenemos que estar haciendo arreglos: o porque las mangas son cortas o los pantalones muy grandes. Vos ves a las travestis con vestidos espectaculares que te dicen que son de grandes marcas. Pero si andás por Once te das cuenta que son vestidos cualquiera a la que cada una le pone un touch –dice Lohana apropiándose de la historia colectiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través del Ministerio de Desarrollo Social consiguieron las máquinas de coser y por parte de Ministerio de Trabajo los subsidios para la etapa de capacitación que terminará este año. Sin embargo, la producción ya está en marcha. Algunos son pedidos concretos, como el vestido de 15 que diseña Leila ahora mismo o una serie de bolsas estampadas que hicieron el año pasado. Pero el objetivo primario era la confección de sábanas y blanco. “La decisión fue fácil –explica Berkins– se trataba de lograr un producto que no fuera fuente de frustración. Lo único que nos faltaba era hacer vestidos que nadie se quisiera poner.” Pero el deseo no se domestica ni siquiera en pos de la producción y el diseño se cuela entre la confección seriada de sábanas: para octubre la cooperativa planea un desfile para el que están trabajando en colaboración con el diseñador Martín Churba. “Nosotras planteamos un modelo y él lo va corrigiendo, todas las semanas nos reunimos –cuenta Celeste–, es un intercambio.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos años después de la inauguración, el 26 de junio de 2008, la cooperativa Nadia Echazú ya duplicó el número de integrantes –ahora son 60– y hasta impulsó la creación de otras dos cooperativas en la provincia de Buenos Aires: una de trabajo textil y otra de gastronomía, las Amazonas del Oeste. “Es que llegan chicas todos los días y no podemos contener a todas –explica Berkins–. Pero nadie se va sin nada, articulamos respuestas, les ofrecemos nuestras herramientas y nuestros contactos. Porque nosotras tuvimos que atravesar la burocracia del Estado, pero a la vez hicimos que para una parte de ese Estado la problemática travesti fuera comprensible. Cada vez que vamos tenemos que dar clase, pero en definitiva conseguimos desde haber jubilado por primera vez a una compañera travesti hasta que una chica consiguiera que se le adjudique un departamento en un barrio, para ella y para sus padres; cosas que parecen sencillas pero para nosotras son inéditas.”&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre la mesa de planchado, lejos de la conversación encendida que compite con el ruido de las máquinas, Gaby y Geraldine extienden sábanas sobre las que se puede ver de qué se trata ese “touch” del que hablaba Lohana: un festón, una puntilla, unos colores iridiscentes para la ropa de cama. Cuando termine el taller de estampado, piensan personalizar esas mismas sábanas con motivos acordes al espíritu de quien compre: “Se podrían hacer sábanas con la cara del Che, por ejemplo”, aunque las dos dudan sobre la conveniencia de dormir sobre rostro tan emblemático. Gaby tiene 40, Geraldine, 57. Se hicieron amigas en la cooperativa, tal vez porque comparten cierto recato, cierta dificultad para hacer completamente visible su identidad. “Mis suegros –dice Gaby– no saben que soy travesti. O a lo mejor lo suponen, pero ellos no dicen nada y no estamos preparados para hablar. Los amigos y otros parientes sí, pero yo no ando mostrando el documento ni para una cosa ni para la otra.” Dueña de una voz aguda y de modales discretos, Gaby se crió en un instituto de menores y después se vio obligada a prostituirse. “Fueron años en la calle, los peores años. Si hubiera podido limpiar pisos lo hubiera hecho. Desde que supe que existía la cooperativa me sentí tan bien, tan feliz, saber que no tengo que acostarme con cualquier tipo por necesidad... A mí lo que me molesta es que la gente piensa que no somos felices. Yo soy feliz, tengo mi pareja, ahora tengo trabajo. Lo que te hace infeliz es la marginación, pero aun así no cambio mi elección de vida.” Geraldine, en cambio, no quiere saber nada de parejas. Nunca quiso ni pensar en esa posibilidad: “Es que la mayoría de los que se acercan al travesti quieren vivir sin hacer nada. Yo me programé desde chica y lo único que me salió mal fue lo económico. En el 2001 vino una ola y arrasó con todo lo que tenía: mi peluquería, las clientas, mi casa. Quedamos mi hija y yo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando habla de Camila, el brillo de los ojos de Geraldine podría atravesar las nubes de esta tarde de otoño. Cuidarla, alimentarla, acompañarla a la escuela, asistir al acto en el que la joven de 16 llevó la bandera, son escenas de un sueño cumplido pero perfectamente planificado. “Es mi hija biológica, la tuve con una amiga lesbiana que como parte del pacto me legó la patria potestad hasta que Camila cumpla la mayoría de edad. Ella sabe que su mamá biológica fue una muy querida amiga mía que no quería tener hijos pero tuvo la generosidad de parirla. Somos muy compañeras las dos. Mi hija es una de las metas que me tracé en la vida. La otra fue operarme y lo logré hace dos años. Ahora hasta mi partida de nacimiento está rectificada, nadie podrá decirle nada. Si alguien sospecha de mi identidad, ahí está el documento para desmentirlo. Yo siempre le dije a ella que mi identidad era nuestro secreto, no quería que la señalaran como la hija del travesti. Ella lo ha contado alguna vez y siempre se volvió en contra. Pero comparte su vida conmigo y conoce a mis amigas, siempre compartió con la gente del ambiente. De hecho el año pasado desfiló en el Bauen la ropa que hicimos acá en la cooperativa. De todo lo que planeé en la vida, lo único que no me salió es lo económico. Desde el 2001 no me pude recuperar y eso que todo lo que había logrado había sido con las mismas manos que tengo ahora. Estuve muy mal, la cooperativa me sacó de la depresión. Lo que pasa es que todavía no ganamos mucho dinero. Son 600 pesos que podemos llevarnos cada una y con eso apenas se pagan las cuentas. Eso te hace caer de vez en cuando. Pero ninguna va a volver a la prostitución, ponemos empeño y este año va a terminar con un buen dinero para todas.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además del subsidio del Ministerio de Trabajo, los ingresos por la venta de productos van a un fondo común, después de pagar los gastos y descontar la inversión necesaria para materiales, el resto se reparte entre las 60 integrantes de la cooperativa. Del reparto sólo queda excluida Lohana, ya que es la única que tiene un trabajo formal en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. “Lo que hay que entender –explica Berkins– es que toda la cultura del dinero, de la administración es nueva para nosotras. Esta no es una cooperativa de desocupadas. Primero porque nunca tuvimos acceso al trabajo ni formal ni informal, segundo porque la marginalidad de la prostitución sí da un dinero. Y sin embargo muchas chicas optan por este trabajo, por esta apuesta a pesar de que en lo concreto se empobrecen. Este es un matiz que no puede dejarse de lado.”&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un olor a comida casera sube desde el primer piso como un encantamiento. Funciona a la vez como señal, la tarde va cayendo y es hora de barrer, de ordenar, de dejar para la próxima jornada laboral lo que todavía no se pudo terminar. Es Tamara la que empuña el escobillón metiéndose entre las piernas de sus compañeras, empujada por alguna ansiedad, tal vez la que despierta el aroma que llega desde la cocina. Es que su jornada es larga: de Avellaneda viajará hasta la sede Drago de la Universidad de Buenos Aires para cursar las materias del CBC que la habilitarán para estudiar Trabajo Social. Y después a Flores, donde se pondrá a cocinar para su marido, un hombre que, dice, es heterosexual y para quien ella cocina sin chistar a la mañana y a la noche “como para que a él no se le confundan las cosas”. Tiene 33 y se reconoce como trans desde los 15. Para sí había elegido otro nombre: Tábbatha, lo había tomado de una casa de fiestas donde ella hacía decoración en su Perú natal. Pero cuando llegó acá nadie lo pronunciaba correctamente, Tamara fue su nombre por descarte. Pero ya es el suyo. El trabajo para ella no significa dinero, tampoco podría decir que significa dignidad porque eso también le pertenecía desde antes. Lo que buscaba esta joven delgadita que desprecia las intervenciones quirúrgicas y hasta los tratamientos con hormonas –“bueno, si el día de mañana me sale una arruguita, a lo mejor me opero”– era encontrar pares. “Necesitaba un lugar donde poder ser yo, acá conocí chicas como yo, aprendí corte y confección, computación; y además, tengo la ayuda económica.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ámbito de pares distinto de la calle, de la situación de prostitución, de la brillantina del show business sea del nivel que sea es otro de los valores específicos de esta cooperativa de trabajo. Un valor que se develó sobre la marcha, cuando juntas empezaron a entender que no todo lo que se enseñaba en los cursos de capacitación se aprendía. También era necesario desaprender: desaprender la violencia. “La calle te exige ser rápida, maleva, la que se impone. Cosas que no sirven en un trabajo cooperativo. Acá aprendemos a manejar las diferencias y disidencias desde el respeto”, cuenta Lohana que, después de años de activismo y trabajo para disociar el binomio travesti-prostitución ahora se siente “una travesti gorda de clase media”. ¿Por qué? “Por ejemplo, yo estaba en contra de hacer la comida comunitaria acá, quería que fuera un lugar de trabajo despojado. En el comedor está la tele y muchas veces se prestaba al debate o la discusión. Después de varias de ésas, un día llegué dispuesta a decir que se acababa la comida. Y me pararon en seco: ‘No abras debates tontos que estamos comiendo en familia’. Escuchar eso de una compañera que pasó 20 años comiendo sola en un hotel hace que te guardes todos tus prejuicios donde no se puedan volver a encontrar.” Con esos hilos se cose la vida cotidiana y el trabajo en esa esquina de Avellaneda, en donde alguna vez los vecinos golpearon la puerta para quejarse por la presencia de travestis. Son hilos que ahora envuelven también al barrio que pudo desempañar la mirada y ver en estas mujeres, trans o travestis, a un grupo de trabajadoras que tal vez ha viajado dos horas antes de pasar otras cinco frente a la máquina de coser. Hilos como vínculos, vínculos como telas sobre las que es posible trepar o dormir, envolverse o insinuar, gozar y desear, soñar o saltar; la materia con la que es posible armar el entramado de esta vida. De muchas vidas.l&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En marzo de este año, después de dos de capacitación, la Cooperativa Nadia Echazú puso a la venta su producción por primera vez. Sábanas, bolsas para compras, remeras y otros productos están disponibles. Quienes tengan interés pueden contactar a Sergio García a través de los mails:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ventascoopechazu@gmail.com coop_nadiaechazu@yahoo.com.ar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;teléfonos: 4265-4949 y 155 710 6202&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Marta Dillon&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-3517175694511260731?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/3517175694511260731/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=3517175694511260731&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3517175694511260731'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3517175694511260731'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/05/coser-y-cantar.html' title='Coser y cantar'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S98P5Nh2H6I/AAAAAAAABMs/FrbWQNW7cQw/s72-c/49.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-4904986648332672344</id><published>2010-04-24T13:32:00.002+03:00</published><updated>2010-04-24T13:38:19.313+03:00</updated><title type='text'>De la mano de papá</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LKFtufSZI/AAAAAAAABMk/1R56m_2rz3Q/s1600/harlan.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LKFtufSZI/AAAAAAAABMk/1R56m_2rz3Q/s320/harlan.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5463651497476573586" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Nunca hubiera imaginado que 20 años de militancia como puto-rebelado-de-su-familia se iban a terminar con dos llamadas telefónicas y un ataque de mansedumbre totalmente excepcional en el marco de mi mal genio nato y ahora middle-age.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, me había plantado frente a mi padre, a los veinte, al grito de: “Nada de hijo modelo: para que lo sepas soy zurdo, uso drogas y me la morfo ¿te gustó?”. Y de ahí en más, cortina de hierro, guerra fría o guerra atómica; depende el caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Años de lapso entre cada vez que nos veíamos y la cosa iba de mal en peor. La última había sido en la operación de venta de la casa familiar, donde me dirigí a mis hermanos refiriéndome a él como “este sujeto”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo bien sazonado con el condimento de una memoria de hijo de madre multípara, abandonada a su suerte por “el sujeto”, muerta temprano en brazos del cáncer. Siempre me vi dentro de un relato de Coetzee.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así las cosas, sucedió súbitamente que me soñé cuidando a un padre anciano. La pálida imagen de esa posibilidad, más los cuarenta, más las ganas de no sé qué clase de calidez, me pusieron hace dos años el dedo en el teléfono para el día de su cumpleaños. Respuesta sorprendida, y todo lo que me imaginaba estaba allí, se diría que esperando pero no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejé pasar el tiempo y fijé el límite en mi propio cumpleaños. Por último, tenía derecho a no darle más bola al hijo que, de entre todos, más le había ladrado todos estos años. Casi sin sorpresa, pero con mucha satisfacción, cinco meses mediante, el día indicado a las siete y cuarto de la mañana dejó en mi contestador: “Hijo... ¡Feliz día...! soy Papá”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le respondí la llamada y continuamos como decíamos ayer. Durante un año y pico se preocupó más que yo por mantener vivo y lozano ese diálogo que ninguno de los dos sabía muy bien cómo continuar. Ayudado por su increíble elocuencia e hilaridad y por la buena voluntad de ambos, zanjó diferencias y escollos, evitó recuerdos desagradables, abrevó en expectativas, menudas, breves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco tiempo recibió el diagnóstico. No era terminal, pero se complicó. Y se complicó la complicación. Tuvo tiempo de dejarle a una de sus nietas, transformada en heralda voluntariosa y solícita, un mensaje para cada hijo. El mío fue maravilloso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo esto pensé cuando, despidiéndome de él en la sala de terapia intensiva, ya ido y sonriente, apoyé mis manos sobre las suyas, cruzadas como se las cruzan a los muertos encima de la panza. Y comprobé que las mías, de las que me jacté toda la vida por grandes, nudosas, de alguien con carácter, resultaron chicas en la comparación. Encima de las suyas lucían regordetas, improvisadas. Curiosa manera física de comprobar el tiempo perdido. O ganado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Pacha Brandolino&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-4904986648332672344?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/4904986648332672344/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=4904986648332672344&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/4904986648332672344'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/4904986648332672344'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/04/de-la-mano-de-papa.html' title='De la mano de papá'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LKFtufSZI/AAAAAAAABMk/1R56m_2rz3Q/s72-c/harlan.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-283589103609004896</id><published>2010-04-24T13:28:00.001+03:00</published><updated>2010-04-24T13:32:21.006+03:00</updated><title type='text'>La reina, su melena y los leones</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LIsIYUkrI/AAAAAAAABMc/3UVpX77uRj4/s1600/34.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 180px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LIsIYUkrI/AAAAAAAABMc/3UVpX77uRj4/s320/34.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5463649958443127474" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Y sí, una vez más de lo mismo, se abre el juego en el Circo TV Freak... La última novedad, aunque tal vez a estas horas ya sea penúltima, es un joven de mentón con prognatismo, cualidad conocida popularmente como cara con balcón o cucharón de aceitunas, pelucón lacio largo color castaño colorado, porque de un tiempo a esta parte parece que el pelucón hace a la trans, es la new model vedette Reina Reinaldo que se estrenó en el programa de la vampírica canosa chupasangre de dudoso talento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Elegí este color porque usaba rubio y me gritaban cosas desagradables en la calle, me comparaban con ese personaje que aparece en la televisión.” Se refiere a nuestra folclórica Zulma. Quejándose de las ofensas callejeras mueve su pelo, se sienta en el sillón, la carga el equipo con que tenga cuidado que se le va a escapar un huevo, la boca inflada se va para un costado como dos riñones implantados. Y el detalle ecológico: una enorme y arrepollada flor naranja en su pelucón, detalle legranesco si los hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este lánguido muchacho apareció en la escena nacional al contraer matrimonio con Adelfa, la anciana que pasó a mejor vida al toque después de lo cual Reinaldo, reducida a Reina, se destapó luciendo los tapados de piel heredados. Ya está, esto es, alcanza y sobra, el circo freak arma su carpita. Una del panel, travestida parece, y más mala que una araña polino, la gasta despiadadamente: “Reina tiene un rostro femenino, una boca como la de Angelina Jolie, qué encanto”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Reina Reinaldo sonríe sin poder manejar esos labios independientes que miran para cualquier lado cual dos riñones. Quiere irse a EE.UU. a operarse toda y jura volver espléndida. ¿Será que David Coperfield se hizo cirujano?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué más da lo que haga o no Reina Reinaldo, al fin y al cabo es su íntima elección, la de pasearse travestido por la vida y la de intentar entrar en el hall de la fama aunque sea por la puerta del costado; lo más importante no es que ella aparezca en cada uno de los programas que la TV argentina se esfuerza en presentar cada día revolviendo un cucharón gigante de espesa mierda bien colorida, el temita es la gente que lo ve y los comentarios que crecen alrededor de ella, es puto, es trava... está loco... qué ridículo el disfrazado. Comentarios que, no nos engañemos, no sólo se dirigen hacia los esclavos del circo, sino a cada puto, lesbiana o travesti que camine por ahi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo sirve para sacar el homofóbico que hay adentro, no importa quién mientras nos podamos reír del ridículo ajeno, tapando el propio, que tanto pesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los romanos tenían su circo para disfrutar de la voracidad de los leones para con los esclavos, luego hubo confortables sillitas para ver guillotinar cabezas y/o ahorcar cuerpitos. Y más acá, en estos años de modernos evolucionados, las peleas de los barrabravas que luchan hasta la muerte por jugosos mangos, la preocupación de si Ricky adopta y dice que es marica después de tantos años, el tema —que se hace largo— de si las personas de mismo sexo nos casamos o no nos casamos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pan y circo freak, aunque hay mucho más circo que pan por estos lados, ponga los programas picadoras de carne humana y ríase la gente, total cuando el freak de turno quede desangrado en el suelo como un decapitado, lo patearemos al costado y encontraremos otro más ridiculón y lo tiraremos de siliconadas bruces a nuestro actual circo romano...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Naty Menstrual&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-283589103609004896?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/283589103609004896/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=283589103609004896&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/283589103609004896'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/283589103609004896'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/04/la-reina-su-melena-y-los-leones.html' title='La reina, su melena y los leones'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LIsIYUkrI/AAAAAAAABMc/3UVpX77uRj4/s72-c/34.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-1546026857457936039</id><published>2010-04-24T13:23:00.001+03:00</published><updated>2010-04-24T13:28:07.257+03:00</updated><title type='text'>Se chocan los planetas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LHsj70t-I/AAAAAAAABMU/qedciqdfLVg/s1600/33.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 228px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LHsj70t-I/AAAAAAAABMU/qedciqdfLVg/s320/33.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5463648866328164322" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;A pesar de sus avances en inseminación artificial y comunicación sin cable, la ciencia sigue con dificultades para predecir terremotos. Es un hecho. Pero mientras lxs geólogxs pierden su tiempo analizando la incidencia del agua o de los gases en el interior de las fallas, la religión, sea islámica, sea evangelista, o sea lo que Dios quiera, tiene una respuesta capaz de hacer temblar al mundo. De risa, sí. Escuchemos entonces de rodillas, hermanxs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Las catástrofes naturales son el resultado de nuestro propio comportamiento”, declaró el ayatola Kazem Sedighi, reconfirmando aquella advertencia de terremoto que hizo célebre al presidente de Teherán quien acusaba a los homosexuales de los movimientos sísmicos. “No tenemos otra opción que conformarnos a las reglas del Islam, se necesita un esfuerzo colectivo para solucionar los problemas provocados por el aumento de la edad del matrimonio y por el número de divorcios”, afirmó Sedighi, avalado por unos temblores aterrorizantes. Mientras tanto, Shlomo Benizri, del ultraortodoxo Partido judío Shas, dijo que los temblores en su tierra habían sido causados porque se dio por “legitimada la sodomía”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del otro lado del mapa, el cónsul de Haití en San Pablo, Samuel Antoine George, explicó las razones de la tragedia de ese país: “Creo que hay tanto lío con el vudú... El africano en sí tiene una maldición. Todo lugar donde haya africanos allá está jodido”. En diversos foros, estos dichos fueron festejados por personas que opinan que las organizaciones Glttbi de Haití y de Brasil tienen una relación directa con esta religión que festeja las relaciones entre gente del mismo sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O sea, la religión rarita, la homosexualidad, las leyes que la reconocen y las mujeres mal vestidas estarían resquebrajando nuestros cimientos, y esto, sin metáfora. Suena, objetivamente, muy plausible. La Tierra habría sido hecha para posiciones estándar, como la del misionero, pongámosle, y toda variante estaría ocasionando tensiones en la placa terrestre. Cuántas personas dale que dale se necesitan para mover la Tierra, es el único misterio que quedaría en pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero siguiendo el razonamiento divino, bien vale la pregunta sobre si la fumata de humo negro de 16 mil kilómetros que ha lanzado el volcán islandés por estos días, no es un mensaje de Dios, tan teatral El siempre, que dice que a la luz de tanto claustro pedofílico, no habemus Papa; que como mucho, habemus papelón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Sin autor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-1546026857457936039?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/1546026857457936039/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=1546026857457936039&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/1546026857457936039'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/1546026857457936039'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/04/se-chocan-los-planetas.html' title='Se chocan los planetas'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LHsj70t-I/AAAAAAAABMU/qedciqdfLVg/s72-c/33.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-3989145295144616695</id><published>2010-04-24T13:12:00.002+03:00</published><updated>2010-04-24T13:22:56.556+03:00</updated><title type='text'>El infierno estuvo encantador</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LGe_ACRPI/AAAAAAAABMM/G7QJkH6tc0s/s1600/32.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 263px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LGe_ACRPI/AAAAAAAABMM/G7QJkH6tc0s/s320/32.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5463647533563790578" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Con espíritu antropológico y el cuerpo siempre listo, nuestrx cronista se lanzó a la calle en busca del espécimen perfecto a quien recuperar de las garras conservadoras. Recuperación no se sabe si logró pero sí un buen meneo en la boca del subte, que como toda boca siempre tiene algo que ofrecer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡A la vincha de Cristo, vamos que quedan pocas!”, el grito, lo confieso, me resultó tentador, un poco de SM siempre es un poco tentador y, ilusx de mí, creí que conseguiría espinas para mi loca cabeza, una gota de sangre para volver a creer que estaba vivx entre tantos muertos. Pero no, no había espinas en la vincha y en cambio un Jesús mal impreso que ni siquiera me sirvió para atarle la muñeca al oportunista que creyó que iba a hacer su abril en la marchita en contra del matrimonio y la adopción de parejas queer. Por mi culpa, por mi gran culpa, me dije, yo buscaba amontonamiento y sólo encontré una marcha con olor a Sociedad Rural después del rodeo. ¿Qué iba a hacer con mi mano boba si ni siquiera podía ocultarla en el gentío? ¡Y qué cuernos tenía que hacer yo ahí! "Es el problema de las redes sociales, Lux", me dijo una tortona medio bay biscuit porque agarra cualquier cosa, pero madre de trillizos junto a su amada esposa. ¿Qué clase de red social la había hecho aparecer en ese lugar donde bien podían lincharla? "A mí también me tienta el SM", dijo ella, "y además también tengo la fantasía de convertirlxs de a unx. Sí, nena, de unx en fondo. Vaya gracia. Pero bueno, inmersxs en el carnaval, pues nos pusimos a bailar. Yo ya había fichado al de las vinchas y ella a la Cynthia Hotton, la diputada del PRO. "Me gustan así, un poco femme", dijo con los ojos perdidos en el escenario donde se contaban los Valores por mi país, o sea el de la Hotton que se había dejado engañar por el falso "asistiré" que, según la diputada, le habían mandado por Facebook unas 7 mil personas dispuestas a "defender el derecho de los niños a tener un papá y una mamá" y a luchar de cuerpo presente "Contra el matrimonio homosexual con adopción". Yo no me quiero casar, no te asustes, papi, le dije al de las vinchas cuando la mirada se me perdió detrás de un target más elevado. Al menos elevado por un poste de luz ya que hasta ahí se había subido el joven de bunda redonda como el mundo para colgar un cartel que exigía "basta de ocultar a los pederastas". Me pareció un reclamo justo, digno de que lo viera Benedicto, pero, mala suerte, el chico tenía una remera que decía "Y pegue, Bertone, pegue". Desorientadx, sin saber si tomar el subte o trepar al águila del monumento de la plaza, escuché cómo los urbanistas del PRO alentaban a cortar la Avenida Callao. Ahí sí que se puso lindo, al menos alguien me tomó de la mano pero cuando me quise tomar el codo tuve que ser rescatada por mi amiga bay biscuit. "Al subte, Lux, al subte". La seguí mientras ella filosofaba: "¿Vos viste que al acto lo convocaban niñxs que querían hacer llegar su mensaje a la sociedad? No es que descrea del avanzado desarrollo infantil de los niños y niñas de hoy día, pero mis hijxs con casi 3 años dibujan gusanos y me dicen que son mariposas; estos diseñan volantes en papel satinado, grosos ¿no?". Qué bombones, ellos ya saben de transformaciones. Así que así inspirada arrastré el gusano que soy hasta la boletería del subte y enseguida pedí que me levante el molinete. Me levantó mucho más que eso. El ánimo, por ejemplo. Mientras, desde los altoparlantes de la plaza sonaba la música de Ricardo Montaner: Tan enamorado, de ti, que la noche dura un poco más… Pero mi trabajador del subte ya había hecho lo suyo y yo tampoco me iba a quedar a vivir en esa boca aun cuando las bocas siempre tengan algo para dar. Nunca supe qué hacía Montaner entre evangelistas, pero a lo mejor ellxs, como yo, habían visto esa noche la lux, digo, la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Lux&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-3989145295144616695?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/3989145295144616695/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=3989145295144616695&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3989145295144616695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3989145295144616695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/04/el-infierno-estuvo-encantador.html' title='El infierno estuvo encantador'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LGe_ACRPI/AAAAAAAABMM/G7QJkH6tc0s/s72-c/32.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-3859405431720832870</id><published>2010-04-24T13:09:00.002+03:00</published><updated>2010-04-24T13:12:21.248+03:00</updated><title type='text'>La torre de Babel</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LD_szl79I/AAAAAAAABME/SJcUuMRiUys/s1600/31.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 265px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LD_szl79I/AAAAAAAABME/SJcUuMRiUys/s320/31.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5463644797080563666" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;El matrimonio entre personas del mismo sexo será tratado, finalmente, en el ámbito del Congreso nacional. El debate será público y puede comenzar a cambiar la vida y la ciudadanía de muchísimas personas. ¿Es necesario agregar que de todos modos no será un debate sencillo, aun a pesar del amplio consenso social que se advierte cotidianamente? En este contexto vale la pena revisar de qué modo y a través de qué discursos, distintos actores políticos visualizan y definen a las sexualidades disidentes. La construcción de una Babel particular que proyecta su sombra sobre el rol del Estado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 EL DESCONOCIMIENTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el discurso de la Iglesia Católica, refractaria al liberalismo político y a las intervenciones del Estado en materia sexual. Este discurso entiende como antinatural a la sexualidad alejada de la procreación. Distingue la “tendencia” (innata) a la homosexualidad de los “actos” homosexuales, siendo la primera digna de tolerancia y los segundos un “pecado”, ya que implican una elección que puede evitarse. Asimismo exhorta a los legisladores católicos a que nunca reconozcan las iniciativas de ciudadanía no-heterosexual, debido a que “se asocian a un orden objetivamente desordenado” (Congregación, 2003).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la sexualización y generización de la agenda política, este discurso oscila entre exhortar al Estado para que no acepte la transferencia indebida de los asuntos sexuales e intimarlo a los gritos a que los combata. Generalmente opta por lo último, haciendo hincapié en la idea de que existe un lobby gay que –además de presionar a los políticos– siembra la confusión conceptual por todas partes, en particular con relación a la tolerancia. Ante ello hay que “desenmascarar el uso instrumental o ideológico que se puede hacer de esa tolerancia; afirmar claramente el carácter inmoral de este tipo de uniones (las uniones civiles); recordar al Estado la necesidad de contener el fenómeno dentro de límites que no pongan en peligro el tejido de la moralidad pública y, sobre todo, que no expongan a las nuevas generaciones a una concepción errónea de la sexualidad y del matrimonio, que las dejaría indefensas y contribuiría, además, a la difusión del fenómeno mismo. A quienes, a partir de esta tolerancia, quieren proceder a la legitimación de derechos específicos para las personas homosexuales convivientes, es necesario recordar que la tolerancia del mal es muy diferente de su aprobación o legalización” (Congregación, 2003).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestro país fue emblemático durante los últimos años ’80 y los ’90. Además de las incoherencias señaladas, el discurso del desconocimiento hoy tiene que enfrentar tres adversarios: un clima cultural que ensalza las elecciones individuales, la cabida positiva que la mayoría de los medios de comunicación han dado al tema de la diversidad sexual y, sobre todo, los efectos de relativa autonomía decisoria respecto de la institución eclesial que más de 25 años de democracia han dejado sobre la clase política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2 EL CONSERVADOR&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este discurso enaltece el conjunto de valores colectivos que viabilizarían la cohesión social y hace una valoración perenne de la autocomprensión heterosexista del mundo, vertebrado –obviamente– en torno de la familia tradicional. Aprecia gran parte del legado liberal, en particular, la distinción de las esferas pública y privada, el derecho de asociación, la integridad individual y el respeto hacia colectividades minoritarias cuyos valores pueden convivir con los macrovalores sin contradecirlos. Pero sospecha de otras zonas del liberalismo: estima que no todas las elecciones de los individuos tienen consecuencias beneficiosas para la sociedad; por eso, si se les presta atención legislativa se podría dañar el sentido heterosexista. Es en esa circunstancia cuando el discurso conservador se desnuda. A diferencia del discurso del desconocimiento, se rehúsa hablar de “antinaturalezas” de las personas; al contrario, les reconoce características distintivas. El foco de la inquietud son los intentos de plasmar indiscriminadamente todo lo distintivo-privado en los dominios de la ley: “La homosexualidad no incapacita al ciudadano para desempeñarse en la vida como cualquier ciudadano, excepto para pretender formar una unión legal semejante al matrimonio. La igualdad ante la ley reclama iguales derechos frente a hechos semejantes, siempre que las personas se encuentren en idénticas circunstancias y condiciones” (legisladora López de Castro, 2002).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hay algo que siempre pregona el discurso conservador es que –si se aseguran los derechos negativos– el Estado tiene potestad para hacer acentuaciones públicas de valor. Entonces, la programática se centraría, por un lado, en fomentar la tolerancia privada, impidiendo que el Estado sancione derechos sustantivos que desplacen los límites de la comunidad y, por otro, en proponer una incompatibilidad entre bienestar personal y bien común, si el primero no es un derivado del segundo. En este marco puede interpretarse el principal argumento de la Cámara de Apelaciones para negar la personería jurídica a la asociación travesti Alitt, en 2004: “(los miembros de la asociación) no tienden al bien común, sólo persiguen beneficios personales (...), lo que no obsta para que se asocien en procura de conseguir tales fines, sin necesidad de una protección especial por parte del Estado, (es decir) sin que sea menester (...) hacer participar a este último de un emprendimiento que considera disvalioso para la totalidad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la actualidad, el discurso conservador subsiste, renovando sus argumentaciones con relación a las dimensiones de la problemática que vayan introduciendo en la agenda las organizaciones Glttbi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3 EL LIBERAL ABSTENCIONISTA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entiende al individuo como una entidad autónoma que –legítimamente– busca la realización de su bienestar personal. El bienestar implica un conjunto de acciones que no debe valorar la autoridad, ya que serían elecciones de índole privada que, por otra parte, no reflejan la totalidad del individuo. Si se respeta la preservación de las manifestaciones privadas de las personas (distintivas y parciales) y, en el plano público, se respeta activamente todo lo que tienen en común, la relación (es decir, la separación) entre cultura y política estaría equilibrada, y el bien común estaría en marcha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue un discurso que apareció en los inicios del proceso de politización Glttbi. A diferencia del discurso conservador, que siempre tiene algo para decirle a la sociedad, el discurso liberal abstencionista no quiere hablar de nada porque el habla no-genérica destituye a un liberal que se precie de tal. El sujeto de este discurso parece tener la esperanza de que una mano invisible tape la boca del Estado y libere la de los sujetos para que digan lo que quieran en privado. Así se fomentaría realmente la tolerancia, sin ninguna toma de partido que no sea la de los propios individuos. Mucho más cercano en el tiempo, en el debate sobre la Ley de Unión Civil de la Ciudad de Buenos Aires, aun podemos apreciar esta argumentación (en realidad, tantas veces utilizada como prolegómeno de una alocución conservadora): “El afecto no es algo que al Estado le interese tutelar regulando o protegiendo (...), no le interesa si el afecto dura un mes, un año u otro tiempo” (legisladora López de Castro, 2002). “Es preferible que la Argentina continúe con una tradición jurídica donde este tema está incluido en la consideración constitucional como que las acciones privadas de las personas les pertenecen a su privacidad y no son objeto de acción de los jueces” (legisladora Colombo, 2002).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4 EL LIBERAL DE RECONOCIMIENTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe otro discurso liberal muy distinto y de mucha importancia para entender los avances que existen. Apareció tímidamente en 1991 en el voto de minoría de los jueces Santiago Petracchi y Carlos Fayt en el fallo que negó la personería jurídica a la CHA, luego en varias intervenciones a favor de la Ley de Unión Civil en 2002 y, por último, en el fallo de la Suprema Corte que daba la personería jurídica a Alitt, en 2006. Quienes sostienen este discurso son –como los anteriores– escépticos respecto de la eficacia del Estado, tomando partido por una concepción del bien común. Pero –a diferencia de los abstencionistas– intentan a toda costa separar la cuestión valorativa de la cuestión de la racionalidad de las instituciones que permitirían la emergencia y el resguardo de los valores heterogéneos de la sociedad. En consecuencia, bien harían los poderes del Estado si, en vez de perder la elegancia neutral indicando el valor de ciertas concepciones (discurso conservador), o en vez de querer redireccionar los debates al terreno estéril de las libertades genéricas (liberal abstencionista), se pusieran a mejorar el andamiaje legal existente y a corregir la dinámica de y/o crear instituciones garantistas o promotoras de los derechos que reclaman las organizaciones Glttbi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En suma, este discurso sueña con la creación de una “forma” (o fórmula) institucional pluralista vacía de contenido, una especie de regla-estructural-democrática-estatal que sólo atentaría contra sí misma si sus contenidos los propusiera ella y no los representantes de la sociedad civil: “El reconocimiento por parte de una universidad de una organización no constituye una aprobación ni explícita ni implícita de aquélla (...). La aprobación o desaprobación fundadas en el asentamiento explícito del contenido de la defensa de una postura es contraria a la esencia misma del objetivo universitario, que es el pluralismo”, expresó Petracchi en 1991, aludiendo indirectamente a las valoraciones que desde el Estado se hacían de la homosexualidad. En 2006, Fayt, en el fallo de Alitt, radicalizó los alcances de la regla estructural cuando afirmó que debe tener validez “sea que se trate de asociaciones, agrupaciones u opiniones ocasionales, y en cualquier materia que se involucre, como de naturaleza política, religiosa, moral, cultural, deportiva, sexual, etcétera”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos queda la incógnita referida a cómo se puede llenar de contenido esta forma institucional, tan abstracta por propia vocación. En el último fallo que hemos citado, es claro que existe un “prohibido prohibir” que posee un espectro de objetos sociales a cobijar inimaginable en el Poder Judicial de nuestro país poco tiempo atrás, asumiendo que la ampliación del espectro es posible por medio de la abstracción. Pero esto es solamente una cara de la moneda. El reverso de esta abstracción inclusiva es –naturalmente– su falta de contenido, lo cual, en términos de políticas concretas Glttbi, es un obstáculo contra su gestión porque el “prohibido prohibir”, de tan abstracto que es, es visto con cero de operatividad (operatividad que no es incumbencia del Poder Judicial). Llegados a este punto, sería bueno terminar con una pregunta: ¿qué estrategias habrá que desplegar para que finalmente se tengan esos derechos y no se tenga solamente el derecho a tenerlos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Ernesto Meccia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-3859405431720832870?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/3859405431720832870/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=3859405431720832870&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3859405431720832870'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3859405431720832870'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/04/la-torre-de-babel.html' title='La torre de Babel'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LD_szl79I/AAAAAAAABME/SJcUuMRiUys/s72-c/31.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-6839648719130247508</id><published>2010-04-24T12:57:00.001+03:00</published><updated>2010-04-24T12:59:19.648+03:00</updated><title type='text'>Amor a la mexicana</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LA7AdhHZI/AAAAAAAABL8/OSogmVqw0P4/s1600/30.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 215px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LA7AdhHZI/AAAAAAAABL8/OSogmVqw0P4/s320/30.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5463641417922452882" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Actriz, cabaretera, escritora y directora teatral, la mexicana Ana Francis Mor, antes que todo eso, es lesbiana. Y lo dice, lo escribe, lo hace visible con la ilusión de generar un efecto contagio que termine de una vez con esa institución llamada closet. Esa es la intención de su primer libro, El manual de la buena lesbiana (Emeequis Ediciones, que se presenta este sábado), donde asegura que las lesbianas son como las teles, “en cada casa hay una”. Y Ana está dispuesta a descubrirlas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu libro, El manual de la buena lesbiana, empezó como una columna en un semanario. ¿Cómo conseguiste ese espacio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Emeequis es un semanario político muy interesante que antes formaba parte del diario El Universal. Un buen día, a causa de un problema con la esposa del presidente Fox, echaron a todo el staff. Juntos se decidieron a fundar este nuevo semanario. Justo en esa época con Las Reinas Chulas, la compañía a la que pertenezco, estábamos tomando El Hábito, que antes pertenecía a Liliana Felipe y a Jesusa Rodríguez, quienes decidieron heredárnoslo. Aquella revista y nosotras empezamos al mismo tiempo e hicimos algunos eventos conjuntos. Hacía ya mucho que yo tenía esta idea de escribir El manual de la buena lesbiana, del cual sólo tenía el nombre. Es un chiste que salió de tardes enteras de platicar con amigas sobre nuestros amores, decepciones y todo eso. Yo decía: es hora de reírnos de nuestra eterna tragedia lésbica, de empezar a hablar de lo nuestro, pero sin solemnidad, desde el humor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A qué te referís con “nuestra eterna tragedia lésbica”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Destino trágico, convencimiento absoluto de que tu vida va a ser una tragedia. Pasas por un primer momento de mucha tortura, pero con el tiempo te das cuenta de que es más tortuoso no vivir como lesbiana si lo eres. Vivir como heterosexual si eres lesbiana debe ser una tragedia que no pocas quisimos soportar. En lo cotidiano siempre hay ese recordatorio de que no perteneces y alguien dispuesto a regresarte al closet, a querer que seas otra cosa. Desde quien te pregunta si estás casada, y dices que sí y luego: ¿a qué se dedica tu marido? La gente siempre asume, de entrada, que eres heterosexual. Entonces te dices: ¿qué hago?, ¿le digo que mi novio se llama Julián y se acabó el problema, ya que a este tipo no lo volveré a ver, o le digo que mi marido se llama Eugenia? Y te preguntas: ¿a ver qué cara pone, no peligrará mi vida? Porque en algunos casos la vida está en peligro. Siempre vives con estrés esos momentos, en los que, quienes tenemos suerte, podemos salir del closet, porque ni nuestro trabajo ni nuestra vivienda o integridad física dependen de ello. Pero hay quien no puede. Yo un día decidí quedar absolutamente fuera del closet porque llevar una doble vida para mí sería muy angustiante. No se me dio la vocación de Mujer Maravilla para eso. Es completamente estresante estar cubriendo ese otro personaje, entonces quienes podemos vivir fuera del closet nos ahorramos buena parte de ese estrés, pero tienes que hacerlo todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lydia Cacho, la prologadora de tu libro, dice que vos no saliste del closet sino que lo dinamitaste...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Un momento importante para mí fue cuando conocí a mi actual pareja. Ella viene de una familia educada de otra manera. Las personas crecen distinto si te enseñan dónde tienes la boca, la nariz, el clítoris, todo al mismo tiempo. Entonces a la hora de integrarme a su familia a mí me cambió la concepción de muchas cosas, porque me di cuenta de que así apenas es digno y que menos que eso no tengo por qué soportarlo. Estar con la pareja con la que ahora estoy me ha indicado un tabulador de dignidad muy alto. Desde ahí va mi activismo. Todo eso combinado con el cabaret y con el buen humor, porque para mí la risa es la traducción simbólica del placer en el cuerpo. Es un motor fundamental que nos conecta con esa vocación al placer que tenemos y que la mala educación judeocristiana ha jodido tanto. Y todo porque Dios no se ríe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y con tu familia qué pasó?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Mi familia son básicamente mis hermanas, mi madre falleció y a mi padre, alias el donador, hace años que no lo veo. Pero con mis hermanas siempre hemos tenido una relación muy solidaria. Entonces, cuando descubrí que era lesbiana, con las primeras que fui a hablar fue con ellas. En ese momento me encontré con unas lesbianas feministas que me prestaron bastante buena literatura y se las llevé. Las senté a todas y les dije: yo soy lesbiana, lean esto, en quince días me hacen todas las preguntas que quieran y después de eso se joden, porque no me van a dejar de querer. Nunca les permití que me echaran ninguna culpa encima. Ha sido un proceso lento, a veces amoroso y a veces jodido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vos decís en tu libro que salís del closet para no quedar encasillada como heterosexual...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Cuando hablo con mis amigos que viven de la televisión los escucho decir que si sales del closet te van a poner una etiqueta y no quieren porque quieren ser versátiles, interpretar diferentes papeles. Yo creo que en realidad salir del closet es un paso gigantesco y da mucho miedo y tiene que ver con enfrentar montones de cosas propias. Porque todos pasamos por ese momento en que te crees que naciste chueco, que eres menos y es muy difícil sacarse esto de encima. Salir del closet tiene que ver con decidir que no te importa tanto si las demás personas te miran como menos o no. Pero a esta frase que a mí me da mucha risa, “no quiero que me encasillen”, yo contesto: “Para mí es importante salir del closet porque no quiero que me vayan a dar personajes heterosexuales, ¡qué horror!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tu propio libro hizo la salida del closet una actriz boliviana amiga tuya...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Ella escribió uno de los capítulos donde hablaba de mi casamiento, era una de las testigas. Decidió poner allí su nombre. Fue un poco escandaloso en México. Pero nosotras no lo promocionamos por ese lado, pues el que lo leyera se iba a dar cuenta solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hubo una reacción escandalosa con esto, pero no la hubo con el libro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Mira, no fue mayor cosa, pero de pronto a la hora de la distribución hemos tenido algunos problemas que se solucionaron, porque como el libro se ha vendido bien, los problemas se les olvidan en minutos. Hay dos historias distintas: el DF y el resto del país, donde hay librerías que los esconden, pero son asuntos que vamos solucionando porque armamos escándalos y esas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En El manual... contás que en México alcanza con ser mujer para ir presa...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Por un lado está el discurso oficial donde hay una “intención” de equidad de género, pero que no se traduce en políticas reales. El gobierno federal está utilizando los institutos de las mujeres de todo el país para regresarnos a un lugar de madres de familia. A nivel local, gracias a las feministas metidas en el gobierno, las cosas sí han ido cambiando hacia una política de equidad. Pero la criminalización en otros estados, fuera del DF, es terrible. Nunca en el país hubo una mujer presa por abortar. Después de que se aprobó la ley en Ciudad de México, hace 3 años, la reacción de la derecha en el resto del país ha sido cambiar las constituciones locales para proteger la vida desde la concepción. Y en este momento hay 150 mujeres en la cárcel. Han ocurrido absurdos tales como el de una mujer en el estado de Campecha que estaba moviendo un mueble, le vino un aborto y la metieron presa. ¡Es tan complejo el escenario mexicano para las mujeres!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ustedes, Las Reinas Chulas, hablan de una “función social del cabaret”. ¿Qué significa eso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–En la época de la revolución mexicana, finales del 1800, principios de 1900, iban carpas gigantes presentando sus espectáculos de pueblo en pueblo. Allí se bailaba can-can y era un momento sexualmente transgresor, estaban las cantantes de música ranchera, los magos y los cómicos que hablaban sobre lo que ocurría en el país. La gente no sabía leer, sólo muy pocos. Entonces, entre los cartones, es decir, las caricaturas gráficas, sin palabras y los cómicos de cabaret, se educaba al pueblo políticamente. Una tradición que luego el cine mexicano tomó. Todos los cómicos del cine salieron de esas carpas. Venían del oficio de la crítica política cotidiana. Después, mucho de eso murió en los ’60 y luego fue retomado por gente como Jesusa Rodríguez. Nosotras, que venimos de esa educación humorística, pero también de la escuela universitaria de actuación o del teatro serio, de la tragedia, hacemos una combinación entre la técnica y la revista, que nos gusta mucho. Y una vez que conocimos a Jesusa y a Liliana, terminamos de comprender esta función social del cabaret. Ahora nuestro trabajo transcurre entre el escenario de El vicio y la calle, las comunidades indígenas, las escuelas, donde aprovechamos para la difusión de los derechos sexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ustedes compartieron espectáculo con Liliana y Jesusa. ¿Qué nos podés decir de esa experiencia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Fue un gran aprendizaje. Además tuvimos acceso a otra manera de hacer cabaret. Jesusa es una mujer brillante, hambrienta de conocimiento, todo el tiempo lee nuevas cosas y eso va a parar a su escenario. Así es de genial. Nosotras dijimos de entrada: no la vamos a entender, pero vamos a decir que sí a todo. Liliana es de esas personas que si no hiciera música moriría. Es un ser tremendamente inocente. Es muy lindo verlas trabajar y verlas como pareja de veinte años juntas. Lili se ríe todas las funciones de los chistes de Jesusa, como la primera vez. Y ambas fueron tremendamente generosas con nosotras. No sólo con lo que aprendimos de ellas sino también con heredarnos El Hábito, que nosotras llamamos El Vicio. De esto hace ya cinco años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Paula Jiménez&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-6839648719130247508?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/6839648719130247508/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=6839648719130247508&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/6839648719130247508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/6839648719130247508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/04/amor-la-mexicana.html' title='Amor a la mexicana'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9LA7AdhHZI/AAAAAAAABL8/OSogmVqw0P4/s72-c/30.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-3119811475915495040</id><published>2010-04-23T17:00:00.002+03:00</published><updated>2010-04-23T17:02:46.435+03:00</updated><title type='text'>Gaysalla</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9GofpXU3nI/AAAAAAAABL0/bqAdNlDLlHs/s1600/23.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 232px; height: 183px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9GofpXU3nI/AAAAAAAABL0/bqAdNlDLlHs/s320/23.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5463333084610223730" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Desde su encarnación de Santili, el gay rebelde de La tregua, hasta el maduro Marcos de Dos hermanos, pasando por Freddy de Almejas y señoritas, los gays en la piel de Gasalla dicen mucho sobre lo que el cine argentino a lo largo de estos últimos años ha decidido mostrar y esconder.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UNA TREGUA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece haber un Gasalla gay para cada momento histórico. Los años ’70, contexto particularmente represivo para las diversidades sexuales, alimentaban asimismo las efervescentes luchas con la consigna de “Sexo y Revolución”, del cual el Frente de Liberación Homosexual es uno de los mayores exponentes. Ahí aparece Gasalla en la piel de Santili, en La tregua, constituyendo un quiebre en las representaciones tradicionales del gay en el cine argentino. La película relata la historia de un viudo cincuentón (Héctor Alterio) al que se le pasó la vida en la oficina, y que cuando gracias al amor toma conciencia del vacío de su vida, es tarde ya: la muchacha muere. Hay una escena, de las dos en que aparece Santili, que es muy corta, pero es fundamental. Santili es un flamante compañero de oficina de Alterio. Es tímido, callado, afeminado y sufre de claustrofobia. Sus compañeros se burlan de él. En la escena en cuestión, está contemplando ensoñado a un guapo y mujeriego compañero de trabajo. Cuando otro lo advierte, lo asusta y a Santili se le caen todos los papeles, pero éste, lejos de reaccionar pasivamente, contesta con energía:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Por qué me cargan? ¿Por qué? ¿A ustedes les gusta esta vida? ¿Ustedes están contentos con esta rutina? ¿No se imaginan nunca que uno podría estar en otra parte viviendo otra vida, haciendo algo mejor que copiando números inútiles en papeles que nadie lee? ¡Idiotas! ¿A ustedes no les gustaría ser millonarios? ¿O artistas? ¿O hermosos? Ustedes están contentos con esta vida miserable?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tradicionalmente en el cine argentino, la única forma de retratar a los gays era a través de la figura de la marica, un recurso para la risa. No se representaban, pero se aludían sus preferencias sexuales y éstas eran particularmente blanco de burla. Fue el estereotipo recurrente de comedias populares protagonizadas por Niní Marshall, Luis Sandrini, Olmedo, Porcel, entre otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La subversión del personaje radica en que esta vez la marica no servía para hacer reír. Por el contrario, hacía callar la risa de sus compañeros. Santili no sólo se rebela contra la sociedad porque margina sus deseos eróticos sino también porque condena a las personas a los trabajos alienados y sin imaginación, intrínsecos a la égida capitalista. El discurso de Santili evidencia no sólo su infelicidad sino la de sus compañeros, que esperan también huir del trabajo como de la peste a través del amor o ganando el Prode.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la última escena donde es nombrado Santili se nos revela que no trabaja más en la oficina. Se supone que renunció después del incidente. Ello lo erige en el verdadero héroe de la película: el único que se atrevió a pensar a tiempo otros mundos posibles, a soñar en voz alta. Es sólo a través y después de Santili que el personaje de Alterio se atreve a declarar su amor a la muchacha interpretada por Ana María Picchio y a reconocer la homosexualidad de su propio hijo.&lt;br /&gt;UN PASO ATRAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Gasalla gay de principios del siglo XXI es hijo de la época de la visibilidad de gays y lesbianas, y en cierta forma del neoliberalismo. En Almejas y mejillones, Gasalla representa a Freddy, un hombre maduro aparentemente sin complejos respecto de su sexualidad, la cual parece afirmar a los cuatro vientos. Tiene una amiga lesbiana (Leticia Bredice), le gustan los musculosos y está enamorado y tiene sexo con un joven rubio de pelo largo y musculoso, en lo que parece un exceso de estereotipo. Almejas y mejillones no parece aportar mucho a la representación positiva de gays sino que, por el contrario, refuerza algunos prejuicios. Frente a su aparente osadía, Freddy parece avergonzarse cuando se encuentra vestido de mujer y cae en el patetismo de querer suicidarse ante la primera infidelidad de su amante. Aunque en clave de comedia, su personaje bastante frívolo se inserta en una película bastante despareja y que, con una mirada pretendidamente queer que aspira a superar la rigidez de las identidades sexuales, puede suscitar en varias ocasiones miradas conservadoras.&lt;br /&gt;UN PASO AL COSTADO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En principio, Marcos, el personaje que interpreta Gasalla en Dos hermanos, parece situarse también en los antípodas del costado rebelde de Santili. La imagen que nos ofrece la película es representativa de la vida de muchos gays del siglo XX: la de aquellos que, quizá culpables de sus deseos sexuales, depositaron la libido en el útero materno y relegaron su vida erótica y amorosa en pos de cuidar a madres sufrientes y dominantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La película comienza cuando, perdido tras la muerte de su madre, la terrorífica Neneca, la existencia de Marcos parece girar en torno de las manipulaciones de su pérfida hermana Susana (Graciela Borges).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcos vuelve al costado pasivo, represivo, tímido y asustadizo de un estereotipo de gay. Su rebelión, cuando llegue, no va a ser a los gritos como la de Santili, pero no por ello menos efectiva. Simplemente cerrar la puerta en la cara de su hermana después de pedirle que retire sus dedos para no lastimárselos. Y es en este momento cuando vuelve a tomar la posta del Santili rebelde. Si aquél reclamaba su derecho a soñar con su compañero de trabajo y a trabajar de lo que quisiera, Marcos reivindica un derecho que parece negado o que rara vez aparece reclamado, aun en esta época de fuertes luchas reivindicativas de los derechos sexuales: el del amor y el erotismo en la vejez. Marcos niega, a partir de su historia de amor crepuscular, que el único destino que pueden tener los homosexuales en la tercera edad sean los que clásica, casi exclusivamente, les ha otorgado la ficción cinematográfica y literaria, y que tanto han alimentado el imaginario social: el de la vieja marica con peluca, afeites y cirugías destinada patéticamente a correr tras la belleza de los jóvenes y pagar el precio –y el desprecio– de tan sólo contemplar, o pagar, o sufrir y esperar por un gesto que se parezca al amor o al deseo. Es una pena que el film no haya profundizado en este tópico que sobresale en medio de tanto cliché y no se haya animado a mostrar escenas de amor y sexo entre dos hombres maduros para variar en medio de tanta proliferación de modelos desnudos. Junto a Mario (Osmar Núñez), Marcos encontrará el placer largamente relegado. Aunque en el camino, como en el Edipo que representa en la película, deba matar antes, de alguna manera, a su madre y a su hermana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Sin autor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-3119811475915495040?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/3119811475915495040/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=3119811475915495040&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3119811475915495040'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3119811475915495040'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/04/gaysalla.html' title='Gaysalla'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9GofpXU3nI/AAAAAAAABL0/bqAdNlDLlHs/s72-c/23.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-9116784800377307569</id><published>2010-04-23T16:57:00.001+03:00</published><updated>2010-04-23T16:59:25.708+03:00</updated><title type='text'>Las amistades particulares</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9Gnt55QBlI/AAAAAAAABLs/n4Aq44sbzOA/s1600/21.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 234px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9Gnt55QBlI/AAAAAAAABLs/n4Aq44sbzOA/s320/21.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5463332230054020690" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;El 21 de abril se cumplen cien años del aniversario de la muerte de Mark Twain, narrador fundante de la ficción americana y de aquellos relatos de aventuras protagonizados por muchachos adolescentes que sueñan con ser bandidos, fundirse con la naturaleza y vagabundear juntos y sin mujeres. A modo de homenaje va este repaso por esas cofradías armadas a base de músculos y testosterona que tanto alimentaron las imaginaciones machistas y tanto alimentaron también las fantasías homoeróticas de generaciones de jóvenes de los últimos siglos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I. Escenas imborrables&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su autobiografía denominada Palimpsesto. Una memoria (1995), Gore Vidal relata que después de ver el film Príncipe y mendigo en su versión de 1937, con los adorables gemelos de doce años Bobby y Billy Mauch, experimentó una sensación de placer que posteriormente asimiló a sus primeras experiencias sobre el despertar de la sexualidad y el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como en la novela de Mark Twain, en la película, el príncipe y el mendigo intercambian sus ropas —al igual que Aquiles y Patroclo, que David y Jonatan— y los papeles de su vida. Desde que vio esa escena, cree Vidal, comenzó a buscar a su amante idéntico, aquel que fuera su otra mitad tal como lo describe Aristófanes en el Banquete de Platón: “Cuando este muchacho enamorado es lo suficientemente afortunado como para hallar a su otra mitad, ambos quedan tan intoxicados de afecto, de amistad y de amor, que no pueden soportar el verse separados del otro por un solo instante... aunque no encuentren el modo de explicar qué es lo que en realidad desean el uno del otro, y de hecho el placer puramente sexual de su amistad apenas justifica el inmenso deleite que su mutua compañía suscita”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si escribiera mi autobiografía debería también hacer una cita para Mark Twain. A mediados de la década del ’80 proyectaron en la televisión argentina una miniserie de 26 capítulos basada en dos libros de Mark Twain: Las aventuras de Tom Sawyer (1876) y Aventuras de Huckleberry Finn (1884). La serie en cuestión era una coproducción de origen alemán-canadiense y se llamaba Huckleberry Finn and his Friends. Estaba protagonizada por un adolescente llamado Ian Tracey que sonreía espléndidamente. Nunca más la volvieron a pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay dos momentos de la serie que quiero recordar. En el capítulo VI, Huck, Tom y otro amigo se bañaban completamente desnudos en el río. Una toma alejada perfilaba la sensualidad de los cuerpos juveniles y la redondez bien formada de las nalgas de Huck antes de arrojarse al agua. Luego, los tres chapoteaban divertidos. Lo bucólico de la edénica e inocente escena no lograba ocultar su intenso erotismo. De hecho, las imágenes no diferían demasiado de ciertas fotografías que se erigieron en fundantes de la tradición homoerótica: la de los efebos fotografiados por Wilhem von Gloeden en Taormina o la de la serie Swimming de Thomas Eakins.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro momento es el capítulo final. En la última escena, los tres personajes principales –Huck, Tom Sawyer y el negro Jim– deciden, después de atravesar divertidas y peligrosas experiencias y hallarse en el dulce hogar, escapar juntos en cuanto puedan e ir en busca de nuevas aventuras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo todavía el goce que me produjo ese final. Esa comunidad de hombres –dos bellezas rubias y un negrazo– sellando el pacto con un triple apretón de manos, riendo alegremente y soñando juntos con una vida de camaradería masculina que hubiese sido la utopía de Walt Whitman.&lt;br /&gt;II. Felices juntos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas personas que hayamos leído Las aventuras de Tom Sawyer o Huck Finn en la niñez podemos sustraernos al encanto y la frescura de sus páginas. Twain supo narrar una verdadera épica de la adolescencia y de las potencialidades, e infinitas posibilidades de la juventud. Encarnando la metáfora de la libertad y la rebeldía, allí están Tom y Huck que prefieren mil veces vivir de vagabundos, haciendo incontables proyectos descabellados, que sometidos a la disciplina de la civilización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sendas novelas de Twain, tanto Tom Sawyer como Huck Finn se hacen pasar por muertos y adquieren nuevas identidades y una nueva vida, y escapan de la vida cómoda y obediente que les ofrecían sus tías o viudas bondadosas. Huck, el huérfano que no se deja adoptar, elige estar con poca ropa o vestido de andrajos, a su aire y contento. En la novela que lleva su nombre, sus instantes de mayor felicidad son cuando huye con el negro Jim en una embarcación. Tiene una balsa propia y un amigo, todo lo que hay que tener. Los muchachos duermen y velan a su gusto. Disfrutan del agradable calor del verano en el bajo Mississippi y consiguen alimentos mediante la pesca o robando, a lo largo de la costa. El clímax es expresado por Huck en un momento de la novela:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Navegábamos de noche por el monstruoso río que en algunos sitios tiene milla y media de ancho y, durante el día, descansábamos en tierra. En cuanto empezaba a amanecer amarrábamos la balsa a un arbusto de la orilla y la ocultábamos con ramas de sauce y algodones. Echábamos las líneas, nos dábamos un magnífico baño, nos sentábamos a la orilla y esperábamos ver amanecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Tom Sawyer en el extranjero, Tom, Huck y Jim viajan en globo a través del océano, el Sahara y Egipto. En iguales términos, Huck, el narrador, expresa su emoción de estar alejados del mundo y rodeado sólo por sus dos amigos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos estábamos acostumbrando al globo; el temor había desaparecido por completo y no queríamos estar en otra parte... Aquí arriba, en el cielo, todo era tranquilo y encantador, bajo la luz del sol, satisfecho de comer y dormir, rodeado de cosas extrañas para ver sin que nadie me molestara y sin tener que soportar gente antipática. Vivíamos los tres en vacaciones permanentes. De ninguna manera teníamos prisa por abandonar este paraíso y volver a la civilización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a la libertad y a la plenitud tranquila que los muchachos de las novelas de Twain suelen encontrar cuando se hallan juntos ideando desmesuras, las mujeres representan la obediencia, la trampa de lo sedentario y lo doméstico, cuya expresión final es el matrimonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto Príncipe y mendigo como Tom Sawyer y Huck Finn pueden inscribirse asimismo en los llamados bildungsroman o novelas de educación. En ellas, generalmente, un joven varón realiza un viaje iniciático que, como todos los viajes, es también un viaje al interior de uno mismo. Es un viaje que constituye la primera salida al mundo y que, heredero de la hermenéutica del renacimiento, permite convertirse en “lo que se es”, es decir, en el mejor de los casos, en un hombre. Así, en Príncipe y mendigo, el intercambio de ropas con el mendigo Tom y su descenso al submundo de los pobres es el que posibilita al príncipe convertirse en un monarca sabio y compasivo, en Eduardo VI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convertirse en hombre y en un adulto, adquirir los valores propios de la masculinidad precisa del alejarse de las “faldas” de las mujeres y por lo tanto del hogar. Guardando algunas semejanzas con los ritos de iniciación propias de la pederastia, este viaje se hace en compañía muchas veces de un hombre mayor o de un amigo.&lt;br /&gt;III. Amigos para la aventura&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el principio de las ficciones fundacionales norteamericanas, como en la mayoría de las novelas épicas o de aventuras, sólo están los hombres. La aventura es una forma de vida que pone en juego virtudes que se suponen esencialmente masculinas como la fuerza, la valentía y el coraje, y por ello está vedada a las mujeres que, por otra parte, siguiendo la misma lógica androcéntrica, deben relegar su vida al campo de lo doméstico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, en momentos clave de creación de los mitos fundantes de los Estados-Nación modernos se hace necesaria la aparición de héroes masculinos que resignifiquen la idea de la política como cosa de hombres y las bases de la dominación masculina. Las novelas que fueron un verdadero boom para la burguesía del siglo XIX cumplieron muchas veces esa función.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partiendo de esos supuestos, la narrativa norteamericana nace con ese pecado original que imprime ciertas características a la literatura de aventuras norteamericana y a la manera en que son descriptas las relaciones entre los hombres. Por un lado, esas ficciones creaban héroes exclusivamente masculinos y que exageraban hasta el paroxismo las virtudes corporales de músculos, vellos y fuerza, y la valentía frente al peligro. Por otro lado, al excluir muchas veces a las mujeres de los relatos –u otorgarles un papel meramente decorativo– fue preciso darle un contenido y unas características particulares a las únicas relaciones afectivas posibles, es decir entre hombres, pero que no pusieran en tela de juicio valores tales como la masculinidad y la hombría. En ese sentido, puede entenderse el particular homoerotismo presente en las primeras ficciones americanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sólo nos referimos al poeta Walt Whitman y su utopía del amor de los camaradas que se bañan juntos, sino, también, a la recurrencia de las novelas de hombres sin mujeres y las intensas amistades masculinas en la narrativa de James Fenimore Cooper, Hermann Melville, Nathaniel Hawthorne y Mark Twain, entre otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, Cooper, considerado el creador de la épica norteamericana, intenta en El último de los mohicanos (1826) dar a su país el fundamento mítico de que aquél carecía, en su condición de nación recién formada. Para ello recrea un héroe que reúne las mejores virtudes del pionero, el cazador, el vaquero y otros personajes que marchan hacia el Oeste: Natty Bumpo. Pero la historia de El último de los mohicanos es también la historia de una amistad pasional: la de Natty Bumpo y el indio Chingachgook. Uno es el espejo del otro. La amorosa relación entre el blanco huido de la sociedad y el salvaje de piel oscura que se unen hasta que la muerte los separe simboliza la posibilidad de una nación entre los nativos puros y los blancos puros. En su influyente obra titulada Love and Death in the American Novel, Leslie Fiedler, Fiedler describe esa amistad como una de las maneras paradigmáticas en que van a definirse las relaciones entre hombres en la narrativa americana: un “inmaculado matrimonio de hombres, sin sexo y puro”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El esquema que inaugura Cooper se repetirá hasta el cansancio en incontables películas masculinas de westerns. Dos ejemplos paradigmáticos que suelen ser citados son la relación de amor-odio-obsesión que sienten entre sí los personajes de John Wayne y Montgmery Clift en Río Rojo (Hawks, 1948) y sobre todo Paul Newman y Robert Redford, que eligen vivir y morir juntos en Butch Cassidy and the Sundance Kid (Hill, 1969) y que permanecen impasibles a la belleza de Katherine Ross.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otra novela fundacional, Moby Dick, de Melville, no sólo destacan las obsesivas descripciones de marineros viriles, de cuerpos musculosos y tatuados en una comunidad de hombres que parece no precisar de mujeres, sino también la intensa amistad hasta la muerte entre los personajes Ismael y el arponero Queequeg. Amistad no exenta de celos, besos y abrazos. En la novela, los amigos se acarician y duermen juntos, uno en brazos del otro y el narrador no titubea en compararlos como un “amante matrimonio” y caracterizarlos como una “tierna pareja amorosa”. Melville estrena con sus novelas de marineros toda una imaginaria homoerótica que tendrá larga vida hasta el presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su análisis de la narrativa de las aventuras de Mark Twain, Fiedler se apresura en señalar: “En nuestro imaginario nacional, dos niños pecosos cogidos del brazo, con cañas de pescar al hombro, caminan hacia el río; o bien uno de ellos se desliza tranquilamente en una balsa sobre sus aguas, en compañía de un negro cimarrón. Han dejado, lo sabemos, a la tía Polly y a la tía Sally y a la viuda Douglas y a la señorita Watson y a la rubia Becky Thatcher también, a los repetidos símbolos de la civilización”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mismo Fiedler se pregunta por qué a los lectores del siglo XIX les interesa una literatura que tan a menudo está próxima a aceptar la homosexualidad masculina. Su hipótesis es que el rechazo tan fuerte a la sodomía y la inversión masculina de ese mismo siglo derivó en una literatura que consagra los lazos libidinales y las amistades entre hombres como inocentes, no sujetas a la lujuria y más allá de todo reproche. Es lo que más tarde Eve Kosofsky Sedwick va a llamar homosociabilidad. Con ese concepto se refiere a la forma que encuentran las sociedades modernas de Occidente para describir los lazos afectivos masculinos: posicionándose contra la pasión/deseo por los del mismo sexo. El deseo homosocial masculino es un modo de regular las prácticas afectivas entre hombres y también de subrayar la forma en que las relaciones masculinas se organizan dentro del sistema patriarcal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta visión de las relaciones entre hombres dominará asimismo el campo cinematográfico durante gran parte del siglo XX. Para dar cuentas de esta perdurabilidad basta citar, entre incontables ejemplos, la versión de 1950 de otro clásico del cine de aventuras, Los caballeros de la tabla redonda (Richard Thorpe), basada en la leyenda del rey Arturo. En el film, el caballero Lancelot (Robert Taylor) busca a “su hombre”, el rey Arturo, por los campos de toda Inglaterra, para conocerle y entregarle su vida y su corazón. Luego de atravesar una batalla juntos, Lancelot y Arturo se juran amistad eterna y hasta intercambian anillos. Siguiendo el esquema clásico del llamado amor triangular, se enamoran de la misma mujer, la princesa Ginebra (Ava Gardner), pero ese enamoramiento compartido sólo sirve para afianzar sus propios lazos afectivos. Cuando el rey Arturo se percate de que su esposa Ginebra está enamorada y añora a Lancelot, que se halla guerreando, la respuesta del supuesto desairado marido con respecto al posible amante de su mujer es: “Yo también lo extraño”.&lt;br /&gt;IV. Literatura, cine y homoerotismo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como señala Alberto Mirá en Miradas insumisas. Gays y lesbianas en el cine, al hablar de literatura o cine y homosexualidad determinados aspectos despreciados por la tradición científica o textual resultan esenciales para dar con los sentidos que ciertas historias tienen para ciertos públicos: placeres sensuales, respuestas eróticas, ironía, risas y lágrimas, opresión y placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Situaciones biográficas como las relatadas –Gore Vidal y sus sensaciones frente a Príncipe y mendigo; el despertar de algo parecido a mis deseos sensuales frente a los rizos rubios y la sonrisa encantadora de Huck Finn– no sólo dicen algo sobre las películas y los libros sino que además no son totalmente intransferibles. Las individualidades no tienen que ser –y de hecho no son– solipsistas, y experiencias como las señaladas pueden encontrar eco en otras muchas reacciones individuales arraigadas en un potencial textual que está presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se trata de que gran parte de las novelas y las películas de aventuras o las referidas novelas de Twain sean películas y novelas gays sino que para ciertos espectadores pueden serlo. De los muchachos de las novelas de Twain puede decirse lo mismo que de los jóvenes de algunos relatos de Henry James –el Miles de Otra vuelta de tuerca o el Morgan de El discípulo–: pueden gustarles los muchachos en un sentido erótico o pueden no gustarles. Pero hay un contenido eminentemente erótico en esas emociones entre muchachos y un contenido posiblemente homosexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin y al cabo, nadie puede saber cuál fue el destino y los caminos eróticos de Tom y Huck. Las novelas de adultos suelen terminar en el matrimonio, pero las novelas de jóvenes terminan antes de que ellos tomen las decisiones de su vida. El mismo Twain se encarga de señalarlo al final de Las aventuras de Tom Sawyer:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se hizo ladrón Tom Sawyer? ¿Qué vida llevó, desde entonces, su amigo Huck? ¿Pudieron, ambos, cumplimentar sus planes? ¿Los desecharon, por el contrario, resignándose los dos a una vida fácil, sin complicaciones?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez algún día resulte interesante reanudar la historia de los más jóvenes, y saber en qué clase de hombres y de mujeres se convirtieron a través de los años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Adrián Melo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-9116784800377307569?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/9116784800377307569/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=9116784800377307569&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/9116784800377307569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/9116784800377307569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/04/las-amistades-particulares.html' title='Las amistades particulares'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9Gnt55QBlI/AAAAAAAABLs/n4Aq44sbzOA/s72-c/21.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-390208793550965091</id><published>2010-04-23T16:54:00.001+03:00</published><updated>2010-04-23T16:56:58.756+03:00</updated><title type='text'>El séptimo hijo queer</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9GnI1YhBZI/AAAAAAAABLk/xxXFLJyVuZM/s1600/22.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 156px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9GnI1YhBZI/AAAAAAAABLk/xxXFLJyVuZM/s320/22.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5463331593187820946" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Cuando el séptimo arte mezcla el mito de la licantropía con personajes queer, los resultados son unos hombres lobo que no son ni tan lobos ni tan hombres. Aquí, cuatro pelis para noches pochocleras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;La maldición de la Queerwolf (1988)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde su título, esta película clase B presenta una serie de chistes estúpidos y no por eso menos divertidos: Queerwolf (deformacion de werewolf, Hombre lobo en inglés) es el nombre de un nuevo tipo de criatura que cuando muerde a un heterosexual lo "condena" a transformarse en travesti durante las noches de Luna llena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta parodia se centra en las desventuras de Larry Smallbutt (en inglés, culo pequeño), un típico machista norteamericano que, tras una pelea con su novia, decide salir de bares con su amigo Dick (y siguen los chistes: Dick en inglés es el diminutivo de Richard y también significa pene). Estando de juerga conoce a una hermosa mujer (quien resulta ser hombre) que durante el jugueteo previo lo muerde en una nalga. Es una Queeerwolf. Luego de esto llega la primera Luna llena y Larry se transforma: le crecen las uñas y el pelo y en su boca aparece lápiz labial. Como también ocurre con los hombres-lobo, Larry no recuerda lo que hizo la noche anterior. Desopilante es la escena en la cual despierta en un sauna lleno de hombres que lo miran sonrientes. Al llegar a su casa se encuentra con toneladas de flores para él y el contestador lleno de mensajes de los que quieren repetir la cita. Con la ayuda de una gitana encuentra una cura no fatal a su condición: mirar un amuleto con la foto de John Wayne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El director (ultra clase b), Mark Pirro, quiso hacer de este un film anti homofóbico. La película es de esas que de tan malas son buenísimas. Mezclando momentos gore con comedia logra un film divertido, que si bien presenta una imagen bastante estereotipada de los gays, en este contexto no llega a ser mal intencionada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Were-grrl (1998)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amy Lynn Best es una bailarina y actriz norteamericana que decidió abrirse paso en el machistoide mundo de las películas de terror independientes. Cansada de que las mujeres fueran utilizadas únicamente para personificar vampiresas lesbianas que son puestas en los films para calentar a los hombres, se decidió a rodar este mediometraje que es una película anti-explotation: "Quería que los jóvenes volvieran al videoclub y golpeando en el mostrador dijeran : esto es una basura, no se ve ni una teta". Y lo consigue. Were-grrl fue vendida desde los trailers hasta la grafica como una película de terror y softcore lésbico, pero las escenas de sexo fueron quitadas adrede, privando a la audiencia masculina adolescente de sus mal informados supuestos sobre el amor entre mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El film comienza cuando Leslie (Jasi Cotton Lanier), una bailarina nudista, se muda a su nuevo departamento luego de que su familia la echara a la calle. Allí entabla amistad con Jerry (Francis Veltri), su vecino gay. Una noche deciden ir a una feria para entretenerse un poco. Allí Leslie se hace leer la mano por una misteriosa gitana (interpretada por la directora) que predice que "una gran desgracia está a punto de suceder". Y por supuesto, como en toda película de terror, las predicciones se cumplen. A la salida de la tienda una enorme y estereotipada lesbiana, vestida de camionero, besa a la joven Leslie, dando comienzo con esto a la maldición. Cuando hay Luna llena nuestra heroína se transforma en una lesbiana que frecuenta los bares en busca de mujeres para seducir. En uno de ellos conoce a una camarera (interpretada por la diosa del cine B Debbie Rochon) que le dice que la cura es: baños de burbujas, champagne y casarse inmediatamente. Pero ¿Leslie quiere curarse?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Los lobos de Kromer (1999)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boy George es el narrador de esta historia que tiene como protagonistas a Seth (James Layton) y Gabriel (Lee Williams), dos jóvenes (y hermosos) hombres lobo que de por sí ya hacen de esta película algo placentero de ver. En Kromer, un pintoresco pueblo de la campiña inglesa, estos dos lobos rondan como fugitivos tratando de salvar sus vidas de una sociedad hipócrita que los condena al ostracismo porque son criaturas diferentes, pero principalmente por la atracción física que hay entre ellos. Todo comienza cuando Seth es rechazado por su familia cuando "sale del closet" como un hombre lobo, y es que "los padres siempre saben si sus hijos van a acabar siendo lobos" (o sea gays). Vagando por el bosque conoce a Gabriel, otro joven lobo que lo ayuda a sobrellevar la vida de exilio y ambos se enamoran locamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El director inglés Will Gould hace de este melodrama (mezcla de road movie con película romántica) una inteligente y directa parábola que traspone la discriminación hacia los homosexuales a la licantropía. Y es que en realidad eso es lo que al pueblo de Kromer le molesta. Los jóvenes nunca se transforman en animales sino que simplemente lucen unos abrigos de piel con cola. Mientras los protagonistas viven las presiones de su propia confusión que les hace algo complicada la vida en pareja, en el pueblo dos sirvientas ancianas asesinan a su señora para quedarse con la herencia, y por supuesto culpan a los lobos. Es por esto que una turba, encabezada por fanáticos religiosos (con capuchas del Ku Klux Klan) sale a cazarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The Wolves of Kromer es una interesante metáfora que muestra cómo ante los ojos del pueblo los lobos son vistos como enfermos y perversos, algo para ser temido y sin posibilidad de vivir al lado de los seres humanos (o sea los heteros).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Maldito (2004)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escritor y director Wes Craven (Pesadilla en Lo Profundo de La Noche, la saga de Scream) es, sin duda alguna, uno de los grandes maestros del cine de terror. Con un elenco de jóvenes estrellas Cursed es un film ciento por ciento para fanáticos del género. En una noche de Luna llena (obviamente) Ellie (Christina Ricci) y su hermano Jimmy (Jesse Eisenberg) regresan a su casa cuando un animal se lanza contra su parabrisas provocando un choque contra otro auto. Ninguno de los dos sale herido del accidente y cuando van a ayudar a una niña, que quedó atrapada en el otro coche, son atacados por el gran animal en cuestión. Luego de esto los jóvenes siguen el curso de sus vidas. Pero de repente descubren que poseen una fuerza sobrehumana y que sus sentidos se han potenciado al máximo. A partir de aquí lo previsible: deben encontrar a la bestia, matarla y así evitar convertirse ellos mismos en licántropos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el genial Wes Craven nos tenía preparada una sorpresa. En el colegio el delgaducho Jimmi es constantemente atormentado por Bo (Milo Ventimiglia), el típico brabucón de secundaria, yanqui y homofóbico, quien no deja pasar un día sin molestarlo porque está convencido de que es gay. Algunos días después del accidente Bo reta a Jimmi a una pelea y es derrotado. Triunfante el protagonista le señala que a menudo los que atacan a los homosexuales son en realidad gays dentro del closet. Y tiene razón. Luego de la pelea, Bo se enamora del flaquito que le ganó la contienda y le confiesa su amor, pero como Jimmi no es gay, los dos se convierten en grandes amigos. El personaje de Bo es un ejemplo de lo que se está convirtiendo en una nueva tendencia en el cine de terror, donde habitualmente los personajes queer no son protagónicos y nunca llegan vivos al final. Bo sobrevive, ayuda a su amigo y se convierte en héroe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Ariel Alvarez&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-390208793550965091?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/390208793550965091/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=390208793550965091&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/390208793550965091'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/390208793550965091'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/04/el-septimo-hijo-queer.html' title='El séptimo hijo queer'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S9GnI1YhBZI/AAAAAAAABLk/xxXFLJyVuZM/s72-c/22.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-2475758106809255045</id><published>2010-04-11T20:48:00.001+03:00</published><updated>2010-04-11T20:52:32.750+03:00</updated><title type='text'>Cuando el infierno está de turno</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S8IMWZOqkAI/AAAAAAAABKA/eIXyLZWmtyo/s1600/1.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 232px; height: 281px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S8IMWZOqkAI/AAAAAAAABKA/eIXyLZWmtyo/s320/1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5458939277195513858" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;En el subsuelo del cine ABC se dieron cita los personajes de la próxima película de Luis Ortega, que se estrenará este invierno. Una puta nacarada, una madama con la piel de Fernando Noy, un abultado Joaquín Furriel y un culo que se niega a precisar su nombre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es meramente por elogiarlo, pero Luis Ortega tiene lo suyo para exprimirte al máximo frente a la cámara, aunque la escena dure tres minutos o menos. Además del infatigable equipo, nada más parecido a otra Armada Brancaleone que no detiene sus máquinas hasta llegar a destino, guiados por un susurro telépata con la sonrisa de niño. La Armada baja en tropel todas las veces que resulte necesario repetir cada toma y ya nada importan los casi cincuenta grados de sensación térmica para volver a descender por las castigadas escaleras hasta el subsuelo del actual cine ABC, cuna iniciática en los olvidados ’60 de un tal Antonio Gasalla destacadísimo al frente de un elenco de café concert con Dejate de Historias y Cosaquiemos la Cosaquia, después de otro hito en los años de amor y paz: Help Valentino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, contado desde la lente, podría verse a una realmente fabulosa puta nacarada bostezando con cansancio, el típico trío de clientes consumiendo Cuba Libre en un tenebroso bar fassbinderiano y enseguida la rechoncha obscena acomodadora con gestitos ad hoc, blandiendo una grossa linterna con que remeda un fist-fucking frente al precioso bulto recién llegado que además tiene ojos increíblemente más violetas que la propia Liz, encarnado por un intenso e hiperconcentrado Joaquín Furriel en labor descollante. Para mí, poder encarnar esa dantesca anfitriona, como Ariadna en el mutilado laberinto del deseo y además manosearlo por orden del libreto, se vuelve inesperado plus del cachet invalorable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al dirigirme Luis, apenas apela a dos o tres palabras para latigar emociones surgiendo sobre la marcha: “Vamos, puto. Dale, puto. Seguí esa luz, puto. Agarrale la corbata, puto. No te preocupes que se te cae la peluca. Seguí, seguí, puto”. Y de pronto, el aria salvadora: “Hecho”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo en el momento que Furriel vomita, esta vez de verdad, entre tanto ajetreo y la aparición inesperada del níveo culo que no tiene cara pero seguro es del gran Emir Segall.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son recién las once de la mañana y el ABC habitualmente vacío es un campus contratado por la productora con sus muros desnudos color sábana demasiado usada y parecido al rostro de cualquier legendaria actriz atrozmente demaquillado que Pablo Carrera, en trance de paparazzi maldito, fotografiaría sin piedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese mismo muro alucinante de un Eros al contado, bajo las rojas y estratégicamente instaladas gelatinas por el equipo de arte, vuelve a transformarse en crepuscular territorio libre del placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El propio Yukio Mishima guiña desde su trono en sombras genialmente adaptado nada menos que por Alejandro Urdapilleta en dupla con el realizador. Y es bajo esa misma cámara donde resurge el arabesco ardiente desde la lengua erecta de Daniela Venus, travesti y gerente ocasional del ABC, dándonos fuerza, es decir, algo de aire con unos viejos programas de muchachotes en bolas, para impedirnos caer en las garras del ya maldito verano que, justamente junto a la gran Julieta Ortega, es otro de los protagonistas principales del relato Muerte en el estío, que en su traspaso hacia el cine se llamará No le mientas al diablo, por ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá por eso ya nos había avisado que el sótano ardería, aunque yo por suerte ruedo semidesnuda sobre la alfombra barnizada del más añejo semen que, en capas, como un encaje espumante, se trepa incluso en los espejos, irradiando a la vez un despiadado perfume imposible de al menos mitigar ni con el grass o los inciensos, al contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminamos justo al mediodía para entregar en punto la nave a sus placeres de siempre de turno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras me quito el maquillaje para volver a ser un puto más por Buenos Aires, Daniela, al contrario, se retoca apresurada el suyo porque para ella la historia se reanuda o, mejor dicho, vuelve a ser real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De reojo descubro en el foyer unos apetecibles marineros suecos o noruegos, ya esperando sacar entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿También ellos pagan?”, le pregunto casi con envidia a la afortunada Daniela, que con su última apabullante carcajada me responde: “Y no sabés cómo...”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trascartón, al pasar por la salida, frente al grupo excitante veo que llega otro. Por supuesto me dan ganas de quedarme e incluso para hacer lo que quisieran de manera gratuita, por lo que ya de movida me estaba volviendo indigna de exprimir tanta belleza, inflacionando al revés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menos mal que en la vereda el remís con aire acondicionado, manifestación aérea de la estival divinidad, me estaba esperando algo apurado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, como Lot al mirar desde lejos, vi que Luis de nuevo, a su modo, sonreía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Fernando Noy&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-2475758106809255045?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/2475758106809255045/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=2475758106809255045&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/2475758106809255045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/2475758106809255045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/04/cuando-el-infierno-esta-de-turno.html' title='Cuando el infierno está de turno'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S8IMWZOqkAI/AAAAAAAABKA/eIXyLZWmtyo/s72-c/1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-3421199827620566522</id><published>2010-04-11T20:45:00.001+03:00</published><updated>2010-04-11T20:47:12.323+03:00</updated><title type='text'>Criaturas de la huida</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S8ILF6u02iI/AAAAAAAABJ4/FHzhXcoYoOY/s1600/1.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 213px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S8ILF6u02iI/AAAAAAAABJ4/FHzhXcoYoOY/s320/1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5458937894619372066" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;La aventura fugaz del sexo a la intemperie, la sabrosa chance de un cruce de clases como sólo puede darse en el espacio público, el riesgo que incuba, sea por presencia de los agentes del orden o por quienes están acostumbrados a quebrar ese brazo armado de la moral, todo eso puede encontrarse aún en el salvaje escenario de la Reserva Ecológica de Buenos Aires. Hay que esquivar ese “ojo de Dios”, claro, que no es tanto la culpa como la cantidad de cámaras vigilantes que pretenden controlarlo todo. Pero no lo consiguen, no lo consiguen.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los gay scouts&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde nació el espíritu errabundo, temerario y ecológico de las locas, que el sol de verano enciende como a las flores, al punto de llevarlas a improvisar en los arbustos una alcoba con sus amantes de paso? Propio de un hábito de caza inmemorial, privilegiado sobre todo cuando la visibilidad era sólo la del antiguo homosexual evidente, y no todavía la del gay orgulloso, el sexo en lugares públicos provocó en su momento debates febriles dentro del movimiento del Arco Iris. Para el programa del gay integrado, contener las ganas de hacerlo fuera de casa era una dolorosa señal de madurez ciudadana, si se buscaba conseguir las llaves del reconocimiento. Ni qué hablar en el inicio del sida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que, denostada o exaltada según la fuente y la época que se consulte (hasta la Roma del Satiricón y de Juvenal es testigo de los códigos de levante entre varones, como la rascadita de cabeza para identificarse) toda una vocación de bajo peregrinar por parte del locario se despierta desde el fondo de la historia y enloquece en el clímax cuando los cuerpos están poseídos por el lucro de exhibición y la respiración se tensa como la del aventurero detrás del oro. Mínima, victoriosa o fracasada aventura que los esfínteres padecen, apretados, como ninguna otra parte de la anatomía. Algo de peligro será necesario correr, a riesgo si no de convertir apenas en un comercio demasiado pactado, como en el chat de las páginas de contactos, el encuentro fugaz con ese extraño que aparece en el horizonte. Desconocido del que seduce no tanto su formato físico ni la clase –las zonas oscuras picantes de la ciudad suelen admitir cruces impensables en una disco– sino las condiciones materiales en que se produce el choque sexual: clandestinidad, imprevisibilidad, lenguaje de miradas y maniobras rápidas. Y la percepción de que el ojo de Dios –la ley invisible– está presente siempre en esas circunstancias, bajo la forma de una cámara espía instalada por el gobierno de la ciudad, o en la simple posibilidad de ser descubierto in fraganti por cualquier policía, aunque eso nunca ocurra. O, quién dice, a través del miedo de haber equivocado la presa y que se trate, esta, de un ladrón cuando no de un agresor. Entonces el ojo de Dios se aparecerá a muchos como culpa: "Seguro saca un puñal. Yo me lo busqué, no sé para qué lo sigo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La destreza en el yire de riesgo, ejercido por ejemplo en las cercanías del puerto, junto a los camiones de la Costanera Sur, o entre el follaje de la Reserva Ecológica no es para todos ni para todas. De más está decir que no pertenece a los manuales del Eros lésbico, acaso todavía un poco demasiado cómodo en el cuadrilátero privado. A los varones, heteros o gays, las evasiones de la casa familiar les resultaron siempre más fáciles y hasta tienen algo de rito iniciático, incluso promovido por los mismos padres, además del entorno de amigos. ¿De qué sirven las glorias eyaculatorias si no formarán parte al otro día de la sobremesa de los amigos? Como cuando el montañista regresa de escalar y muestra la dimensión heroica de los callos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los años setenta, después de un trabajo de campo, el antropólogo de la Universidad de Santa Bárbara, Donald Symons resolvió que todo varón, y sin una orientación sexual que valga sobre otra, sueña con infinitas posibilidades amatorias. La conquista del más alto placer sexual reclama a menudo algo de ese farmakon que los austeros llaman promiscuidad. De buena gana, escribe Symons, un hombre cualquiera "se detendría en el área de los baños públicos para una fellatio de cinco minutos", si encontrara con quién. Por tanto, envidia y no tanto repulsa es lo que produce sobre todo en el amigo heterosexual el acceso al polvo exprés en la arboleda de la Reserva Ecológica.&lt;br /&gt;Criaturas de la huida&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cruising (por usar el término yanqui globalizado), su azar, su riesgo, su intensidad, incluso su rechazo de cierta dignidad preestablecida, suspende muchas veces las leyes de la seducción gentil y los acuerdos con la familia y el Estado. Entonces, nadie mejor preparado que los gays como cruisers, porque somos, al modo de la Albertine de Proust, "criaturas de la huida". Puro presente, la aventura de salir de caza en la urbe traza en torno a nosotros los contornos de una isla que, en el tiempo y en la geografía de una vida, se ha separado por un momento del continente social; un objeto extraño, minoritario y sin historia que tiene a veces, cuando se lo recuerda, la coloración de los sueños. En su famoso ensayo Sobre la aventura y el individuo y la libertad, Georg Simmel señala que "la aventura conlleva el gesto del conquistador, el aprovechamiento rápido de la oportunidad…nos encontramos más desamparados, nos entregamos con menos reservas que en las relaciones que están unidas a través de más puentes con la totalidad de nuestra vida en el mundo". El sexo callejero, conquista del derecho a lo efímero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconvertir durante quince minutos la base de la Torre de los Ingleses en escenario de una mamada fue, para la Gorda Omar, plantar en los primeros años noventa, por un instante, su bandera en la luna. "No me lo esperaba. Yo venía de recorrer las teteras de la estación, todas secas de chongos avispados, y de pronto en el hall central el tipo, un rulitos rubión, me guiña un ojo para que lo siga. Pensé que podría tratarse de un cana de civil pero igual me puse a andarle detrás. Me dije, yo me juego. La caminata terminó al pie de la Torre de los Ingleses, donde no había nadie. Era un marinero, y dormía en el barco. Una situación increíble, que agradecí a Dios, ahí cerca del Santísimo Sacramento, aunque me parece recordar que el chongo no venía muy bien de tamaño. Toda la plaza estaba casi a oscuras, no como ahora que la luz hace el papel de celador. Me enteré de que en la Reserva Ecológica hay como dieciséis cámaras buchonas, y que uno tiene que manejarse como el agente 007. Pienso que deben apuntar hacia donde está la orilla del río y las partes más transitadas. Así que hay que saber por dónde plantarse, y moverse por los senderitos que llevan al follaje más alto, que es el mejor escondite."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cámaras de la Reserva Ecológica son retoños de la era del pánico. Descubren o inventan a los ladrones, violadores, pervertidos e incendiarios que acechan por todos lados. Menudo panóptico acelerado por las circunstancias, el dispositivo óptico inhallable sustituye la mirada ciega de los rectos trotadores, que nunca (parece) se dan cuentan de nada. Los protege, en fin, de esos excluidos que pasan revista a las zapatillas de marca, o se recuestan sobre los de-sechos junto al río, siguiendo el andar de antílope de una loca. Jovencitos desocupados que, en cueros, quizá esperan apenas alguna oferta, aunque más no fuera de un porro a cambio de su ostentosa masculinidad: presa y cazador, roles intercambiables, se mueven por un momento en la misma isla urbana. ¿Se podrá observar a un chonguito sin ser, a su vez, observado por el ojo de la cámara? Una de las facultades más obscenas de esas cámaras no es tanto impedir el ingreso del caballo de Troya de los marginados a las áreas ricas, o vigilar los cruces puercos de las locas, sino que torna materia el fantasma del tirano interior. Esa mirada, que está y no está, impide la amable sensación de que uno habita, sin más, una ciudad que se creía propia. En cada divagar en soledad, en busca de sexo, uno adopta a veces la pose del caminante con destino fijo. Si no hay un orden policial visible, habrá en cambio un dios cuyo ojo, aunque no te mire, siempre te está viendo y te convierte en una especie de inmigrante vigilado. Un pastor de almas GLTTBI fue no hace mucho retenido por Gendarmería, porque se lo vio en una pantalla arrancando una flor al pie de la Universidad Católica, en Puerto Madero. Una loca tuvo que tener la misma destreza que en un colectivo para apenas rozar el bulto de un gendarme, mientras conversaban en un puente. "Acá no, está lleno de cámaras." De todos modos, el peligro la estimuló. ¿Llegará el momento en que habrá una cámara en cada dormitorio, que nadie sabrá en realidad quién la instaló, ni si de verdad funciona?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo pronto, veo dos locas hacer footing felino, con segundas intenciones, en el sendero principal, ajustaditas de short, rastreando el horizonte y atentas al vacilar de los bultos. Metidos hasta el cuello en las cañas, colegas gays invitan a un sexo sin sobresaltos para el bolsillo. ¿Estará registrando la cámara su lascivia? Los chonguitos junto al río, sin embargo son, ay, más sabrosos para la fantasía de muchas (promesa de barbarie lumpen, que se habrá de vivir con más intensidad que el sexo codificado entre pares). "A mí no me interesa esa angustia que, decís vos, es inherente al ligue clandestino y lo hace aventura. Yo busco satisfacer mi deseo y punto, no quiero correr peligro. Ni con la policía ni con el compañero circunstancial. Por eso prefiero para ligar una playa nudista vigilada, con su bosquecito, aunque hayas tenido que pagar la entrada", se queja Javier, un español un poco harto de la subcultura de Chueca, pero para quien la búsqueda obsesiva y riesgosa del sabor chongo es la huella arcaica del ocultamiento y la represión de los homosexuales, de la que aún América Latina no pudo zafar del todo. "Como si fuera necesario sufrir para conseguir placer, o porque se consiguió placer. Paso. El régimen gay estará en cuestión, con todo su esteticismo y el marketing, pero el pre-gay resulta indigno. La jerarquía macho/loca no me resulta justa. Democraticemos de una vez el sexo, para algo existió la liberación." Claro que Javier no ha visto nunca convertido en una ménade a la Pedro, aquel manflor tremebundo de la vieja y sórdida Aldea Gay, que una tarde en la Reserva Ecológica descubrió a su chongo, el Palomo, repasando una revista porno, echado al sol, en vez de estar picando paredes. Jerarquía patriarcal invertida; ahí mandaba "lo femenino". En cuestiones de machismo, no todo lo que relumbra es oro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El antiguo corredor de regocijo porteño, configurado a principios del siglo XX a largo de la Costanera Sur y del que las Nereidas de Lola Mora es solo el más famoso e intacto de los rastros, tiene ahora de vecinos inmediatos el lujo de Puerto Madero y la miseria de la Villa Rodrigo Bueno, al lado de lo que era antes la Ciudad Deportiva. Por ahí estacionan, también, los camiones del Mercosur. El neoliberalismo impuso una geografía de fiordos urbanos, cortes abruptos y continuos entre familias bien y mayorías indeseables. El paisaje de Buenos Aires ha ido variando, y los que son del afuera social –malandras, villeros, maricas, travestis y economía informal– son ahora la vida del adentro; la anomalía que sin embargo es norma. Ahumada por los chorizos al paso, paseo de familias de barrio constituidas como Bergoglio manda, dormitorio de cartoneros, despensa nocturna de travestis y revuelo de camiones, la Costanera Sur se yergue como zona de alegría, a la vez que zona de desastre. Los bolsones de riqueza quisieran evitar el mal de ojo que les provocan los pobres o los grasas, y las nuevas fortalezas hipermodernas de Puerto Madero parecen viejas paquetas que entreabren la cortina para espiar desde el piso treinta el universo cumbianchero de los bajos fondos, el divagar policlasista de las locas en la Reserva.&lt;br /&gt;El deber ciudadano de gozar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los ochenta y noventa el sexo extra muros fue acusado por los grupos más conservadores de desestabilizar la nueva imagen republicana del gay. Cuando el sida se convierte en herramienta ideológica, el preservativo trasciende los penes para envolver, victorioso, el carnet de buena conducta de toda marica que busque ser tolerada. Ni las sépticas teteras, ni los parques de repentinas y desprolijas diversiones eróticas, ni las mamadas de apuro en las butacas de un cine triple x eran entonces cartas saludables de presentación en sociedad. ¿Qué defensa jurídica o mediática, se decía, podrá ensayarse a favor de una loca que un agente de policía ha detenido o extorsionado en un baño de estación, mientras saboreaba la última gota del deseo? Acá mismo nomás, en plena primavera de Alfonsín, había quien se quejaba de la mala propaganda que hacía, a la causa, la bacanal gay en los escondites de la playa porteña de Saint Tropez, un nombre tan pretencioso para ese mersón reposo junto al río, ahora de-saparecido bajo la topadora neoliberal. Hasta con helicópteros la policía seguía la huella del esperma indomable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ese arte universal del goce clandestino parece ser, para activistas antihomosexuales norteamericanos, otra prueba de la amenaza queer al sistema social de Occidente. Llegaron a defender que los gays tienen más tendencia a abusar de los niños (en un mundo donde la mayoría de esa violencia se ejerce dentro de las familias) y a cometer delitos mundanos, como la evasión impositiva o el hurto (en un país que llevó a una crisis global, a raíz de la voracidad financiera alentada por las élites). Mencionan a menudo los datos de un psicólogo de Colorado Springs, Paul Cameron, fundador del Instituto de Investigación Familiar y del Instituto para la Investigación Científica de la Sexualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cameron nos otorga poderes de conversión inconmensurables, que envidiaría Benedicto XVI. "Las personas homosexuales son increíblemente evangélicas…Es sexualidad pura. Es casi como la heroína pura. Es un placer muy intenso. Están encomendadas a una forma casi religiosa. Y corren riesgos enormes; hacen lo que sea." Nadie mejor publicista que este muchacho de una forma de vida que al mismo tiempo exige contrarrestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no es necesario asomarse a aquellos argumentos tan extremos y cómicos para hallar revueltas contra el sexo gay homless. La rebelión a veces se da en la propia granja. Si la palabra gay se introdujo en la cultura casi al mismo tiempo en que nacía el movimiento en defensa de sus derechos humanos, el término promiscuidad gay fue redescubierto con el sida, y en Estados Unidos activistas propios como Andrew Sullivan convocaban en los años noventa a crusiers, sauneros y S/M a adoptar "una nueva madurez" a través del matrimonio monogámico, por cuyo derecho se abogaba. En nombre de la salud, se demonizaba no tanto el sexo inseguro sino un modo de vida que hasta entonces había prescindido en lo posible de juramentos de fidelidad sexual y ni soñaba con replegar la cópula al interior de la casa. Si en ella había algo medianamente revolucionario era, justamente, el pito catalán a las normas represivas. Larry Kramer, otro activista gay anti-promiscuidad escribió en el New York Times que el grupo universitario queer radical Sex Panic!, surgido contra el conservadurismo asimilacionista, estaba "en el camino de convencer a América de que todos los hombres gay estaban regresando al autodestructivo comportamiento pre-sida, que costaría a los contribuyentes un montón de dinero extra".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sex Panic! se organizó en 1997 para denunciar el programa conservador de una parte de la militancia GLTTBI. Y no promovía el abandono del preservativo sino todo lo contrario. Pero abominaba de la lucha contra el sida "a través de la demonización de la cultura de la libertad sexual" (Kendall Thomas). Una de las performances del grupo fue la escenificación de esa libertad en los antiguos dockes de Nueva York, famosos antes por el cruising y la actividad sexual, y ahora reconvertidos en lofts al estilo de Puerto Madero. A la campaña republicana por una Manhattan reluciente y rentable, los universitarios de Sex Panic! proponían volver a erotizar la ciudad. Y en Canadá el Pink Triangle convocaba por la Web al "Squirt", una práctica de sexo al aire libre, eso sí, estipulando ordenadamente los lugares del zafarrancho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, vistos desde hoy, esos debates en un medio de comunicación, como el New York Times (¿alguna vez La Nación se propondrá como campo de confrontación de política queer?), no parecen haber tenido efectos inhibidores en las noveles ansias de exploración sexual. Por el contrario, quizá les haya recalentado la imaginación. Algo nuevo hay que descubrir, hoy que la felicidad sexual tiene tan buen marketing y el circuito privado ofrece tan poca emoción. Los nombres de las nuevas prácticas no convencionales para varones y mujeres con estilo decidido y fantasías muy trabajadas, además de su afán de estar a la moda, tienen graciosas traducciones. La práctica de los heterosexuales de coger en lugares públicos se llama en Estados Unidos, por ejemplo, dogging y en España cancaneo. Se publicita en artículos periodísticos como sexo sin ataduras, y la vía regia a la locura programada son las citas pactadas a través de foros específicos en Internet. Quien dice, los más agradecidos sean los mirones casuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco el Ayuntamiento de Amsterdam votó a favor de permitir el sexo nocturno al aire libre en uno de los principales puntos de encuentro de la comunidad gay holandesa, el inmenso y popular Parque Vondel, donde de día se cruza la vida cultural del museo de Van Gogh con los juegos infantiles, las bicicletas y las mascotas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, junto con el permiso del Ayuntamiento sobreviven ciertas prohibiciones, tales como coger en forma ruidosa más allá del perímetro de la rosaleda, o dentro de las áreas que usan los niños (ni hablar de dejar rastros de preservativos como prueba orgullosa del placer consumado). Sin estas interdicciones, la autorización de los funcionarios holandeses se parecería demasiado a tomar por asalto y sacar a la luz la cara clandestina de la ley pública, que siempre incita, entre líneas, a cometer aquello que prohíbe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La apertura desmesurada del libre albedrío deja en realidad al aventurero del sexo sin libertad de elección. Si todo está permitido, nada está permitido. No puede elegirse violar nada. A quienes no se les había ocurrido violar las reglas de urbanidad con polvos públicos, la autorización estatal puede convertirse en una voz más imperativa aún que la prohibición; un llamado a no quedar afuera del goce colectivo y republicano: "Aunque no te guste, gozá. Hemos gastado tiempo legislando en el Ayuntamiento para que te diviertas mamándola en el espacio público".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parece que por exceso de permiso, el eco de la ley fantasmal, ese Gran Otro que acompaña nuestro angustiado y fabuloso yire clásico, se puede transformar en un tirano mucho más eficiente a la hora de torturarnos. Cuando el Amo se proclama ausente, se impone en nosotros una ley peor que nos ordena ser libres y gozar. Si el edén holandés no tuviera regla alguna, conseguiría por ahí aquello que los neoconervadores yanquis persiguen desde los años noventa sin tanta suerte: anular el placer de la transgresión. Coger en público y sin techo, pero como un Diógenes que no escandaliza, ya es en el Vondel de Holanda (y leo que en alguna plaza inglesa, y en otras dos de Alemania y Canadá) un hábito legítimo que cualquier ciudadano con papeles en regla debiera experimentar. En cualquier momento, se instalarán de noche puestos oficiales de juguetes y souvenirs eróticos imprescindibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El profesor de Psicología de la Universidad de Michigan, Ghersem Kaufman, escribía hace unos años en Saliendo de la vergüenza que "los cruisers son básicamente hombres muy reprimidos y no asumidos. Sufren mucha vergüenza…". Suena compasivo e inexacto. Pero, de creerle (y no le creo) lo ideal sería que la vergüenza fuera asumida por el cruisier a la manera existencialista, como autenticidad y afrenta. Más que acolcharse en el Parque Vondel, un aventurero que se precie debiera acaso insistir en los senderos prohibidos de la Reserva Ecológica, para poder así mostrar a la noche, en la sobremesa de los amigos, los callos heroicos del montañista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Alejandro Modarelli&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-3421199827620566522?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/3421199827620566522/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=3421199827620566522&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3421199827620566522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3421199827620566522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/04/criaturas-de-la-huida.html' title='Criaturas de la huida'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S8ILF6u02iI/AAAAAAAABJ4/FHzhXcoYoOY/s72-c/1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-3351226006313341326</id><published>2010-04-03T19:17:00.002+03:00</published><updated>2010-04-03T19:25:09.908+03:00</updated><title type='text'>Un pasito pa' lante</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S7dr4OV-sAI/AAAAAAAABJw/9L5AKI8vLXw/s1600/soy_gr.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 234px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S7dr4OV-sAI/AAAAAAAABJw/9L5AKI8vLXw/s320/soy_gr.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5455948087249776642" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Liberado del silencio, “pecado mortal que te condena poco a poco”, Ricky Martin borró con un mensaje dirigido a sus fans el espejismo sexual que lo mantenía adentro de su closet transparente. Es verdad que ésta era su canción “más cantada” desde sus primeros pasos en Menudo, hasta sus coreografías herederas del porno gay, su físico aceitado, y hasta la paternidad de los mellizos que hizo pública en 2008, sin madre a la vista. Pero ahora lo dijo. Quien augure que su carrera se va a pique y que se ha vuelto loco, loco, que mire las reacciones favorables del público. Y que no compre sus Memorias, si es que puede resistirse a la tentación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carta robada Hasta este lunes 29 de marzo el mundo se dividía en dos. Los que se mataban de risa de Ricky Martin y los que no. Los primeros disfrutaron de cada pluma caída, risa victoriosa ante la torpeza del encubrimiento, la adrenalina del cazador por la presa que se oculta tapándose los ojos. Los segundos están integrados por quienes no le encuentran gracia al tema, pero sobre todo, por las fans convencidas o ilusionadas con una heterosexualidad que las convierte en novias eternas. “Lo queremos más allá de lo que diga”, declaró una fan de la Argentina. Y atención, que no ha dicho “más allá de lo que sea”. Después de la buena nueva, en Facebook se armaron dos nutridos grupos: “Mujeres que sabían que Ricky era gay” y “Mujeres que no creen que Ricky sea gay”. Gabriela Otero, presidenta de otro club nacional comentó que muchos amigos le hacían bromas sobre la homosexualidad de su ídolo pero que ella nunca les creyó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que existe, cuando hablamos de homosexualidad, una correspondencia directa entre el ser y el decir. Parece que no se es completamente hasta que no se enuncia en la página oficial, en primera persona. La obligación de definirse, rara forma del beneficio de la duda, es parte de una liturgia de negociación conocida como closet, aceptación, tolerancia. Lo que no aparece en la conjugación del verbo ser, pasa a formar parte de los indicios que manejan los testigos convertidos en gatos de Chessire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, alegría, por un rato el mundo se ha unido para leer la famosa carta, postear comentarios en Facebook, o escuchar cómo en los medios se multiplican los comentarios sobre cuántas personas gays hay en el mundo, cómo se sienten adentro del closet, si esto afecta una carrera y si se sufre mucho o no tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras mágicas fueron "Hoy ACEPTO MI HOMOSEXUALIDAD como un regalo que me da la vida". Lo dijo así, en mayúsculas, haciendo uso del código que impone la grafía cíber y que los que saben entienden como un grito. Ricky Martin salió del closet, explicó por qué no lo hizo antes y por qué lo hace ahora. No lo hizo por presión y lo hace por sus hijos. Es una carta con seis párrafos pero se ha ocupado de ofrecer, vía mayúsculas, un mensaje cifrado para los lectores perezosos. Si de todo el texto seleccionamos lo que está en letras grandes queda lo siguiente: MUY MAL. NO MAS! BASTA YA! LAS COSAS TIENEN QUE CAMBIAR! ACEPTO MI HOMOSEXUALIDAD.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para quienes siguen su salida vía Twitter, eligió una frase célebre de Martin Luther King que de hoy en más se le atribuirá sólo a Ricky: "Nuestras vidas empiezan a morir el día que callamos cosas que son verdaderamente importantes".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dirá que era un secreto a voces, que ya no es un acto tan heroico y que los tiempos han cambiado. El mismo Ricky lo admite en su mensaje: “Estoy claro que esto no se supone que pasara hace 5 ni hace 10 años atrás. Hoy es mi día, este es mi tiempo, mi momento”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigue siendo heroico y claro que son otros tiempos, pensemos que muchos entendieron como salida del closet la presentación en sociedad de sus mellizos, cuando antes esto mismo se leía como signo innegable de heterosexualidad. El deseo de familia se ha vuelto “sospechoso”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tiempos han cambiado pero todavía hoy, quien sale del closet necesita hacer unas cuantas concesiones, como las que el cantante hace en en su carta. Comienza el mensaje con una reflexión más que lógica: se disponía a escribir sus memorias, y de pronto se dio cuenta de que gran parte iba a tener que quedar afuera. La salida se debe entonces a una cuestión de páginas. Pero no. En el siguiente párrafo coquetea con el morbo homofóbico y hace referencia a “mi vicio”. Pero no es lo que piensan. Se refiere a su amor por las tablas. En la tercera blanquea los consejos de ocultarse que recibió de los que lo han querido bien y a continuación se pone a enumerar cosas que hoy le dan miedo. Desde la guerra hasta el hambre en el mundo, catástrofes que, comparadas con el miedo a la homosexualidad, son un poroto. Luego, llegan sus hijos. Ricky, que antes de esta salida dejó sin argumentos a ese precepto básico de la homofobia que opone familia a homosexualidad, recurre a sus hijos como escudo y causa. El mundo ha cambiado pero todavía se necesitan explicaciones. Aun no es posible, al menos así lo entendió Ricky, limitarse a decir lo que tan claramente gritaban sus mayúsculas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Liliana Viola&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;La salidera&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La confesión a cuentagotas viene de larga data: Elton John anunció primero que era bisexual en 1976, como quien va dando un primer paso. El segundo lo dio en 1984 al casarse con su mejor amigo e ingeniero de sonido, Renate Blauel, en una boda monumental el mismísimo 14 de febrero, día de San Valentín. Pero recién en los últimos años comenzó a hablar abiertamente de su sexualidad. Tal vez si Freddy Mercury hubiera vivido más, acaso podría haberle contado al mundo lo que no tantos sospechaban. En las entrevistas, siempre aseguró sentirse atraído por ambos géneros e incluso tuvo una novia, Mary, con quien salió durante seis años hasta que le contó su verdadera orientación. Su último novio, Jim Hutton, vivió con el cantante durante nueve años y lo cuidó en su agonía hasta la muerte, pero nunca abrió el juego a los medios ni a sus fans, que querían saber si había contraído HIV por una relación casual con otro hombre, como se dijo en ese momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por recordar un caso más cercano, basta mencionar a Juan Castro. El periodista fue “escrachado” por Fernando Peña en su programa de radio, “como a mí no me da vergüenza ser puto, no tengo problema en decirlo”. Aunque Castro venía evadiendo la pregunta con reflexiones sobre el amor y la intimidad, tuvo que salir a reconocer los dichos de Peña, quien también repartió “buchanadas” para Oscar González Oro (con quien dijo haber coincidido en varias orgías), Sergio Company y Diego Ramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra salida de emergencia fue la de George Michael: en 1998 la Policía lo encontró teniendo relaciones con otro hombre, en un baño público. Un señor de la fuerza policial fingió el encuentro causal para enganchar al ídolo en una causa por exhibición obscena. Fue un come out forzado y tardío, pero George logró hacerles ole a todos los que esperaban una conferencia de prensa solemne o la reclusión en su mansión, conociendo su tendencia a la depresión. El video Outside recreaba el hecho mostrando a Michael a los besos de lengua con un policía y tras él, el cantante habló abiertamente de su sexualidad y formalizó su relación con Kenny Goss. “Cuando por fin revelé mi homosexualidad, ya había intentado de todas las formas posibles hacer ver a la gente que no me importaba ser gay, incluso me había dejado ese bigote ridículo un tiempo. No podía negar lo que publicaban los periódicos, simplemente no dije lo que esperaban oír. Que se metan por donde puedan el bigote, las fotos de mi ex novio que publicaron, todo; pero no me dio la gana de decirles ‘soy gay’ sólo porque era lo que ellos querían”, declaró en aquel momento.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Flor Monfort&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Vengan conmigo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La revista Out, en mayo de 2007, publicó un largo análisis titulado “The Glass Closet”, una descripción sobre esas personas que en Hollywood estaban casi fuera del closet, o que vivían en un closet de cristal donde se transparentaba todo, es decir, que si bien no hablaban públicamente sobre su orientación sexual, al menos tampoco disfrazaban su vida, ni inventaban ser heterosexuales, y a veces mandaban mensajes (algo ambiguos, es verdad), como un guiño cómplice diverso. El caso paradigmático era Jodie Foster; su maternidad fue pública pero nunca habló de un padre; su frase al recibir el Oscar por El silencio de los inocentes creó escuela y tuvo una fuerza decisiva en su semivisibilidad lésbica: “Me gustaría agradecer a todas las personas en esta industria que han respetado mis elecciones y que no han tenido miedo de mi derecho a la dignidad y al poder”. Las cosas están dichas a medias, el muro de cristal sigue firme, casi blindado, aunque permite –más que ver– imaginar lo que hay detrás de esas palabras. Foster, al menos, tuvo la valentía de esa transparencia, mientras que las otras personas diversas, que están unidas a los afectos de miles de otras personas alrededor del mundo, guardan un silencio hermético, un closet impenetrable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricky Martin era tal vez el más cristalino de los habitantes de ese closet poblado por unxs pocxs, como Jodie Foster. Era, decimos ahora, porque rompió el cristal, y es el primer cantante de fama planetaria que por propia voluntad sale para decirlo con todas las letras, sin escudarse en ninguna idea de ambigüedad, sin ninguna media verdad, y esperemos que sea un gesto alfabetizador, que haga escuela. Tal vez, como el caso de Clay Aiken, uno de los cantantes convertidos en celebridad por American Idol, la decisión de Martin tuvo que ver con ser un padre honesto y criar a sus hijos dentro de una ética de la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también lo valioso de Ricky Martin, en el contexto de una industria musical que actualmente está en crisis permanente, debilitada económicamente por la piratería, la valentía de asumir su homosexualidad desafía aún más a las personas y empresas que piensan que la orientación sexual no hegemónica puede alejar a las sensibilidades mayoritarias. Pero su salida del closet por Internet, como una forma de visibilidad global, tuvo consecuencias inmediatas, según algunos datos que circularon: a los 676 mil seguidores de su cuenta en Twitter se sumaron decenas de miles tras la carta abierta sobre su orientación sexual. Esa adhesión instantánea contradice mucho las falsas paranoias que justifican el closet de muchas figuras internacionales. Por cifras como esa, la canción, por suerte, ya no es ni será la misma, será definitivamente diversa. Y ya no sólo los cánticos de la “vida loca” tendrán derivaciones obvias como himnos gay de liberación pop. También, a pocos meses del Mundial de Fútbol, que está entre los eventos masivos más heterosexistas, “La copa de la vida”, canción que fue himno oficial del Mundial de Francia 1998, que Martin entonaba con su particular homoerotismo festivo, tal vez inspire a más de un jugador para se ponga la camiseta de la diversidad en Sudáfrica. Lo cierto es que en un mundo de malas ficciones, donde la verdad tiene mala prensa y se la esconde por “piantavotos”, alguien salido de una boy band infantil, sumergido en el colmo del artificio efectista del pop latino, aunque ya sostenía una fundación para la lucha contra la injusticia social vinculada con la infancia (www.rickymartinfoundation.org), ahora hizo el gesto más político, en relación con la diversidad sexual, de los últimos años: se sacó la careta y dice lo que se le canta. Y ya queremos más, por eso esperamos ansiosos esa biografía que está escribiendo, porque ahora que se liberó la lengua seguro que cuenta más detalles y chismes que, como siempre, son la sal de la vida. Loca.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Diego Trerotola&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Cantó todo&lt;br /&gt;Un concienzudo y delirante análisis de las canciones de Ricky escuchadas ahora a la luz de su salida del closet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Ante todo, sensatez. Las estrellas pop, especialmente las que entran en la categoría mega como Ricky Martin, no suelen escribir sus canciones. En general son grandes intérpretes, vehículos perfectos de hits diseñados a medida. Así que sobreinterpretar las letras de sus canciones como si se tratara de textos confesionales es un poco inocentón. ¡Pero lo haremos, qué importa! Es que desde que Ricky salió del closet –una salida poco sorprendente, pero no por eso menos impactante, porque de verdad son pocas las estrellas que se atreven– todo lo que su voz dice cambia de significado y de qué manera. Lo de Ricky era un secreto a voces, pero que no lo dijera le daba a su meneo de caderas cierta amargura porque (nos) recordaba que Ricky era ante todo una estrella latina y en estas tierras conservadoras todavía es muy difícil ser abiertamente gay y una superestrella (o una estrellita, vamos). Pero ahora que lo hizo se nos permitirá la sobreinterpretación, que nada agrega pero mucho divierte, y qué ganas de escucharlo cantar todo el repertorio de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De “Livin’ la vida loca” poco diremos, para no derrapar hacia la obviedad (pero está claro que ese “loca” adquiere una muy otra dimensión). Vayamos a ejemplos más recónditos. “Asignatura pendiente”, por ejemplo. Esta balada está en el disco Almas del silencio (2003), que ya desde el título era sugestivo: ¿qué callaban esas almitas? La canción la escribió, pensando en Ricky, Ricardo Arjona. Sí: no pinta bien. Pero sin embargo atención: la letra es de una insatisfacción manifiesta. Ricky, con voz cansina, enumera todo lo que tiene y que no le alcanza: “Tengo millas de vuelo para ir a Plutón/ Tengo un club de fans en la Luna/ Una casa gigante que veo desde un avión/ Y en los ojos de algunos fortuna./ Un ejército de alcahuetes/ Una foto con Bush/ Una suite en el Waldorf/ Y más autos que amigos”. Van quedando cosas claras: poca gente es parte del círculo íntimo de Ricky (porque allí hay un secreto, podemos inferir) y todo el dinero le es insuficiente porque debe usar una máscara. ¿Y qué es lo que quiere, cuál es la “asignatura pendiente” del astro, qué lo haría feliz? Alguien a quien no puede olvidar, y dice: “Tu mano pequeña diciéndome adiós/ Esa tarde de lluvia en San Juan/ De los besos que llevo conmigo que son sólo tuyos y nunca te di/ Por andar ocupado en el cielo me olvidé que en el suelo se vive mejor/ Mi boricua, mi india, mi amor, mi asignatura pendiente”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los besos se los debe haber dado, a que no. Y no hace falta mucho ejercicio de imaginación para imaginar a ese puertorriqueño agraciado, saludando a Ricky bajo la lluvia, mientras él se va de gira y tiene que fingir amor y lujuria por muchachas en cada conferencia de prensa. La canción era buena, ahora es mucho mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuemos con las baladas, porque allí está lo jugoso. “Fuego de noche, nieve de día”, entonces, del disco A medio vivir (título sugestivo, porque Ricky no era tan mayor cuando se editó en 1995, entonces no se refiere a la mediana edad, sino a vivir a medias porque hay una mitad oculta.) La canción, entonces: hay que pensar todo lo que sigue con un muchacho en mente, un muchacho que lo está volviendo loco a Ricky. “Antes de que empiece a amanecer./Y vuelvas a tu vida habitual./ Debes comprender que entre los dos./ Todo ha sido puro y natural.” Un paréntesis: ¿por qué hay que aclarar que “todo ha sido puro y natural” si no existiera el miedo de que fuera lo contrario? Esta no la escribió Ricky, como no escribió ninguna de las otras que lo hicieron famoso, pero qué astutos los letristas, eh. Sigue: “Tu, loca manía./ Has sido mía. / Sólo una vez./ Dulce ironía./ Fuego de noche, nieve de día”. Cae el sol y hay entrega, pero de día el señorito le da vuelta la cara. “Y mientras yo me quedo sin ti./ Como un huracán rabioso y febril. / Tanta pasión, tanta osadía oh, tú”. Así lo queremos, fogoso: es lindísimo Ricky, dichosos los que con él disfruten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras canciones que cambian son un par de Vuelve (1998), el gran disco que tuvo a Robi Rosa como compositor (¿habrá pasado algo ahí? ¡Ojalá! Robi es heterosexual hasta donde se sabe, pero en realidad nunca se sabe con gente tan famosa). El estribillo de “Por arriba, por abajo” no necesita un solo comentario: “Por arriba, por abajo/ Calentitos/ Bien pegados/ Por arriba, por abajo/ Angelitos/ Sin pecado”. ¿Y es muy pronto para declarar a “Vuelve” un himno para cantar en alguna embriaguez de amor no correspondido? No, no es pronto: “....Fui yo a decirte que no/ Sabes bien que no es cierto/ Estoy muriendo por dentro/ Y ahora es que me doy cuenta/ Que sin ti no soy nada./ He perdido las fuerzas/ He perdido las ganas/ He intentado encontrarte/ En otras personas/ No es igual/ No es lo mismo/ Nos separa un abismo/ Vuelve, que sin ti la vida se me va/ Oh, vuelve que me falta el aire si tú no estás/ Oh, vuelve, nadie ocupará tu lugar/ Sobra tanto espacio si no estás/ No paso un minuto sin pensar/ Sin ti la vida lentamente se me va”. Otra canción fantástica, por cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco se abundará aquí sobre “Tal vez”, otra cuasi confesión de Almas del silencio y aquel estribillo que empieza con “Tal vez me sorprendió la vida por la espalda”. No hay que ser soez: es una metáfora de lo repentino e inesperado (tal vez). Mucho mejor, y con esto se termina, es volver a escuchar “La bomba” (otro megahit de Vuelve, escrito por Rosa) y bailar en festejo por la libertad de Ricky. Es muy obvia “La bomba”, vean si no: “Es una bebida que va cambiando tu vida/ Una gotita de nada/ Te vuelve loca/ Loca divertida/ Agua de risa/ Con unas gotas de rosa/ Y una aceituna sabrosa/ Y en lo caliente/ Esa es la bomba”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora a esperar con ansias el primer disco después del closet, ahora que Ricky es la primera estrella gay de pop latino. Porque, de verdad y sin ironía, va a ser un momento importante.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Mariana Enriquez&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-3351226006313341326?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/3351226006313341326/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=3351226006313341326&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3351226006313341326'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3351226006313341326'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/04/un-pasito-pa-lante.html' title='Un pasito pa&apos; lante'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S7dr4OV-sAI/AAAAAAAABJw/9L5AKI8vLXw/s72-c/soy_gr.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-1688166589732690881</id><published>2010-03-27T13:08:00.001+03:00</published><updated>2010-03-27T13:09:57.641+03:00</updated><title type='text'>Mina cumple</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S63ZbY46ZEI/AAAAAAAABI0/75BtBSAEtuE/s1600/mina.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 232px; height: 230px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S63ZbY46ZEI/AAAAAAAABI0/75BtBSAEtuE/s320/mina.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5453253788376392770" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Recluida en su casa de Suiza desde hace 30 años, Mina, que ayer apagó 70 velitas, sigue haciendo lo que tiene que hacer una diva para mantener el fuego sagrado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cantante italiana Mina Anna Mazzini cumplió 70 años el 25 de marzo, lo que ha desatado en su país un aluvión de homenajes y efemérides. La carrera de “La Tigresa de Cremona” apodada así por su ímpetu de predadora felina, comenzó en 1958 y desde ese momento no decayó jamás. Sus grabaciones llegaron a las cimas de los rankings al punto de convertirla en la cantante italiana con más discos y canciones en Hit Parade de la historia de la música de su país. Sus apariciones en programas de TV, hoy reliquias en blanco y negro, la hicieron atravesar fronteras y todavía hoy siguen siendo transmitidos. Studio Uno, Canzonissima ’68, Sabato Sera, Teatro 10 y Milleluci (última transmisión de Mina junto a la gran Raffaella Carrá) fueron el marco perfecto para que La Tigresa se pusiera al nivel mediático de las grandes divas del cine italiano de los ’60.En 1963 escandalizó a su país cuando en una conferencia de prensa confesó que esperaba un hijo fruto de su relación con el actor Corrado Pani, con quien no iba a casarse. Una madre soltera por más que se llamara Mina, recibía entonces el portazo de la RAI. El 18 de abril de 1963 nació Massimiliano. Un operativo CLAMOR de parte del pueblo, o mejor dicho, del público, forzaron a los señores de la RAI a abrirle la puerta otra vez en 1964.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Audaz y de avanzada en sus dichos como en sus atuendos, impactaba en la Italia conservadora de aquel entonces con su escultural cuerpo, sus cejas depiladas, sus grandes ojos y sus minifaldas vertiginosas que creaban tendencia. Vivía las canciones con su mirada y el molino de sus brazos acompañaba las melodías como nadie jamás lo había hecho ni lo hará. Según Louis Armstrong: “Mina es la cantante blanca más grande del mundo”. La divina Sarah Vaughan dijo que, de no tener su voz, querría tener la de Mina. Su personalidad transgresora la convirtió en el icono gay italiano por excelencia, siendo también el personaje más imitado por los transformistas de ese país aun hoy día. Víctima de un acoso periodístico cruel y sin límites, y hastiada de las consecuencias del éxito, poco a poco fue alejándose de la vida pública. Realizó un magnífico recital de despedida en 1978 del cual queda un registro titulado Mina Live. En los años ’80 fue noticia cuando, a causa del bombardeo de corticoides debido a una neumonía virósica, llegó a pesar más de 120 kilos. Desde entonces se recluyó en su residencia de Lugano, Suiza. En fin, cosas de diva: renunció a su contacto con el público en pleno apogeo de su carrera, negándose a gigantes del calibre de Federico Fellini, Dean Martin, Luciano Pavarotti e incluso Frank Sinatra. Le daba, según sus dichos, privilegio a su rol más preciado: madre y esposa. En 2001 volvió a causar sensación cuando subió a Internet un documental (que luego registró en DVD, Mina in Studio) donde se la veía divina, totalmente en forma, mostrando su modo de trabajo en la grabación de un disco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, el ostracismo otra vez de la mano de su esposo, el cardiocirujano Eugenio Quaini, sus hijitos, Massimiliano (47) y Benedetta (38), y de sus dos nietos. El único contacto con su público, que la sigue con una devoción conmovedora, son sus discos en lso cuales cada año se atreve a géneros más insólitos. Su discografía a esta altura supera los 100 títulos con innumerables ediciones (codicia de los coleccionistas) en todas partes del mundo. Qué más decir, desde aquí, Tanti auguri, Signora Mazzini!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Cristian Lucano&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-1688166589732690881?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/1688166589732690881/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=1688166589732690881&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/1688166589732690881'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/1688166589732690881'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/03/mina-cumple.html' title='Mina cumple'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S63ZbY46ZEI/AAAAAAAABI0/75BtBSAEtuE/s72-c/mina.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-4578360569079234521</id><published>2010-03-24T15:25:00.002+02:00</published><updated>2010-03-24T15:29:14.147+02:00</updated><title type='text'>Seremos viejas y locas pero no seremos pocas</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S6oTo-3JDOI/AAAAAAAABIQ/NZd3UOaQ-Bk/s1600/bagn.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S6oTo-3JDOI/AAAAAAAABIQ/NZd3UOaQ-Bk/s320/bagn.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5452191893675379938" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hace ya algunos años, desde que cumplí siempre casi cuarenta, me dan unos ataques tremendos a principio de año: se me va el hambre, no tengo ganas de nada y me taladro el marulo con el tiempo que se viene encima. Que si no es fácil ser puto o trava o torta o hetero o lo que sea que seas, menos fácil es ser lo que elijas + VIEJA. Puto viejo resuena en mi cabeza. Me pongo sobredimensionada de histérica, quiero correr pero los tacos se me enredan en las veredas y si bien la angustia ataca, tampoco andar por la vida, encima, con la cara moretoneada como recién salida de una rinoplastia de esas que dejan las narices como ricos quesitos Adler. Quiero volaaar, pero no tengo alas ni de lechuza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me voy a la casa de mis viejos en busca de contención, que con todas las diferencias siempre están. Me subo al tren Sarmiento. Y pienso y pienso y pienso: quisiera volver a nacer y ser el jinete sin cabeza. Recuerdo cuando era chico, las cachetadas, los retos por cagarme encima en vez de correr al baño y cagar como cualquier chico normal, cagarme en ella cagarme, era eso, aunque ella no entendiera nada y quisiera arreglarlo con algunos soplamocos y retos. El no apoyes los codos en la mesa de papá, el no hables fuerte que escuchan los vecinos de mamá, el no te metas, y el esconderme para ponerme los zapatos de taco y los vestidos cuando la casa quedaba sola, y el disfrutar encerrada en un galpón cortando revistitas Anteojito y haciendo cuentos de príncipes que no llegaban nunca y de princesas que nunca sería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tren Sarmiento llega a Moreno. Mamá atiende, si una está en el baile... bailemos. Mamá se preocupa, me mira, me dice que en unos días se van a la casa de la costa, que puedo ir con ellos. Huelo a mar, siento el sol, me gusta la idea, hace casi tres años que compraron la casita y nunca quise ir debido a la cláusula inamovible dictaminada por mi reina madre: nada de travestismo. Vestidito de maricón de civil y solo sol, arena y viento. Mmm... poner cosas en la balanza, ver ventajas y desventajas... pienso pienso y pienso. Y sí, me voy, unas vacaciones sin tacos, ni maquillaje ni bocinazos no me vendría nada mal después de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos al mar después de casi 6 horas de aceptable convivencia: viejo vas a 140 en los carteles dice 100 Km... Empieza el régimen militar, se arma un cronograma de programa alimenticio para la breve estadía de diez días: sábado pollo; lunes pescado, martes calamares; domingo ñoquis. A la playa de 8 a 11 y de 15 en adelante dijo un médico en la tele que el sol está muy cancerígeno. Divido mi cerebro en dos: canales uno positivo y uno negativo, intento pasar todo por el primero, camino por la arena a la orilla y junto piedritas de todas las formas y colores, sedimentadas por quién sabe cuantos años por el mar, cada una era distinta, y pienso en la diversidad, en que todos somos distintos pero que no convivíamos como en el mar, sentí que quería ser piedrita bañada en agua y sal. Vuelvo a las reposeras donde estaban mi madre y mi tía, guardo las piedritas y veo un, me dispongo a dibujar algo en la arena como cuando éramos chicos y me encanta dibujar, mi madre gira la cabeza y sentencia:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ahhh... no madurás más, vos... lo único que faltaba, que te pongas a dibujar en la arena con un palito. Arremete al rato mi tía en el papel de villana secundaria&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—y sí... no madura más...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguí dibujando porque me encanta, ayudada por mi canal cerebral positivo... hice un hermoso chanchito. Me senté como si nada a tomar sol en la reposera, pensando en esas piedritas que vienen y van dejándose llevar como si nada, tan diferentes una de la otra y conviviendo sin joderse para nada. Miré el mar inmenso, el que abrazó a Alfonsina, y me prometí a mí misma:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...Nunca dejaré de dibujar en la arena ni caminar por el borde del mar, no de juntar piedritas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sin autor&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-4578360569079234521?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/4578360569079234521/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=4578360569079234521&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/4578360569079234521'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/4578360569079234521'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/03/seremos-viejas-y-locas-pero-no-seremos.html' title='Seremos viejas y locas pero no seremos pocas'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S6oTo-3JDOI/AAAAAAAABIQ/NZd3UOaQ-Bk/s72-c/bagn.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-3943039141370546633</id><published>2010-03-24T10:51:00.002+02:00</published><updated>2010-03-24T10:54:01.864+02:00</updated><title type='text'>Un general de EE.UU. escandalizó a Holanda</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S6nTJCVFQdI/AAAAAAAABII/na7SLu3r2Pk/s1600/1.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S6nTJCVFQdI/AAAAAAAABII/na7SLu3r2Pk/s320/1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5452120976106275282" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Un día después de que el ex comandante de la OTAN y ex general estadounidense John Sheehan dijera que las tropas de paz holandesas no pudieron evitar en 1995 la masacre de Srebrenica, Bosnia, por contar con homosexuales entre sus filas, el gobierno holandés reaccionó indignado y repudió sus dichos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sheehan afirmó anteayer que la moral de combate de las tropas holandesas era demasiado baja para defender el enclave musulmán de Srebrenica, debido a la presencia de homosexuales. Lo dijo en una comparecencia del Senado en Estados Unidos sobre la posible autorización de gays en las fuerzas de combate norteamericanas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Srebrenica era vigilada en 1995 por "cascos azules" holandeses -con una presencia reducida y sin mandato del Consejo de Seguridad de la ONU-, que se retiraron tras las amenazas de ataque. A continuación, las fuerzas serbobosnias conquistaron la ciudad y mataron a 8000 musulmanes. Sheehan añadió que el entonces jefe del Estado Mayor holandés, Henk van den Breemen, le confesó que los gays en su ejército fueron "parte del problema" en Srebrenica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer ministro holandés Jan Peter Balkenende denunció como "irresponsables" las declaraciones del militar norteamericano. "Para los soldados holandeses, sean homosexuales o heterosexuales, es sumamente equivocado hablar así, sobre gente dedicada que estaba trabajando en circunstancias sumamente adversas´´, agregó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El embajador holandés en Washington, Bos Renée Jones, dijo que en ningún informe a nivel nacional e internacional se detectó "alguna relación entre la masacre y la presencia de soldados homosexuales". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Agencias DPA, AP y ANSA &lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-3943039141370546633?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/3943039141370546633/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=3943039141370546633&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3943039141370546633'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/3943039141370546633'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/03/un-general-de-eeuu-escandalizo-holanda.html' title='Un general de EE.UU. escandalizó a Holanda'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S6nTJCVFQdI/AAAAAAAABII/na7SLu3r2Pk/s72-c/1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-8323723549107917785</id><published>2010-03-06T15:33:00.003+02:00</published><updated>2010-03-06T15:35:59.849+02:00</updated><title type='text'>Cama adentro</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S5JaOxBt_4I/AAAAAAAABH8/0w_e97RAUQY/s1600-h/1169380w288.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 232px; height: 226px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S5JaOxBt_4I/AAAAAAAABH8/0w_e97RAUQY/s320/1169380w288.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5445514109169565570" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Seis años atrás, con la película Una noche en Buenos Aires, Darío Marxxx se convertía en el primer director de cine porno gay del país con productora propia. Ahora que ya tiene nueve películas en su haber, incluida la recién estrenada Doble moral, está en condiciones de contar algunos secretos del oficio y de trazar la silueta del actor porno ideal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuándo fue que a Darío Marxxx se le agregaron dos x?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—En realidad las tuvo siempre. Yo me llamo Darío Marcelo, y como Darío es un nombre que no uso nunca, me puse Darío Marxxx, por lo que fueron tres y no dos las x que vinieron con su cromosoma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y qué te llevó a hacer películas porno gays cuando nadie se dedicaba a eso en la Argentina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Si vamos al caso, ahora tampoco hay otras productoras que se dediquen al rubro. Seguimos siendo los únicos. Acá se produce porno hétero, y si el porno gay no está del todo bien visto es por el punto de vista heterosexual con que se maneja la industria argentina del porno. Yo he ido a algún que otro festival de cine triple X (festivales que son siempre heterosexuales) y he sentido cierto menosprecio de parte de mis pares. Como si los demás directores (que en la Argentina son cinco o seis, no más) no me consideraran un par por hacer porno gay, o como si lo que yo hago no se pudiera comparar con lo que ellos hacen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y en qué dirías que sí hay diferencias?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—En una película hétero, la estrella es la mina. Siempre. Mientras que en una película gay la estrella es el chico, por lo que casi todos son estrellas. Por eso sale más caro producir una película gay que una película hétero. En una película gay les tenés que pagar a todos más o menos lo mismo, salvo en el caso de los protagonistas. En una película hétero les pagás a las chicas, y a los chicos, en muchos casos, los conseguís gratis. Eso es una práctica habitual, cumplirle la fantasía al tipo que piensa: “Bueno, voy a coger con minas lindas y encima me pagan”. Pero en una película hétero un pibe a lo sumo gana 200 pesos (si es que no va gratis), mientras que en una película gay lo menos que gana un pibe son 700 pesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué pensás que tuvo que pasar tanto tiempo para que alguien se propusiera hacer porno gay en la Argentina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Supongo que por la hipocresía que todavía existe socialmente. Buenos Aires es una ciudad que se considera gay friendly, pero lo es por necesidad y no por convicción. ¡Buenos Aires es gay friendly para el turista! Cuando empecé a hacer películas, no conseguía una sola empresa que me auspiciara con lubricante, con preservativos, con ropa interior. Y hemos hecho presentaciones de las películas en bares, en discotecas, y hubo empresas que nos dieron champán, pero con la condición de que no las nombremos. Ahí te das cuenta de los prejuicios que todavía existen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contando Doble moral, ya llevás nueve películas filmadas. ¿Qué cambió de tus comienzos hasta ahora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—En Una noche en Buenos Aires, que a mí me gusta porque es la primera película que hice, yo no tenía idea de nada y los defectos técnicos que tiene son terribles. Entonces yo todavía no filmaba, sólo dirigía, y tuve que armar un equipo de camarógrafos que después siguió trabajando conmigo. Pero ninguno de ellos había filmado porno antes, y mucho menos porno gay, sin contar que eran todos tipos heterosexuales. En las primeras películas eso fue un poco complicado. Sobre todo porque, si bien los pibes lo veían como un trabajo, era raro para ellos tener que andar metiendo la cámara en esos lugares. Me acuerdo, por ejemplo, de que en la escena final de El cumple de Lucas —en donde todos le acaban encima al protagonista—, uno de los camarógrafos no se pudo contener y dijo: “¡Uy, qué asco!”. Entonces lo agarré, lo saqué aparte y le dije: “¡Pero no! ¡No podés decir eso!”. Y él se disculpó en veinte idiomas, diciéndome que le había salido de adentro, que no estaba acostumbrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de tus últimas películas, Vampiros en Buenos Aires, tiene una trama de ribetes fantásticos y hasta efectos especiales. Pero, si uno se fija en Internet, salta a la vista que la pornografía ha ido girando en los últimos años hacia una estética mucho más afín con el reality: escenas sexuales sin música y sin más actuación que la que supone el acto sexual en sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Nuestra idea, de ahora en más, es filmar una película por año y además filmar escenas para comercializarlas por Internet. Hoy en día la gente ya no quiere tener el disco en su casa y las películas con trama son cada vez menos. Pero a mí me gusta que una película tenga un mínimo argumento. Como director lo digo. Más allá de que sea una estética más amateur, lo que hoy, sin duda, está marcando tendencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y por qué pensás que el sexo tiende a depurarse de ese modo en la pornografía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No sé si los directores están tan de acuerdo con eso. Seguramente es lo que piden las productoras, además de que es mucho más barato. Hay una película de Falcon filmada en Atenas, que son dos DVD, y que te das cuenta de que tiene un gasto de producción de la puta madre. Imaginate lo que les habrá salido trasladar a todos esos modelos americanos a Grecia, pagarles el hospedaje, los sueldos... Es como una película de cine. Una superproducción de ese tipo hoy ya no tiene sentido. La gente se ha acostumbrado a ver pornografía en la computadora y no en un televisor LCD de 42 pulgadas. Por eso ya no es necesario fijarse tanto en los detalles. El sexo es mucho más real, la cámara está ahí, te muestran las luces, el set de filmación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hasta podés jugar al actor porno, filmándote con el celular, en la comodidad de tu casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué tipo de pornografía te gusta y qué cosas te excitan más en una película porno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Me gustan las películas con chicos con cuerpos más normales. No me gustan tanto las películas americanas, por el estereotipo de chico americano, musculosito, rubiecito. Me gustan más los chicos latinos. Pero lo cierto es que la pornografía que se hace en el mundo se produce, en gran medida, para el público americano. De ahí que haya mucho porno gay producido en Europa del Este, en donde el tipo de chico que encontrás es muy parecido al americano.&lt;br /&gt;¿Y con tus películas? ¿Nada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Jamás les he dado una utilidad erótica a mis películas. Muchas veces me preguntan: “Che, cuando filmás, ¿no se te para?”. Y no, ni ahí. Es un trabajo. Lo veo desde un lado completamente distinto al que lo ve la gente. Porque una cosa es lo que yo veo y otra lo que ve la cámara. De lo que estoy pendiente todo el tiempo cuando filmo es de lo que ve la cámara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Te llama la atención que hoy en día el bareback (sexo sin preservativo) sea el género más producido en la industria del porno gay a nivel mundial?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No sé si me llama la atención... Es todo un tema ése. Hay empresas que no harían nunca bareback, y hay empresas que nacieron haciendo ese tipo de películas. Jeff Palmer, que empezó filmando para Falcon y después se pasó a SX Video, y que muchos lo consideran uno de los actores pioneros del bareback, es un caso paradigmático. Y esto lo digo porque una vez que un actor filma bareback es muy difícil que después lo contraten de una empresa que no se dedica al género. Si vos te fijás, en los Estados Unidos no hay muchas productoras de bareback, mientras que en Europa son casi todas. Incluso ves chicos muy jovencitos filmando ese tipo de sexo. Y si bien al principio de las películas te ponen advertencias, que dicen que es una práctica riesgosa, que no se recomienda hacerlo y que lo que te están vendiendo es una fantasía, de cualquier modo lo hacen. Estas advertencias con respecto al sexo no seguro tendrían que aparecer, supuestamente, también en Internet. Pero no aparecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y por qué filmarías y por qué no filmarías bareback?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Filmaría bareback con chicos que estén en pareja, obviamente con los tests que es necesario hacerse. Y no filmaría bareback porque, como te decía antes, es un paso que no tiene punto de retorno, pensando en el funcionamiento del mercado del porno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio, en tus películas te las arreglabas con taxi-boys, pero después fueron apareciendo chicos que, sin ser del rubro, también querían actuar. ¿Con qué situaciones se encuentra un director porno a la hora de hacer un casting?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Lo primero que le pregunto a un pibe cuando viene es por qué quiere hacer una película porno. Y ahí ya me doy cuenta de si viene por la plata, o porque es exhibicionista, o si busca cumplir una fantasía. Te encontrás de todo. Un tipo, por ejemplo, vino al casting con su mujer y su hija de siete años... ¡a sabiendas de que era para filmar una película gay! Después hubo otro caso de una pareja, un chico y una chica, que vinieron los dos al casting y que me dijeron que la fantasía de ella era ver cómo el marido se cogía a un tipo. Y yo le dije: “Mirá, todo bien, pero yo no soy Julián Weich para andar cumpliéndole sueños a la gente”. Al chico lo elegimos y a la mujer le aclaramos que no podía venir, pero el día de la filmación se apareció igual, con la excusa de que venía a traerle cigarrillos al marido. Lo que pasa es que quienes lo ven de afuera, por lo general, tienen una idea bastante errada de lo que es hacer porno. En una película se corta, se cambia de escena y no se coge como se coge habitualmente. Si no filmaste antes, te aseguro que se prenden dos luces y te enfoca una cámara y lo más probable es que se te baje la pija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hay que tener para ser un buen actor porno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Personalidad, presencia. Si tenés 20 centímetro de pija, perfecto, por ahí te eligen por eso, pero la actitud es lo más importante. Yo siempre digo: no se coge sólo con la pija o con el culo: se coge con todo el cuerpo. Y el tipo que está viendo una película se tiene que calentar, si no, no sirve. Si vos estás cogiendo en una selva, bueno, por ahí el erotismo puede estar en el lugar; pero si estás cogiendo entre cuatro paredes, depende de vos que el tipo no se quede dormido o busque pasar a la escena siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y qué pensás que busca alguien en el porno gay argentino que no encuentra en otras películas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—La curiosidad de ver caras conocidas. El morbo de ver si tal o cual es activo o pasivo. Y también lo excitante que puede ser ver coger en tu idioma. En nuestras películas, cuando los chicos cogen, siempre tratamos de que hablen. Y lo que dicen son cosas que dice cualquiera. Esa proximidad excita bastante. Nada de “Oh, yeah!” entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Patricio Lennard&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;SOY © 2000-2010 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-8323723549107917785?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/8323723549107917785/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=8323723549107917785&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/8323723549107917785'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/8323723549107917785'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/03/cama-adentro.html' title='Cama adentro'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S5JaOxBt_4I/AAAAAAAABH8/0w_e97RAUQY/s72-c/1169380w288.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-6559638951619546511</id><published>2010-03-05T15:20:00.002+02:00</published><updated>2010-03-05T15:25:56.020+02:00</updated><title type='text'>En una escuela de Nogoyá autorizan a un abanderado a vestirse de mujer</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S5EGXhbWg7I/AAAAAAAABF4/2pE4x3YKLbo/s1600-h/3166774053_262ce8c487.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S5EGXhbWg7I/AAAAAAAABF4/2pE4x3YKLbo/s320/3166774053_262ce8c487.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5445140425647489970" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tiene 17 años y un desempeño escolar sobresaliente. Se trata de un estudiante, primera escolta de la Escuela Superior Doctor Antonio Sagarna, de Nogoyá, Entre Ríos, que fue autorizado a asistir al colegio vestido de mujer. El pedido fue hecho por él, con el respaldo de sus padres. "No soy feliz dentro del envase de hombre", explicó ayer a LA NACION.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su caso fue tratado por directivos de la escuela y el consejo consultivo que actúa en el ámbito del establecimiento educativo, y llegó incluso hasta las más altas esferas del Consejo General de Educación de Entre Ríos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Por ahí hay gente que no entiende y me dicen que esto que yo quiero demostrar es un pecado. Mi respuesta es que si acaso es un pecado voy a pecar cada segundo de mi vida, porque esto es lo que quiero para mí", dijo con firmeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema fue tratado con profundidad en el ámbito escolar. "Lo que ha ocurrido -dijo la vicerrectora de la escuela en diálogo con El Diario , de Paraná-, y por más polémica y difusión que exista, no quita mérito al momento de destacar la inteligencia y aplicación en el estudio, lo que llevó a que [el alumno] sea escolta de la bandera. Y lo seguirá siendo y en ningún momento se cuestionó su permanencia como alumno regular."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La docente afirmó que no fue para nada una sorpresa el pedido del alumno. "En la calle o en su casa, este chico utiliza siempre ropa de chica, y a la vista de cualquiera que no lo conoce es una chica más. Incluso cuando vino a anotarse para este último año a cursar creo recordar que andaba con una pollerita mini."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Cuestión de nombre&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Kylie" es el nombre con que el menor ha pedido a sus allegados que lo llamen. En su escuela ya autorizaron el cambio de vestimenta. Sin embargo, por cuestiones legales, para la escuela continuará siendo el jovencito que indica su documento. "Más allá de que él se haya autoimpuesto un nombre femenino, nosotros, y no por capricho, tenemos que seguir dirigiéndonos a él con el nombre que figura en su documento de identidad. Incluso, por ser menor de edad y no estar legalmente autorizado a cambiar su identidad", agregó la directiva escolar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El protagonista de esta historia se siente plenamente mujer y sostiene que simplemente tiene "un envase de varón".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Desde los cuatro años tengo esta elección sexual, cuando iba al jardín de infantes y le confesé a mi mamá que me gustaba un compañerito. Ella en ese momento le restó importancia, pero ahí supo que yo iba a ser como soy", contó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hoy, sus padres y hermanos lo respaldan en su decisión: "El día que yo le dije a mi mamá, ella me aceptó como soy y yo siempre le estaré agradecida. Lo mismo que a mis hermanos, que me quieren como soy".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asegura que la relación con sus compañeros es dispar. "Hay quienes aceptan cómo soy y quienes no. Yo soy consecuente conmigo, que es lo que me interesa. Y, fuera de eso, acá no hubo mayores problemas. Se están resolviendo cuestiones como qué baño voy a usar en la escuela. Mientras eso no quede claro estoy evitando ir al baño", confió a LA NACION.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el máximo ámbito educativo entrerriano hubo también un respaldo explícito a Kylie. "No podemos hacer otra cosa más que respetar su elección, la de sus padres y la decisión de la escuela", dijo la presidenta del Consejo General de Educación y ex senadora nacional Graciela Bar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kylie tiene 17 años, cursa quinto año, es primera escolta de la bandera argentina y exhibe un promedio de calificaciones superior a 9. "Lo que yo quiero es que la gente me entienda", pide con firmeza de cosa decidida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Jorge Riani &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Copyright 2010 SA LA NACION | Todos los derechos reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19023189-6559638951619546511?l=armariosabiertos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/feeds/6559638951619546511/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19023189&amp;postID=6559638951619546511&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/6559638951619546511'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19023189/posts/default/6559638951619546511'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://armariosabiertos.blogspot.com/2010/03/en-una-escuela-de-nogoya-autorizan-un.html' title='En una escuela de Nogoyá autorizan a un abanderado a vestirse de mujer'/><author><name>Fabian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02734148275310152304</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_gJgO0Zs_ac0/SEQz52k72NI/AAAAAAAAATg/wJT3A9XxN2A/S220/27-03-08_1225.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S5EGXhbWg7I/AAAAAAAABF4/2pE4x3YKLbo/s72-c/3166774053_262ce8c487.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19023189.post-721652731313140201</id><published>2010-03-04T12:44:00.002+02:00</published><updated>2010-03-04T12:47:39.680+02:00</updated><title type='text'>Santas características</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S4-PVSRmxKI/AAAAAAAABFw/B6vK4RN0bFM/s1600-h/sl04fo02.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 232px; height: 305px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_gJgO0Zs_ac0/S4-PVSRmxKI/AAAAAAAABFw/B6vK4RN0bFM/s320/sl04fo02.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5444728070359925922" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;“Creo que Jesús era un gay compasivo superinteligente que entendió los problemas humanos. En la cruz perdonó a los que le crucificaron. Jesús quería que fuéramos amables y compasivos. No sé qué hace que la gente sea tan cruel. Intenta ser una mujer gay en Oriente Medio, vales lo mismo
